miércoles, 24 de enero de 2007

Duelo en Alcortown

Aunque lo parezca, no es el título de una película del oeste, pero, por el argumento bien lo podría ser. Así que no esperen ver a Clint Eastwood sin afeitar y con poncho, paseando con cara de malas pulgas por Alcorcón, ni a John Wayne a lomos de un caballo comandando a los antidisturbios, ni a Gary Cooper, Anthony Quinn, Errol Flynn, Kirk Douglas o Alan Ladd. Esta es una historia protagonizada por personas normales y corrientes, "antihéroes" que se diría en jerga cinematográfica.

Crónica de los hechos: El viernes 20 de enero, dos personas de origen sudamericano que responden al nombre de "El Bolivia" y "Contragolpe", agreden violentamente a una joven pareja de la localidad madrileña de Alcorcón. El chico decide vengar la afrenta y busca el domicilio de "El Bolivia". El sábado 21 de enero el agredido se presenta allí acompañado de amigos y vecinos, indignados por el incidente. Por su parte, el agresor sudamericano, en un acto de valentía y arrojo, decide quedarse en su casa mientras llama por teléfono a decenas de latinoamericanos de toda la región, que, acuden en tropel a defender a su compadre. Con los ánimos suficientemente caldeados, se organiza una espectacular tangana nocturna en la que participan decenas de personas, que se salda con un balance de tres heridos (uno de ellos en estado grave) y nueve sudamericanos detenidos.

Para más información: Consultar cualquiera de estas tres noticias (1, 2, 3), ver el álbum digital de lo ocurrido, o bien leer los reportajes publicados el lunes 22 de enero en el suplemento de Madrid de "El Mundo".

Bien, hasta aquí lo meramente "objetivo". Pero antes de mostrar mi opinión al respecto, me gustaría hablar brevemente de la diferencia entre los términos "sudamericano" y "sudaca". Dado que las diferencias de significado y sentido entre ambas palabras son idénticas a las existentes entre "gente" y "gentuza", espero que a nadie le sorprenda que utilice el apelativo de "sudaca" para referirme a "El Bolivia", "Contragolpe" y sus amigos. Y paso ya sin más dilación a mostrar mi postura ante todo este embrollo:
  1. Yo no soy partidario de la violencia, o mejor dicho, estoy a favor de agotar todos los recursos que anteceden a la violencia. No obstante, de lo que sí soy partidario es de actuar en legítima defensa.
  2. ¿Por qué se consolidan las bandas de delincuentes latinos en nuestro país? Porque aquí de pura bondad rozamos la estupidez. Y cuando digo esto me refiero a la excesiva cautela, permisividad o complacencia con la que se tratan temas protagonizados por inmigrantes. He ahí uno de los efectos nocivos de "lo políticamente correcto". Más que nada porque hay bastantes asociaciones, periodistas, abogados y ONGs deseando que aparezca un inmigrante esposado o acusado de algo para poner el grito en el cielo, rasgarse las vestiduras y, de paso, tener algo que hacer. Dicho claramente: Aquí si detienen o acusan a un "Pepe", este no recibe el mismo trato (ni judicial ni mediático) que si detienen o acusan a un "Wilson", un "Mohammed" o un "Andrei". Y es de ese caldo de cultivo esencialmente favorable del que se aprovecha, en este caso, toda la delincuencia sudaca para hacer lo que les sale del tafanario, ante la pasividad de unos y la permisividad de otros. Si a esto añadimos que el supuesto delincuente sea joven o menor de edad, pues ya hay una legión de pelavainas dispuestos a revelarlo ante la opinión pública como un entrañable "Marcelino pan y vino" venido de allende nuestras fronteras y víctima de la intolerancia y bla, bla, bla.
  3. ¿Que si soy racista o xenófobo? Supongo que a estas alturas del artículo, habrá quien me vea así, y lo respeto (cosa que dudo que haga esa persona con mi opinión). No obstante, siento desilusionar a ese adalid de la demagogia y la estutilcia políticamente correcta para comunicarle lo siguiente: Quienes me conocen saben perfectamente que estoy en las antípodas de posturas tipo "España para los españoles". Lo que sí soy es un firme defensor de posturas como "España para la gente de bien" y sin duda, dentro del concepto "gente de bien" hay españoles y extranjeros. Con esto quiero decir que me parece sensacional que se den oportunidades (legales, laborales, etc) a los extranjeros que vengan a nuestro país a vivir y ganarse la vida honradamente, porque va en beneficio de todos. Lo que no me gusta un pelo es la situación actual de "barra libre" y "chollo" que representa España, porque eso supone poner una alfombra roja a morralla foránea (por si no tuviéramos suficiente con la que ya tenemos aquí).
  4. ¿Apoyo lo ocurrido en Alcorcón? Por un lado, me parece lamentable que se llegue a este tipo de situaciones, porque son un ejemplo de que alguien no ha hecho bien su trabajo (y prefiero no señalar a nadie, porque a buen entendedor...). Lo que sí me parece comprensible es que todo en esta vida tiene un límite y que siempre hay gotas que colman el vaso y eso fue lo ocurrido en Alcorcón el viernes 20 de enero. Igualmente, me parece legítimo que la gente utilice los recuros que estime oportunos y proporcionados para hacerse respetar en caso de que no se sienta defendida o amparada legal o policialmente. Asimismo, me parece asombrosa la valentía de todas esas personas normales que el pasado sábado dijeron "Hasta aquí hemos llegado" y plantaron cara a una situación y una gentuza insoportable. ¡Qué les voy a decir! Me encantan clásicos como "El Alcalde de Zalamea" y "Fuenteovejuna"...Así que, por mi parte, me quito el sombrero ante muestras de valentía y solidaridad colectiva como la del sábado en Alcorcón.
  5. ¡Oye, tú, que en los alcorconeros había también gente violenta! Claro, descerebrados hay en todas partes. Pero ¿qué me dicen de la pintada de "5-0" con la que las hermanitas de la caridad sudacas reflejaron el sábado cuántas personas del otro bando llevaban apuñaladas en lo que iba de refriega? ¿o que esos santos varones latinos apuñalaran por la espalda a un chaval de quince años?
  6. ¿En qué quedamos? Pues quedamos en que lo mejor es que las autoridades policiales, judiciales y administrativas se dejen de paños calientes, abandonen la demagogia y las memeces y aborden este tema con seriedad y tomen medidas contundentes y si un extranjero comete un delito, pues juicio y a la cárcel, como todo hijo de vecino, que la ley se supone que debe ser igual para todos (aunque todos sepamos que no es así, por desgracia). Y mientras tanto, que cada persona de bien se defienda de la gentuza como buenamente pueda y quiera.

En resumen: Mi total apoyo y solidaridad para Alcorcón y...España para la gente de bien. Y se acabó.

1 comentario:

María dijo...

Buenas, el articulo me parece genial, creo qe plasmas con total sincerdad lo ocurrido. Bueno yo lo he vivido de cerca, entre comillas yo diria porque es mi barrio, y e visto a la gente correr, gritar, a los geos, policias y demás. Creo qe se está llendo el tema de las manos, quizas esten exagerando demasiado los medios de comunicacion y demás. No creo qe se trate de racismo ni mucho menos, es un caso de delincuencia callejera entre bandas rivales, nada mas, porque una parte de ellos sean sudamericanos no tiene porque ser racismo.En fin, quizas nos toque aguantarnos y esperar a qe el mar se calme y todo vuelva a la normalidad porque ahora es la novedad pero ya veremos como en un par de semanas lo recordaremos como una "anecdota" de principios de año.Bueno, lo dicho que el articulo me ha gustado, creo qe escribes realmente bien.Un besito!