jueves, 19 de mayo de 2011

El ruido y la furia: La indignación acampada

"La vida no es sino una sombra fugaz, un pobre actor que se va pavoneando hasta que se inquieta en el momento de subir al escenario y luego, la nada: Un cuento, narrado por un idiota, lleno de ruido y furia". Macbeth, William Shakespeare.

Estos días es noticia una protesta que clama contra el cisco vergonzoso en que se ha convertido España; una rebelión turbada y desencantada como los del 98 que, como el poeta, pide la voz y la palabra en pos de una regeneración como antaño hicieran Costa y compañía; un clamor polimorfo y heterogéneo donde tiene cabida cualquier persona a la que le duele este país o lo que han hecho con él; un grito de ecos diversos que deja entrever un huracán de conciencias encendidas y sueños rotos.

Y no es de extrañar tal reacción cuando la última década ha convertido esta nación en marasmo y pudridero: Una casta política mezquina y garrapatera que concibe su praxis como lucro y no como servicio; una Justicia ciega, sorda, a veces muda y con frecuencia necia; una Legislación volátil y cacofónica; una Educación verbenera; una Sanidad inviable; una Cultura con más ideologías que ideas; una Economía secuestrada por lobbies; un Mercado laboral selvático y caníbal donde la edad, la cualificación y el esfuerzo son un problema; una Banca que juega con ahorros ajenos en esos casinos que son los mercados; unos sindicatos aburguesados, gregarios, gañanes y holgazanes; una Prensa de amanuenses; unos Medios de Comunicación públicos y privados que sesgan cuando no idiotizan; una sociedad que ha visto morir el civismo y la honestidad a manos de pícaros, truhanes y oportunistas de toda condición...En definitiva, un "sálvese quien pueda, si es que le dejan".

Una indignación que cualquiera que siga este blog o me conozca, sabe que comparto. Y una indignación que espero que llegue a alguna parte que no sean exclusivamente las hemerotecas.
Dicho esto, quiero precisar algunas cosas:
  • ¿Sistema o culpables? Hay quien reclama un cambio de sistema (entendido como paradigma político-económico-social imperante) o, directamente, su eliminación. Yo respeto eso, aunque me parece un error. El sistema, aunque manifiestamente mejorable, no es malo; lo malo, lo infame, lo nauseabundo es lo que han hecho con él. ¿Quienes? Aquellos en quienes los ciudadanos delegan la tarea de procurar el bienestar social, aquellos en quienes los ciudadanos depositan su confianza con la esperanza de no tener que arrepentirse, aquellos que tienen en sus manos todos los instrumentos necesarios para cauterizar o prevenir injusticias y desajustes de toda índole...aquellos que no han hecho absolutamente nada más que sajar, carroñear y expoliar no sólo el dinero de toda una ciudadanía sino el porvenir de varias generaciones por su ineptitud, desvergüenza y mentalidad cortoplacista. Es decir, los políticos. Es a ellos a quien hay que cambiar o erradicar. El sistema es una herramienta, no el problema.
  • Instrumentalización: A nivel externo, es irrisorio y patético que los partidos políticos intenten utilizar estas protestas como arma arrojadiza o bien como caladero de votos y más aún que intenten abanderarlas. ¿Por qué? Porque precisamente quienes forman parte del problema jamás pueden ser parte de la solución. Igualmente, es lamentable que desde los medios de comunicación se esté intentando "colorear" ideológicamente una protesta que, como es fácilmente constatable, es plural en edad, sexo, origen, credo e ideario. Lo cual me lleva a hablar de la instrumentalización interna, la que ejercen o pretenden ejercer ciertos "corpúsculos perroflauta" (radicales de izquierda, anarquistas y antisistema) que conciben esta situación como el escenario perfecto para su berrea trasnochada, inútil, infame y, por lo general, propensa a desencadenar follones que pagan quien no debe.Grupos que lo único que hacen es emponzoñar y desprestigiar unas reclamaciones cívicas y legítimas.

  • Culos y témporas: Quizás debido a la heterogénea composición de la masa protestante, se están mezclando prejuicios, hechos e ideas que poco o nada tienen que ver con lo que está sucediendo. Hablo de relacionar este descontento con las revueltas de los países árabes, con la protesta del 13-M, con mayo del 68, con el "Yes We can" de Obama,  y demás es simplemente demostrar que se es un demagogo, un bobo o ambas cosas. Igual que lo es demonizar las redes sociales por servir de "infraestructura" para esta protesta o sostener, para alabanza o crítica, que las reivindicaciones van contra un partido político concreto. No hay que mezclar churras con merinas ni confundir culo con témporas, por favor. 
  • Los catalizadores del descontento: Iniciativas como "Nolesvotes", "DemocraciaRealYa" o "Tomalaplaza", por citar sólo los más relevantes, son sólo los mascarones de proa y las exclusas por las que la sociedad ha expelido la tensión de su descontento y forman parte germinal de las protestas que estamos viendo los últimos días. Pero no hay que cometer el error de atribuir a una sola de ellas la autoría ni la bandera de esta agitación, ya que si algo está quedado claro es que este magma incandescente de reprobación generalizada es una mixtura de personas de muy diversa índole que lo único que tienen en común es su cabreo, su decepción y su frustración y la idea de que esto tiene que cambiar. A partir de ahí, una total disparidad de criterios, ideas y reivindicaciones. Por tanto, hay que hablar mejor de un "caldo de cultivo" o una "coyuntura propicia" que de un "organizador".
  • Los activistas de salón: No voy a entrar a valorar la calidad literaria o intelectual de autores de opúsculos como el francés "Indignaos" o su copia española "Reacciona". Pero sí he de decir que me parece que hay mucho de hipocresía en criticar y soliviantar desde la comodidad de un nivel de vida muy alejado del común de la sociedad. No sé el resto, pero me tomaría más en serio a un chaval de la cola del paro antes a que a individuos que hacen paripés desde sus torres de marfil. Y esto va por y contra el artisteo e intelectuales "low cost" que tienen la vida más que resuelta y que la única protesta que se toman en serio es la suya propia cuando se les baja el caché o la subvención de marras.
Por lo demás, espero con atención e interés la evolución de esta poliédrica y multitudinaria protesta, porque no me gustaría descubrir que más allá del griterío y las acampadas no hay nada, que detrás de la reclamación no hay soluciones nuevas, que se exigen alternativas sin tener la voluntad, las ganas o el coraje de constituir una, que se desperdicia la atención brindada por los medios de comunicación para perpetuarse en la pataleta en lugar de pasar a la acción pragmática. En definitiva, que me entristecería profundamente comprobar que todo esto no es más que ruido y furia.

5 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Yo también creo como tú que desde las torres de marfil es muy fácil decir ¡INDIGNAOS!
Pero una cosa me empieza a parecer clara: estas acampadas van a durar (de forma ilegal, dicho sea de paso) hasta las 20 h. del domingo. ¿Apostamos?

Cayetano dijo...

A ver si no lo instrumentaliza nadie. A ver si no pasa como en el mayo francés, que todo quedó en nada. Ahora hay una oportunidad de regeneración de la vida política. Creo que el movimiento para que triunfe debe ser al menos europeo. Ya está bien de que los dirigentes conservadores nos organicen la vida desde Bruselas o desde Berlín. Por una democracia real donde se escuche a los ciudadanos.
Un saludo.

Nerea dijo...

Comparto completamente todo lo que dices. Tanto, que esta misma tarde voy a ir a Sol a verlo por mi misma y a tomarle el pulso a esta protesta. Como dices, es de todos los colores y da cabida a todo tipo de gente, pero es de verguenza ver como intentan asignarle un ala politica, o como dices, pintar de demonios a las redes sociales por haber servido para convocar este movimiento.

Con todo lo que esta pasando en este pais, es muy ncesario salir a la calle a decir las cosas bien claras. Era solo cuestion de tiempo que algo asi acabara pasando. Como tu, sigo con interes todo lo relacionado con este tema, y espero que no quede la cosa en papel mojado y sirva de algo. Pronto dare en mi blog mi opinion al respecto.

Heimdall dijo...

No sé qué pasará...de momento, bienvenida sea esta iniciativa que ha dicho ¡BASTA! ante tanto disparate, desvergüenza y esperpento.

Heimdall dijo...

Un interesante post sobre el tema: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/jaqueperpertuo/2011/05/24/diez-dias-que-estremecieron-la-red.html