martes, 8 de mayo de 2012

¿La cultura del espectáculo?

¿Qué es cultura? ¿Qué se puede calificar como "cultural" hoy en día? ¿Hay varios tipos de cultura? ¿Cuál es la situación de la cultura actualmente? ¿Es la cultura uno de los pilares de la libertad y la democracia? ¿Hay felicidad sin cultura?...éstas y otras cuestiones fueron abordadas por el escritor Mario Vargas Llosa y el sociólogo Gilles Lipovetsky en un interesante y reciente coloquio en el Instituto Cervantes a propósito del nuevo ensayo escrito por el primero y que se llama La civilización del espectáculo

 
Resumiendo mucho, se podrían extraer dos grandes conclusiones del debate:
  1. Para el literato peruano, el camino más corto a la infelicidad es la ignorancia (entendida como la carencia de conocimientos y experiencias culturales) mientras que para el intelectual parisino lo es la pasividad (la dejadez, sea cual sea la actividad a la que nos refiramos).
  2. El Nobel latinoamericano es un firme defensor de una cultura totémica, canónica, elevada y se podría decir que hasta elitista. El pensador francés es más partidario de hablar de una "cultura a la carta".
Personalmente, creo que me convencieron más (y mejor) las ideas y los razonamientos de Lipovetsky. Quizás porque, como demuestran sus libros y entrevistas, es para mí el mejor sociólogo y analista de nuestro tiempo por la claridad, la precisión y el realismo de sus planteamientos.Vamos que, para mí, Lipovetsky es un auténtico manual de instrucciones para comprender nuestra época y nuestra sociedad. En cuanto a la actitud y los postulados mostrados por Vargas Llosa, me parecieron bastante tremendistas y que huelen a postura dogmática, a divismo intelectual. Es decir, que, en mi opinión, la concepción de cultura de Vargas Llosa es muy subjetiva y exageradamente purista y grandilocuente. Por ejemplo, decir que la libertad y la democracia dependen de la cultura o que todo el mundo debería leer a Joyce (cuyo Ulises, como obra literaria, es uno de los mayores coñazos jamás escritos) es, cuando menos, discutible.

Por ello, estoy más cerca de pensar que hoy existe una "cultura a la carta" (cada cual elegimos de la cultura aquello que más nos interese o guste) como dice Lipovetsky que de vivir en una sociedad donde se ha banalizado la cultura y se ha convertido en un circo, como sostiente Vargas Llosa. Claro que en este aspecto importa mucho qué se entienda por cultura: en un sentido restrictivo y purista, se podría decir que cultura es el "conjunto de expresiones y conocimientos derivados de las distintas Artes y el pensamiento" o bien, de manera más amplia, cultura es el "conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc" (tercera acepción del DRAE). Si yo tuviera que definir qué es cultura, diría que es todo aquello que define a un colectivo y que éste nutre y lega de generación en generación.

De todos modos, definiciones aparte, tengo que reconocer que aunque no comparto la visión tremendista de Vargas Llosa sobre la situación de la cultura en la actualidad (para mí no está moribunda ni hueca), sí es cierto que se puede hacer más por mejorar el acceso a los conocimientos culturales y que hoy más que nunca la cultura, en según qué ámbitos (ej: Arte), se está viendo cada vez con más frecuencia perjudicada por un exceso de ínfulas-pretenciosidad-esnobismo, convirtiéndola en una cutrez exhibicionista sostenida por una legión de cretinos. ¿Por qué? Porque hay gilipollas que entienden la cultura como el escenario perfecto para dar rienda suelta a sus egos  y pajas mentales y que han hecho del respeto ajeno un cheque en blanco para realizar soplapolleces.

En definitiva, que el problema de la cultura actual no es si la gente lee a Joyce o no, o si hay mucho ignorante, sino que hay mucho gilipollas metido a artista, intelectual, crítico o promotor. Es decir: a la cultura le sobra parafernalia y tontería y le falta sentido común.

3 comentarios:

Juan Carlos dijo...

La cultura a la carta parece mejor opción que lo propugnado por Vargas Llosa; coincido contigo en que Ulises es un coñazo casi tan grande como El Capital. Sólo casi. Pero la cultura a la carta sin conocimientos sólidos puede quedar en brindis al sol.
Salu2

Heimdall dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, Juan Carlos.

Heimdall dijo...

El Nobel sigue a la suyo: http://www.20minutos.es/noticia/1435283/0/mario-vargas-llosa/escribir-tabletas-banalizara/literatura/ En fin. Parece que cuanto mayor se hace, más purista, exagerado y retrógrado se está volviendo.