lunes, 24 de enero de 2011

Alemania o el Valhalla laboral

¿De qué sirve en España ser un trabajador cualificado, honesto, legal y talentoso? ¿Qué utilidad tiene en nuestro país atesorar una decente calidad humana y profesional? ¿Para qué vale el esfuerzo invertido en la formación académica y profesional? En el mejor de los casos, para descubrir si se es más paciente que el santo Job o si nuestra capacidad estoica sería la envidia de los presos del Tártaro. Por lo demás, no sirve absolutamente para nada que no sea una amarga satisfacción personal.

España es laboralmente una siniestra versión del país de Cucaña; la Tierra Prometida de todos los haraganes, arribistas, caraduras, necios y golfos que en el mundo han sido; el Edén del nepotismo, enchufismo, clientelismo, baboseo y lameculismo; el Avalon donde sólo inútiles y canallas pueden vivir a cuerpo de rey; los Campos Elísesos de los déspotas idiócratas; el Aaru donde moran "ad eternum" los que se ganan el pan con el sudor de frentes ajenas... Una deplorable vergüenza, en resumen. 

Ya he hablado en anteriores ocasiones de temas laborales, así que no me extenderé mucho. Sólo diré que en este país parece que la valía humana y profesional se están convirtiendo en un lastre a la hora de prosperar laboralmente o, al menos, encontrar un trabajo digno, si es que lo encuentras, claro... 

Cuanto menos valgas (como persona o trabajador, tanto monta, monta tanto), más alto llegarás. Ése es el axioma que subyace en esta disgenesia laboral que vivimos en España en los últimos lustros. Aquí prima y se premia la indecencia en lugar de la excelencia, y así nos va...Y esto es algo particularmente doloroso y nocivo para la gente joven que, salvo afortunadas excepciones, se ve abocada a la desesperación de no encontrar trabajo o a la desilusionante ignominia de trabajar en unas condiciones injustas, abusivas y, en no pocos casos, con/para personas que son modelos a evitar, ya sea como trabajadores o como meros seres humanos. Aquí, a la entrada de todos los lugares de trabajo, deberían colocar una estela con la dantesca "Abandona toda esperanza, tú que aquí entras" o el siniestro forjado del campo de Auschwitz: "El trabajo os hará libres".
Por todo ello, no puedo dejar de celebrar que haya alguien fuera de España que valore debidamente a los excelentes profesionales que se maltrata aquí dentro. Estoy hablando de Alemania y de la intención de la rubicunda valkiria Merkel de ofrecer un trabajo y salario digno a los trabajadores cualificados caídos en España. ¡Bienvenido sea ese Valhalla!

4 comentarios:

Heimdall dijo...

Aquí se da un interesante punto de vista sobre el tema: http://www.expansion.com/2011/01/24/empleo/mercado-laboral/1295885071.html

Heimdall dijo...

Lógicamente, saber manejarse en Alemán es indispensable: http://www.elmundo.es/mundodinero/2011/01/31/economia/1296464665.html

Cyrano dijo...

Zapatilla sigue haciendo el ridículo. Hasta Merkel se compadece de su situación. Pero ganará las elecciones de 2012 porque somos un país de masoquistas.

Heimdall dijo...

El Presidente del desGobierno hace lo que mejor sabe, Cyrano. No hay que culparle por ello. Ja,ja,ja. :)
En cuanto a los comicios del 2012, espero que te equivoques, aunque, en tal caso, supongo que será más una derrota del Partido Pánfilo que triunfo del ZPsoe.
Y, mientras tanto, los jóvenes seguiremos tragando quina...