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sábado, 27 de abril de 2019

"Vengadores: endgame" o la apoteosis friki

El jueves, día 25, tuve la suerte de conseguir una entrada para el estreno en España de Vengadores: Endgame. La vi. La disfruté. La recordaré siempre, como probablemente haga también el resto de espectadores que abarrotó la sala 16 de los Cinesa Méndez Álvaro y que glosaron el film con ovaciones, carcajadas y llantos cuando tocaba.

Es complicado resumir este "Final del juego" sin caer en spoilers, así que diré que la batalla definitiva contra Thanos es el cierre perfecto para esta saga o arco argumental (que ha durado 22 películas y 11 años) y un maravilloso homenaje a quienes han hecho posible todo ello: los actores y los fans. Consejo: lleven pañuelos.

Por eso, mejor que decir "qué es" esta película resulta decir "cómo es": épica, divertida, emotiva, conmovedora, entretenida, apabullante, apoteósica, espectacular, laudatoria, hiperbólica, asombrosa, impactante, orgásmica, panegírica, abrumadora, elegíaca, cómplice, excesiva, excelsa, monumental, desoladora, gratificante, trepidante, emocionante, efectista y efectiva. Es la película que todo fan de MARVEL desearía ver. Es una gozada de proporciones cósmicas. Resulta francamente difícil lograr que una película tan exagerada en las formas como en el fondo, que hace malabares con los géneros cinematográficos y que cuenta con un elenco tan amplio resulte tan eficaz y equilibrada. Pero los Hermanos Russo lo logran, confirmándose como los mejores cineastas a los mandos de las películas marvelitas. El film brilla en todos los apartados técnicos, pero es en lo interpretativo donde el reparto hace un fabuloso homenaje a sus personajes y a los espectadores. Y es que Vengadores: Endgame, tiene mucho, muchísimo de eso, de homenajear lo que ha supuesto esta saga en lo cinematográfico y en lo sentimental. De ahí que, por ejemplo, los guiños a otras películas precedentes (incluso con una sola frase) y los cameos de ciertos personajes (por muy fugaces que sean) que trufan el metraje suponen todo un beso en el corazón de los fans.

Otra virtud de esta gran (en todos los sentidos) película es el poso que deja haciendo las veces de moraleja. Empezando por esa frase promocional "Parte del viaje es el final", que en la película está en boca del memorable Robert Downey Junior. Vengadores: Endgame nos habla de que para avanzar hay que estar dispuesto a dejar atrás, que para ganar hay que estar dispuesto a perder, que para aprender hay que estar dispuesto a fallar, que para disfrutar hay que estar dispuesto a sufrir, que para conseguir hay que estar dispuesto a sacrificar, que para vivir hay que estar dispuesto a morir. La diferencia entre una persona normal y un héroe es que este último no sólo está dispuesto sino que lo demuestra. Y esta película está llena de (súper)héroes, seres extraordinarios que demuestran al espectador que lo heroico no tiene que ver con tener poderes increíbles sino con un corazón invencible. Dicho de otra manera: cualquiera puede ser un héroe si atiende a su corazón. Ese es el gran legado de esta saga que culmina en Vengadores: Endgame.

Acabo ya con un consejo. Si bien la película no tiene escena postcréditos, merece mucho la pena quedarse a ver los emocionantes créditos finales, aunque sólo sea los inmediatamente posteriores al desenlace del film, porque subrayan esa naturaleza de homenaje al reparto y a los fans de la que hablaba antes. Eso sí, quien se quede hasta el final, cuando ya el logo de MARVEL pone el broche a los créditos tradicionales, se escuchan unos sonidos que son todo un reconocimiento a la película que lo comenzó todo. Y hasta ahí puedo contar...

Por mi parte, no sólo voy a recordar el resto de mi vida Vengadores: Endgame, sino que estoy firmemente decidido a verla cuantas veces hagan falta porque es el mejor regalo que La Casa de las Ideas ha hecho a quienes, como yo, somos orgullosos frikis. MARVEL, te quiero tres mil.

jueves, 24 de marzo de 2016

"Batman vs Superman": muy entretenida y punto

Ayer vi el estreno de "Batman vs Superman", secuela de "El hombre de acero" y debut del cruzado de Gotham en el universo cinematográfico de DC "post-Nolan". La película ha venido precedida de unas expectativas bastante grandes tanto por su condición de blockbuster como por su naturaleza de crossover y el hecho de suponer la aparición de un nuevo Batman. Si a eso le añadimos que, más que como una película autónoma con entidad propia, ha sido concebida como la antesala de la "Liga de la Justicia" (la anunciada y esperada respuesta de Warner/DC a "Los Vengadores" de Disney/Marvel) pues el hype y la presión que han rodeado esta producción han sido y son más que considerables, lo cual siempre es un arma de doble filo.

En ese sentido, conviene adelantar que "BvS" no es ni un rotundo fiasco ni tampoco un incontestable cénit del género porque atesora las suficientes virtudes y los defectos justos para quedarse a medio camino entre la decepción y la gloria, si bien, teniendo presentes las posibilidades que tenía y las expectativas que deliberadamente se han creado y propagado, el resultado puede estar más cerca de la frustración que del nirvana.

El argumento
Tomando como premisa de fondo el clásico debate de "quién vigila al vigilante", la película gira en torno a tres ejes argumentales: El primero aborda cómo, tras los sucesos de "El hombre de acero" (film cuya mayor proeza fue eliminar del recuerdo el bodrio que supuso "Superman returns"), el mundo intenta asimilar la presencia de alguien tan poderoso como Supermán, que actúa por encima de fronteras, jurisdicciones, leyes y críticas, causando inconscientemente daños colaterales que perjudican/encabronan a personas como Bruce Wayne...El segundo eje trata cómo la figura de Batman es percibida por algunas personas (Clark Kent entre ellas) como la de alguien que, lejos de ser un héroe idílico, es un justiciero siniestro que no tiene reparos en ser ser juez, jurado y verdugo. Y el tercer eje nos muestra cómo la presencia de héroes tan poderosos como Superman y Batman supone una amenaza para la megalomanía esquizoide de Lex Luthor, quien desarrolla una enfermiza y criminal obsesión por/contra todos ellos. Tres interesantes ejes que darían de sobra para tres películas separadas, lo cual supone un handicap a la hora de cuadrar tramas, guión y ritmo en un solo film, como es el caso de "BvS". 
A lo anterior hay que añadir que, ante la apabullante competencia de las películas Marvel, esta producción está concebida, quizás con cierta urgencia o imprudencia, como un colosal tráiler que preceda a "La Liga de la Justicia". Por eso, "BvS" está también diseñada para servir de escaparate para todos los héroes que integran dicha Liga, ya sea mediante roles protagonistas (Superman y Batman), secundarios (Wonder Woman) o brevísimos cameos (Flash, Cyborg y Aquaman), lo cual, al mismo tiempo que supone un aliciente es un problema más con el que hacer malabares en lo que a guión y montaje se refiere. Quiero remarcar aquí lo que digo sobre la urgencia e imprudencia, puesto que mientras que Marvel/Disney se tomó su tiempo (años) para escalonar (en varias películas) la llegada de "Los Vengadores", DC/Warner quiere hacer la puesta de largo de "La Liga de la Justicia" en apenas tres películas.

Los "pros" de BvS
Dicho todo esto, pasaré a hablar de los principales puntos fuertes o positivos de "Batman vs Superman":
- El "Batffleck": Es decir, el nuevo Bruce Wayne/Batman encarnado
por Ben Affleck. Si bien supone un estilo distinto, en fondo y forma, al ya mítico Batman de Christian Bale, lo cierto es que Affleck consigue que no se eche de menos a aquél y eso ya son palabras mayores. Y lo consigue gracias a construir un personaje inquietante, hierático, vengativo, brutal y con menos escrúpulos que sus anteriores encarnaciones cinematográficas. A ello hay que añadir un Alfred (estupendo Jeremy Irons) con un cinismo y sentido del humor que convierten sus escasas intervenciones en momentos francamente buenos. En definitiva, decir que todo lo referente a Batman es lo mejor de "BvS" sería seguramente injusto pero muy próximo a la realidad.
- El tema de fondo: El tratamiento de los superhéroes como dioses de nuevo cuño y los tradicionales dilemas asociados a las figuras todopoderosas: admiración/temor, agracedimiento/culpa, aceptación/insumisión, etc. Un tema éste de los "nuevos dioses"
que casi orbita en exclusiva en torno a la figura de Supermán y sin apenas disimulo tanto en el guión como en lo visual (esos picados y contrapicados...), presentándolo primero como un dios tan bondadoso como temible (muy Antiguo Testamento) y luego como una divinidad de carácter mesiánico y redentor encarnada en un ser humano, con los conflictos que todo ello conlleva (vamos que Supermán y Cristo, primos hermanos). Así las cosas, Supermán funciona como un totémico Jesucristo mientras que Lex Luthor lo hace como un Satanás que lo único que quiere es postrar a sus pies a todo lo humano y lo divino (¿una crítica encubierta a la soberbia de las grandes corporaciones y multinacionales de nuestro tiempo?). Lo cierto es que es precisamente en este tema donde encontramos una de las frases más interesantes y provocativas de la película, cuando Luthor dice que no se puede ser todopoderoso y todobondadoso simultáneamente. Ello nos lleva a las clásicas polémicas entre el poder y la responsabilidad, la capacidad y la ética, lo necesario y lo justo, el querer y el deber.
- Las escenas de acción: "BvS" tiene dos grandes batallas, en fondo y forma, en las que se nota la mano épica y operística de Zack Snyder para estos menesteres, como ya demostró en "300" y "Watchmen". Una, la esperada entre el héroe de Metrópolis contra el guardián de Gotham, alentada por Lex Luthor pero abonada por rencillas y antipatías previas entre los dos grandes emblembas de DC. La otra, que supone el clímax final de la película, la que enfrenta a la "Trinidad" (Supermán, Batman y Wonder Woman) contra Juicio Final(que, dicho sea de paso, comparado con su diseño y tamaño en los cómics, en esta película parece un troll de Moria con exceso de anabolizantes y esteroides).
- Wonder Woman: Pese a que pudiera parecer que iba a ser mero relleno, florero o comparsa, este personaje luce mucho y bien aunque sea de forma secundaria.
- Los cómics en los que se basa: En el trasfondo creativo de "Bvs" resultan innegables las influencias tanto argumentales como estéticas de ya legendarios cómics como "El regreso del caballero
oscuro" y "El contraataque del caballero oscuro", de Frank Miller ambos, "Batman. Tierra Uno" de Geoff Johns y "La muerte de Supermán" de Dan Jurgens, Roger Stern, Louise Simonson, Jerry Ordway y Karl Kesel. Unos tebeos muy, muy recomendables.
- Los guiños: Hay tanto que es obligatorio seleccionar sólo los mejores y más interesantes para las posibles tramas futuras. Así, son tres los guiños que harán las delicias de los más frikis. Uno, a la historia de "Injustice: Gods among us" (disponible tanto en videojuego como en cómic). Otro, al crossover "Crisis en tierras infinitas" y, por último, otro al villano más peligroso que hay en todo el universo DC, cuyo símbolo y ejército aparecen en la distópica visión que tiene Batman...

Los "contras" de BvS
Como no todo son buenas noticias en "BvS", hablaré ahora de los puntos negativos o fallos que, a mi entender, tiene esta película:
- Los fallos de guión: Si bien el guión tiene cosas elogiables
(el tratamiento de los personajes, el tema de los héroes como divinidades y algunos diálogos francamente ingeniosos), también tiene fallos de bulto que no sé bien si deben a cortes en el montaje final, licencias demasiado creativas u olvidos de los guionistas. Habrá quien diga que son detalles menores pero, para mí sí, teniendo en cuenta que los guionistas de "BvS" no son precisamente unos paisanos recién llegados (David S.Goyer es uno de los guionistas de los míticos Batman de Christopher Nolan y Chris Terrio es el guionista de la oscarizada "Argo"). Hay cosas que se pueden pasar por alto y cosas no se pueden dejar a la libre interpretación del espectador o creer que el público va a rellenar los huecos por ti o fiarlo todo a una hipotética edición extendida que aclare las dudas porque una cosa son las licencias creativas (lógicas y respetables porque cada autor tiene una visión distinta), otra las elpisis (útil recurso narrativo) y otra muy distinta pasarse por el forro explicar sucesos, tramas o escenas que así por las buenas chirrían bastante. A qué fallos me refiero (ojo que hay spoilers): ¿Por qué culpan a Supermán de la masacre en el poblado africano cuando toda la matanza la desencadenan los sicarios paramilitares de Luthor y hay indicios suficientes de ello (casquillos, heridas de bala, etc)? ¿Por qué Luthor primero dice y demuestra que ha hecho experimentos con kryptonita con el cuerpo del general Zod y más tarde pide su cadáver para poder hacer pruebas con él?, ¿Por qué Supermán llama "Bruce" a Batman cuando en ningún momento se muestra en la película cómo llega a descubrir su identidad secreta?, ¿Por qué Supermán pregunta a Batman si ha encontrado la lanza de kryptonita al regresar a la batalla contra Juicio Final si la decisión de encontrar y utilizar dicha lanza la toma Batman mientras Superman estaba KO en el espacio exterior?, ¿Cómo sabe Luthor que Darkseid (al que no cita explícitamente) está de camino a la Tierra ahora que sabe que ha quedado desprotegida si en ningún momento se aprecia contacto alguno de Luthor con alguien de Akopolips ni con ninguna Caja Madre (hola, escenas eliminadas)? Estos son para mí los errores que más chirrían en un guión que, quitando estos patinazos, es más que aceptable, dejando aparte licencias perdonables como que las ciudades de Metrópolis y Gotham estén tan cerca que una parezca un barrio de la otra o que Batman tenga visiones.
- Lex Luthor: La nueva concepción de Luthor como un melenudo y megalómano niño de papá, más próximo a un genio precoz de Silicon Valley que a un villano maduro y ricachón, es más que original e
interesante. Lo que no es en absoluto interesante es lo que hace Jesse Eisenberg encarnando a este icónico villano. Y eso que comienza muy bien pero, a medida que avanza el metraje, el Luthor de Eisenberg cae en el histrionismo, la sobreactuación y finalmente en el bochorno autoparódico. Esa desmesura y falta de contención le irían genial al Joker, el personaje más lunático e histérico de todo el universo DC, pero no a alguien tan cerebral como Luthor (ya hablemos de Luthor Sr o Luthor Jr). En definitiva: un despropósito que deja dos noticias; una, que desestimar a Bryan Cranston para este papel fue una de las grandes torpezas de Snyder y otra que, comparado con Eisenberg, Michael Rosenbaum es Marlon Brando.
- La propia naturaleza de la película: Pretender que una sola película funcione como secuela (de "El hombre de acero"), blockbuster autónomo, película de transición-puente, precuela (de "La Liga de la Justicia") y primera entrega de películas protagonizadas por otros héroes distintos a Supermán es algo francamente complicado y dudo que exista algún director o guionista capaz de hacer tantos malabares. Si a eso se le añade la presión que implica competir contra Marvel/Disney pues es casi una misión suicida.

En resumen
"Batman vs Superman: el amanecer de la Justicia" no es ni un fiasco ni el no-va-más del cine superheroico. Es una película muy entretenida que podría haber sido gloriosa si no se viera lastrada por los fallos y los handicaps que tiene. 
 
 

viernes, 1 de mayo de 2015

"Los Vengadores": La era de...la decepción

Ayer se estrenó en el cine la película "Los Vengadores: la Era de Ultrón". Ayer fui a verla. Ayer salí decepcionado del cine.

No es la primera vez que digo que es muy poco recomendable ver una película con demasiadas expectativas o ilusiones. Éste es un nuevo ejemplo. Y eso que su impresionante predecesora (de la que también escribí reseña) pueda y deba justificar que muchos espectadores vean esta secuela con el hype camino de la estratosfera, con la inestimable ayuda de los tráilers y comentarios que han precedido a "La Era de Ultrón" (dejando a un lado la más que interesante historia homónima publicada en los cómics hace ya un tiempo y con la que poco o nada tiene que ver esta película).

Decir que esta película está entre las peores de todo el llamado "Univero Cinematográfico de Marvel" no es ser injusto sino realista y coherente con la altura del listón que la propia compañía ha puesto con las películas protagonizadas por Ironman, el Capitán América, Thor, los Guardianes de la Galaxia y, como
decía, el propio grupo de los Vengadores. Dicho de otro modo: cuando la media es de sobresaliente, cualquier nota que no sea ésa siempre será decepcionante. No obstante, tampoco hay que perder de vista que es extraordinariamente difícil mantener la capacidad para asombrar y/o agradar, especialmente cuando los precedentes bordean o alcanzan la perfección. Así que, tanto para bien como para mal, no hay que ser injustos sino honestos: "La Era de Ultrón" no es un bodrio pero sí es la pelicula más decepcionante hasta el momento. 

Lo nuevo de Los Vengadores cumple aquella regla no escrita respecto a todas las secuelas: ofrecer más de lo mismo (más batallas, más acción, más chistes, más guiños
autorreferenciales, más vengadores, más antagonistas) y también ir más allá respecto a la predecesora (nuevos personajes, profundización en la psicología y en las relaciones personales, etc). También cumple con la difícil tarea de cualquier película bisagra (consolidar lo sucedido hasta el momento y sentar las bases de lo que está por venir), algo bastante evidente si se tiene en cuenta que las alusiones a la próxima entrega ("La guerra del Infinito") están muy remarcadas (tanto en la propia película como en la escena de los créditos finales). 

¿Dónde está el problema? 
Pues está principlamente en que, en esta película, Joss Whedon no ha demostrado el tempo, el tono y el equilibrio con que sorprendió en la espectacular primera parte: 
- Los tonos (épico, dramático, cómico y fantástico) no están bien combinados. Un defecto bastante llamativo si tenemos en cuenta que cada película de Marvel sabe encontrar muy bien el tono: drama y thriller en las del Capitán América, épica en las de Thor, espectacularidad y guasa en las de Ironman y los Guardianes de la Galaxia...Y más llamativo aún si recordamos lo bien utilizados que estaban los diferentes tonos en "Los Vengadores".
- El "tempo" es irregular: dedica más tiempo del necesario a tramas o explicaciones de importancia discutible mientras que hay sucesos o tramas a las que no les da la atención necesaria o que, al menos, no explica o justifica convenientemente por lo que resultan forzadas o prescindibles. Esto se puede deber a que, en su versión original, esta película duraba tres horas y media con lo que es bastante probable que el montaje final haya prescindido, por desgracia, de escenas o diálogos que corregirían este defecto.
- El equilibrio: Si en "Los Vengadores" todo estaba en su sitio y en su justa medida, "La Era de Ultrón" es un ejemplo de lo contrario, fundamentalmente por tres motivos: uno, la propensión al exceso, en fondo y forma (no hay que olvidar que, en ocasiones, "más" no tiene por qué equivaler a "mejor"). Dos: la voluntad (o el mandato) de mostrar, anticipar o referenciar mucho de lo que vendrá cinematográficamente, que entorpece la evolución de la trama y la "tensión narrativa". Y tres: la (irritante) obsesión por incluir el mayor número de chistes o gracietas posible, aunque sea en medio de escenas que lo desaconsejan o en boca de personajes que no son los más apropiados o, simplemente, no tengan gracia para nadie que haya superado la niñez (ej: las frases y onomatopeyas de la Viuda Negra mientras va en la moto, los comentarios sobre Mjolnir en plena batalla final, etc).
¿Consecuencia de todo ello? El guión de esta película es bastante flojo en comparación, sin ir más lejos, con la primera parte. No sólo por aquello de quien mucho abarca poco aprieta (que también), sino por no haber sabido prescindir de nada que no fuera positivo y coherente.
Por otra parte, en cuanto a las licencias o divergencias respecto a los cómics, todas son más o menos aceptables y/o entendibles, excepto una que omitiré por aquello de no destripar y que, francamente, me parece desacertada (máxime siendo uno de los supuestos alicientes de esta entrega).

¿Cuáles son los puntos fuertes?
Son varios y con la importancia suficiente como para salvar a la película de ser un completo desastre:
- Mark Ruffalo y Jeremy Renner están muy por encima de lo visto
en la primera parte (en contraste, por ejemplo, con Robert Downey Jr).
- Hay más sensación de grupo o coordinación, especialmente en las escenas de acción (aunque, para mí, haya algunas "piruetas" que sobren).  
- El ritmo es bastante bueno (las dos horas y veinte minutos se pasan rápido).
- La preocupación por mostrar a los héroes como seres humanos y no como personajes planos.
- La ampliación a nuevos escenarios y personajes que aprovechar, con más calma y acierto, en futuras películas.
- El plano secuencia inicial.
- La pelea entre Ironman y Hulk.
- La tensión entre Ironman y el Capitán América, que se resolverá en la próxima película de este último.
- El hecho de que, aunque sea muy de pasada, aborde temas interesantes como la singularidad, el negocio del tráfico de armas, la creación de vida artificialmente o los daños colaterales de los conflictos bélicos. 

En conclusión
"Los Vengadores: la Era de Ultrón" no es un siniestro total pero sí una decepción. Seguramente arrasará en taquilla por la inercia descomunal que ya tiene generada la franquicia pero no porque sea una gran película o porque esté a la altura de la saga. No obstante, por cerrar con algo positivo, esta película sirve para poner en valor lo extraordinariamente bien que ha estado haciendo Marvel las cosas en el cine y para esperar como agua de mayo esa "Guerra del Infinito" que muy probablemente (y ya en otras manos distintas a las de Whedon) devolverá la ilusión a los fans y recuperará la excelencia de la primera parte algo que, tanto Marvel como los espectadores merecen. 

sábado, 7 de junio de 2014

X-men: Días del futuro pasado...y borrado

Es curioso. La nueva película de la franquicia X-men tiene como objetivo lo mismo que la trama: cambiar las cosas para que jamás llegue a existir un futuro desastroso. O, dicho de otra forma, el regreso de Bryan Singer a la dirección (responsable de las excelentes X-Men y X-Men 2) es un ejercicio poco disimulado de erradicar de la memoria de cualquier aficionado cualquier recuerdo de esas aberraciones tituladas X-Men 3: The last stand (y, por tanto, The Wolverine) y X-Men Orígenes: Lobezno y de modificar cualquier posible futuro que pudiera haber tenido la interesante precuela X-Men: Primera generación. Sin embargo, si bien esa "reforma" era necesaria (especialmente por culpa de esas basuras que fueron, son y serán la tercera entrega y la primera de Lobezno), creo que Singer ha utilizado esa "cirugía" iconoclasta para exhibir un ego muy poco tolerante en algunos casos.

Y es que, más allá de su contenido (inspirado en el mítico cómic homónimo), X-Men: Días del futuro pasado es una película que da la sensación de ser en el fondo una reacción alérgica de Bryan Singer hacia "todo lo que no fuera suyo". Y esa "saña" se nota cuando no duda en matar a determinados personajes aprovechables que no salieron en "sus películas" ni en eliminar de la existencia algunas posibilidades argumentales vistas en
"posteriores-previas" entregas y que, quizás, sólo quizás, no merecían un comportamiento tan drástico. Vamos, que Singer, en esta película, no se ha cortado un pelo: ha actuado con lo hecho por los otros directores como un centinela en una convención mutante.

No obstante, esta "pataleta de autor" sirve para que la franquicia tenga una coherencia argumental más sólida que la que tenía previamente (aunque ello no quita que no se moleste en solucionar-explicar "paradojas" como que el profesor X original aparezca vivito y coleando en su cuerpo después de que lo desintegraran en X-Men 3...) y para que el espectador pueda despedirse de los X-Men "originales", esto es, en su "versión adulta". Despedida que, por cierto, se produce hacia el final de la película y que resulta una de las sorpresas más inesperadas y entrañables del film. 

Más allá de eso, X-Men: Días del futuro pasado, es una película
que si bien está bastante lejos del nivel de las dos primeras entregas (dirigidas por el propio Singer), sí demuestra un guión razonablemente trabajado (algo difícil con tanto cortar, pegar y borrar) y un sentido del entretenimiento aceptable, por mucho que dicho entretenimiento se vea afectado por esa vocación de "túnel de lavado-poda-lifting" que tiene esta producción. Si a eso se le une que está protagonizada por lo mejor que X-Men: Primera generación aportó a la franquicia (excelentes Michael Fassbender, Jennifer Lawrence y James McAvoy), pues queda una película lo suficientemente apañada como para cumplir su objetivo: replantear todo (la linealidad  argumental de la franquicia queda ahora reducida a dos películas: X-Men: Primera generación y ésta, "desapareciendo" por tanto todas las demás) y preparar las bases argumentales y el reparto (la "versión joven" de los X-Men) de lo que será muy probablemente una película mejor (más entretenida e interesante) que ésta. Una futura entrega que, quien espere hasta la escena post-créditos, ya estará deseando ver...

En definitiva, X-Men: días del futuro pasado es una película sólo apta para fans y entendidos del universo mutante y que, sin ser especialmente brillante, cumple su cometido con una eficacia letal.

lunes, 6 de agosto de 2012

"The Dark Knight rises": Redención, conclusión, gloria

Lo importante no es cómo se empieza, sino cómo se acaba. Detrás de esta frase manida hasta la saciedad hay una verdad que, por tópica, solemos ningunear. En el caso de la excelente trilogía de Batman creada por Chris Nolan, esta perogrullada sirve como exponente de la dificultad que entraña partir de un punto notable (Batman begins), llegar a la perfección (The Dark Knight) y dar una conclusión a la altura (The Dark Knight rises). Y con su última película, lo ha conseguido. Un film que supone un cierre muy por encima del punto de partida que constituyó con Batman Begins y que conserva ecos de la perfección y grandeza de la mejor película de la saga (El caballero oscuro).

Nolan y el resto del "equipo base" (el guionista David S.Goyer; y los geniales Christian Bale, Michael Caine, Gary Oldman y Morgan Freeman) que durante los últimos siete años han sublimado el género de los superhéroes, se despiden del cruzado enmascarado y Gotham con esta tercera y última entrega, El caballero oscuro: La leyenda renace. Y lo hace como empezó: enfrentando a Batman con la Liga de las Sombras, con las vidas de todos los habitantes de Gotham en juego. Un enfrentamiento que sirve para cerrar heridas, atar cabos y concluir ese enorme arco argumental que ha sido el viaje iniciático de Bruce Wayne/Batman hacia el terreno de la leyenda. Un viaje marcado por sus enemigos, por sus aliados y por sus seres queridos; todos con roles distintos pero igualmente decisivos. La individualidad construida a partir de la interacción con el colectivo.

Un tránsito heroico y legendario que no es más que el descubrimiento, la definición y la aceptación de la identidad. En cierto modo, todos hemos acompañado a Bruce y Batman a encontrarse a sí mismos hasta el punto de hacer discutible quién es el alter ego de quién. Somos testigos y cómplices. Y, en ambos casos, disfrutamos de ello con asombro a veces, pasión en otras y placer siempre.

Dejando a un lado las evidentes influencias de los acontecimientos actuales (movimiento indignado, terror económico, críticas hacia los poderosos, colapso social...) que muestra, para mí The Dark Knight rises es una película sobre la redención, entendida como la superación del pasado, la aceptación de la pérdida, la liberación de los traumas, la exculpación íntima y pública, la asunción de un destino rechazado, la purga de nuestros demonios interiores y exteriores la dominación de nuestras dudas, la respuesta a los retos, la inmolación como evolución, la conexión con lo que está por encima de nosotros, la conclusión de tareas inconclusas y sueños por completar, el hallazgo del sentido de nuestra existencia, la conjunción entre lo que queremos hacer, lo que debe hacerse y lo que esperan que hagamos, el triunfo de las metas por encima de los métodos. Todo eso está. en esta película. Y todos los personajes que en ella intervienen, héroes y villanos, buscan (aunque no lo sepan) esa redención. Si lo consiguen o no...lo debe responder quien la vea.

Por lo demás, El caballero oscuro: la leyenda renace, encantará y sorprenderá a los neófitos. A quienes, como yo, adoran a Batman y conocen bastante bien su historia, o, mejor dicho, sus historias hay algunas sorpresas que, a pesar de las inteligentes mezclas y licencias que se han tomado Nolan y Goyer, les será muy fácil anticipar o adivinar, especialmente a quienes ya conocieran a Bane (el único villano con un intelecto y físico comparables a los de Batman) de las sagas La venganza de Bane; Bane del demonio; y La caída del murciélago (algunas de ellas recopiladas recientemente) o hubieran leído la genial El retorno del caballero oscuro, o que recuerden qué pasó con el huérfano que descubrió la identidad secreta de Bruce Wayne...Por tanto, si eres un friki de los cómics de Batman, hay cosas en esta película que no te pillarán desprevenido, aunque eso no quita que las disfrutes casi tanto como si no tuvieras ni idea de ella.

En definitiva, The Dark Knight Rises no es una obra maestra como lo fue su predecesora pero es una excelente película (el guión, el elenco, las interpretaciones, la dirección, el ritmo...)una conclusión más que digna al magistral trabajo realizado por todos los que han hecho de estas tres películas algo simplemente memorable e inimitable. Si es el final, un punto y aparte o un punto y seguido, el tiempo lo dirá, porque su conclusión está tan bien ideada que puede ser válida para cualquiera de esas opciones...Y es que esta conclusión, sabe a gloria, y no sólo para Batman.

sábado, 28 de abril de 2012

"Los Vengadores": Es-pec-ta-cu-lar

Ayer se estrenó Los Vengadores: una película que todos los aficionados a los cómics en general y a los de Marvel en particular llevábamos esperando unos cuantos años. Una vez vista, sólo cabe decir que la espera, la ilusión, el nerviosismo, las expectativas, las conjeturas, el precio de la entrada...todo, absolutamente todo ha merecido la pena.

La película, al igual que sucede en su original viñetero (creado en 1963 por los míticos Stan Lee y Jack Kirby como reacción ante la "Liga de la Justicia" de su rival DC Cómics) cuenta la épica asociación de unos cuantos superhéroes acostumbrados a salvar al mundo por su cuenta, personajes tan autónomamente carismáticos e interesantes que en la gran pantalla han contado con sus propios films (Iron Man, Hulk, Thor, el Capitán América). ¿Por qué se unen entonces? Tanto en los cómics (clásicos) como en la película, para hacer frente a una amenaza maquinada por Loki, dios asgardiano y cabrón de manual, y ante la cual no caben individualidades ni egos: El triunfo colectivo como resultado de la colaboración y el esfuerzo entre talentos individuales (un mensaje muy interesante en los tiempos que corren, por cierto).

En este punto hay que aclarar dos cosas: 
- La inspiración principal de esta película se encuentra no tanto en los tebeos clásicos de Marvel como en su colección "Ultimate" (que,resumiendo, es una puesta al día más "realista" y actual de los personajes e historias clásicas; por eso, por ejemplo, algunos personajes tienen el rostro de conocidos actores de Hollywood y se codean en su viñetas con famosos por todos conocidos). De ahí que personajes como Ojo de Halcón, la Viuda Negra, Nick Furia estén presentes en la génesis del grupo (en la línea clásica, Ojo de Halcón y la Viuda Negra se incorporarían años más tarde mientras que Nick Furia nunca fue el mentor u organizador del equipo). Igualmente, la trama principal fusiona las influencias "clásica" y la del primer volumen de "The Ultimates": En los "cómics tradicionales", Loki engaña a Hulk para que monte uno de sus estropicios habituales y el resto de los superhéroes del grupo acuden individualmente a resolver la situación (detener al monstruo verde) hasta que se dan cuenta de que necesitan unir fuerzas para tener éxito. En los "cómics ultimate", los superhéroes deben unir fuerzas para frenar la invasión de una raza extraterrestre, los Chitauri. En la película, pese a que hay un guiño a la trama clásica de aquel "paremos a Hulk todos", Loki se busca la vida en el espacio exterior para convencer a los Chitauri de dejar la Tierra como un solar. Una invasión a la que Iron Man (Robert Downey Jr, además de un crack, es un robaplanos magistral) y compañía tendrán que hacer frente hombro con hombro.
- La otra cuestión a tener presente es que, como cualquier adaptación, se toma ciertas licencias. La principal es la no aparición de dos personajes clásicos e imprescindibles en cualquier versión de los Vengadores (clásica y ultimate): Henry Pym y la Avispa.

De todos modos, inspiraciones y licencias aparte, la película está tan bien planteada y resuelta que uno se olvida de cualquier otra cosa que no sea la de disfrutar. Los Vengadores tiene un guión (firmado por el director Joss Whedon) que encantará tanto a los fans más puristas como a los desconocedores del "universo marvel", combina la acción (decir que tiene escenas trepidantes es quedarse muy corto) y el humor (especialmente las divertidísimas pullas de Iron Man/Tony Stark) de forma genial y está realizada de manera que el espectador conoce la historia, las motivaciones y las cualidades de cada personaje (cada uno tiene sus minutos de gloria) casi sin enterarse; algo fundamental para entender esta película (al fin y al cabo, es la génesis del grupo) y sus próximas secuelas (la escena situada en mitad de los créditos finales es obvia en ese sentido). 

Cierto es que las migas de pan sembradas por las entregas previas de Iron Man, Hulk, Thor y el Capitán América (tanto en el metraje normal como en las escenas de los créditos del final) allanaron muy bien el camino para el éxito de Los Vengadores pero lo que han conseguido Joss Whedon y el elenco (al que es muy difícil encontrar defectos por sus interpretaciones) ha sido simplemente grandioso, genial, fantástico, maravilloso y todo el etcétera que se le quiera poner. Un entretenimiento descomunal.

Por eso, creo que si hay que destacar algo en una película que funciona tan bien en todos los aspectos es la labor del director. Muchos ya sabíamos que Whedon era un fantástico director del género fantástico, gracias a su trabajo en Buffy Cazavampiros, y que no se le daba mal el mundo Marvel, también lo sabíamos quienes leímos sus Astonishing X-Men...pero lo que ha logrado con Los Vengadores es algo que evidencia tanto trabajo, ingenio, cariño y respeto a los cómics y a sus seguidores que sólo se le puede estar eternamente agradecido por haber superado cualquier expectativa. Whedon ha sabido combinar perfectamente un grupo plagado de estrellas (tanto si hablamos de los personajes como de los actores que les dan vida), ha engarzado perfectamente la trama principal con las subtramas de cada superhéroe, ha implantado una coherencia sensacional para que la película funcione como pieza del macropuzzle cinematográfico de Marvel, ha escrito un guión que es simplemente brillante en muchos momentos...En definitiva, ha hecho, junto al Batman de Nolan, la mejor película de superhéroes hasta la fecha y, desde luego, la mejor adaptación de un cómic Marvel que un fan podía imaginar.

En fin, que ojalá se pase muy pronto la espera para volver a disfrutar de la próxima entrega de los héroes  más poderosos del mundo...y del cine.