lunes, 25 de abril de 2011

Por si alguien quiere ir a vernos...

He aquí la razón por la que en las últimas semanas no estoy tan activo en el blog como de costumbre. He aquí el motivo de muchas horas de esfuerzo y dolores de cabeza. He aquí la respuesta a aquello de "¿A qué dedica el tiempo libre?".

Sé que esto no es un artículo al uso ni un "post" típico ni tópico, pero, ya que comparto aquí muchas de las cosas que me generan enfado, cabreo o todo lo contrario, me parece oportuno compartir mi otra gran pasión, además de la escritura, y mi otra gran vocación, además del periodismo.
Se trata del teatro, actividad en la que empleo mis horas "ociosas" desde 1996 en el seno de un grupo semi-profesional del que, por cierto, soy cofundador. Dicha compañía se llama "La Fragua y la Luna" y, quien quiera interesarse por su historia, trayectoria y demás, puede hacerlo en su modesta pero completa web.

No obstante, el motivo de que hoy me salga de lo habitual no es otro que invitar, a quien quiera que esté leyendo esto, a ver el montaje que hemos hecho para este año. Se trata de "Don Mendo: La venganza", nuestra particular versión del clásico de Muñoz Seca, que si ya de por sí era gracioso el original, nosotros le hemos dado nuestro toque de humor característico. Por tanto, es una invitación para pasar un rato divertido y agradable disfrutando de un montaje en el que el grupo en general y yo en particular ha empleado muchas, muchas horas. La gente que nos ha visto a lo largo de estos años dice que el género que mejor se nos da es la comedia...¿Tendrán razón?...

En definitiva, que si alguien quiere ir al teatro a un precio muuuuy asequible (nosotros no vemos un euro de la taquilla recaudada, ya que tiene fines benéficos) o reírse a gusto o bien poner cara al autor de este blog, puede hacerlo, siempre y cuando esté el próximo fin de semana en Madrid:


¡Nos vemos! :-)


(Actualización: En el blog del grupo de teatro ya está publicada la reseña de la obra. Vaya por delante que la obra, pese al puente, fue todo un éxito)

viernes, 22 de abril de 2011

¿Scream o Scary? ¡Vaya "movie"!

Es lo que tiene ser cinéfilo. Es lo que tiene que te encante el cine de terror. Es lo que tiene que "Scream" sea una de tus películas favoritas. Que vas al cine a ver "Scream 4" y se te cae el alma a los pies. 

Cierto es que ante cualquier secuela, cierta parte de ti, la más cabal, se pone en guardia, máxime cuando te gusta pagar por ver cine. Pero hay otra, la más sugestionable, que se muestra ilusionada y esperanzada al recordar secuelas que son verdaderas obras maestras ("El Padrino II", "El imperio contraataca", "El caballero oscuro"...). Por tanto, la sensación que tenía antes de ver la cuarta entrega de "Scream" estaba cerca de un "Probablemente no sea mala". Me equivoqué.

Picando el anzuelo
Mi decepción ha sido notable porque, como digo, "Scream" es una de mis películas favoritas, en cuanto al género terrorífico se refiere, principalmente porque, como redundan luego su segunda y tercera parte, me parece una divertida e ingeniosa reflexión sobre el cine de terror en general y el slasher en particular
Tampoco ha ayudado mucho que siguiera teniendo esperanzas en el segundo resurgir (el primero fue precisamente en 1996 con "Scream") de un director, Wes Craven, quien hace ya muchos años se ganó a pulso pasar a la historia del género por películas estupendas como "Las colinas tienen ojos", "Pesadilla en Elm Street", pero que desde 2000 no levanta cabeza. Habrá que seguir esperando. 
Y ciertamente no ha sido muy positiva la halagüeña expectación que suscitaron en mí las primeras reseñas y tráilers de "Scream 4", que la mostraban como un atractivo y atinado relanzamiento, "reboot" como se dice ahora, de la saga. Supongo que querrán decir lanzarla por el retrete, porque visto lo visto...

Motivos para no odiar Scream 4
  • Secuela-reinicio: La película transita a medio camino entre la secuela clásica y el "relanzamiento" tan de moda hoy en día. Hasta ahí todo entendible y respetable. 
  • Supervivientes: Es de agradecer, más por entrañable que por interesante, la presencia del trío protagonista de las tres entregas previas (Sidney/Campbell, Gale/Cox, Dewey/Arquette). 
  • Metaterror: Quizás lo mejor del film es la habitual y lúcida reflexión sobre los clichés del cine de terror y cómo han cambiado en los últimos lustros (con especial foco crítico en la fiebre por los remakes, reboots, secuelas y dando estopa a grandes éxitos como "SaW"), e incluso son divertidas las críticas (bastante simplonas, eso sí) hacia la adición a Internet y las redes sociales.
Motivos para no ver Scream 4
  • Mal humor: Aberrantes e indefendibles son las dosis de humor forzado y las frases y situaciones totalmente absurdas que trufan la película de principio a fin, acercándola más a su contrapartida "spoof", "Scary Movie", que a sus tres predecesoras. Y digo que es indefendible porque pretendiendo ser cómicas resultan estúpidas y, lo que es peor, aniquilan todos y cada uno de los clímax que hay en el metraje
  • Guión con alfileres: Si a eso añadimos que su guión, firmado por el otrora brillante Kevin Williamson, camina por la senda de lo previsible (utilizar esquemas argumentales y tramas ya conocidas no es precisamente algo muy divertido) y se ampara en la complicidad del espectador-fan para dejar inexplicadas lagunas argumentales y sueltos más cabos de los deseables, la impresión que tiene uno al salir de la sala es que para este viaje no hacían falta estas alforjas.
  • ¿Autoparodia? Como digo, lo más lamentable y el verdadero tumor de esta película es ese marcado humor,  inexistente en las tres entregas anteriores y que en ésta no funciona en ningún momento, excepto para no tomar en serio a "Scream 4" como película de terror. Frases como "No me mates, soy gay", "Así no lo habíamos ensayado, cariño" o "Puto Bruce Willis" chirrían atronadoramente, hacen desconectar al espectador y se cargan alevosamente cualquier tensión necesaria para disfrutar de títulos de este tipo. Como chirría el hecho de elegir como parte del reparto a un actor, Anthony Anderson, que ha intervenido en dos parodias de "Scream" ("Scary Movie 3" y "Scary Movie 4") y que en ésta parece actuar como si siguiera en el género de la parodia. Viendo la reincidencia en aspectos dudosamente cómicos y desafortunadamente paródicos, se puede pensar que o bien Wes Craven ya no se toma en serio el único género que domina o bien que con esta película quiso hacer su propia ridiculización de las anteriores.

Puñalada al bolsillo y la ilusión
En definitiva, "Scream 4" sólo sirve como ejemplo para añadirlo al archivo de "Cuartas secuelas que no debieron jamás rodarse" (junto a la de Indiana Jones, La jungla de cristal, Alien...) al mismo tiempo que condena a su director a esa categoría de "Cineastas que vendieron su talento al dinero" como, por ejemplo, George Lucas.

En fin, que lo único que salvo sin lugar a dudas de esta película es su brillante comienzo (metacine en estado puro). Todo lo demás, es indigno tanto de la trilogía que la precedió como de pagar una entrada de cine en los tiempos que corren.



lunes, 18 de abril de 2011

MAFIA: Idealización criminal

Quizás la culpa la tenga la habitual fascinación humana por el Mal o la propensión del cine y la literatura a convertir en antihéroes de ficción lo que en realidad son viles criminales. Sea como fuere, nunca es tarde para caerse del caballo.

Recientemente, he terminado de leer el excelente ensayo "Mafia SA: 100 años de Cosa Nostra" de Eric Frattini, publicado en España hace ya unos años. Un riguroso, lúcido y documentadísimo análisis de la historia de la Mafia desde su nacimiento en tierras italianas hace ya varias centurias hasta su pervivencia en territorio norteamericano en el siglo XXI. Por sus más de trescientas páginas, pasan hombres, nombres y sucesos que forman parte en su mayoría de la historia internacional más rutilante y nefasta de los últimos decenios. A mí, particularmente, me interesaba profundamente todo el tema de la "Cosa Nostra" bastante antes de conocer el citado libro, así que no hizo falta más que comprobar su inmensa y fiable documentación para acometer su compra y lectura. 

No obstante, por si alguien quiere otros anzuelos, allá van algunos: Si se desea saber la nauseabunda trastienda del clan Kennedy, por qué podría considerarse a Marilyn Monroe como la "Barbie de la Mafia", quiénes impulsaron y fueron leales amigos de Frank Sinatra durante buena parte de su vida, qué hay detrás de la ambigua y contradictoria actitud del mítico fundador del FBI J.Edgar Hoover, o en qué personas reales se inspiran muchos de los personajes ficticios que han aparecido en las pantallas de cine y televisión, mejor que compre este ensayo, porque se llevará sorpresas, que, en mi caso, han sido enormes en según qué capítulos.

De todos modos, lo más importante del libro es que contribuye a aniquilar para siempre cualquier posible idealización de la Mafia y quienes la integran, situación en la que yo estaba antes de leer el ensayo. Personalmente creo que películas como la trilogía de "El Padrino", "Érase una vez en América", "Uno de los nuestros", "El precio del poder", "Camino a la perdición", "Enemigos públicos", "Casino" o "Donnie Brasco", series como "Los Soprano" y "Boardwalk Empire", obras literarias como las alumbradas por Mario Puzo, o videojuegos como las bilogías de "Mafia" y "El Padrino", amén de ser excelentes productos de ficción, han dado un magnetismo y un encanto a la figura del mafioso que poco o nada tienen que ver con la realidad. Presentar a un Don y su "familia" como si fueran un trasunto italiano del Rey Arturo y sus caballeros es algo tan sugerente como erróneo e incorrecto

Como digo, el libro de Frattini despeja contundentemente cualquier halo mágico que pudiera rodear a los mafiosos y eso es algo que, al menos yo, agradezco enormemente. La Mafia no es una asociación de honorables samuráis vestidos de etiqueta ni una hermandad de guerreros virtuosos como los Templarios, ni su código de conducta es el bushido aunque lo parezca. La Mafia es una asociación discreta, cainita y criminal que tiene en su historial la suficiente cantidad de tumbas, sangre, dinero, traiciones y negocios turbios como para desmerecer cualquier posibilidad de redención. Eso como "entidad"; en cuanto a quienes la integran, bueno, son todo lo que una persona de bien debería evitar ser, así de sencillo Particularmente, creo que da igual si se es un malnacido antes de ser un "hombre hecho" o la "familia" te pervierte, porque la realidad es que es lo que acabas siendo: Un perfecto diablo. Igual que pienso que muchos asesinos y criminales se metieron en la Mafia sólo por prestigio y por tener mayor amparo/impunidad ante la Justicia. De-tes-ta-ble.

En resumen, que Don Vito Corleone es sólo un sueño...y los sueños, sueños son.

jueves, 14 de abril de 2011

Vlad Gallardón, el terror de los mendigos

Cuentan que Vlad III de Valaquia, príncipe del siglo XV aficionado a hacer de su vida un elogio constante al gore, de ahí su apodo de "El empalador", tuvo en su principado valaco un problema de excedente de mendigos que solucionó de la siguiente forma: organizó un opíparo festín en una casa alejada del mundanal ruido y al cual invitó a todos los pedigüeños de la comarca; cuando el empacho y la melopea habían hecho mella entre la indigencia allí convocada, el príncipe se presentó y preguntó a los pordioseros si deseaban abandonar para siempre sus días de mendicidad. Ante la respuesta abrumadoramente afirmativa de todos los comensales, Vlad Tepes abandonó el convite ordenando a sus soldados cerrar todas las puertas y ventanas de la casa y quemarla con todos sus ocupantes dentro. Con este sistema, Valaquia se quedó en unos meses sin 3.600 mendigos. Siglos más tarde vendría un irlandés llamado Bram Stoker para convertir a este personaje real en uno de los iconos más universales del terror ficticio, pero eso, eso otra historia.

Lo que me interesa no es hablar de Drácula, sino cómo el "método Tepes anti-indigencia" dista mucho en las formas pero poco en el fondo de la propuesta de cierto regidor madrileño cuya faraónica megalomanía y tendencia a la necedad son ya famosas en la capital y más allá. Albertotep Cabezapubis pide una ley que habilite a los alcaldes a "limpiar" las calles de mendigos con menos modales que Charles Bronson con resaca. Como si fueran heces caninas, escombros de obra o restos de botellón, vamos.

De acuerdo que los mendigos no son una visión agradable, ni algo que enseñarías orgulloso como anfitrión, y que cada vez son más numerosos, especialmente en zonas como Gran Vía, que es un auténtico escaparate de mendigantes de todo tipo. De acuerdo, por tanto, en que algo habría que hacer al respecto, pero echarlos por las bravas de su único hogar y fuente de sustento, la calle, denota menos tacto que Eduardo Manostijeras en un ataque de nervios. 

Dice Cabezapubis que los llevaría a un sitio donde estuvieran convenientemente atendidos y mucho me temo que no sería a su casa ni pagado con sus ahorros. Así que, si no lo dice en serio, mal, y si lo dice de veras, peor, porque convertiría ser un "sin techo" en una interesante forma de vida para aquellos que actualmente ven a Paquirrín como el referente laboral. Lo cual, por cierto, me lleva a recordar un artículo de mi admirado Pérez-Reverte publicado allá por 2010.

Así que, salvo que el alcalde de mi ciudad quiera parecer un miembro de "Limpia Madrid", lo mejor que podría haber hecho era estar callado (y van...). Y si no, puestos a "arreglar" las calles de Madrid, mejor haría en preocuparse por el deteriorado adoquinado de las aceras, los desperfectos que presenta el firme de las calzadas, las zanjas que carcomen cualquier trayecto, los grafitis y carteles que afean los bajos de los edificios...

De cualquier forma, yo, a quienes sí expulsaría, con destino al Sol (al astro, no a la Puerta), sería a quienes, sin distinción de raza, sexo ni país de origen, están más cerca de la criminalidad y la desfachatez que de la mendicidad forzosa y honrada. Gentuza tan aseada como virtuosa que se ampara en la indigencia para vivir inmerecidamente de la inocencia o la ingenuidad de buenas personas. Chusma trashumante, guarra e impertinente que no son más que rémoras de la filantropía y que serían incapaces de ganarse la vida honradamente. Morralla como la que se puede ver en ciertos lugares de Gran Vía: falsos cojos que se apoyan en muletas de altura rebajada pidiendo limosna, andrajosas recogedoras de firmas supuestamente sordomudas que no tienen inconveniente en insultarte verbalmente si no las atiendes, yonquis y borrachos que piden dinero para engordar sus vicios, barbudos malhumorados y greñudos con unos modales en absoluto amables... Una patulea de impresentables que a primera hora de la mañana pueden verse charlando animadamente en la terraza de alguna cafetería sin tara ni lástima alguna y a última hora del día se reúnen cual "gang" en el césped de la Plaza de España para dar cuentas a lo que parece un zarrapastroso "padrino"...Vaya tela.

En fin, que, visto lo visto, lo mejor sería encerrar al edil madrileño con unas cuantas de estas joyitas en una cámara hermética, tirar la llave y dejar que los mendigos de bien puedan pedir migajas de humanidad en las aceras de donde les venga en gana sin que ningún cretino ni bellaco les jorobe, aún más, su existencia.

jueves, 7 de abril de 2011

Edad Media 2.0

Según un estudio presentado ayer en Salamanca por el científico Yves Demazeu (si olvida su nombre, podrá dormir por las noches igualmente), las redes sociales no son un hallazgo del siglo XXI, sino del medievo. El caso es que, meditando sobre tan curiosa afirmación, recordé una divertida e interesante conferencia que desmitificaba la supuesta originalidad de ingenios y conceptos asociados a las novísimas tecnologías evocando precisamente a la Edad Media. 

Es francamente ameno ver cómo una época tan denostada intelectual y tecnológicamente como la medieval, disociada en el imaginario popular de cualquier atisbo de erudición, innovación o progreso tecnológico, sirva hogaño de ejemplo cabal para poner los pies en el suelo a quienes, por esnobismo, obnubilación o falta de memoria, ven en los grandes hitos, modas y costumbres tecnológicas una conquista genuina del hombre actual.

Lo cual me lleva a recordar lo que ya dije en un artículo hace no mucho:"con un poco de sentido del humor y algo de sensatez, queda más o menos claro que muchos de los logros que hoy alabamos como nuevos ya nos acompañaban desde antaño y es que vivimos una época tan lindante con la futurista ciencia-ficción que tendemos a prestar más atención a lo que está por venir que a lo ya ingeniado por el hombre en el pasado. (...) Es cuestión de pensar con lo que hoy escasea: calma". Pues eso.

¿Y a ti, lector? ¿También te ha sorprendido esta noticia tanto como a mí? ¿Qué otras similitudes actuales ves con la Edad Media? ¿Conoces algún caso similar de cosas supuestamente nuevas que hemos olvidado que ya existían en el pasado?

domingo, 3 de abril de 2011

Candidato a nada

El señor POE, el líder del Ejecutivo más laxante de la Historia de España, el presidente del Gobierno bajo el cual el país habría deseado sufrir un cataclismo natural o una contienda bélica para al menos tener una excusa a la que achacar todo, o lo que es lo mismo, José Luis Rodríguez Zapatero, se va, o casi. Y digo casi porque ha anunciado que se larga, sí, pero ahora no, luego. Así que habrá que dejar el champán un año más en la nevera para festejar el gran favor que ha tenido a bien hacer este individuo a toda la ciudadanía española.

Dicen por ahí que hay una gran diferencia entre irse por voluntad propia y que te echen, y ayer se pretendió maquillar lo segundo con lo primero. No sólo porque las encuestas auguran machaconamente un tsunami electoral, ni porque hace tiempo perdiera el florido jardín que tenía entre nalgas, sino también y especialmente porque, en su propio partido, ha pasado de ser el eternamente agasajado cumpleañero a ser la piñata a la que todo el mundo está deseando zurrar para quedarse con el premio.

De cualquier forma, pese a que a lo largo de los años desde este blog he dado a este gachó cera suficiente para iluminar todas las iglesias de la cristiandad hasta el día del Juicio, me gustaría dedicar este artículo a resaltar sus méritos y logros, que haberlos, haylos:
  • Ser el candidato presidencial perfecto para una mayoría aquejada de una enajenación mental transitoria provocada por el mayor atentado terrorista que se recuerda después del 11-S.
  • Suplir el talento con el talante y el realismo con el optimismo, cualidades que le igualan a grandes prohombres de la historia como, por ejemplo, el capitán del Titanic.
  • Actuar como si sus asesores fueran los teletubbies
  • Hablar como lo haría un creativo publicitario al que le hubiera sentado mal una seta alucinógena: Eslogan, eslogan, eslogan y, más allá, la nada.
  • Hacer de la ocurrencia un recurso político.
  • Constituir la más notable aportación del PSOE a la historia nacional desde la conversión de la Segunda República en Guerra Civil
  • Convertir a cualquier otro presidente español en el mejor de la historia por comparación.
  • Hacer más por la derecha política en España que Francisco Franco.
  • Tener como leitmotiv la frase de Marx (Groucho, no Karl):"La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados".
  • Ser capaz de defender una idea y su contraria sin cambiar la expresión facial.
  • Dejar el patio como lo ha dejado sin ser víctima de ningún magnicidio ni accidente neurológico.
  • Lograr que la comunidad médica internacional no le declare en estado de muerte cerebral, pese a los síntomas.
  • Revelarse como la única persona que podría disputar el Nobel de Economía a Bernard Madoff.
  • Tener más seguidores que Justin Bieber y Lady Gaga juntos, entendiendo como "seguidor" a toda persona que te tiene muy presente en sus pensamientos. Si alguien quiere constatarlo, puede encontrar a unos cuantos en las oficinas del INEM.
  • Dar más vergüenza ajena que una maratón de "Sálvame".
  • Erigirse en un esperanzador modelo de inclusión social, al demostrar que cualquiera puede no sólo llegar a ser político, sino también presidente de un país civilizado.
Proezas que sin duda no están al alcance de cualquier mortal y que a buen seguro le han reservado un lugar en la eternidad junto a otros egregios españoles como Bellido Dolfos, Tomás de Torquemada, Carlos II, Godoy, o Fernando VII.
Hablando en el estricto ámbito político, la huida a cámara lenta de este tipo yo la interpreto desde los siguientes puntos de vista:
  • Para el país: Es buena: Porque así no podrá seguir hundiéndolo en la podredumbre. Es mala: Porque habrá que aguantar su presencia un año más, tiempo de sobra para que deje a España peor que la Atlántida.
  • Para el PSOE: Es buena: Porque así se paliará la sangría de votos y apoyos y se calmará el ruido de cuchillos que tenía de hilo musical. Es mala: Porque sume al partido en una lucha intestina (también conocida como "primarias") en una coyuntura crítica.
  • Para el PP: Es buena: Porque sus posibles sucesores como candidato no tienen ni su carisma ni su habilidad electoral (así que Rajoy tendría rivales a su altura) y, además, supuestamente, se inmolará llevando a cabo reformas por las que los infames sindivagos montarían huelgas generales a granel si las implantara el PP. Es mala: Porque les ha privado del mejor argumento que tenían para encender populistamente sus discursos y declaraciones y porque, al no adelantar los comicios generales, corren el riesgo de que la situación cuando lleguen no sea tan manifiestamente negativa para los intereses socialistas.
  • Para la política: Es buena: Porque saca de la escena al político occidental más lamentable de las últimas décadas, con permiso de George W.Bush. Es mala: Porque no se ha producido antes.
Así las cosas, creo que, matices aparte, es una excelente noticia, dado que la única mala hubiera sido que continuara. Por eso, llevado por mi profundo agradecimiento, quiero sugerir algunas posibles ocupaciones para cuando tenga más tiempo libre una vez no sea el mascarón de proa socialista: Bucear a pulmón libre en la Fosa de las Marianas, orbitar en el espacio a pecho descubierto, actuar como extra en películas de George A.Romero, donar su cara al Museo de Cera de Madrid, servir como medidor de la radiactividad en Fukushima a perpetuidad, firmar ejemplares de su autobiografía "Pensamientos en blanco", sustituir a los dummies en las pruebas de seguridad automovilística, desenterrar con pinzas minas antitanque, asistir como oyente a convenciones de la Ultras Sur con las banderas culé y republicana como atuendo...
En fin. Que hoy la política y la inteligencia mundial tienen un motivo para respirar más tranquilas...y los españoles, una excelente excusa para dar saltos de alegría porque José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido ser lo que nunca debió dejar de ser: Candidato a nada.   

    viernes, 1 de abril de 2011

    Hablando se entiende la gente

    Ayer lo vi en las noticias y me arrancó una sonrisa a una hora en la que sonreír es tan raro como ver a Falete hablando de dietas adelgazantes o al menos bastante menos usual que bostezar como el león de la Metro, rascarte la pereza adherida con nocturnidad y alevosía a ciertas partes de la anatomía o tener la mirada de funcionario de ventanilla el 1 de septiembre. Es decir, a primera hora de la mañana, momento en el que muchas cadenas televisivas emiten una especie de mantra informativo que a uno le hace pensar si está cual Bill Murray en "Atrapado en el tiempo". 

    El caso es que ver a estos dos mozalbetes entablar tan elocuente y animada conversación sin que nadie más que ellos pueda comprender qué sonajeros están diciendo me provoca algo de ternura y bastante hilaridad. Y también sorpresa. Es difícil encontrar tanta elocuencia a tan poca altura y tanta absurda lógica en el ininteligible diálogo que establecen los gemelos de paños menores. 

    Si alguien piensa que dedicaré el artículo a analizar la riqueza de la comunicación no verbal, la apasionante psicología neonatal y demás fruslerías, mejor que ahogue el chasco buscando los mejores momentos de Marcel Marceau.

    Dicho lo cual, sobre estos divertidos vídeos, sólo tengo las siguientes comentarios:
    • Para adivinar la nacionalidad de la cómica y menuda dupla, basta con decir que a sus progenitores les faltó tiempo para sacarle réditos al asunto...Oh, yeah!
    • En línea con lo anterior y como ejemplo de este mundo voyeur y exhibicionista que creó la web 2.0, la madre que parió a estas dos travesuras de suelo rasante tuvo la "original" idea de crear un blog y un canal en Youtube donde publicitar (en todos los sentidos), las peripecias de sus pequeños. ¿Intimidad? ¿Perdón?
    • Y la reflexión principal: ¿A que es deliciosamente tierno ver una charla tan intensa e interesante despojada de los intereses sexuales, económicos, sentimentales y/o personales que envenenan las comunicaciones de quienes superan en alzada y edad a estos bebés? Angelitos...cuánta ingenuidad...qué delicia.
    En fin, que como de lo que se trata es de empezar el fin de semana con una cara que no sea de lunes, aquí van los dos vídeos de estos ya famosos parlanchines con los suficientes centímetros de gracia como para dibujarme una sonrisa.


    jueves, 31 de marzo de 2011

    Liberad al pato WilliX

    Después de unos artículos que se podrían calificar de serios, circunspectos, graves, adustos y demás...hoy quiero regalar una pequeña porción de genialidad y buen humor al igual que han hecho conmigo.

    Seré claro. Hay que salvar a este pato. Ya sé que la gente tiene cosas más importantes en las que pensar ahora mismo, como, por ejemplo, por qué son tan contagiosos los bostezos, por qué estornudamos al mirar directamente al Sol, si tuviéramos que recibir un tiro en qué parte del cuerpo querríamos sufrirlo o qué hay más allá (de la puerta de los bazares chinos). Pero hay que dejar eso a un lado. Hay que salvar a este pato.
       

    Por cierto, para todos los que como yo son amantes de los animales, tranquilidad, sólo es la última genialidad de los anuncios de MiXta (Mahou), pero, de cualquier forma...¡Hay que ayudar a liberar a este pato!

    miércoles, 30 de marzo de 2011

    Historia de una mentira

    Se ha levantado una (lógica) polvareda a propósito de las actas de las negociaciones del Gobierno con la banda terrorista ETA, merced a las revelaciones publicadas, paradójicamente, por medios tan distantes como  "El Mundo" y "El País". Lo único que tengo claro a este respecto es que sólo una de las dos partes negociadoras puede estar mintiendo. Y sospecho que no es quien ya tiene poco o nada que perder. De todos modos, hasta que no salgan a la luz las actas oficiales hoy escrupulosamente custodiadas, no podré tener una opinión definitiva sobre este nauseabundo asunto.

    A mí siempre me ha parecido un error dialogar con quien ha hecho del asesinato, el miedo y la destrucción su único lenguaje, ya hablemos de Al-Qaeda, las FARC o ETA. Pero lo que me un disparate aún más grave es negociar, mercadear o regatear con terroristas cualquier tipo de compensación política, legal o penal a cambio del abandono de toda acción criminal. La única cuestión que hay que debatir sobre esta gentuza, sin importar si han nacido en los aledaños del Cantábrico, entre dunas mahometanas o en selvas tropicales, es si se les aplica la pena de muerte o la cadena perpetua. Así de sencillo.

    Dicho esto, a mí, este Gobierno (al igual que el resto de la casta política patria) me parece tan fiable en cuestiones de honradez y honestidad como El Dioni de administrador del FMI o Coto Matamoros como ministro de Sanidad. Todo lo que dice y hace este Gabinete es, fundadamente, sospechoso de ser rigurosamente falso o verosímilmente incierto. Por eso me cuesta creer, y mucho, que las informaciones recientes sobre su negociación con los asesinos de ETA sean completamente falsas. Cuando no se tiene talento y la ética es nimia, la bellaquería es una alternativa muy razonable... tanto como la estupidez. 

    Supongo que estoy muy condicionado por tener memoria suficiente...qué se le va a hacer. A mí no me importaría apoyar al Gobierno de mi país a desdecir lo que figura en las actas de un miserable ser que no se merece ni el aire que respira. Me encantaría, pero no puedo. Y no puedo porque recuerdo demasiado bien su obeso historial de mentiras, desdichos y renuncios. Dos ejemplos:El Ejecutivo del "No a la guerra" está ahora colaborando en dos concentraciones hippies como Afganistán y Libia, el mismo Ejecutivo gracias al cual ahora la economía española está en la Champions League y la crisis eran habladurías.

    Por eso, me mantengo en una prudente espera, con el deseo de que se aclare todo esto lo antes posible, pero me temo que será difícil. Supongo que no ayuda mucho a ello tener como cabezas del Gobierno a un tipo que deja a Pinocho como la pitonisa de Delfos y a un individuo que convierte a Goebbels en un apóstol de la sinceridad.

    En resumen, a mí, todo esto, me parece la crónica de una aberración anunciada, la historia de una mentira en la que todos los protagonistas son igualmente miserables.

    Y, para concluir, reiterar una vez más mi ilusión de que ETA, su séquito de siglas políticas, sus familiares, simpatizantes y quienes juegan perversamente a la equidistancia (Eguibar, Eguiguren, etc), se vayan al Tártaro, que es donde se merecen estar.

    lunes, 28 de marzo de 2011

    Ragnarök matemático

    Recientemente, he leído una noticia que se hace eco de un curioso estudio, según el cual, las religiones tienen sus días contados en unos cuantos países. Una afirmación que se sustenta en un análisis matemático para finiquitar por anticipado adoraciones y cultos varios. Es decir, lo que vendría a ser un ragnarök travestido de cifras, estadísticas y extrapolaciones.
    El estudio creo que es tan respetable como discutible, principalmente porque abordar desde las ciencias exactas lo que pertenece a un ámbito difícilmente ponderable cuantitativa y racionalmente, como es la religión, me parece mezclar churras con merinas.

    Como ya he hablado en anteriores ocasiones en este blog del asunto religioso, no me extenderé mucho esta vez:
    • Que las religiones actuales pueden desaparecer es algo lógico, porque no serían ni mucho menos las primeras en hacerlo. Basta con mirar qué ha pasado con los cultos de los antiguos egipcios, griegos, romanos, sumerios, etc. Pero una cosa es que sea lógico y otra es que sea seguro.

    • Que las religiones de hoy en día necesitan mejor prensa es evidente, especial y paradójicamente las que más fieles tienen. En el caso del cristianismo en general y el catolicismo no les favorece mucho que la Iglesia proyecte una imagen tan paquidérmica; que demasiados sacerdotes, prelados y demás vicarios de Cristo tengan una retórica trasnochada y rancia; que se asocie ese culto con los sonrojantes grupos flandersianos (es decir, neocatecumenales, operarios y demás entusiastas sin reparos); que echen pelillos a la mar y miren hacia otro lado en cuestiones de hondo calado social; o que den con demasiada frecuencia argumentos para el regocijo de la patulea de demagogos modernísimos que creen que el agnosticismo, ateísmo y anticlericalismo son lo más de lo más. En el caso del Islam, la relación casi instantánea que hay en el inconsciente colectivo entre ese credo y un gachó barbudo y mal encarado a punto de inmolarse, no es la mejor campaña promocional que puede tener. Igual que no es muy popular que el Judaísmo tenga su epicentro en un país aficionado a coser a misiles y otros proyectiles a sus vecinos.

    • Que hoy están más de moda otros "cultos" es fácilmente comprobable: El "culto al cuerpo" (hay muchos espejos, espejitos mágicos haciendo mucho, mucho daño), el "futbolismo" (el fútbol como religión es algo que se comenta sólo con mentar "iglesia maradoniana"), la tecnofilia o tecnoestrés (sin tweet no soy nada, sin facebook menos y sin móvil ni te cuento), los videojuegos como bálsamo espiritual (¿Cuántas personas no se encuentran mejor jugando con las videoconsolas que yendo a misa, por ejemplo?)...

    • Que el ser humano tiene hoy motivos de sobra para sentirse profundamente vulnerable (ahí está lo de Japón, por ejemplo) es evidente gracias a la gran cantidad de información a la que estamos expuestos. Esto proverbialmente suele ayudar a fomentar la necesidad de creer en algo, en una suerte de superhéroe invisible y tranquilizador que nos saque las castañas del fuego y que muchos confusos llaman Dios, así que, aunque sea erróneamente, las religiones siguen teniendo un excelente caldo de cultivo para pervivir.
    De todos modos, suceda lo que suceda y dejando mi parecer a un lado, lo que más me interesa es que tú, lector, comentes tu opinión al respecto: ¿Crees que las religiones van a desaparecer? ¿Cuál es tu percepción de la religión en la actualidad? ¿Piensas que se puede pronosticar matemáticamente la desaparición de la religión? ¿Existe la necesidad de creer en algo? 

    Tu turno.

    miércoles, 23 de marzo de 2011

    Adiós a la última gran diva

    Ha muerto Elizabeth Taylor. La última representante de la época más gloriosa de Hollywood, la última diosa de ese Olimpo en blanco y negro, símbolo del esplendor y el ocaso de un tiempo que convirtió a hombres y mujeres en mitos inmortales, ha llegado al "The End".

    Con ella, el cine pierde la mirada más dulce, rebelde y seductora de quien supo saborear intensamente la miel y la hiel del séptimo arte. Con ella, se va un mujer indómita que aunó carisma y dignidad de una forma irrepetible y modélica. Con ella, se apaga una de las estrellas más brillantes y agradables de cuantas ha conocido la oscuridad de una sala de cine. 

    Sobrevivió al éxito, al fracaso, a la alegría, a la pena, a la enfermedad e, incluso, al matrimonio. Mujeres así hay muy pocas. Después de hoy, apenas ninguna.

    Descansa en paz, Martha, Catherine, AngelaLeslie, Susana, Rebeca, Maggie, Cleopatra...Elizabeth.

    Sólo puede quedar uno

    "Sólo puede quedar uno", rezaba el eslogan de "Los inmortales". Lo cierto es que esa frase, eje de los espadazos de Connor MacLeod y compañía, bien podría resumir las riñas que han ido dando forma y nombre al progreso tecnológico de las últimas décadas. Unos duelos a muerte entre dispositivos, terminales, formatos y demás ingenios de la tecnología sin los cuales no se puede entender el mundo actual.

    Repasando reyertas ya tan clásicas de lo que algunos denominan "guerra de formatos", como el Betamax contra el VHS; éste contra el DVD; y éste a su vez contra el Blu-Ray, que también disputó contra el HD DVD; el sistema QWERTY contra el Dvorak; el vinilo contra el casete y éste contra el  CD; la triple confrontación entre éste último y el Minidisc y los reproductores Mp3; entre éstos y los iPods; los disquetes de 5,25" contra los de 3,5"; entre estos últimos contra el CD y éste contra las memorias USB; Flash contra HTML5, Windows contra Mac OS y Linux; o Explorer contra Firefox, por citar algunos ejemplos conocidos, no se puede dejar de tener la sensación de que el progreso se resume en una encarnizada confrontación de avances de los cuales los únicos beneficiarios indiscutibles son los usuarios, esto es, la humanidad. 

    Teniendo presente lo arriba dicho, no deja de parecerme curioso que las justas tecnológicas entre megaempresas que estamos presenciando actualemente en los campos de los teléfonos inteligentes y las tablets, puedan ser explicadas no sólo desde el  novísimo ámbito de la tecnología, sino desde otros tan añejos como la biología, gracias a teorías como "la supervivencia del más apto" de Herbert Spencer o conceptos como la darwiniana "selección natural", formulados a mediados del siglo XIX.

    En definitiva: Nada nuevo bajo el sol...aunque parezca lo contrario

    viernes, 18 de marzo de 2011

    La hipocresía de la tortuga

    Finalmente, parece que eso llamado "la comunidad internacional" va a hacer algo respecto al tema de Libia. Prisa, lo que se dice prisa, no se han dado, especialmente a la hora de ponerse de acuerdo, así que lo de comunidad les viene que ni pintado, porque parecen una comunidad de vecinos, eufemismo amable para hablar de la ONU, esa institución en la que se debaten sesudamente los asuntos más importantes y cruciales de todo el orbe como son el sexo de los ángeles, la disyuntiva  sobre el huevo y la gallina, si Falete y Espinete pertenecen al mismo género, el final de "Perdidos", por qué Perea juega en Primera División, el talento de Álex Ubago, ahorrador o no ahorrador, cueces o enriqueces. Y una vez solventados esos puntos, pasan a las menudencias, como el homenaje libio a las Fallas de estas últimas semanas. Todo eso a la misma velocidad que una tortuga se da cuenta de que tiene artrosis crónica, por supuesto.

    No voy a entrar ahora a comentar el tema de las revoluciones en el mundo árabe, porque ya lo hice en otro artículo, ni tampoco glosaré la proverbial lentitud, inoperancia e ineficacia de instituciones como ONU, OTAN, UE y demás torres de Babel de opereta. Tampoco voy a dedicar el artículo a valorar la conveniencia o no de permitir que un terrorista extravagante y paranoico que se viste como si tuviera excedente de cortinas y manteles permanezca en el poder de un país como Libia, porque creo que se comenta solo. Y sobre la polémica de si la comunidad internacional debe inmiscuirse en asuntos internos de países, pienso que sólo "procede", por utilizar la jerga pertinente, cuando se cumpla una regla muy sencilla: Si la mortalidad se dispara  súbitamente en un país, éste necesita ayuda, sea del tipo que sea.

    Lo que me lleva  a escribir este artículo es criticar no sólo el fango burocrático y políticamente correcto (sinónimo de "gilipollesco") que anega las relaciones internacionales desde hace ya lustros sino la hipocresía de los países que un día hacen la vista gorda, otro se la cogen con papel de fumar, otro hacen una declaración rimbombante y circunspecta con bandera ondeante detrás, y quizás en algún momento reaccionen, siempre y cuando se lo permitan sus intereses "discretos", esos que son notorios pero no públicos, tan conocidos como obviados por todos los convidados de los saraos internacionales y que, en el fondo, son las verdaderas razones de muchos de los disparates diplomáticos que hemos visto en los últimos años. Intereses que, como es tristemente lógico pensar, están relacionados con el dinero. El posicionamiento por filias políticas o ideológicas, es cosa ya de cuatro trasnochados. Ahora lo que se lleva son pactos tácitos y mefistofélicos que aporten beneficios económicos y lo mismo da Juana que su hermana si las arcas públicas o las cuentas privadas lucen obesas.

    Motivos siniestros, en todos los sentidos, que muy pocas veces son difundidos informativamente, salvo afortunadas excepciones como la del pasado fin de semana, cuando tuve la suerte de leer un muy revelador reportaje publicado en un semanario y cuya lectura recomiendo: "El dinero congelado de los cleptócratas".

    No hay coherencia en la comunidad internacional porque, sencillamente, no hay decencia. Y sin decencia ni coherencia, la Humanidad está un poco más cerca de ahogarse en sus propios vómitos.

    En definitiva, el mundo avanza a lomos de una tortuga hipócrita quizás hacia el desastre, quizás hacia la nada. Lo que es seguro, parafraseando al genial Shakespeare, es que algo huele a podrido...y no sólo en Dinamarca.

    martes, 15 de marzo de 2011

    Ni un velo de tonta (ni cobarde)

    Ana Pastor, lozana y certera periodista de TVE, ha entrevistado a Mahmud Ahmadineyad, presidente de Irán y paranoico de la república independiente de su cabeza. La entrevista ha discurrido por los cauces a los que nos tiene acostumbrados mi colega de profesión: preguntas hábiles para cuestiones incómodas (ya se sabe que la verdad duele y reconocerla duele mucho más). Hasta ahí, nada nuevo. 

    Lo novedoso y noticioso, valga la redundancia, es que Pastor, haciendo gala de ese coraje que tanto se echa de menos dentro y fuera del periodismo, no ha tenido reparos en desestimar el uso del hiyab ante quizás el musulmán más extremista, poderoso y peligroso del orbe, con permiso de Bin Laden, para estupefacción e incomodidad de Ahmadineyad, por cuya mente debían estar pasando un desfile de ideas y ninguna buena para la periodista me temo. Toda una metáfora del periodismo como profesión que no entiende de cortapisas y de la verdad como algo que no está sujeto a obstáculos, normas ni corsés.

    No entraré a valorar aquí si el hiyab como bufanda o fular es una falta de respeto, aunque cabe recordar que el Corán no prescribe su uso. Lo que sí me parece digno de elogio y aplauso es lo que ese simple gesto denota: Que aún hay esperanza para mi profesión, que aún hay gente que honra el único trabajo del mundo cuya materia prima es la verdad, que aún hay motivos para ejercer el periodismo con vocación y compromiso. Que aún hay personas con la suficiente valentía para decir lo que otros callan y hacer lo que otros no se atreven a hacer.

    Olé tus ovarios, Ana Pastor. Olé.


    lunes, 14 de marzo de 2011

    No fue Godzilla

    No es un fragmento de ninguna película de Godzilla, ni el devastador desenlace de un combate entre "mechas", ni el escenario del típico anime postapocalíptico, ni una secuencia de un film catastrófica al estilo de las de Roland Emmerich, ni una secuela de videojuegos tremebundos como "Disaster: Day of crisis". Lo parece. Lo increbíble es que no sea nada de eso, pero es la vida real. Es Japón devastado por un terremoto, un tsunami y un riesgo creciente de accidente nuclear. Viendo las terribles imágenes que se han propagado desde el viernes en todas direcciones, uno comprende bien el sumo temor que despertaba entre los antiguos griegos la deidad responsable de estas catástrofes naturales: Poseidón. Y, hoy como entonces, todos tenemos motivos de sobra para sentirnos muy pero que muy vulnerables.

    En el plano estrictamente personal, he de reconocer que le tengo un gran afecto a ese país, quizás por haber crecido amamantado telivisivamente por series de animación japonesas, por la profunda admiración que siento por todo lo relacionado con los samuráis, por el gran cariño que tengo a videojuegos de origen nipón,  por la simpatía que me despiertan la histriónica cordialidad y discreción de sus habitantes...pero, por encima de todo, por su dignidad, responsabilidad, eficiencia y capacidad para resarcirse de cualquier tipo de penuria; virtudes que, por cierto, la hermanan ineludiblemente con Alemania como naciones con vocación de Ave Fénix.

    Pánico me da pensar cómo habría reaccionado este país verbenero que es hogaño España ante un cataclismo como éste: La clase política moviéndose entre la demagogia y la inoperancia, los medios de comunicación recreándose en la vertiente más carroñera de la noticia, las administraciones públicas reclamando dinero a espuertas antes de pensar cómo ayudar, los papanateros de turno buscando culpables en lugar de soluciones, los miembros del Gobierno haciendo circunspectos declaraciones que no van a ninguna parte, las parrillas televisivas volcándose aún más en la telebasura con la excusa de evadir, el Congreso creando comisiones a gogó para que ciertas señorías tengan tiempo que perder...y la población, la sufrida población, dando la cara, arrimando el hombro y echándole un par de narices al asunto.
    Mas volviendo al tema del artículo: Me da igual si el terremoto, de Japón, pese a ser tan asolador, no tiene el dudoso honor de estar en el podio histórico de los seísmos, o si el pavoroso tsunami posterior se queda en agua de borrajas comparado con otros precedentes. Tantísimas pérdidas en vidas humanas (un millar de muertos, otros tantos desaparecidos)  y materiales (poblaciones enteras borradas de la superficie, ciudades fantasmagóricas, las comunicaciones cercenadas...) son razones más que de sobra para sentir honda lástima y admiración por Japón y quienes, estoy seguro, sacarán adelante ese país que algún día tendré el honor de visitar. Ganbatte, Nihon-koku!

    martes, 8 de marzo de 2011

    Ya lo decía Azorín...

    Cosas de la serendipia. Algún avezado periodista de TVE ha descubierto una portada del magnífico pero extinto diario "YA", fechada el 7 de abril de 1974, que reproduce curiosa y sorprendentemente el mismo tipo de noticias que podrían encontrarse en las primeras planas de marzo de 2011: Libia, límites de velocidad, carestía, partidos de baloncesto, etc.

    Este suceso, que podría quedarse en mera anécdota de aficionados a las hemerotecas, me lleva a pensar una cosa. Aunque se presta a hablar sobre los interesantes conceptos del "eterno retorno", el "tiempo cíclico" y la concepción circular de la historia, no hablaré de eso aquí. Este curioso descubrimiento me induce a recordar lo que dijo el genial Azorín a comienzos del siglo pasado en el capítulo titulado "Las nubes" de su imprescindible "Castilla" (1912): "Sí;vivir es ver pasar: ver pasar allá en lo alto las nubes. Mejor diríamos: vivir es ver volver. Es ver volver todo un retorno, un perdurable retorno...". Cuánta razón tenía este maestro patrio de las letras y el pensamiento.

    Y, sin abandonar la mentalidad noventayochista, apostillo lo siguiente a lo dicho por Azorín: Vivir es ver volver...y darse cuenta de que no se ha aprendido nada de lo ya visto y vivido, pues las hemerotecas son fuentes constantes de errores repetidos una y otra y otra vez. Lo cual, me recuerda a lo dicho en otra obra literaria, "El gatopardo" y su ya célebre propuesta de "cambiar todo para que nada cambie". ¡Cuánto han cambiado las cosas desde 1974 y qué poco hemos cambiado!

    lunes, 7 de marzo de 2011

    El futuro está que arde

    La NASA lo lleva advirtiendo casi un lustro y diversos medios de comunicación en todo el mundo (RNE, ABC, Telecinco, Cuatro, Financial Times, BBC, Daily Mail, Independent, Fox, La Nación, El Cronista, National Geographic, Discovery Channel, Quo...) se han hecho eco de ello estos últimos meses de forma especial: Se avecina una tormenta solar que podría fundir los plomos de la tecnificada humanidad

    Si esta inquietante noticia procediera de los agoreros apocalípticos de costumbre, o de los creyentes en siniestras profecías (la maya de 2012 es la más en auge actualmente), o de los devotos paranoicos del fin del mundo, o fuera el argumento de la enésima película  catastrófica de Roland "Mecargoelplaneta" Emmerich, no le daría mayor importancia. Pero cuando están por medio científicos internacionales que se juegan en la difusión de esta información su credibilidad y con ella el pan del que vivir, la cosa cambia.

    No obstante, pese a que medios de comunicación serios y de raigambre como ABC han bautizado a la futura tormenta como "La tormenta solar del fin del mundo", no caeré aquí en el alarmismo, por mucho que se esté diciendo que la tempestad del Sol puede devolver a la Humanidad al nivel tecnológico de hace dos o tres siglos, que su coste económico y en vidas sería digno de una película de ciencia-ficción y que se tardarían meses en levantar la cabeza. 

    Lo que me suscita esta interesante noticia y fiable vaticinio científico son las siguientes reflexiones: ¿Hasta qué punto nos hemos permitido depender de la tecnología y de cualquier ingenio que funcione con electricidad como para que su inutilización aterre tanto como una extinción? ¿No es francamente revelador que los más afectados  (en todos los sentidos) por la probable tormenta solar fueran los habitantes del llamado "primer mundo" mientras que los del "tercero" apenas se verían perjudicados?  ¿Es la hora de aprender de quien menos tienen? ¿Es este fenómeno cósmico una suerte de justicia poética para cuestionar la tecnodependencia y la opulencia electrónica de la sociedad? ¿No es una necesaria cura de humildad saber que pese a hallarnos en la vanguardia del progreso no podemos hacer nada ante algo así más que esperar que sea leve? ¿Cómo nos sentiríamos si tuviéramos que vivir en una sociedad de un nivel tecnológico similar a la de nuestros bisabuelos y tatarabuelos? ¿Sabríamos revertir o adaptarnos a un cambio tan radical? ¿Puede alguien hoy vivir sin utilizar el móvil, navegar por internet, comunicarse en redes sociales, trabajar con un ordenador, utilizar la tarjeta bancaria y otras gestiones y quehaceres hoy comunes y sentidos casi como imprescindibles? Muchas preguntas para las cuales la tecnología, oh, sorpresa, parece no tener la respuesta...

    Por suerte, siempre nos quedará aquello que nos ha permitido evolucionar, progresar y avanzar a lo largo de la historia: el cerebro.