jueves, 26 de abril de 2012

Que se vayan a la mierda

Hoy tenía pensado escribir sobre otro tema. Pero resulta que el Gobierno ha decidido poner en marcha un "plan  integral de reinserción" para terroristas (ya sean de ETA, Grapo, yihadistas o cualquier otra basura). Así. Tal cual. Para ello, ni siquiera será necesario mostrar arrepentimiento, sólo decir "No lo volveré a hacer" y tira millas. Vamos, que el Gobierno ha convertido el terrorismo en un puto chollo. Con dos cojones. O, mejor dicho, cojones, precisamente, es lo que no tienen. De lo que van sobrados es de ingenuidad, desconsideración y falta de sensatez.

Por si no estaban haciendo suficientemente el ridículo con su festival de torpezas y cagadas, llega esta auténtica gilipollez demencial e injustificable que me produce tanto asco que se me quitan las ganas de escribir.

Echar pelillos a la mar con atentados y asesinatos es algo que no se puede defender bajo ningún criterio o argumento que no sea el de los propios hijos de puta que se beneficiarían de este plan.

Se me ocurre una larga lista de insultos y descalificativos perfectamente pertinentes para glosar este hito del despropósito nacional, pero prefiero ahorrármelos.

Lo que no puedo aguantarme es desear que se vayan a la mierda, el Gobierno, los terroristas y la madre que los parió.

3 comentarios:

Juan Carlos dijo...

El gobierno del sr. Rajoy ha incumplido en los cuatro meses que lleva en el cargo tantas promesas electorales que en los cuatro años que quedan le va a costar muchísimo ganar credibilidad. Pero comparado con la bajada de pantalones con los terroristas, eso si; camuflada con mafiosos y demás, la subida del I.V.A. para el 2.013, la subida del I.R.P.F., etc. es pecata minuta.
Salu2

Cayetano dijo...

No sé qué pasa que cuando uno llega al gobierno hace lo mismo que hicieron los otros. No sé si está bien o está mal la medida anunciada (Y eso que no voté al PP), pero no es de recibo haber llamado a los anteriores poco menos que amigos de los terroristas y ahora hacer lo mismo o peor.
Y es que una cosa es predicar y otra dar trigo.
Qué tendrá el poder.
Un saludo.

Heimdall dijo...

Pues tiene, Cayetano, que todo lo corrompe.

Y estoy de acuerdo contigo, Juan Carlos, le va a costar mucho, muchísimo, recuperar un mínimo de credibilidad.

¡Gracias a los dos por los comentarios!