miércoles, 6 de enero de 2010

Avatar

Acabo de ver la mundialmente loada película "Avatar", film de James Cameron (a quienes las taquillas consagran como indiscutible Rey Midas de Hollywood, postergando a los cada vez más autocomplacientes Spielberg y Lucas) que amenazaba con revolucionar las salas de cine de todo el planeta y...lo ha conseguido, con todo merecimiento.

"Avatar" constituye una de las experiencias audiovisuales más alucinantes (en sentido literal y figurado) que ha dado el Séptimo Arte en las últimas décadas (y estoy seguro de que en las venideras). Ambientada en un futuro no muy lejano (año 2154), este título aglutina una miscelánea de géneros (drama, de aventuras, bélico, fantástico...) para narrar al espectador la épica historia de iniciación y redención de un marine con buen corazón (si es que eso es posible) llamado Jack Sully (Sam Worthington) al que los avatares del destino (perdón por el fácil pero necesario juego de palabras) le conducen a un planeta, Pandora, donde el voraz y cruel colonialismo imperialista del ser humano amenaza la tranquila existencia de sus nativos, los Na'vi. Se desata así una serie de conflictos (deber contra conciencia, militarismo contra ciencia, prejuicios contra descubrimiento, violencia contra conocimiento, unilateralismo contra respeto...) que dan marco a una doble, trágica y preciosa historia de amor: la de los científicos (capitaneados por la doctora Augustine - Sigourney Weaver) con los Na'vi, en general, y la de Jack Sully con la nativa Neytiri (Zoe Saldaña), en particular. Para averiguar cuál es el desenlace, lo mejor es acudir al cine, pero advierto lo siguiente: Cameron en esta película no ha hecho concesiones "tipo Disney" y la tragedia y la muerte es algo bastante habitual, especialmente en el último tramo del film. Una cinta que, innegablemente, es una prodigiosa loa pacifista, ecologista y panteísta muy apropiada para los tiempos en que vivimos.

Pese a que servidor tuvo el infortunio de no poder disfrutar de la película en 3D (estaban todas las entradas agotadas), les aseguro que, sensorialmente, "Avatar" es apabullante, espectacular, acojonante, psicotrópica...Hay quien dice que no tiene nada que envidiar a algunos de los videojuegos que pululan por las consolas, pero, sin ánimo de desmerecer a mis queridos y asombrosos juegos consoleros, ése es un enfoque simplista y lleno de mala leche. Técnicamente, esta película está tan cuidada que a nadie le extraña su presupuesto (supera ampliamente los 200 millones de dólares) ni el tiempo que Cameron ha dedicado en su desarrollo. En ese sentido, "Avatar" deja a años luz de distancia a títulos como "Polar
Express", "Beowulf" o "Cuento de Navidad", llevando la animación digital y todas las técnicas a ella vinculadas a un nuevo estadio hasta ahora impensable y del que a buen seguro muchos espabilados se aprovecharán. Por suerte, quien da primero, da dos veces, y Cameron ha dado la campanada más sonora que ha conocido el cine desde "Titanic".

Por lo demás, la película permite al espectador más curioso elucubrar las influencias que han llevado a su director y guionista (Cameron) ha crear esta maravillosa historia de la ¿nada? A mí, por ejemplo, Pandora, me parece un colosal crisol de selvas amazónicas y junglas africanas, al igual que los Na'vi se asemejan a un felino híbrido entre un indígena de Sudamérica (por su folclore y ritos), un indio de Norteamérica (en su faceta belicosa) y un guerrero de África (su apariencia física y ademanes). Del mismo modo, en "Avatar" se pueden percibir ecos de otros grandes clásicos del cine contemporáneo como "Bailando con lobos", "La misión", "Braveheart", "Platoon", "La selva esmeralda" o "Los últimos días
del Edén", por citar los más perceptibles.

De cualquier forma, en contra de lo que pudiera parecer, esta película no es un pastiche travestido con ordenador, sino un constante ejercicio de talento audiovisual y megalomanía cinematográfica ante el cual sólo se pueden tener palabras de gratitud ya que, sin ser una película excelsa, uno siente que "Avatar" supone un brillante punto de inflexión en ese arte que tanto amo que es el cine...¿Vamos a Pandora?

4 comentarios:

CHucky dijo...

A mí también me gustó Avahontas... Tuve la suerte (quier decir: compré por internet y pagué los "10 euros + gestión" de la entrada) de verla en 3D y me gustó.

Casi 3 horas, no se hace larga, buenos efectos especiales (aunque aún tienen que mejorar mucho) y poco más, pero me gustó.

Amenazan con segundas partes; esperemos que se curren el guión (lo demás lo tienen ya hecho).

Heimdall dijo...

¿"Avahontas"? ¡Vaya! Sí, puestos a encontrar ecos o referencias cinematográficas, también se puede ver algo de "Pocahontas" en este film :)La secuela efectivamente ha sido confirmada por James Cameron, así que sólo es cuestión de esperar...

Anónimo dijo...

AVATAR me chiflo ,pandas de cinéfilos de género y envidiosos tienden a ponerla verde creo que desacertadamente.
A agregar a tu articulo he de decir que los muñecos me parecen tremendamente sensuales, me pareció maravillosa la conexión con la naturaleza ,sus valores lo cual muchos aunque desgraciadamente a veces humanos luchamos por tener.

Cyrano dijo...

Una de las escenas de verdadero amor más hermosas de los últimos tiempos es la del final, cuando la bella Neytiri asiste a su amado marine, saltando las barreras raciales. Un gustazo.