miércoles, 21 de septiembre de 2011

Un poquito de Educación

Curiosa la bronca que hay montada actualmente con el tema de la Educación. Profesores, alumnos, sindicatos y políticos han decidido que, como el país no estaba suficientemente mal, había que empeorar el panorama con una gresca en torno a la enseñanza. Fenomenal. 

Vaya por delante que entre mis amistades cuento con varios maestros que desde hace años se las ven y desean para poder dar rienda suelta a su vocación y que yo mismo he podido, modesta y temporalmente, disfrutar del placer de enseñar a chavales tanto de primaria como de secundaria. No obstante, respecto a todo este sarao educativo, en lugar de tomar partido, me limitaré a dar mi opinión, toda vez que considero que todos los implicados tienen parte de razón en sus pretensiones pero ninguno la tiene por completo. Además, el componente demagógico-pancartero que rampa en las protestas está pervirtiendo y politizando lo que de base era una reivindicación bastante aséptica y cabal; conmigo que no cuenten para el "caca-culo-pedo-pis" de turno.

Lo único que yo sé respecto al tema de la Educación en España es lo siguiente:

1) El nivel es penoso cuando no directamente vergonzoso. Y esto, principalmente, se debe a la progresiva y generacional desaparición de una cultura del esfuerzo y la excelencia. 

2) Culpables: Los padres y las familias. Por abandonar o minusvalorar su papel como estimuladores y/o controladores del esfuerzo, el interés y la curiosidad por aprender de los chavales. Aunque empiezo a pensar que hay progenitores que están encantados (y si no lo disimulan estupendamente) de que sus hijos sean unos tarados intelectuales y funcionales. Será por miedo a que les superen o porque les parecerá más cómodo tratar a los hijos como si fueran mascotas: Asegúrate de que no muere, porque el resto no importa.

3) Culpables: Los alumnos. Cuando la vagancia, la jeta, la apatía, el desinterés o ser un burro "mola", hay un problema. La escuela no es un jardín de infancia ni un parque de atracciones ni un recinto al que se va a "pasar el rato" o a estar "con los colegas". Y eso lo han olvidado los chavales (o eso parece), más pendientes de anticipar su ingreso en la gilipollesca edad del pavo y sus memeces colaterales que de formarse como personas y de ser alguien de provecho (por muy escaso que éste pueda ser). Si series como la delirante "Compañeros" o la desquiciada "Física o Química" reflejan o constituyen los ideales de la chavalería estudiantil, mejor nos extinguimos. Hoy los chicos están más pendientes de que nadie "les corte el rollo" que de ser socialmente útiles e intelectualmente aptos.

4) Culpables: Los profesores. Hay cretinos que se piensan que las aulas son un estrado mitinero (un saludo para Juan Carlos y Venancio) o que se creen que el colegio es un campamento militar o que conciben su trabajo como los arquetípicos funcionarios de antaño (llego, ficho, suelto la lección con un entusiasmo tipo contestador automático, ficho, salgo)...y luego están los que se sienten como el profesor Keating dando clase a los de "Mujeres, hombres y viceversa". El rol del profesor se ha pervertido en los últimos lustros: Ni es un gurú, ni un líder, ni un tirano, ni un "colega". Es alguien al que se le paga por hacer lo que supuestamente más le gusta: Enseñar y conseguir que sus alumnos aprendan la lección de la mejor manera posible. Aunque, de un tiempo a esta parte, es cada vez más cierto que el profesor es lo que los alumnos quieren que sea: Una piñata a la que menospreciar con poca vergüenza y menos educación o un tipo que no se va contigo de botellón de milagro porque es muy "enrollado". Dos extremos de una misma moneda: La desvirtuación de la figura del profesor.

5) Culpables: Los políticos. Con los despropósitos hechos siglas (LOGSE, LOE...), uno empieza a pensar que los timoneles del país están firmemente decididos a crear una sociedad de lerdos demagógicamente maleables para sacar réditos electorales y que nadie les jorobe el chollo. Sólo así se explica que traten este tema como una patata caliente cuando no como una herramienta para complacer a los talibanes ideológicos de su bando.Las calificaciones parece que son meras apreciaciones, las aulas emulan los vagones del metro en hora punta, los profesores deben soportar lo que les echen, las asignaturas pueden variar dependiendo del Gobierno de turno...el perfecto camino hacia...la nada.

6) Culpables: Los psicólogos, pedagogos y demás. Vamos a ver, una cosa es que las notas del retoño sean objeto de discusiones domésticas desaforadas y que al alumno le tiemble el espinazo por no poder sacar todo sobresalientes y otra muy distinta, pero igualmente reprobable, es que si el chaval traduce su rendimiento escolar en un código binario haya que echar pelillos a la mar, no hablar con él por miedo a que moje la cama y sonreírle como al perro cuando se te mea en la alfombra. Actualmente, se confunde el tacto con la permisividad, la educación con la imposición y estos y otros equívocos son culpa del absurdo buenrollismo inoculado por psicólogos, pedagogos y gurús de baratillo. La filosofía del "Tú déjale, no molestes al chico" es muy contraproducente y los primeros perjudicados son, lo quieran o no, los propios chavales. Flaco favor se les hace si se les da carta blanca y palmaditas en la espalda sean cuales sean sus aptidudes y actitudes en la escuela.

7) El mejor ejemplo: Diría que los Informes PISA, por no calentarme mucho la cabeza, pero basta mirar cómo se ha ido bajando el listón universitario hasta el nivel "hobbit" de modo que a la Universidad le queda muy poco para ser una rave de puertas abiertas...

En fin, por ir acabando. Más les valdría a todos los que andan a la gresca dejarse del bizantino debate de si cantidad es sinónimo de calidad y preocuparse por corregir seriamente y entre todos, dejando los "egos" aparte, el problema que desde hace años está convirtiendo a muchos alumnos españoles en unos simpáticos inútiles con más futuro detrás de una pancarta que en una sociedad del siglo XXI. Claro que siempre pueden llegar a Presidentes del Gobierno. Todo es posible en España.

12 comentarios:

Juan Carlos dijo...

Totalmente de acuerdo y, ami modo de ver, con dos culpables muy bien reseñados:
Políticos; se iguala por abajo y se acaba con la cultura del esfuerzo.
Padres; no se atiende/exige al hijo y, aún peor, se le da siempre la razón (mi niño es bonísimo ¿cómo va a haber insultado a su profesor? ¿cómo va a sacar esas notas tan bajas con lo que estudia?
Te pirateo un poco el post.
Salu2

Heimdall dijo...

;-) Piratea cuanto gustes, Juan Carlos. ¡Muchas gracias!

José Antonio del Pozo dijo...

Hola, Heimdall: llego a tu blog -y me alegro- a través de el de Juan Carlos, tan sugerente siempre.
Estoy de acuerdo con el poliédrico y sagaz análisis que llevas a cabo de la cuestión: quizás modificaría un poco el orden de los factores, pero entiendo que lo esencial lo has desgranado a la perfección. Sobre todo en esencia es la degradación del propio valor de la educación, del esfuerzo que siempre exige y la transmisión de saberes y de valores constructivos que la misma implica. El desprestigio de la educación es el propio menoscabo de los valores humanísticos y de la excelencia, en pro de un hedonismo hiperconsumista que, so capa de liberar el instinto, hace trizas cualquier idea de superación profunda.
saludos blogueros

Lakacerola dijo...

No sigo mucho el tema, pero por lo que he oído las manifestaciones del profesorado van por el supuesto aumento de 2 horas de trabajo, que el político de turno impone con el pretexto de ahorrar pq estamos en crisis pero que lo que en realidad busca es ahorrar en sueldos de profesores (y por tanto contratar menos interinos), y va a suponer que tengan que trabajar más los que queden pq se tendrán que repartir las asignaturas de los profesores no contratados. El mosqueo viene pq ese supuesto ahorro no lo va a ser, debido a que se lo van a dar a la concertada o privada en forma de ayudas, subvenciones o lo que sea, es decir, se recorta en sueldos de profesores de la pública para aumentarlos en la privada o ni siquiera aumentarlos sino beneficiar la empresa/colegio privada con suelo, infraestructura o lo que haya pensado.

AMADO MIO dijo...

Despues de 3 años de maestro y profe, me perdonarás que, humildemente, "siente cátedra", jeje.
A ver. Das en la diana con todos las flechas dirigidas a los "culpables", pero, como los diez mandamientos se reducían a dos (creo), todos los culpables que citas y que son, se reducen a UNO: La LEY, sociata para más inri (mira que me jode) (léase, los autores de la Ley) y sus reforma educativa sociata y las reformas de la reforma. Es la madre de todos los culpables: Si la LEY no metiera a las madres (y algún padre, hijo de la suya) en los colegios; si la LEY no llenara de dereitos-sin-deberes a la rapazada; si la LEY no permitiese ciertas cosas y estimulase otras en maestros y profes; si la LEY no dejara el curriculum sin contenidos, sin objetivos, sin procedimientos; si la LEY exigiese esfuerzo, BUENA EDUCACIÓN, RESPETO, DEBERES; si la LEY no metiera las narices no de debió meterlas..., seguiríamos siendo país puntero en buena educación, en buen nivel en Lengua, Mates y Geografía, y no habría el paro que hay, eso de propina, que no es poco.
He dicho.

Carmen dijo...

Heimdall, buenas noches. Llego aquí desde el blog de Juan Carlos.

El tema, lo quiera o no y a pesar de las circunstancias, también me afecta y en dos bandas: como madre y como docente, a pesar de que mi labor en las aulas terminó cuando mi enfermedad dijo "hasta aquí llegamos".

Siempre el tema de la educación ha dado y seguirá dando para hablar y gastar rios de tinta y rollos de papel (a veces higiénico). Estoy de acuerdo en cómo has abordado el tema, pero desde mi punto de vista y posición hay cosas que desde "afuera" no se ven.

Por un lado, ser docente y ser madre es sinónimo de que tus hijos te verán como "mamá, la pesada"; los alumnos que menos valoran la labor del docente son los propios hijos de los profesores.

Y en cuanto al colectivo de mis "colegas", hay de todo, es cierto. No estoy tirando piedras contra mi propio tejado: sé de qué hablo. Y también sé que, sobre todo en educación infantil y primaria, el profesorado lleva años entre la espada y la pared. Ya las cosas estaban muy mal cuando yo tuve que dejarlo, y he ido observando cómo evolucionaban..., por supuesto cada vez a peor. Al maestro lo están convirtiendo en una hormiga a la que pisotear, y todos en su contra, nadie a su favor. Los diferentes planes educativos que se van siguiendo, provienen de otros que han fallado en los países en que los aplicaron, y ¿cómo demonios quieren que vayan a funcionar aquí?.

Podría hacer una lista muy larga... Mejor lo dejo como está. Eso sí: no se puede meter a todos en el mismo saco (y hablo de lo que más a fondo conozco: alumnos, padres y, sobre todo, maestros). Hay de todo, sí, pero también hay gente que de verdad se preocupa, aunque desde afuera de la nube gigante... no se ve.

De verdad que espero que esta situación se solucione de la mejor manera. No quiero ni pensar en a qué se podría llegar si no es así.

(Copio y pego en el de Juan Carlos; al final, el post es el mismo).

Biquños!!

Carmen.

Ana dijo...

(Parte 1)

Bueno, podría hablar mucho sobre este tema, ya que desde hace diez años, lo vivo muy de cerca, pero no me quiero extender mucho porque no sé si tengo límite de espacio.
Lo que has escrito es una reflexión sobre el ámbito de la educación, no sobre el tema de los recortes en la enseñanza pública. Podemos hablar de ambas cosas, puesto que las dos merecen reflexión:
No estoy muy de acuerdo con los juicios emitidos hacia todos los culpables y me explico. Cuando hay un problema todas las partes tienen su parte de culpa pero no creo que sea todo tan exagerado como lo has expresado. Ni la generalidad de familias son unas dejadas, ni la mayoría de los chavales son unos pasotas, ni los profesores somos unas marionetas o colegas o militares,ni creo que todos los políticos sean unos ineptos e inmorales, ni creo que el nivel educativo esté por los suelos.eso es lo que nos están haciendo creer y no es así. La mayoría de las familias de mis alumnos son gente que dan el 100% en la educación de sus hijos, se equivocarán como todos, pero intentan hacerlo lo mejor posible. La mayoría de los alumnos de mi centro son niños normales, majos trabajadores, educados, simpáticos. La mayoría de mis compañeros son gente currantísima (cada uno a su estilo, que para eso hay libertad de cátedra) a la que los alumnos respetan. Y supongo que la mayoría de los políticos será gente que esté ahí por vocación e intentando hacer las cosas lo mejor posible (aunque muchas veces no estemos de acuerdo). Y en cuanto al nivel, tenemos las generaciones mejor preparadas en años. Pero en esto tengo que decir, que mucha culpa tenemos los profesores, puesto que bajo mi punto de vista, el sistema educativo merece una revisión, no tanto en cuanto a contenidos sino a metodología, pero de eso ya hablamos otro día.
Luego hay una minoría de padres, alumnos, profesores, políticos y demás personas que, como has explicado, dejan bastante que desear y desgraciadamente hacen mucho ruido, y puede parecer que son una mayoría, pero no es así.
Yo añadiría el factor sociedad en la que vivimos. Todo rápido, éxito rápido sin esfuerzo, fugaz, sin tiempo para cuidar de los nuestros, para disfrutar de la vida, consumismo brutal, globalización, telebasura, prisa, poca reflexión, culto al cuerpo,...todo esto hace mella en todos los agentes educativos y sobre todo en los chavales.
Ahora bien, el segundo tema. El de los recortes. Tema peliagudo. Y no ya por el gran número de interinos y funcionarios (sí, también) que están en casa, los primeros cobrando el paro y los segundos cobrando el sueldo pero sin darles un puesto de trabajo (increíble pero cierto).

Ana dijo...

(Parte 2)

Es un tema peliagudo porque el sistema educativo público tal y como lo conocemos está perdiendo calidad a marchas forzadas. En primaria llevan años (antes de la crisis) quitando profesores de apoyo, compensatoria, cerrando centros de formación del profesorado, cerrando aulas con niños dentro y hacinándolos en otros centros, no cubriendo bajas, y podría seguir enumerando medidas, por no mencionar lo fácil que se lo ponen a los centros concertados para hacer lo que quieran, pero eso otro día también. Pues en secundaria han hecho todo esto pero a lo bestia. El problema no son las dos horas de más (como quieren hacer ver), el problema es que al cubrir esas dos horas con el personal que queda en los institutos (10 profes menos de media) no se van a poder hacer desdobles, grupos flexibles, tutorías grupales, prácticas de laboratorio, los profesores van a tener que dar otras asignaturas que no son la suya. Y eso en mi pueblo y en todos, se llama reducir la calidad de la enseñanza para uno niños que no tienen porqué sufrir esta crisis. Porque todo el mundo dice que la base de un país es la educación pero luego nadie lo cumple. Porque hay necesidades básicas (recogidas en la Constitución) como la educación y la sanidad, en las que NO se puede recortar y más cuando son públicas, servicios en los que cabemos todos, en los que todos somos iguales. No todo el mundo puede pagarse unos una sanidad ni un colegio privado y muchos además no queremos, y tenemos derecho a exigir unos servicios públicos decentes, que son los que dan calidad a un país y los que NO crean desigualdades y nos unen a todos.
Puedo ser una tópica, pero hay países en los que se vive así y se vive muy bien (Noruega, Findlandia, Canadá...).
Entonces, los profesionales de la educación no entendemos cómo se puede hacer esto en vez de no gastar tanto dinero en carteles del metro, cargos de confianza, coches oficiales, etc. Y pensamos que como llevan muchos años recortando, no apuestan por la educación pública y sí por la privada-concertada.
Qué le vamos a hacer, somos personas que creemos mucho en lo que hacemos y pensamos que si queremos corregir todo lo que has dicho al principio, necesitamos los mejores medios humanos y en número adecuado, ratios normales (y no vale lo de "antes éramos 40 y aprendíamos" porque no todos aprendían y porque se debe tender a ir a mejor y no a peor), medios técnicos, profesionales bien preparados y reciclados, para poder trabajar en las mejores condiciones posibles y sacar de cada alumno lo mejor de sí mismo. ¿Es mucho pedir? Creo que visto así deberíamos exigirlo todos los ciudadanos.
¿Y cómo se exige? saliendo a la calle y concienciando a la sociedad de que estos problemas son de todos porque sin educación el futuro de un país está en la cuerda floja. Y los que nos hayan llamado egoístas estos días, con esto les desmonto la teoría, porque no hay idea de solidaridad más grande que esta: preocuparnos de nuestra infancia y adolescencia, de su presente y de su futuro, sobre todo de los más desfavorecidos que no pueden acceder a lo privado.

Ana dijo...

(Parte 3)

¿Por qué no podemos protestar por los que nos parece injusto (calidad educativa, condiciones laborales, o lo que cada uno considere y sea sensato, claro)?

Bueno, espero no haber aburrido a nadie con mi sermón de domingo, jeje. Siento si se me ha colado alguna letra, no lo he podido revisar. Y gracias Javi por tener este foro en el que todas las ideas tienen abrigo.

Un saludo.

Heimdall dijo...

Muchísimas gracias por vuestros comentarios. Me alegra que todos opinéis sobre el tema, porque significa que merece la pena.

Sólo quiero aclarar una cosa: Mi análisis habla de varios aspectos que, si bien es cierto que no son mayoritarios, sí lo es en cambio que están cada vez más extendidos y, por tanto, son susceptibles de ser comentados como un síntoma real y demostrable.

Coincido con vosotros en que quizás me ha faltado señalar como un factor importante de todo este sindiós cómo es la sociedad actual (que, por decirlo educadamente, es manifiestamente mejorable).

Por lo demás, Ana, lo que dices sobre los políticos...ejem, ejem, eeejeeeem. Tenemos actualmente una casta política que mayoritariamente son unos listos, unos "caras", unos ineptos y unos inútiles de tomo y lomo. Su vocación: cobrar un sueldo muy suculento y disfrutar de unos privilegios que no se merecen. La única persona honesta que conozco y que está metida en política se llama Nacho y por desgracia no está en el Congreso de los Diputados ni en el Senado...

Pero volviendo a la educación, sólo espero que pronto, profesores, alumnos y la sociedad en general puedan presumir del alumnado que sale de los centros educativos (ya sean públicos, concertados, privados o lo que sea).

;-)

Juan Carlos dijo...

Sólo faltaría. Gracias a tí por escribirlo tan claro, conciso y bien.
Salu2

Carmen dijo...

Ana: bien sé que te has quedado con las ganas de decir muchas más cosas. Yo también.
Y me alegra que álguien haya dicho todo eso. Hay muchos más que tendrían otras cosas que decir. No es lo mismo visto desde afuera que desde dentro, bien lo sabemos.

Un saludo.