domingo, 20 de noviembre de 2011
"Las aventuras de Tintín"...o cómo adaptar bien un tebeo
Adaptar un cómic no es ninguna tontería. El cine de los últimos años está lleno de ejemplos de adaptaciones excelentes (Batman, Sin City, 300), muy buenas (Watchmen, V de Vendetta, Iron Man, Thor, El Capitán América, From Hell, Kick Ass, Scott Pilgrim), buenas (Spiderman (1 y 2), X-Men (1 y 2), Hulk), aceptables (Conan, Mortadelo y Filemón, La Liga de los Hombres Extraordinarios), mediocres (Los Cuatro Fantásticos, Lobezno, Daradevil, X-Men 3, Spiderman 3, Astérix y Obélix) y francamente bochornosas (Superman returns, The Spirit y El Capitán Trueno). ¿Por qué tantas adaptaciones? Porque la industria del cine en los últimos años no es precisamente un hervidero de originalidad...y porque hay quienes piensan, erróneamente, que el gancho o el éxito previo de un cómic o novela gráfica avala el triunfo en taquilla y crítica de una película basada en dicha publicación. ¿Por qué tanta disparidad en la calidad de las adaptaciones? Porque para adaptar hay que tener algo que no abunda: talento o, en su defecto, criterio. Y luego, en otro escalón muy inferior, ya estarían como excusas el tema presupuestario, las injerencias de metomentodos, la "soberbia de autor", etc.
Las aventuras de Tintín: el secreto del Unicornio, por suerte, es una película que encantará o, al menos, agradará a quienes como yo somos fans (tengo todos los tebeos y películas animadas) de las peripecias del célebre personaje creado por el belga Hergé. Y supongo que algo de culpa tienen de ello el director y el productor del film, Steven Spielberg y Peter Jackson: dos maestros del entretenimiento. ¿Que a Las aventuras de Tintín se le pueden poner pegas? Sin duda (ej: las recreaciones por ordenador han dado como resultado a personajes con unas cabezas y manos ligeramente desproporcionadas, por grandes), pero hay que reconocer que está hecha con tanto respeto al original (guiño a Hergé incluido) que ha sabido recoger perfectamente el espíritu de esas viñetas coloristas de trazo limpio y detallado.
Con una trama francamente entretenida (que combina los cómics El secreto del Unicornio, El cangrejo de las pinzas de oro y El tesoro de Rackham el Rojo) y un ritmo de montaña rusa, al espectador no le queda más remedio que pasar un muy buen rato con las aventuras de este héroe sin mas dones que la inteligencia, la honestidad, la curiosidad, la astucia y la valentía. A mí, el estilo con el que está hecha la película me recordó al de los personalísimos Jean-Pierre Jeunet y Javier Fesser...y creo no ser el único.
Yo al menos salí del cine muy satisfecho...y con ganas de volver a sumergirme en esos tebeos que amenizaron muchos ratos en mi adolescencia. Con lo cual, Las aventuras de Tintín funciona perfectamente como homenaje apto para los tintinólgos y como reclamo para los neófitos. Y es que tebeos con tanta calidad y atractivo como los que salían de la imaginación de Hergé nunca pueden pasar de moda.
lunes, 7 de noviembre de 2011
A quién no votaré el 20-N
Al miembro del PSOE que a lo largo de su carrera ha ostentado los siguientes cargos: Director del Gabinete Técnico de la Secretaría de Estado de
Universidades e Investigación (1982-85), Director general de Enseñanza
Universitaria (1985-86), Secretario General de Educación (1986-88), Secretario
de Estado de Educación (1988-1992), Ministro de Educación (1992-93), Ministro
de la Presidencia
(1993-96), Portavoz en el Congreso de los Diputados (2004-2006), Ministro de Interior (2006-11) y Vicepresidente Primero y Portavoz del Gobierno (2010-2011).
Al único común denominador del caso GAL, la LOGSE, el caso Faisán y la manipulación inmoral, política, partidista y demagoga realizada después del 11-M.
Al único hombre que ha estado en los dos Gobiernos socialistas que ha tenido España desde la restauración de la democracia y cuyas legislaturas quedan ya para la Historia salpicadas de bochornosos despropósitos y desvergüenzas.
Al líder del partido que, nuevamente, ha sumido a este país en un marasmo de desproporcionada magnitud y cuyos efectos se sufrirán por lustros.
Al candidato socialista a la Presidencia del Gobierno en cuyos mítines, a falta de honradez e ideas realistas, combina ocurrencia, desfachatez y demagogia con la suficiencia que da la experiencia.
Al hombre que aúna y sintetiza los peores rasgos de dos enemigos íntimos como son el "Felipismo" y "Zapaterismo".
Al hombre que aúna y sintetiza los peores rasgos de dos enemigos íntimos como son el "Felipismo" y "Zapaterismo".
Y si alguien a estas alturas del artículo no entiende los motivos que me llevarán a no votarlo, mejor que se eche una siesta.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Alguien pagó a la madre del Cuco
Ya no basta con carroñear más allá de todo amarillismo los crímenes y demás sucesos luctuosos. Ahora hay que rentabilizarlos hasta lo nauseabundo. Hay que hacer hueco para el dinero. Fuera pues escrúpulos, principios y cualquier atisbo de ética.
Esto es algo que desde hace tiempo hacen todas las cadenas, con más o menos sutileza. En el caso de Telecirco, esa cadena que ha hecho de la basura un pilar capital de su ideario y programación, con muy poca y empeorando. Y les funciona. Ahí están los datos de audiencia. Yo no voy a valorar los gustos de miles de personas, del mismo modo que no valoraría parafilias. España, país de coprófilos televisivos.
Lo que sí voy a ponderar es la dignidad y la ética profesional y, especialmente, humana de quienes no sólo acceden a perpetrar un sucedáneo de "entrevista" a una irrelevante madre de un cobarde delincuente cómplice de un repugnante y cobarde asesinato, sino que además le pagan más de 9.000 euros por ello. Es infame, por varios motivos:
- Con la que está cayendo económicamente, pagar ese dineral a una mengana para que se preste a contar, sin dar literalmente la cara, un tropel de cosas irrelevantes sobre el más insignificante de todos los implicados en el asesinato de una chica...debería ser motivo más que suficiente para, como mínimo, multar ejemplarmente a la cadena y la productora de "La Escoria". Millones de españoles en el paro, otros tantos sobreviviendo con míseros sueldos y en la televisión se sigue despilfarrando el dinero pagando a gentuza. Así nos va.
- Desde el punto de vista periodístico, jactarse de una entrevista como ésta, sólo puede hacerlo alguien que no entienda ni respete qué es el periodismo.Del mismo modo que indignarse por las críticas recibidas como consecuencia de ello sólo está al alcance de alguien que no entienda qué es la ética ni la moral. Claro que de gente como "Carapicada" González uno puede esperar lecciones de demagogia, histerismo o sexo homosexual, pero no de periodismo, ética, vergüenza o moral. Lo perpetrado el sábado noche es una muestra más de que en España el ¿periodismo? está en la UCI y con mala pinta.
- Desde el punto de vista televisivo, yo me pregunto cuál es el concepto de calidad que se tiene ahora mismo en las productoras de televisión en España. En serio. Miedo me da imaginar qué será lo próximo que ofrecerán nuestras cadenas en general y Telecirco en particular: ¿Una defecación en directo? ¿El vídeo completo de un legrado en prime time? ¿Un reality show en el que convivan zoofílicos, pedófilos y necrófilos? ¿Un programa de suicidios televisados? ¿Un Gran Hermano donde se decida qué concursantes mueren? ¿Un concurso de ventosidades? Iba a decir un programa donde se hable con los parientes muertos, pero eso ya lo hacen. Tela.
Yo no voy a pedir aquí que arrasen hasta los cimientos los estudios de cierta cadena, aunque se lo merezcan. Yo no voy a pedir aquí que se cree un impuesto que viole en lo económico a productoras como la que es capaz de pagar miles de euros a una anodina fulana que bastante tiene con no haber abortado cuando tuvo a su hijo, aunque se lo merezcan. Yo no voy a pedir aquí que se convierta en piñatas humanas a quienes posibilitan, participan o alardean de participar en espectáculos tan lamentables como el que propicia este artículo, aunque se lo merezcan. Yo no voy a pedir aquí que se retire la licencia de emisión a cadenas que el 90% de lo que emiten es basura (y el 10% restante, excepciones que confirman la regla), aunque se lo merezcan.
No. Lo que voy a pedir desde aquí es algo muy sencillo y que espero que cunda: La eliminación manual en nuestros aparatos de televisión del canal donde emite "Telecinco". Simple. Efectivo. Merecidísmo.
Una última reflexión: ¿Estamos locos o qué?
(PD: No, yo no vi la entrevista ni el programa. Mi vida se merece algo mejor)
lunes, 31 de octubre de 2011
¿(Por) Fin?
He dejado pasar unos días sólo para escribir con un poco de tranquilidad sobre este tema, hoy ya archimanido. Hablo del famoso comunicado de ETA del pasado día 20. Un papel, un texto, una declaración que es mejor que nada, cierto, pero que es innegable y perversamente insuficiente.
Si hay gente que prefiere tirar las campanas al vuelo y descorchar champán, cava o chacolí para celebrar el fin del terrorismo y el inicio de la paz en España, está en su perfecto derecho. Pero lamentable y objetivamente, sigue sin tener un motivo constatable para ello. Ese grupo de asesinos no ha dicho ni tan siquiera insinuado que se vaya a disolver, ni que los criminales que integran sus filas vayan a presentarse voluntariamente ante la Justicia, ni que vayan a entregar su arsenal y toda la documentación relacionada con sus acciones terroristas. Y no lo ha dicho porque simplemente no lo van a hacer.
No hay arrepentimiento ni convencimiento ni reflexión. No hay un motivo "humanitario" ni moral que lo impulse.
¿Por qué entonces el comunicado? Porque esos lunáticos bastardos han descubierto que hacer del terrorismo una amenaza potencial, latente, soterrada, y emplearla como única alternativa posible a sus aspiraciones políticas (acercamiento de presos, autodeterminación, amnistía, etc.) en un hipotético escenario de negociación es un elemento quizás incluso más poderoso que el terrorismo como realidad y amenaza activa. En resumen, lo que ETA está planteando es lo siguiente: "Yo dejo de matar, pero tú haz lo que yo quiero. Y si no lo haces..." Y todo el país sabe cómo finaliza la frase. Si hay alguien que no lo quiere ver, o es un iluso o simplemente no se ha enterado de qué va el asunto.
¿Por qué entonces el comunicado? Porque esos lunáticos bastardos han descubierto que hacer del terrorismo una amenaza potencial, latente, soterrada, y emplearla como única alternativa posible a sus aspiraciones políticas (acercamiento de presos, autodeterminación, amnistía, etc.) en un hipotético escenario de negociación es un elemento quizás incluso más poderoso que el terrorismo como realidad y amenaza activa. En resumen, lo que ETA está planteando es lo siguiente: "Yo dejo de matar, pero tú haz lo que yo quiero. Y si no lo haces..." Y todo el país sabe cómo finaliza la frase. Si hay alguien que no lo quiere ver, o es un iluso o simplemente no se ha enterado de qué va el asunto.
¿Cómo se ha llegado a esto? Por un lado, por una inusitada sed de poder alentada por el deleznable aunque incontestable
éxito electoral de Bildu en los últimos comicios locales y regionales. Por otro, por la debilidad en la que se halla el grupo terrorista gracias a la firmeza democrática y a la irregular, discutible pero a la postre efectiva labor de la Policía y la Guardia Civil. Una irónica coyuntura que ETA quiere convertir en una oportunidad fenomenal para sus propios intereses.
Estamos asistiendo a una descomunal parafernalia, a una exhibición de retórica y lógica envenenadas y demenciales que intentan persuadir, confundir, equivocar sin más intención que la de encubrir lo que hay detrás de todo: Un nuevo chantaje, táctico y enfermizo, a todo un país. ETA no ha renunciado a sus objetivos. Sólo y condicionalmente a las formas.
Me parece absurdo que haya gente que se alegre de todo esto como si ETA nos estuviera haciendo un inmenso favor o fuera un "detallazo" digno de reconocimiento. A esos asesinos no hay nada que agradecerles ni estamos en deuda con ellos ni se merecen recompensa alguna. Lo que no obtuvieron con el asesinato y el miedo no pueden obtenerlo ahora por el mero hecho de que no les interese (o actualmente no puedan) asesinar o atemorizar.
¿Cuál es el final de ETA que espero? El que deje a sus asesinos sin armas, sin dinero y sin libertad. El final que honre a los asesinados como vencedores y castigue a los que dispararon, detonaron o secuestraron como vencidos.
Cualquier otro final no será tal.
martes, 18 de octubre de 2011
Ocurrencia Internacional de Paz
Media sonrisa. Eso es lo que me provoca la Conferencia Internacional de Paz de San Sebastián. Media porque, de primeras, me entra casi la risa. Media porque, en el fondo, nada de esto tiene gracia.
Dejando a un lado lo rimbombante y pretencioso del sarao y obviando la demagogia de baratillo, lo que queda es una performance digna del teatro del absurdo , un sketch de humor negro, una escenificación de corbata y boato de las proverbiales reivindicaciones del grupo terrorista ETA.
La primera conclusión que se puede extraer es que hay más gente de la que yo creía dispuesta a dejarse enajenar por la gramática y la retórica de los asesinos. Esta banda de criminales sanguinarios, desde el principio de su macabra historia, ha jugado ya sólo con el léxico para identificar, aunque sea inconscientemente, lo que es únicamente terrorista con un conflicto bélico. De ahí, por ejemplo, el empleo de términos netamente militares como "comandos" para hablar de los diferentes grupos de etarras. Por eso no extraña que, desde la óptica terrorista y aledaños, se trate este asunto como un problema entre "bandos". Pero, como digo, yo creía que los locos eran los únicos que se creían sus propias locuras...hasta la Conferencia de San Sebastián. Dicen que la ignorancia es osada; los ponentes internacionales que han participado en este esperpento deben ser los más valientes del planeta. Lo que está sufriendo España en general y el País Vasco en particular no es una guerra ni un "conflicto armado" ni una refriega militar. No estamos ni en Irlanda, ni en Yugoslavia, ni en Kosovo, ni en Somalia ni en Libia. Esto es España y aquí no hay guerra: Hay una banda terrorista que asesina e inocentes que mueren. Ojalá hubiera "conflicto armado", porque así se podría haber devuelto golpe por golpe a esa gentuza miserable. Ojalá. Pero no. Esto es España y aquí, por suerte o por desgracia, a los terroristas se les persigue con la Ley en la mano; no con pistolas, rifles, tanques o cazas. Esto es España y aquí no hay ningún "Ejército de Liberación" luchando para sacudirse el yugo de un Estado opresor y represor, sino una banda de terroristas que convirtieron unas ensoñaciones políticas (delirantes pero respetables) en una excusa para diezmar a un país a sangre y fuego. Esto es España y el último "conflicto armado" que sufrió el país acabó en 1939. Esto es España y aquí los únicos héroes no son los de las capuchas ni los que berrean detrás de una pancarta, sino los que resisten al miedo y pagan con su vida la libertad de toda una sociedad. Me habría encantado que los Jonathan Powell, Gerry Adams, Bertie Ahern, Kofi Annan, Gro Harlem Brundtland y Pierre Joxe se hubieran molestado en saber todo esto antes de abrir la boca y dejar en el aire la duda de si realmente son gilipollas o sólo lo parecen.
La segunda conclusión es que parece que ETA y sus compañeros ideológicos han apostado por una vía político-diplomática para la consecución de sus más que discutibles pretensiones políticas (acercamiento de presos, autodeterminación/independencia, anexión de Navarra...). Y esto sería una fenomenal noticia de no ser por lo siguiente: 1) Esa acción no deriva del convencimiento y la retractación, sino del puro interés; 2) El auge político del que actualmente gozan los "paladines abertzales" (Sortu, Bildu y demás siglas) es el resultado de un ruin y tácito chantaje, "O esto o volvemos a las pistolas y las bombas", es decir: "O negocias como yo quiero o te mato" y así no funcionan las cosas en democracia; 3) Sea como fuere, esa supuesta "decisión" llega más de 800 muertos tarde.
La tercera conclusión proviene de esa injustificable, humillante y vergonzosa equidistancia e igualdad con la que se quiere revestir todo este "proceso". Utilizar el término "víctima" tanto para los asesinados, heridos, extorsionados y secuestrados por ETA como para los asesinos, hirientes, extorsionistas, secuestradores y sus familias...equiparar como interlocutores válidos a Gobiernos democráticos y un grupo terrorista...igualar los efectos de un asesinato con los de un encarcelamiento...homologar un problema de terrorismo con un conflicto bélico...A alguien se le ha ido la chapela.
A mí, el despropósito perpetrado en San Sebastián, me parece tan bochornoso, aberrante y ridículo como si Hitler hubiera tenido a bien realizar allá por 1944 una solemne declaración en la que pidiera a los judíos el cese de hostilidades y la mediación internacional para consensuar el reconocimiento de la supremacía aria.
¿Qué me habría gustado escuchar de boca de los ponentes de la Conferencia? Pues sencillamente que lo único que puede, debe y tiene que hacer ETA es entregar todo su armamento, rendir cuentas ante la Justicia y desaparecer. ¿Tan complicado es?
Por todo ello, aunque se pueda alegar una tonelada de buena intención en lo vivido en San Sebastián, eso, más que una Conferencia Internacional de Paz, ha sido una ridícula, lamentable y patética Ocurrencia. ¿De quién? De los que antes mataban y ahora cuentan votos. De ésos.
(PD:Si alguien quiere ver algo serio y más que interesante sobre este asunto, recomiendo que vea el fantástico trabajo de Jordi Evolé en el reportaje: "Borrando a ETA")
lunes, 17 de octubre de 2011
"Red Dead Redemption": Más allá de un simple juego
"Yo no sé si los videojuegos están considerados un arte, pero, por títulos como el de marras, deberían serlo con el mismo merecimiento que, por ejemplo, el cine". Así comenzaba, hace poco más de un año, un artículo que dediqué a esa impresionante obra llamada "Heavy Rain". Y, una vez más, tengo un excelente motivo para reafirmarme en lo dicho entonces: "Red Dead Redemption".
Como videojuego, cumple sobradamente con los requisitos de entretener, evadir y...maravillar con todos sus asombros y cuidadísimos logros técnicos (de esos que dan merecida fama a las llamadas "consolas de séptima generación"). Por eso, no es de extrañar la montaña de alabanzas de crítica y "público" que ha cosechado desde que Rockstar Games lo lanzó en mayo de 2010. Pero es que "Read Dead Redemption" no se puede ni se debe considerar un simple (y excelente) videojuego más.
Esta epopeya, ambientada en un ficcionado pero fácilmente reconocible Lejano Oeste, convierte al jugador en simultáneo protagonista y testigo del colosal camino de redención emprendido por el forajido John Marston; una senda cargada de polvo, plomo y sangre en la que lo que comienza siendo una historia casi anónima e íntima va adquiriendo, hazaña a hazaña, unas dimensiones épicas y universales hasta sublimarse como leyenda. "Impresionante" es el único adjetivo que me vino a la mente anoche, cuando terminé de jugar/presenciar esta maravilla.
"Read Dead Redemption" tiene algo. Ese "extra" que distingue, magnifica y mitifica. Aúna el clasicismo de los mejores westerns de John Ford y Howard Hawks, la violencia trágica de los de Sam Peckinpah, la suciedad del "spaghetti", la desazón latente en el "crepuscular" y la sublimación casi Shakespeareana del "Sin perdón" de Eastwood. Y, comparándolo desde el punto de vista literario, está a medio camino entre Cormac McCarthy y Oakley Hall. En definitiva: Tan increíble que costaría creerlo si no lo acabara de jugar ayer. No en vano, su soberbio y acongojante desenlace, está, para mí, a la misma memorable altura del de películas como "Camino a la perdición", "Mystic River" o la ya citada "Sin perdón". Hay pocas obras de ficción (ya hablemos de juegos, películas o novelas) con la hondura y excelencia de esta joya creada por Rockstar.
Podría estar hablando durante horas sobre "Read Dead Redemption" (sus personajes, sus tramas, los temas que aborda, su evocación de ese crucial emplazamiento geográfico e histórico tan presente en el imaginario colectivo mundial como es el Oeste norteamericano...), pero prefiero guardármelo para mí con la esperanza de que, mientras degusto y jugueteo con los muchos y buenos recuerdos que me ha brindado, alguien se decida a aventurarse más allá de lo que es un excepcional videojuego.
jueves, 6 de octubre de 2011
La manzana que cambió al mundo
Ha muerto Steve Jobs. El gran (r)evolucionador del mundo tecnológico de nuestro tiempo, el individuo que cambió a toda una sociedad, el "loco" que transformó las visiones en realidades, el hombre que aunó talento, carisma, ambición y convicción para situar a Apple como una de las empresas/marcas más famosas y poderosas de todo el orbe y hacer de su nombre una referencia entre las celebridades más importantes del siglo XX y XXI, ha muerto.
Podría glosar aquí toda su impresionante vida, sus increíbles innovaciones tecnológicas, su meteórica repercusión social o la fulgurante trayectoria de la empresa que Steve Jobs creó de la nada. Pero no lo voy a hacer por la sencilla razón de que, cuando alguien con este ingenio y con tan hondo calado en el mundo tal y como es actualmente, pocas palabras bastan y muchas sobran. Si Jobs no ha sido el Nikola Tesla de nuestra época, poco le ha faltado.

Prefiero recomendar la lectura de un precioso reportaje que se publicó en el último número del dominical XL Semanal ("El (verdadero) mundo de Steve Jobs") y que se vea, escuche y memorice cuanto dijo en esta soberbia y antológica conferencia, porque, por encima de Apple, Pixar y demás creaciones, ésta es, en mi opinión, la auténtica gran lección que nos dejó o, mejor dicho, nos regaló Steve Jobs:
Descanse en paz.
lunes, 3 de octubre de 2011
¡Zorra!
"Mamífero cánido de menos de un metro de longitud, incluida la cola, de
hocico alargado y orejas empinadas, pelaje de color pardo rojizo y muy
espeso, especialmente en la cola, de punta blanca. Es de costumbres
crepusculares y nocturnas; abunda en España y caza con gran astucia toda
clase de animales, incluso de corral". Cualquiera sabe, cuando escucha u oye el término "zorra" expelido a grito pelado o musitado con cara de leche cortada, que la persona que lo profiere está pensando en el vulpes vulpes cuando se dirige de estas maneras a una fémina. O, mejor dicho, que está enfatizando la astucia de la mujer en cuestión, habida cuenta de la proverbial cualidad asociada metafóricamente a los zorros en cuentos y fábulas desde hace siglos. Es decir, que de insulto, nada, y de menosprecio, menos. Un adjetivo calificativo y con mucha retranca cultural detrás, ojo.
Supongo que este razonamiento o algún sucedáneo del mismo es lo que ha debido pensar cierto juez para revocar la sentencia de un año de cárcel a un hombre por un delito de amenazas. El delincuente habrá visto los cielos abiertos cuando ese entogado de mente preclara haya considerado que llamar "zorra" a la madre de su hijo y a la sazón esposa no es insulto, menosprecio ni agravio. Así, tal cual. Dice la genial sentencia: "La realidad fáctica acreditada no reseña que el acusado
vertiese alguna expresión que proyectase desprecio o menosprecio a la
dignidad de la mujer o que fuera expresiva de una posición de dominio o
exigente de sumisión". Con un par, sí señor. O sea, que este tipo, que, entre otras lindezas que había dedicado respecto a esta mujer, había dicho que la vería "en un cementerio en una caja de pino" o que tiene antecedentes por malos tratos, no pretende violentar a la parienta cuando se refiere a ella como "zorra". Nada. El inocente angelito es el nuevo Samaniego, tú. Y el remate de la sentencia: "incluso procede señalar que la expresión 'zorra' utilizada en el
escrito del recurso, escuchada la grabación de la vista oral, no se
utilizó por el acusado en términos de menosprecio o insulto, sino como descripción de un animal que debe actuar con especial precaución, a fin de detectar riesgos contra el mismo". Olé, olé y olé. Con dos cojones.
Hay que ser un portento, un auténtico campeón del raciocinio para entender "zorra" como una comparación con el literario Renard y no como un grosero sinónimo de "puta" en un contexto como el reseñado. ¡Qué sinapsis! ¡Qué lucidez! Y lo cierto es que no es la primera vez que este magistrado se exhibe ya que, por lo que parece, los colectivos de mujeres maltratadas están por hacerle un monumento: En 2010 revocó al menos 8 sentencias de violencia doméstica con el siguiente argumento: "no toda acción de violencia física en el seno de la pareja de la que
resulte lesión leve para ésta debe considerarse necesaria y
automáticamente violencia de género". Para aplaudir y no parar, oye.
Los antiguos egipcios temían al juicio de Osiris. Los griegos, al de Minos, Éaco y Radamantis. Los cristianos, al de Dios. Yo creo que los españoles, especialmente ellas, deberían temer más a este juez. Se preguntarán quién es. Una pista: El mismo fiera que secuestró una edición de "El Jueves" o instruyó maravillosamente (nótese la sorna) el 11-M. El único, el inigualable, el increíble...¡Juan del Olmo!
Yo, después de todo esto, sólo puedo decir que me encantaría encontrarme con este individuo para ensalzar sus cualidades como "mamífero rumiante doméstico, como de un metro de
altura, ligero, esbelto, con pelo corto, áspero y a menudo rojizo,
cuernos huecos, grandes, esquinados, nudosos y vueltos hacia atrás, un
mechón de pelos largos colgante de la mandíbula inferior y cola muy
corta" y enfatizar su condición de "residuo del alimento que, después de hecha la digestión, despide el cuerpo por el ano". Con el máximo de los respetos, ¿eh? No se vaya a pensar que le estoy insultando o menospreciando.
viernes, 30 de septiembre de 2011
Simplemente "El árbol de la vida"
Densa, poética, hipnótica, conceptual, metafísica, trascendente, simbólica, abrumadora, reflexiva, visual, lírica, cuidada, extasiante, conmovedora, excelsa, incomparable, impactante...es muy difícil describir qué es "El árbol de la vida" porque la nueva película de Terrence Malick es un film que no sólo se ve, sino que se siente, se experimenta, se piensa.
"The tree of life" es arte, puro arte. Visualmente, es una catarata de imágenes mayestáticas y sugerentes. Musicalmente, una fascinante sinfonía de sinfonías. Conceptualmente, un interesante laberinto de ideas y reflexiones más grandes que la propia existencia. Una hierofanía cinematográfica como nunca antes había visto. Si hay alguien capaz de manejar con maestría los recursos de un pintor, un compositor y un filósofo para hacer una película de las que te recuerdan que el cine es, por encima de todo, un arte, que a la evasión también puede llegarse por la reflexión y que no sólo la risa, el espanto y el llanto sino también el pensamiento tienen la llave de la catarsis, ése es Terrence Malick. Si hay una película capaz de condensar y ejemplificar soberbiamente todo eso, ésa es "El árbol
de la vida".
de la vida".
Respeto y comprendo que haya gente que no entienda o aprecie una película como ésta, porque es radicalmente ajena y distinta a cualquier otra que pueda haber en cartelera e, incluso, a cualquier otra que se pueda ver a lo largo de la vida. Es una rareza tan superlativa en su propia idiosincrasia que para unos será una obra maestra y para otros una tomadura de pelo. Así que entiendo que haya espectadores que abandonen la sala sintiéndose estúpidos o estafados considerando que ellos han pagado por ver una película y no "eso". También entiendo que haya gente que no le guste o sepa valorar la pintura, la música, la escultura o la literatura. Cuando hablamos de arte, hay que estar preparado o, al menos, predispuesto. Para ello, la sensatez y la apertura de mente son una buena base. Pero carecer de una o ambas virtudes no es reprobable puesto que sólo son una lástima para quien las padece, por todas las cosas que se pierde y no es capaz de disfrutar.
No. "El árbol de la vida" no es una película más ni tampoco lo pretende. Es un film que te sitúa en un terreno totalmente ajeno a lo cotidiano, a lo mundanal, a lo previsible, a lo seguro, a lo descriptible. Te conecta directamente con el cosmos y con "lo sagrado", simultaneando el universo exterior con el interior hasta fusionarlos de una manera para la que yo no conozco el término adecuado. Habla de la vida en términos universales sí, pero también en términos íntimos; va desde lo más grande hasta lo más particular; de ahí la alternancia entre las escenas de pura cosmogonía con las de la familia de los O'Brien. Aborda cuestiones tan viejas como el ser humano y tan grandes como el universo. Cuestiones cuyas respuestas no se pueden codificar con palabras. La vida, la muerte; el nacimiento, el deceso; la creación, la destrucción; la alegría, el dolor; el amor, el odio; la compañía, la soledad; el todo, la nada; lo visible, lo invisible; la fe, la duda; lo profano, lo sagrado; la idea, la sensación; la determinación, el miedo; la certeza; la inseguridad; la realidad, el deseo; lo real, lo onírico; el pasado, el presente; el bien, el mal...todas estas
dicotomías de contrarios son los ejes sobre los que gira todo cuanto existe y ocurre y, por ello, todas son pilares fundamentales de "El árbol de la vida".
En resumen: Las raíces de este árbol están arraigadas en lo más profundo de nosotros: en nuestras mentes y almas, y a ellas y sólo a ellas habla Malick a través de un prodigioso festival de ideas y sensaciones.
dicotomías de contrarios son los ejes sobre los que gira todo cuanto existe y ocurre y, por ello, todas son pilares fundamentales de "El árbol de la vida". En resumen: Las raíces de este árbol están arraigadas en lo más profundo de nosotros: en nuestras mentes y almas, y a ellas y sólo a ellas habla Malick a través de un prodigioso festival de ideas y sensaciones.
¿Cómo acabé yo al finalizar la película? Pues impactado, con la cabeza llena de pensamientos y una inmensa sensación de pura paz...¿Y tú?
miércoles, 28 de septiembre de 2011
El rey del mambo
Alessio Rastani. ¿Les suena? Si no es así, no se preocupe, porque ustedes podrán dormir igual de plácidamente (o no). Según él y la BBC, es un bróker, un tahúr de los mercados financieros que se forra con el dudoso arte de la especulación. Es decir, que el tal Rastani pertenece a ese variopinto y selecto grupo de cabrones que son los grandes culpables y, al mismo tiempo, beneficiados de la crisis económica mundial. Si a estas alturas ya se les han quitado las ganas de invitarle a su próximo cumpleaños, permanezcan atentos y sigan leyendo.
El pasado lunes este tipo se levantó con ganas de tocar lo que no suena. Quizás fuera por un complejo por el tamaño o la funcionalidad de su aparato reproductor, quizás fuera por la amargura resultante de vivir más dentro de un armario que los habitantes de Narnia, quizás la noche anterior alguna chica le dijo "Eres muy simpático pero yo sólo busco amistad", quizás el domingo se metió una maratón de programas de Telecinco vía satélite, quizás vio en YouTube un videoclip de Leticia Sabater...el caso es que se levantó con ánimo de dar por donde no da el sol. Así que cuando los rígidos, flemáticos y rigurosos periodistas de la BBC le entrevistaron a propósito del actual sarao financiero, Rastani se vino arriba y dijo lo que le salió del alma o del culamen, que viene a ser lo mismo en el caso de este personaje. ¿Qué dijo? Pues, básicamente, que el futuro pinta más negro que un apagón en Harlem y que los dueños del cotarro no son los dirigentes mundiales sino Goldman Sachs y demás.
Al margen de la cascada de reacciones, dudas y reflexiones que ha provocado el sujeto, yo no voy a caer en la tentación de alarmarme con sus provocaciones, porque eso es precisamente lo que agradecen los especuladores financieros: alarma, miedo, pánico, Falete en bañador...cualquier cosa que pueda convertir los mercados en el primer día de rebajas. A mercado revuelto, ganancia de especuladores. Y los mercados llevan revueltos mucho tiempo...y lo que queda.
Dejando aparte el enigma de si Rastani forma parte de los cachondos Yes Men o simplemente es un cretino que moja la cama soñando con ser Gordon Gekko, a nadie debería sorprender las obviedades que dijo porque a estas alturas de la película todo el mundo sabe que buena parte de la culpa de la virulencia y longevidad de la crisis la tiene el excesivo y colosal poder que han adquirido los mercados financieros y quienes los manipulan y sajan; un error alentado, cuando no consentido, por unos gobiernos más pendientes de vivir por encima de sus posibilidades y disimular el olor a muerto que de saber distinguir entre una ola y un tsunami. Igualmente, sabido es que si no se toman medidas drásticas y radicales (por muy impopulares que puedan ser), los dirigentes de todo el orbe van a ser la orquesta del Titanic. O se amputa la pierna o el paciente se muere.
En resumen, que mejor preocuparnos de arreglar esto cuanto antes y no de escandalizarnos por lo que diga un cínico que se cree el rey del mambo y lo único que se puede decir de él...ya lo dijeron en su día Terrance y Philip...
(PD: De las declaraciones del presidente Obama sobre la crisis y Europa, sólo me limitaré a decir que EEUU ya tiene al sucesor de Eddie Murphy como rey de la comedia negra)
lunes, 26 de septiembre de 2011
Ciencia ¿ficción?
Fue la noticia del viernes y, al paso que va, del año, del lustro, del decenio y tal vez del siglo. Y no es para menos porque, así, de primeras, te deja con menos palabras que una película porno. Después de que la ciencia se haya cargado a Dios o, al menos, lo haya puesto en el mismo cajón que a los Reyes Magos, al Ratoncito Pérez y al nutricionista de Falete, para sustituirlo por un ser mucho más fiable como Albert Einstein, ahora llega el acojonante CERN y hace un experimento que, en principio, a bote pronto, deja en calzones al genio y relativiza su teoría de la relatividad. Ya me imagino pintadas nihilistas tipo "Einstein se equivocó" en universidades y centros científicos y a algún espabilado montando pasado mañana la primera agencia de viajes temporales: "Conozca cómo era España antes del desastre. Descuentos por grupos".
¿Por qué? Básicamente porque, de verificarse que el experimento es correcto, pueden cogerse muchas de las teorías y leyes científicas de los últimos tiempos y hacer aviones de papel con ellas. Cuando todo el orbe esperaba que el CERN asombrara al mundo creando un agujero negro que mandara por el sumidero al planeta y aledaños, cogen y se descuelgan con una prueba que abre la puerta, remotísima pero real, a la posibilidad de viajar en el tiempo y a convertir los viajes interestelares en algo no del todo descabellado.
Vamos, que, de un día para otro, la ciencia ficción ha asomado el hocico en el mundo real y lo que nos parecían fenomenales onanismos mentales en obras como "La máquina del tiempo" y "Cuento de Navidad" y películas como "Regreso al futuro", "Terminator", "Déjà vu", "Star Trek", "La Guerra de las Galaxias", "El planeta de los simios", "El sonido del trueno", "Timecop", "El efecto mariposa", o la insufrible "Qué bello es vivir", pues ahora no son como para tomárselos a cachondeo.
Dejando aparte las jugosas elucubraciones que el CERN y sus neutrinos muónicos habilitan, lo que queda claro es que:
- El conocimiento no tiene límites y que más allá de lo que sabemos siempre está lo que conoceremos. Sólo hay que querer saber y descubrir.
- La ciencia, destructora de mitos, no entiende de absolutos ni imposibles. Y lo que hoy es Dios mañana es el becario.
- La ciencia ficción de hoy es quizás la ciencia de mañana.
En definitiva, gracias al CERN sabemos que la magia, lo irreal, lo increíble, es sólo cuestión de tiempo. Si es que...cuando el ser humano se pone...se pone.
¡Adiós, Einstein! ¡Hola, Doc!
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Un poquito de Educación
Curiosa la bronca que hay montada actualmente con el tema de la Educación. Profesores, alumnos, sindicatos y políticos han decidido que, como el país no estaba suficientemente mal, había que empeorar el panorama con una gresca en torno a la enseñanza. Fenomenal.
Vaya por delante que entre mis amistades cuento con varios maestros que desde hace años se las ven y desean para poder dar rienda suelta a su vocación y que yo mismo he podido, modesta y temporalmente, disfrutar del placer de enseñar a chavales tanto de primaria como de secundaria. No obstante, respecto a todo este sarao educativo, en lugar de tomar partido, me limitaré a dar mi opinión, toda vez que considero que todos los implicados tienen parte de razón en sus pretensiones pero ninguno la tiene por completo. Además, el componente demagógico-pancartero que rampa en las protestas está pervirtiendo y politizando lo que de base era una reivindicación bastante aséptica y cabal; conmigo que no cuenten para el "caca-culo-pedo-pis" de turno.
Lo único que yo sé respecto al tema de la Educación en España es lo siguiente:
1) El nivel es penoso cuando no directamente vergonzoso. Y esto, principalmente, se debe a la progresiva y generacional desaparición de una cultura del esfuerzo y la excelencia.
2) Culpables: Los padres y las familias. Por abandonar o minusvalorar su papel como estimuladores y/o controladores del esfuerzo, el interés y la curiosidad por aprender de los chavales. Aunque empiezo a pensar que hay progenitores que están encantados (y si no lo disimulan estupendamente) de que sus hijos sean unos tarados intelectuales y funcionales. Será por miedo a que les superen o porque les parecerá más cómodo tratar a los hijos como si fueran mascotas: Asegúrate de que no muere, porque el resto no importa.
3) Culpables: Los alumnos. Cuando la vagancia, la jeta, la apatía, el desinterés o ser un burro "mola", hay un problema. La escuela no es un jardín de infancia ni un parque de atracciones ni un recinto al que se va a "pasar el rato" o a estar "con los colegas". Y eso lo han olvidado los chavales (o eso parece), más pendientes de anticipar su ingreso en la gilipollesca edad del pavo y sus memeces colaterales que de formarse como personas y de ser alguien de provecho (por muy escaso que éste pueda ser). Si series como la delirante "Compañeros" o la desquiciada "Física o Química" reflejan o constituyen los ideales de la chavalería estudiantil, mejor nos extinguimos. Hoy los chicos están más pendientes de que nadie "les corte el rollo" que de ser socialmente útiles e intelectualmente aptos.
4) Culpables: Los profesores. Hay cretinos que se piensan que las aulas son un estrado mitinero (un saludo
para Juan Carlos y Venancio) o que se creen que el colegio es un campamento militar o que conciben su trabajo como los arquetípicos funcionarios de antaño (llego, ficho, suelto la lección con un entusiasmo tipo contestador automático, ficho, salgo)...y luego están los que se sienten como el profesor Keating dando clase a los de "Mujeres, hombres y viceversa". El rol del profesor se ha pervertido en los últimos lustros: Ni es un gurú, ni un líder, ni un tirano, ni un "colega". Es alguien al que se le paga por hacer lo que supuestamente más le gusta: Enseñar y conseguir que sus alumnos aprendan la lección de la mejor manera posible. Aunque, de un tiempo a esta parte, es cada vez más cierto que el profesor es lo que los alumnos quieren que sea: Una piñata a la que menospreciar con poca vergüenza y menos educación o un tipo que no se va contigo de botellón de milagro porque es muy "enrollado". Dos extremos de una misma moneda: La desvirtuación de la figura del profesor.
para Juan Carlos y Venancio) o que se creen que el colegio es un campamento militar o que conciben su trabajo como los arquetípicos funcionarios de antaño (llego, ficho, suelto la lección con un entusiasmo tipo contestador automático, ficho, salgo)...y luego están los que se sienten como el profesor Keating dando clase a los de "Mujeres, hombres y viceversa". El rol del profesor se ha pervertido en los últimos lustros: Ni es un gurú, ni un líder, ni un tirano, ni un "colega". Es alguien al que se le paga por hacer lo que supuestamente más le gusta: Enseñar y conseguir que sus alumnos aprendan la lección de la mejor manera posible. Aunque, de un tiempo a esta parte, es cada vez más cierto que el profesor es lo que los alumnos quieren que sea: Una piñata a la que menospreciar con poca vergüenza y menos educación o un tipo que no se va contigo de botellón de milagro porque es muy "enrollado". Dos extremos de una misma moneda: La desvirtuación de la figura del profesor.
5) Culpables: Los políticos. Con los despropósitos hechos siglas (LOGSE, LOE...), uno empieza a pensar que los timoneles del país están firmemente decididos a crear una sociedad de lerdos demagógicamente maleables para sacar réditos electorales y que nadie les jorobe el chollo. Sólo así se explica que traten este tema como una patata caliente cuando no como una herramienta para complacer a los talibanes ideológicos de su bando.Las calificaciones parece que son meras apreciaciones, las aulas emulan los vagones del metro en hora punta, los profesores deben soportar lo que les echen, las asignaturas pueden variar dependiendo del Gobierno de turno...el perfecto camino hacia...la nada.
6) Culpables: Los psicólogos, pedagogos y demás. Vamos a ver, una cosa es que las notas del retoño
sean objeto de discusiones domésticas desaforadas y que al alumno le tiemble el espinazo por no poder sacar todo sobresalientes y otra muy distinta, pero igualmente reprobable, es que si el chaval traduce su rendimiento escolar en un código binario haya que echar pelillos a la mar, no hablar con él por miedo a que moje la cama y sonreírle como al perro cuando se te mea en la alfombra. Actualmente, se confunde el tacto con la permisividad, la educación con la imposición y estos y otros equívocos son culpa del absurdo buenrollismo inoculado por psicólogos, pedagogos y gurús de baratillo. La filosofía del "Tú déjale, no molestes al chico" es muy contraproducente y los primeros perjudicados son, lo quieran o no, los propios chavales. Flaco favor se les hace si se les da carta blanca y palmaditas en la espalda sean cuales sean sus aptidudes y actitudes en la escuela.
sean objeto de discusiones domésticas desaforadas y que al alumno le tiemble el espinazo por no poder sacar todo sobresalientes y otra muy distinta, pero igualmente reprobable, es que si el chaval traduce su rendimiento escolar en un código binario haya que echar pelillos a la mar, no hablar con él por miedo a que moje la cama y sonreírle como al perro cuando se te mea en la alfombra. Actualmente, se confunde el tacto con la permisividad, la educación con la imposición y estos y otros equívocos son culpa del absurdo buenrollismo inoculado por psicólogos, pedagogos y gurús de baratillo. La filosofía del "Tú déjale, no molestes al chico" es muy contraproducente y los primeros perjudicados son, lo quieran o no, los propios chavales. Flaco favor se les hace si se les da carta blanca y palmaditas en la espalda sean cuales sean sus aptidudes y actitudes en la escuela.
7) El mejor ejemplo: Diría que los Informes PISA, por no calentarme mucho la cabeza, pero basta mirar
cómo se ha ido bajando el listón universitario hasta el nivel "hobbit" de modo que a la Universidad le queda muy poco para ser una rave de puertas abiertas...
cómo se ha ido bajando el listón universitario hasta el nivel "hobbit" de modo que a la Universidad le queda muy poco para ser una rave de puertas abiertas...
En fin, por ir acabando. Más les valdría a todos los que andan a la gresca dejarse del bizantino debate de si cantidad es sinónimo de calidad y preocuparse por corregir seriamente y entre todos, dejando los "egos" aparte, el problema que desde hace años está convirtiendo a muchos alumnos españoles en unos simpáticos inútiles con más futuro detrás de una pancarta que en una sociedad del siglo XXI. Claro que siempre pueden llegar a Presidentes del Gobierno. Todo es posible en España.
lunes, 19 de septiembre de 2011
GRANDES
Jugadores, deportistas, atletas, campeones, personas...Da igual qué sustantivo escojamos para acompañar al adjetivo "Grandes". Cualquiera vale. Cualquiera se lo han merecido, demostrándolo repetidamente sin que nunca aburra tanta reiteración. La Selección Española de Ba-lon-ces-to (como dijo el gran Pepu) está formada por una legendaria generación de "sintecho". Sí, "sintecho", porque reto a cualquiera a que me diga cuál es el techo deportivo o humano de este equipo.
Un grupo que ha recorrido el camino hacia la leyenda con paradas en Japón, Rusia, China, Polonia, Turquía y, ahora, Lituania. Pueden haber variado algunos nombres y rostros, pero el espíritu, los valores y las cualidades, permanecen intactos: Talento, compromiso, sacrificio, trabajo, compañerismo, mentalidad, mesura, ambición...y una humanidad gigantesca. Eso define individual y grupalmente a nuestra selección de baloncesto. Y por eso, son envidados y envidiables, admirados y admirables. Por eso, son campeones, hasta cuando no se suben al primer puesto del podio, circunstancia ésta que es tan infrecuente como necesaria, para poner en su justo valor las memorables hazañas y logros de estos prodigios.
Bajo la engominada sensatez de Scariolo, con los hermanos Gasol poniendo el cartel de "Reservado el derecho de admisión" en la pintura, Ibaka cerrando el espacio aéreo español, Navarro paseándose como
Luke en la Estrella de la Muerte, Calderón como maestro zen, Rudy, Ricky y Llull poniendo más peligro que una ducha de gremlins, Sada, San Emeterio y Reyes dispuestos a partirse la cara con quien se atreva a mirar a nuestra canasta, y Claver demostrando que la paciencia también es una virtud...la selección de baloncesto se ha convertido en un equipazo al que los rivales miran como si fuera una fiesta de pijamas de Heidi Klum, Charlize Theron, Mónica Bellucci y Olivia Wilde: Cuando todo ha terminado, ellos siguen ahí, con la boca abierta y un hilillo de baba cayendo comisura abajo. Que te toque jugar contra España en baloncesto es como torear a Godzilla, describir a Falete, encontrar vida inteligente en La Moncloa o que La Sexta no corte un anuncio emitiendo un partido: una misión imposible. Por eso, estos chicos tienen más medallas que Rambo. Porque, simplemente, son los mejores.
Luke en la Estrella de la Muerte, Calderón como maestro zen, Rudy, Ricky y Llull poniendo más peligro que una ducha de gremlins, Sada, San Emeterio y Reyes dispuestos a partirse la cara con quien se atreva a mirar a nuestra canasta, y Claver demostrando que la paciencia también es una virtud...la selección de baloncesto se ha convertido en un equipazo al que los rivales miran como si fuera una fiesta de pijamas de Heidi Klum, Charlize Theron, Mónica Bellucci y Olivia Wilde: Cuando todo ha terminado, ellos siguen ahí, con la boca abierta y un hilillo de baba cayendo comisura abajo. Que te toque jugar contra España en baloncesto es como torear a Godzilla, describir a Falete, encontrar vida inteligente en La Moncloa o que La Sexta no corte un anuncio emitiendo un partido: una misión imposible. Por eso, estos chicos tienen más medallas que Rambo. Porque, simplemente, son los mejores.
Esta vez, han ganado el Eurobasket. Tal y como están de afinados, lo mismo ganarían el festival de Eurovisión. Ganamos a los lituanos en su casa, a Nowitzki y sus alemanes al fondo, a los ¿temibles? serbios, a los teloneros eslovenos, a los aguerridos macedonios, y a Tony Parker S.L. dos veces. A todos ellos les tenemos que estar muy agradecidos por haberlo dado todo contra nosotros, porque sólo así las victorias tienen un sabor de los que se cuentan a los nietos.
Pero todo esto queda empequeñecido por los colosales detalles humanos que, especialmente en la final, todo el mundo ha podido presenciar: Los detalles que hablan de un grupo de personas que se admiran, se respetan, se comprenden, se entienden y, por encima de todo, se quieren. Algo que se ejemplifica perfectamente en un pequeño gran gesto: el del capitán de la selección y MVP del torno, Juan Carlos Navarro, cediendo el protagonismo a Felipe Reyes, huérfano de padre antes de comenzar el Eurobasket, para que levantara el primero el trofeo como campeones de Europa. Y lo cierto es que sí, son campeones, pero no sólo en lo deportivo y, por eso, son absolutamente geniales.
jueves, 15 de septiembre de 2011
"Llama un inspector"...y aparece un actorazo
Anoche fui al teatro La Latina a ver la interesante obra "Llama un inspector", la más conocida de J.B.Priestley, traducida, adaptada, dirigida y protagonizada por uno de los mejores actores españoles que ha pisado una tabla: Josep María Pou.
La obra, ambientada a comienzos del siglo XX, aúna perfectamente crítica social, misterio e investigación policíaca para adentrar al espectador en la que en principio iba a ser una feliz noche para la acomodada familia Birling, una velada que cambiará radicalmente cuando la inesperada e inquietante irrupción de un inspector de policía desentierre unos terribles secretos...
A lo largo de hora y media, el público se ve inmerso en una trama que avanza implacable con precisión y firmeza en torno a los misterios que primero intuye y finalmente presencia en escena. Y digo misterios, sí, porque las causas del suicidio de la infeliz Eva Smith no son el único enigma que encierra "Llama un inspector"...y hasta ahí puedo contar.
Además de todo ello, los vicios que se critican y los valores que se defienden en "Llama un inspector", sintetizados en el gran monólogo con el que se despide Goole, tienen plena vigencia aún hoy en día, quizás porque son inmanentes al ser humano y por ello nunca van a dejar de ser de actualidad.
En definitiva, Pou regala a quien lo quiera ver un montaje interesante y recomendable que brinda al espectador la posibilidad de deleitarse con el buen hacer de alguien que domina con soltura el difícil arte del drama.
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