domingo, 12 de junio de 2011

Como en el 32 en Alemania

La crisis económica castiga con especial dureza a la región. La sociedad se unifica en el drama del vacío, el espanto de un futuro quebrado, el recuerdo anhelante de tiempos mejores ya pasados, la desconfianza en una clase política incapaz y el rencor universal por creerse maltratados y manipulados por terceros. Y así, el llanto da paso a la murmuración y ésta al puñetazo en la mesa y éste a su vez al grito exaltado y furibundo. Y cada vez más personas se concentran en torno a la figura de quien les promete un idílico porvenir, de quien les habla de recuperar algo que era suyo, de quien les anima a estar orgullosos de nacer donde han nacido, de quien les convence de que las cosas van a cambiar radicalmente, de quien les vaticina que quien no se suba a ese tren será arrollado por él. De esta forma, la vida vuelve a cobrar sentido aunque sea entendida como una revancha contra la historia y como una venganza contra aquel que no esté de acuerdo en que ése es el único camino y que diferir o dudar es condenar las aspiraciones de una mayoría social. Mientras, aprovechando la ingenuidad y la desidia de las autoridades, el candidato logra sibilinamente serpentear en torno al poder y espera.Y se celebran las elecciones y el miedo y la ira van a las urnas y lo que antaño fue una fuerza política cercana a la marginalidad, se convierte en la más votada, no de forma absoluta, pero sí suficientemente poderosa como para convertir cualquier discrepancia en un acto de heroísmo.Y la piel de cordero cae a los pies de un lobo exultante.

Habrá quien piense, después de leer este comienzo, que estoy hablando del resultado en el País Vasco en los últimos comicios. Lo cierto es que estoy hablando del ascenso al poder y posterior triunfo electoral de un hombre llamado Adolf Hitler y de un partido político conocido como Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores, o, lo que es lo mismo, Partido Nazi. La principal diferencia que encuentro entre uno y otro suceso es, dejando al margen criterios cronológicos, geográficos y culturales, que en el caso del nazismo el exterminio vino después de la victoria en las urnas, mientras que en de la izquierda abertzale el exterminio ha venido antes

No voy a entrar a valorar ahora a Bildu, Sortu, ANV, PCTV, Euskal Herritarrok, Batasuna o Herri Batasuna, porque no me gusta perder el tiempo hablando de máscaras políticas de asesinos. Tampoco voy a hablar ahora de la Justicia de este país, porque no quiero acordarme de togas que deberían ser camisas de fuerza. Ni voy a hablar ahora de las reivindicaciones políticas nacionalistas vascas, porque para reflexionar sobre ficciones sin ninguna base histórica, prefiero hacerlo sobre Conan y su Cimmeria. Y mucho menos voy a descubrir ahora las vergüenzas de un sistema político que permite acceder al poder a auténticos monstruos como Hitler.

De lo que quiero hablar es de la honestidad, la integridad, la sensatez, la coherencia y, por encima de todo, la valentía de un joven edil que no se ha dejado atemorizar por los bastardos que hoy patalean y mañana disparan y con su solo voto ha impedido que los gañanes letales de Bildu arrebaten a la tranquilidad una alcaldía más.

Por eso, este artículo, mi aplauso y mi admiración va para Carlos García, concejal del PP en Elorrio (Vizcaya). Bravo, héroe, bravo.

6 comentarios:

VícToR dijo...

Excelente artículo, como siempre.
El enlace de la entrada al facebook que va...

Un abrazo

Juan Carlos dijo...

Carlos García con un par de huevos. ¡Si señor! más del que 3/4 partes de la clase política y judicial han tenido juntos.
Salu2

Anónimo dijo...

Artículos como éste son los que engrandecen la web 2.0 y hacen tener esperanza en el ser humano...

Anónimo dijo...

Carlos García un Héroe??? JA
es un perfecto crispador de esa tranquilidad que nos ha quitado el escritor de este artículo, que por cierto, no conoce ELORRIO

Anónimo dijo...

Como veo que actúas como los medios de comunicación que sólo enseñan lo que quieren(lo digo por mi comentario) simplemente te diré, que no te conozco de nada, por eso, no puedo juzgarte, simplemente he leido una historia de ficción en tu blog, la he intentado comentar...pero veo que esa historia que crees conocer bien(Nazis) la estas aplicando tu con la dictadura de los comentarios. Solo diré que ELORRIO es un pueblazo que no merece tener un político como Carlos García, ni un Blogger como tu(no sé tu nombre), y sabes porqué? porque si no sois de aqui, no podéis entender NADA

Javi Crespo dijo...

Anónimo,

Podría dedicar un rato a comentar tus problemas de sintaxis, ortografía, coherencia, percepción, impulsividad, prejuicios, sensibilidad y demagogia.

Podría.

Pero tus comentarios se comentan solos, así que gracias por ahorrarme el esfuerzo.

Un cordial saludo.