miércoles, 23 de diciembre de 2009

Telememos

Telememo: "Dícese de todo cretino (o cretina) con el que se establece contacto por vía telefónica con algún fin comercial". Estas semanas, igual que sucede en los meses inmediatamente posteriores al veraneo, no es inusual que nuestro teléfono fijo o móvil suene para que en nuestras vidas aparezca la fantástica voz de un comercial de tal o cual operadora, que, en un alarde altruismo quiere informarnos sobre una oferta dispuesta a revolucionar nuestra existencia y a llenar de color este valle de lágrimas. Gracias a ellos, vivimos momentos destinados a perdurar en nuestra memoria y que puedan ser recordados con ojos llorosos.


Yo no tengo nada en contra de ningún trabajo, pero pienso que hay profesiones que están ideadas para poner a prueba la paciencia del prójimo: Agente de movilidad, "puerta" de discoteca, pelota oficinesco, funcionario de ventanilla,"okupa" rastaguarro, juez...Y la de "comercial telefónico" es una de ellas. Por otra parte, se parecen todos tanto, que casi podría establecerse unos rasgos universales para esta fauna de los auriculares. A saber:
  1. Ser peruano, ecuatoriano o, en su defecto, argentino o urugayo, para que, en caso de discusión, te puedan acusar alegremente de racista o xenófobo, cuando la realidad es que la incompetencia no es patrimonio de ningún país.
  2. Solicitarte el nombre de pila con más rapidez que un soltero ebrio en una caravana de mujeres.
  3. Dirigirse a ti con el "Don/Doña" aunque estén hablando con un neonato.
  4. Informarte estoica e insistentemente de la oferta de marras, pasándose por el arco del triunfo toda cordial negativa, disculpa o reticencia a ser informado.
  5. Ejercer de conciencia personal de cada uno al cuestionar la idoneidad de nuestras ideas y preferencias, emulando así a los grandes pensadores de la Humanidad y añadiendo "¿Me conviene el Golden Router Deluxe de 24 Quilategas?" a las ancestrales dudas "¿De dónde venimos?", "¿A dónde vamos?" o "¿Qué fue antes: el huevo o la gallina?".
  6. Ofertarte la promoción de principio a fin como un mantra, olvidando que hay un ser humano al otro lado del auricular.
  7. Trufar su monólogo mercadotécnico de vistosos términos técnicos de cuyo significado no tienen la más remota idea.
  8. En caso de negativa o rechazo del particular, vuelven a llamar a los pocos días con idénticas intenciones, por si la persona ha sido abducida y sustiuida por un clon más proclive a los intereses comerciales o ha sufrido una revelación en la que Dios le dice el Paraíso se esconde en el fabuloso "KIT ADSL NOVAPLUS-CUAMPERFECTO CON SERVICIO DE TELETRANSPORTE INCORPORADO".
  9. En caso de respuesta afirmativa o interés del interlocutor, tramitar súbitamente el pedido o contrato en cuestión, pasando por alto comentarte algunos detalles de vital importancia económica, logística o técnica, porque son grandes amantes de la sorpresas.
  10. En el supuesto de querer interponer una reclamación o solicitar más información, el teléfono de contacto te transporta durante cerca de un cuarto de hora al fantástico mundo de las voces mecánicas tipo "Rehabilitación vocal post-lesión cerebral" y los grandes éxitos de música clásica "Sala de Espera Collection", para, finalmente, contactar con un comercial que, en un alarde de consideración, manda con urgencia tu petición expresa al limbo.
  11. En caso de que, por razones sobrenaturales, tu reclamación haya llegado a un nivel jerárquicamente superior al de "pelma", tu conexión a internet, tu línea de teléfono fijo y/o tu número de teléfono móvil corren el riesgo de ser dados de baja o tornarse increíblemente más caros, satisfaciendo así lo que aparentemente era una mera queja.
  12. En un alarde de guasa malsana, llamarte con posterioridad para evaluar la calidad del servicio prestado, en aras a mejorarlo...
Por todo ello, sólo puedo decir, con la máxima cordialidad, lo siguiente: Queridos Wilson, Wilfred, Jefferson, Karina, Hermes, William Alfonso, Brígidis Eleonora, Orson Guillermo, Edgar Baldomero, Lucila Katherin, Héctor Eduardo, Lucía Atahualpa, Marigladis y demás bestiario de ultramar: ¡Meteros vuestras chiripitifláuticas ofertas donde os quepan! Gracias.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja muy valiente y realista tu comentario sobre las teleoperadoras; pero te tacharan de xenofobo cuando realmente es una critica al metodo y los elementos empleados.

Heimdall dijo...

Muchas gracias, la verdad es que no hay que confundir la velocidad con el tocino ni el culo con las témporas. :) Yo critico lo que critico y, como digo, la estupidez y la incompetencia no tiene denominación de origen... ;)