sábado, 26 de febrero de 2011

Tricicle...¡Qué hijos de Garrick!

Anoche fui al teatro Compac Gran Vía a ver "Garrick", la reposición del espectáculo teatral con el que la compañía Tricicle celebró hace un año su treinta aniversario. El show, concebido como un homenaje a la figura del cómico inglés del siglo XVII David Garrick en el que se reflexiona sobre las distintas formas de hacer reír, se convierte de facto en una exhibición amena y sin tregua de los motivos por los que Joan Gràcia, Paco Mir y Carles Sans están considerados unos de los mejores grupos de mimo cómico de todo el mundo.

"Garrick" es una concatenación de gags y sketches de todo tipo con el común denominador del santo y seña de Tricicle: Un humor gestual sencillo, que no fácil, e inteligente, que no esnob. Como consecuencia, el público es fusilado a risa limpia a lo largo de noventa minutos que se pasan volando. Y es que yo hacía mucho que no me reía tanto en un teatro. Quizás por ello agradecí sobremanera la "propina" que estos tres maestros de la comedia brindaron a los espectadores al finalizar el espectáculo, consistente en un breve repaso-tributo a sus 31 años de actividad profesional y que volvió a desatar la más sana e incontestable hilaridad en el patio de butacas.

Podría escribir aquí cuál es mi sketch favorito, pero eso sería desmerecer al resto, dado que son absolutamente brillantes y desternillantes todos. Por eso, prefiero animar encarecidamente al lector a que, si tiene la posibilidad de acudir a ver "Garrick", o cualquier otra obra de Tricicle, lo haga sin dudarlo. No habrán invertido mejor el tiempo y el dinero en su vida dado que regalar buen humor, en los tiempos que corren, es algo simplemente impagable.

Cierto es que en España también podemos disfrutar del buen hacer de compañías dedicadas a hacer del gesto (y no de la palabra) un arma de diversión masiva (ahí están, por ejemplo, los divertidísimos Yllana), pero hay que reconocer que Mir, Sans y Gràcia están a un nivel superlativo en el que cualquier mínimo gag es toda una lección de comedia.
Por último, una reflexión sobre un detalle que me terminó por conquistar en mi primer encuentro con "Tricicle": Al concluir la función, los tres comediantes salen a las puertas del teatro a despedir y agradecer la visita a todos y cada uno de los espectadores. ¿Necesitan hacerlo con su fama y prestigio? No. Por eso, son Tricicle, porque son inimitables.

3 comentarios:

Nerea dijo...

El Tricile son geniales. No los he visto nunca en el teatro, pero solo los sketchs que he visto en tv me parecen buenisimos. Tendre en cuenta la recomendacion

Cayetano dijo...

Vi en Madrid esta obra hace ya como un año o dos. Hacía tiempo que no me reía tanto. Bueno desde que les vi en el espectáculo "Sit", donde todo giraba en torno a una silla. Geniales.
Un saludo y gracias por tu comentario en mi blog.

eva- dijo...

Esto mismo lo hace otro y queda de idiotas sin gracia, pero cualquier cosa que hacen ellos es divertida y te partes, tienen muchas tablas y llevan dentro lo de hacer reir. Son geniales-