domingo, 28 de septiembre de 2014

"La isla mínima": entre la excelencia y el fallo

Anoche vi "La isla mínima", película de Alberto Rodríguez que propone al espectador visitar algo tan devaluado en general como inusual en el cine hecho en España como es el noir o género negro/policíaco, circunstancia que por sí sola, esto es, dejando al margen el merecido interés que genera su director y el reparto liderado por excelentes actores, hace de este film algo bastante apetecible a priori.

Después de verla, me queda una sensación confusa, agridulce: no sé si quedarme con lo bueno, con lo malo o con ambas cosas. Si me quedo con lo bueno, me quedaría con la excelente fotografía (ojo a los títulos de crédito), con las magníficas interpretaciones de un reparto en el que brillan Javier Gutiérrez (magistral), Raúl Arévalo, Antonio de la Torre y
Nerea Barros y con la eficaz creación de ambientes (tanto exteriores como interiores y tanto naturales como sociales y personales). Si me quedo con lo malo, me quedaría con un guión en el que algunas lagunas y ciertos cabos sueltos merman seriamente lo que podría haber sido una película redonda. Si me quedo con ambas cosas, sólo puedo decir que "La isla mínima" es una película lastrada por sus defectos pero bastante por encima de la media (en todos los sentidos) de las producciones españolas.

Deteniéndome en dichos "lastres", la mayoría están en el guión. Y

no es porque la idea central sea mala ni porque los personajes estén mal construidos ni porque las tramas sean aburridas ni tampoco porque fracase con lo básico del género: entretener mientras se genera tensión e interés en el receptor (en este caso, espectador). Al revés: "La isla mínima", en cuanto a las conveciones de género, es canónica: un crimen por resolver, una dispar pareja de investigadores (que aquí funciona en segundo plano como un interesante trasunto de las "dos Españas"), un ambiente inquietante, un juego de silencios y mentiras y un paseo por lo peor del alma humana. El problema viene a la hora de atar cabos. Cuando se cuenta una historia, tanto en general como especialmente en el género policíaco, una de las cosas más importantes (y difíciles) es la de evitar generar falsas expectativas, es decir, evitar iniciar caminos que llevan (al lector/espectador) a ninguna parte. ¿Por qué? Porque da lugar a equívocos, confusiones o mosqueos de quien sigue esa historia. Iniciar tramas complementarias, sembrar dudas o dejar pistas es muy divertido y funciona muy bien en este tipo de historias...siempre y cuando haya algo al otro lado del camino que el autor propone seguir, es decir: siempre y cuando consigan ensamblarse al final si no todas ellas sí las piezas más importantes de ese puzzle que es cualquier
narración (literaria, cinematográfica, etc). Y es aquí donde, en mi opinión, "La isla mínima" patina y se enfanga. Habrá quien diga que la cuestión principal (revelar al criminal/asesino) queda resuelta y que no se necesita más. También puede haber quien defienda que no es necesario que queden atados todos los cabos porque en la vida real siempre quedan preguntas sin respuesta. De acuerdo, pero hay que saber escoger qué cabos dejar sueltos y ahí está el gran "pero" que yo le encuentro a esta película. Del mismo modo que la duda final de "quién es el tercer hombre" (un clásico, por otro lado) funciona bien dejando en el aire su aclaración, no pasa lo mismo a la hora de explicar la conexión entre la trama de los asesinatos y la de las depravaciones sexuales, ni el vínculo (si es que lo hay) entre el asesino y los otros indeseables, ni si de estos últimos van todos a la cárcel o sólo el personaje que muestran en pantalla ni cómo se consigue precipitar su detención. Cuestiones lo suficientemente importantes como para dejar su respuesta a la imaginación del espectador. Como también queda a la imaginación del espectador buscar una explicación a esas deficiencias: ¿prisa por acabar? ¿falta de ideas? ¿exceso de confianza? ¿olvido?...

De todos modos, uno de los puntos más interesantes para mí de "La isla mínima" es su propuesta para visitar el Sur como lugar mítico, varado en el tiempo, primigenio, visceral y decrépito. Un lugar en el que la apabullante e inmensa belleza de la naturaleza contrasta con el temible y profundo horror del ser humano. Un
lugar lleno de luz que hace más hondas e inquietantes las sombras. Un lugar en el que el fango está a uno y otro lado de la piel. Un lugar en el que la esperanza es un Dios que se ha ido. Un lugar muy parecido al infierno en la tierra. Un lugar en el que demonios y condenados conviven en una armonía demencial y perpetua. Y esto es algo que la película consigue reflejar muy bien ambientando la historia en las marismas del Guadalquivir, consiguiendo que ese marco, que ese ambiente no sea "un personaje más" (cliché tan manido como absurdo) sino que se configure como un estado de ánimo hasta el punto de que cuesta decidir si es el escenario el que define a los personajes o al revés. Por cierto que esto del escenario sureño, unido al género noir y a elementos como "pareja de investigadores", "crimen por resolver" y "víctimas adolescentes", ha llevado a bastante gente a comparar "La isla mínima" con "True detective". Un error entendible por su coincidencia en el tiempo pero error en definitiva: ambas juegan, en todos los sentidos, en ligas distintas y, además, siendo fieles a la realidad, la pre-producción de esta película es anterior en el tiempo a la de la acojonante serie de HBO. Por tanto, respetemos la entidad de cada cosa y su valor en sí misma y no comparándola para bien o para mal con otra.

En definitiva, esta película me deja la sensación de que sus partes son mejores que el todo y de "lo que pudo ser y no fue" pero hay que valorarla por su excelente factura técnica y por atreverse a hacer algo distinto, que no es poco.

32 comentarios:

nahuel gonzalez rebollar dijo...

ESPOILERS

Muy buenas. He llegado a tu blog desde un comentario de jotdown y preguntándome cuales podrían haber sido esas flaquezas que hacen, que para ti, la película no sea redonda.

Comparto contigo casi todo lo positivo pero me sorprende tu argumento para valorar lo negativo. Lo cierto es que la película no deja ningún cabo suelto y esto es lo que, sumado a lo anterior, la hace soberbia. Lo principal, como bien dices, queda resuelto (El asesino), ni siquiera da mucho lugar a la interpretación la identidad del tercer hombre, otra cosa es que no lo lleven preso, pero hay dos pistas bastante claras que nos la revelan (el perfume y el reloj)

Es cierto que el resto de interrogantes que enuncias no se explican de forma explicita pero están ahí y se pueden deducir con las pistas que nos van dejando:

"El niño" se liga a las chicas y las camela hasta que puede llevarlas a la casa de las cazerías donde después de echar un polvo, las ata a la cama. El guardés las fuerza mientras "el niño" lo fotografía y el misterioso tercer hombre del reloj las observa. Estas fotos son utilizadas más tarde para chantajear a las chicas. Ellas, ante la posibilidad del escándalo, optan por abandonar el pueblo y se les ofrece la posibilidad de ir a trabajar a un hotel a malaga. Cuando van a firmar el contrato a la casa abandonada, el guardés las secuestra y las mata. Digamos que el guardés hace el trabajo sucio para limpiar las porquerías de los otros,

Quizá no sea exactamente así todo porque la memoria de algunas cosas me falla, pero vamos, que más o menos está todo ahí y seguramente en un segundo visionado lo verás más claro.

No quiero que parezca que voy dando lecciones ni nada, yo soy bastante lerdo en cuanto a pillar estas cosas pero por lo que sea cuando la vi, me pareció bastante claro lo que pasaba. Lo mismo me equivoco

Un saludo y gracias

Carlos Z. dijo...

Porqué tandan tanto en identificar y por tanto detener al guardés, si tenían identificado el coche e incluso la matrícula en aquella expléndida persecución?

Porqué investiga la policía en un pueblo donde tiene competencias la guardia civil?

Cómo es que el poli bueno no sabía nada de la vida anterior de su compañero?, esas cosas dentro del Cuerpo se saben de sobra...

Anónimo dijo...

La identificación: 1980, tiene la matrícula pero a saber si es real, si es de segunda mano o qué, además están en medio de la nada. Con el tiempo se la del coche les llevaría al asesino pero la accion transcurre en un par de días.
Lo de los polos y no la guardia civil es por los contactos del juez que mencionan al principio (el primo ese que hizo la mili).
Lo del poli malo... Pues volvemos a que es 1980, es lo más traído por los pelos pero aun así plausible para mí.
Son cuestiones válidas las que planteas pero pata mi, con lo anterior, quedan suficientemente justificadas :)

Sergi Gomiz dijo...

Para mi tambien esta clarisimo.!!

Arevalo se enfada con su compañero cuando no fuerza a su superior a investigar al terrateniente y ahi acaban discutiendo sobre si el poli malo mato en la manifestación a la mujer hace años. El facha lo niega y arevalo le cree.

cuando han pillado a dos de los implicados y parece que hay final feliz arevalo descubre en las fotos que le da el periodista que su compañero miente y que si mato a la mujer en aquella manifestación y que el tercer hombre aun irreconocible lleva un reloj que vemos unas escenas antes cuando el poli malo estrecha la mano del intocable terrateniente en un primerisimo plano.

La mirada asesina de Arevalo a su compañero parece decir " ni tu has cambiado ni lo ha hecho este pais...los poderosos siguen protegidos por la ley... y a ti te da igual que uno de los culpables quede libre si te llevas la gloria igualmente.

asi pues por mi parte cabos sueltos ninguno.de hecho estoy con nahuel

una pelicula excelente que en mi humilde opinion deberias volver a ver porque aparte de ser un thriller brillante tiene un trasfondo politico de falsa transicion acojonante

Anónimo dijo...

A mi me ha dejado un sinsabor la peli. Yo he interpretado que la tercera persona era el poli que había matado y torturado hacia años a mucha gente. Cuando en de las fotos le da las ampliaciones da a entender eso. Además la vidente desde el primer momento lo percibió. Es mi humilde opinión. Un saludo

Javi Crespo dijo...

Muy buenas. En primer lugar, gracias a quienes estáis leyendo y, especialmente, comentando esta reseña.
Creo que todas las incógnitas que menciono en el artículo (y que son el punto de discusión de estos comentarios) admiten, como mínimo, dos alternativas o posibles soluciones lógicas, factibles y contrapuestas. Yo, como vosotros, tengo mi particular teoría o forma de encajar el puzzle, pero no la voy a decir para evitar spoilers a gente que aún no haya visto "La isla mínima" y porque lo que me gustaría es que la película fuera inequívoca, al menos en las cuestiones que planteo. En ese sentido, es especialmente revelador que en Internet se esté hablando tanto de estos mismos asuntos respecto a "La isla mínima".
Supongo que cuando la vea por segunda vez estaré casi más pendiente de estos detalles que de disfrutar nuevamente con la historia, con la esperanza de poder tener claro todo y así no reafirmarme en mis dudas.
Por último, decir que estoy totalmente de acuerdo con Sergi respecto al tema de la falsa transición y la representación de las dos Españas en las figuras de los policías protagonistas, tal y como apunto en el post.
De todos modos, bienvenidas sean las discusiones y más aún los comentarios ;)

Anónimo dijo...

AHORA, no me cabe duda que ese tercer hombre es el terrateniente. Que el poli bueno al ver que el poli malo le cede el título de héroe, deja pasar la responsabilidad del tercer hombre y el pasado turbio del poli malo. Concesiones?
Coincido con Javier que es ambigua y hay un mínimo guiño sobre ese tercer hombre en cuestión. Y creo que es una parte esencial del argumento, por su connotación política y de miseria humana.
No sé qué, pero debió pasar algo más que un policía "bueno" rompiendo las fotos del malo o la escena final de la mirada cómplice de ambos antes de subir al auto. Probablemente exceso de confianza del director... es otra buena definición de Javier. Pero me parece un error ser tan elíptico cuando la situación no lo amerita.
Saludos

Vincent dijo...

Solo un detalle, fijaos que el terrateniente del sombrero lleva el reloj en la mano derecha y que el hombre cuya mano aparece en el reflejo de la fotografía lleva el reloj en la mano izquierda.

Me parece un error importante de guión.

Anónimo dijo...

Una cosa está clara y es que el director no quiere dejar nada claro.

Es verdad lo que decís algunos del detalle del terrateniente que tiene el reloj en la mano derecha y que el poli malo tiene el reloj en la mano izquierda; por lo tanto, si está frente a un espejo es el poli malo. Un poco ilógico porque,¿ por qué si no el poli malo iba a querer resolver el caso poniendo en juego su vida y como por ejemplo asegurarse de que el terrateniente tenía las manos suaves y un olor a perfume fuerte ?

No tiene que ser un fallo de guión, no tiene que ser algo negativo, al contario, es una película que te deja con ese sabor agridulce de no aclarar al 100% el final del film.

Es mi humilde opinión.

Pepero dijo...

Creo que Vincent ha dado en el clavo y que el supuesto giro argumental se ha quedado en un fallo de guión.

Anónimo dijo...

Si es un reflejo en el espejo es lógico el cambio no?

Anónimo dijo...

Si claro, lo que pasa es que en el espejo el reloj aparece en la mano derecha, así que el fotógrafo lo lleva en la izquierda, mientras que el terrateniente lo lleva en la derecha.

Como se ha comentado en otros foros, lo del error del reloj me parece un "fail" en toda regla; querían mostrar en una sola secuencia el reloj, la suavidad de la mano y el perfume del terrateniente y claro, la gente da la mano derecha, así que...

Anónimo dijo...

La acabo de revisionar.
- El reloj del terrateniente es el mismo que se ve en la foto, dorado y calado. (En la foto es cierto que se ve en la derecha por lo que si es un reflejo en el cristal, esta realmente en la izquierda. Pero pienso que es fallo de la peli).
- El reloj que lleva el poli malo es diferente. No es nunca el mismo del capataz por lo que no esta implicado.
- Esta claro que simplemente encubre al capataz y quiere dejar el caso cerrado tal como está (el poli bueno se da cuenta y es la mirada que le dedica al final)

Charlot dijo...

Pero digo yo, como va a ser el "poli malo" el de la foto si los policias se han desplazado desde Madrid a las marismas de Huelva solo para resolver el caso. Hay que tener en cuenta que en aquella epoca desplazarse desde la capital hasta otra cuidad no era como ahora, suponian muchas horas. Ademas el negativo digo yo que lo habrias desvelado incluso antes de que el llegase.

Anónimo dijo...

A cámara lenta, cuando está apuñalando al asesino, se ven dos personas distintas o sea el guardes y el terrateniente ?

srgo dijo...

Tenía espectativas altas en esta película, pero me ha defraudado. Lo único que me ha hecho continuar viéndola es la fotografía, que puestos a decir, chapó.

Esta película no tiene sentido alguno, tiene infinidad de tramas que han podido dar mucho juego y todo queda en suspiros; por que hilando, no tienen conexión gran parte de ellos.

Pienso que en todos estos casos, siempre hay un "sospechoso principal" (que casi siempre suele ser el asesino) y algunos secundarios (que en caso de no ser el asesino, son los que cobran un cierto protagonismo que no sabes muy bien por qué y al final te dicen ¡Ahá, soy yo!), pues bien, en esta película los hay, pero a puñados. Es más, podría ser todo el pueblo el asesino, y en cierta manera, creo que este era el pensamiento que nos quería plasmar el director. O simplemente decir que "los buenos no son tan buenos ni los malos no son tan malos". Aun así, me faltan líneas de detalles que se han quedado sinsentido o ambiguas.

Anónimo dijo...

Alguien me dice quien es el apuñalado al final?? Madre mía que disparate de película. No tiene ni pies ni cabeza. Comparto que cabos sueltos que no han sabido seguir.

Anónimo dijo...

Hola,
Sin ser un experto en la materia. No queeda sin aclarar del todo que pasa con el de las manos finas y el perfume caro? Es decir "el guapo" va a la carcel, el guardés muere...y el vouyer del sombrero??¿?
No se, no es q yo sea muy de finales meridianos, pero vamos...q parece q se les ha olvidado.
Otra pregunta? porque estan los negativos en la casa de las niñas?¿ si quieres chantajearlas las puedes dar unas copias...pero los negativos?

Mas alla de eso, la historia paralela sobre el pasado oscuro del inspector me parece q aporta poco a la historia central y en mi humilde opinion se queda bastante a medias en el intento por reflejar el cambio de las fuerzas policiales antes y después de Franco...

pilus dijo...

Gracias por los comentarios.al final.....Quien es el asesino......?.una peli con un debate asegurado.No?

pilus dijo...

Bueno al final quien es el asesino?

Anónimo dijo...

Interesantes todas vuestras opiniones. Yo la he visto hoy y no me quedaba muy clara la conexión entre el asesino, el guardés, el Quini y el terrateniente.
Lo que si me ha quedado claro (en todo caso es mi interpretación) es el papel de Javier Gutierrez. Y la clave es cuando orina sangre, y se pasa toda la peli tomando pastillas. Me parece que sufre de un cancer de prostata, le queda poco, y lo sabe. Y me parece que está intentando vivir sus últimos días intentando paliar el daño hecho en su anterior etapa. Aunque sin esforzarse tampoco mucho, la verdad :))

Anónimo dijo...

A las 11 de la noche se dirigen a la casa de la niña que supuestamente esta en el cine, cogen la cinta y van a la casa donde cuestionan a la casera y de la nada aparece el jornalero? De dia y con lluvia? Cuantas horas tardaron en interrogar a la mujer? Porque alguien le da un culatazo al poli en el campo... hay que verla dos veces para opinar que es buena, es mala.

Juan I. Rando dijo...

Saludos.

Al final, el envoltorio es muy bonito pero el regalo está envenenado. Magníficas actuaciones, ambientación, fotografía, dirección ... pero el guión hace aguas por los cuatro costados.

Para mí el principal fallo es:
si el asesino y sus acompañantes saben (porque lo saben, de ahí el culatazo) que hay dos policías investigando sus crímenes, quién en su sano juicio volvería a secuestrar a una chica con ambos testigos de la ley??? No sería más lógico dejar pasar un tiempo???

Anónimo dijo...

Las asesinan los tres juntos siempre en la misma época los años que viene el terrateniente al pueblo, que no son todos seguidos. Este año ya habían asesinado a dos y, como la poli está investigando, el terrateniente no se plantea una tercera. De hecho, el guardés le dice a Marina dos veces que el contrato para el año que viene. Pero esta insiste y se lo pone en bandeja y al final él decide hacerlo solo en un calentón de última hora y sin pensarlo mucho.

Anónimo dijo...

No será que hay segunda parte......l

Anónimo dijo...

Vaya castaña final. Ahora todos a comernos el tarro con lo sencillo que es...final absurdo y por ello sin sentido todo lo anterior. Y encima le dan premios. Esto es para llorar

Anónimo dijo...

la cuestión mas importante es como ha llegado el personaje de javier gutierrez ha ser policia si por esa época pedirían 1.75 o... y este hombre como que no

Anónimo dijo...

Acabo de ver la película y creo entender por que no se detiene al terrateniente. Quizás me equivoque pero no es significativo el final de la huelga con la resolución del caso?. El terrateniente era la única persona que sustentaba el pueblo y por ello se le protegía, y dejar este hombre fuera de la investigación habia precipitado un final feliz para los trabajadores del pueblo. Así lo tiene que entender el poli malo, que lo deja en paz y celebra la fiesta del pueblo

Joanjo de Marènia dijo...

En fin, el policía franquista -anteriormente de la Brigada Político-Social (o sea, la Gestapo de Franco)-, interpretado magistralmente, eso sí, por Javier Gutiérrez, es en definitiva el CUARTO Asesino, que nadie busca, por cierto.

Mató a aquella joven en la manifestación contra la dictadura española y torturó a 100 personas él solito, muchas más que las cuatro o cinco chicas torturadas por esos aprendices de psicópata de las marismas de Isla Mínima.

En definitiva, este 'despiadado poli facha', reconvertido en 'decadente poli entrañable' por obra y arte de la mágica transición democrática española, no se diferencia demasiado de sus sospechosos, perseguidos, culpables y ajusticiados en medio de la nada y el fango sevillano.

Lo siento por el policía demócrata e idealista interpretado, también soberbiamente, por Raúl Arévalo. Lamentablemente, me duele confesarlo, SPAIN IS PAIN, y seguirá siendo PAIN. I'm sorry.

En el fondo, y ya hablando de la cruda realidad fuera de la pantalla, desde el final de la dictadura de Franco pocas mentalidades han cambiado en nuestro controvertido y convulso país, y en nuestra hipócrita y corrupta sociedad. O eso parece, al menos.

De hecho, este año 2015, plagado de elecciones -andaluzas, municipales, autonómicas, catalanas y estatales españolas-, demostrará si la gente desea una auténtica renovación o si, por el contrario, prefiere quedarse anclada para siempre en el pasado más retrógrado y putrefacto. Un pasado que nos han prohibido airear y conocer a fondo, pero que nos revisita cada noche, como un fantasma, para recordarnos continuamente quiénes son los que realmente mandan y mandarán aquí, por los siglos de los siglos. AMÉN.


NOTA: Comentario escrito el día anterior a las Elecciones Andaluzas del domingo 22 de marzo del 2015, en Sueca, pueblo indómito i cenagoso, a la vera misma de las marismas valencianas de la Albufera, entre campos de arroz, ojo, igualitos igualitos que los de las marismas sevillanas del Guadalquivir. O sea, cagaditos a los de la ya famosa Isla Mínima, vaya.

Joanjo de Marènia, del Guadalquivir a l'Albufera.
Sueca, País Valencià, Marènia. Sábado, 21 de marzo del 2015. Joanjo Aguar Matoses.

Anónimo dijo...

Lo del reloj es muy simple: El del sombrero extorsionó al policía para que no lo encarcelen. Por eso muestran que primero lo tiene eél y después el policía

Iván Moreno dijo...

Es fácil, al final no detienen al terrateniente porque él le pagaba a quini, ya que el podía argumentar que las relaciones eran consentidas por las menores y era quini quien les tomaba las fotos para poder asustar a las menores y estas no contarán nada! En pocas palabras quini las amarraba y les tomaba las fotos para intimidarlas y luego de esto permitir la entrada del terrateniente, que perfectamente podía decir que las relaciones eran consentidas y quien cargaba con la responsabilidad era quini

Anónimo dijo...

El asesino después de revisionarla es el guardes. Es cierto que es ambiguo el final.Pero pienso que es un final buscando eso, que el espectador piense. No es una película triturada para no pensar. Se agradecen películas diferentes.