miércoles, 26 de agosto de 2009

Death Note: Un thriller de calidad sobrenatural

Hoy he terminado de ver...disfrutar...tener la suerte de admirar en DVD la soberbia serie "Death Note", un excepcional thriller sobre la vida y la muerte, la justicia y la venganza, el crimen y el castigo que explora el alma humana con una precisión, contundencia y claridad sólo al alcance de maestros como William Shakespeare o Fiódor Dostoyevski, sin exagerar un ápice.

"Death Note", escrito por Tsugumi Oba y dibujado por Takeshi Obata, es un producto de tal calidad que pasó del manga al anime y de ahí a las películas con actores de carne y hueso, novela, videojuegos e incluso Hollywood ya está preparando un film. Y por si queda alguna duda de su relevancia e impacto tanto en Japón como fuera del país nipón, basta con tener presentes los más de 98 millones de referencias de esta serie en Google. Por tanto, la serie sobre la que versa este artículo está lejos, muy lejos de ser algo baladí.

La trama es tan simple como adictiva y bien construida. A grandes rasgos, podría resumirse de la siguiente forma: Un ingenioso joven, modélico estudiante y mejor persona, encuentra una mefistofélica libreta en la cual cualquier nombre que se escriba acarrea la muerte de la persona citada. A partir de ahí, el brillante adolescente inicia una cruzada secreta e inmisericorde para librar al mundo de toda clase de criminales al mismo tiempo que la policía intenta hallar denodadamente la identidad de quien está impartiendo masivamente una letal "justicia". ¿Quién ganará?...La historia que cuenta "Death Note" tiene tantos y buenos regustos que no puedo dejar de citar qué nombres me evoca el presenciar algunas memorables escenas, diálogos o giros argumentales: "Death Note" es Welles, Hitchcock, Fincher, Tarantino, Scorsese, Craven, Amenábar, Mann y Nolan, pero también, al mismo tiempo, Esquilo, Sófocles, Eurípides, Shakespeare, Dostoyevski, Poe, Conan Doyle y Unamuno. Todos ellos mezclados magistralmente un delicioso cóctel sobrenatural que, sólo como thriller, no tiene nada en absoluto que envidiar a obras maestras como "Se7en", "Sospechosos habituales", "El silencio de los corderos" o "SaW".

"Death Note" aborda dilemas y asuntos tan proverbiales como interesantes y polémicos: la confrontación entre justicia y venganza, el poder corruptor del idealismo, ¿Qué decisiones nos convierten en buenas o malas personas?¿Cuál es la frontera que separa "lo que se debe hacer" de "lo que hay que hacer"? ¿Vivimos en un mundo justo? ¿Podemos sentirnos seguros en él? ¿En qué confiamos más: en la Justicia de los Jueces, la de Dios o la de nuestra propia mano? ¿Es el hombre el mayor enemigo del hombre? ¿Qué se merecen los asesinos, violadores, maltratadores, pedófilos, pederastas, estafadores y demás escoria criminal? ¿Puede ser defendible quitar la vida a un ser humano? ¿Un mal menor justifica un bien mayor?...y decenas de otras que prefiero que el lector descubra en su faceta como espectador ya que, no en vano, Light Yagami, el protagonista por excelencia de Death Note, contesta a todas estas disyuntivas.

Yo, por mi parte, antes de acabar este artículo, sólo puedo decir que, si bien hay decisiones del maquiavélico Yagami que no comparto, ese personaje y cuanto representa tiene mi más sincera admiración y aplauso porque, si existiera alguien como él, con un cuaderno tan tétricamente prodigioso pero tan bien utilizado, este mundo sería más feliz y yo me habría ahorrado muchos artículos...

¿Qué hace leyendo todavía? ¡Vea Death Note!


martes, 25 de agosto de 2009

Frío vals de cine negro

Acabo de ver la película "Enemigos públicos", cinta de cine negro de Michael Mann, uno de los directores que más me gustan desde que me obligó a añadir la soberbia "Heat" a mi lista de films favoritos, y que cuenta en su reparto con uno de mis actores predilectos: Johnny Depp. Por tanto, tenía muchas razones de peso para ver este título y si bien a la salida del cine no me he arrepentido de pagar la entrada (Mann es uno de los pocos directores por los que merece la pena aflojar el bolsillo), sí he salido con una desangelada sensación de "le falta algo".

La película, como todas las de este cineasta, es impecable y elegante desde el punto de vista técnico, pero le falta alma, adolece del empaque que tanto piden y agradecen films de este género ("El Padrino", "Érase una vez en América"...) y que el propio Mann exhibió en la ya citada "Heat". Narrar la encarnizada lucha real del FBI contra los gángsters encarnados en la figura de John Dillinger en esa América en blanco y negro de la Gran Depresión necesita algo más que un nuevo recital interpretativo del aquí contenido y carismático Depp y una convincente y notable actuación de Marion Cotillard, si se quiere hacer de "Enemigos públicos" una película más que notable.

Mann yerra a la hora de iniciar y, sobre todo, cerrar el film (no se puede concebir una escena de esa categoría como si fuera una de transición) y también le sale el tiro por la culata, nunca mejor dicho, en la dirección de un reparto que, salvo Depp y Cotillard, parece de cartón piedra (hay talento desaprovechado...), ofreciendo al espectador unas interpretaciones que en el mejor de los casos se revelan como insulsas marionetas de un maniqueo teatrillo. En cuanto al guión, no me termina de convencer una narración que tan pronto abusa de la presencia de unos personajes como prescinde de ellos (los créditos de "Enemigos públicos" están llenos de "personajes Guadiana", personajes fantasma...), que obvia razones y utiliza discutibles elipsis por causas que, pensando bien, se podrían justificar parcialmente por un metraje asequible para el espectador. Y, por finalizar el párrafo de quejas y lamentos, este film tiene un defecto que suelo observar en algunas películas recientes ambientadas en otras décadas o siglos: ni los decorados, ni los interiores, ni el mobiliario ni los trajes tienen que parecer recién comprados. ¿Me explico?

Pese a ello y además del placer que supone la actuación del tándem Depp-Cotillard, "Enemigos públicos" plantea al espectador una interesante y valiosa reflexión: La maldad y la bondad, y los vicios y las virtudes que emanan respectivamente, existen a ambos lados de la Ley. Por tanto, el Bien y el Mal no sería tanto una cuestión de medios como de fines, sin que éstos justifiquen o dependan de aquéllos. Incluso, en ocasiones, las fuerzas garantes del bienestar, la Justicia y la paz piensan y se comportan de una forma más vil que la de los criminales a los que persiguen. Para esto último, basta con darse un paseo por la biografía del turbio, turbísimo J.E.Hoover...

En definitiva, la nueva película de Michael Mann es un aceptable film con potencial para ser un gran título...y que, sin embargo, se queda en frío vals de cine negro.

martes, 18 de agosto de 2009

El bodrio infernal de Sam Raimi

Si alguien quiere perder el tiempo y el dinero viendo un bodrio que causa verdadero espanto por lo malo que es...que no lo dude un segundo y vaya a ver "Arrástrame al infierno", del director Sam Raimi, la enésima muestra de que el cine de terror norteamericano se va a pique cada vez que no hace un remake de un clásico setentero u ochentero o adapta una brillante cinta de horror oriental.

La película ofrece una trama bastante manida (los intentos de una ¿inocente? joven, víctima de una maldición, de deshacerse de un hostigamiento sobrenatural) que recuerda, sin ir más lejos, a la sonrojante "La semilla del mal", estrenada hace no muchos meses y a la que la cinta de Raimi convierte en excelsa. Pero una cosa es que abordes un argumento sobado en demasía, cometido que se puede hacer aportando talento o un original enfoque, y otra es construir una historia con un guión donde lo absurdo y lo previsible se enredan hasta la saciedad y que sólo podría escribirse bajo el efecto de sustancias alucinógenas o con una edad inferior a diez años. Que la gente pueda adivinar con relativa facilidad cómo va a acabar el film bastantes minutos antes de que el metraje llega a su fin dice muy poco en favor del talento de Raimi, guionista de esta impresentable película.

Que Raimi es aficionado a hacer un cine de terror donde la fantasía más "naif" y el sentido del humor (insano o negro, pero humor al fin y al cabo) constituyen su sello más personal es algo que demostró en su notable trilogía "Posesión infernal", "Terroríficamente muertos" y "El ejército de las tinieblas". Igualmente, está constatado que sabe hacer películas bastante entretenidas, como atestigua su tríptico sobre Spiderman. ¿Entonces? ¿Puede sorprender que el director haya perpretado semejante boñiga en el celuloide? Hasta cierto punto, no, al menos si se tiene presente que este buen señor es el responsable de bazofias como las televisivas series de Hércules y Xena o de tostones infumables como "Rápida y mortal". Por eso, cabía esperar un patinazo de Raimi...pero no tan mayúsculo.

La película es tan mala que transcurridas las escenas iniciales, donde aún hay espacio para la esperanza de llegar a buen puerto, el espectador tiene la certeza absoluta de que no pasaría nada si en vez de "Arrástrame al infierno" la cinta se titulara "Scary Movie 5", porque de producir algo que no sea vergüenza ajena, este film provoca verdadera hilaridad a su pesar: el ridículo y fallido clímax en la mansión de la médium hispana es una mofa verbenera que convierte al mítico Ed Wood en Billy Wilder y al denostado Uwe Boll en Orson Welles. Toda la leña y escarnio que se haga de "Drag me to hell" será tan insuficiente como merecido.

En definitiva, puestos a irse al infierno, Sam Raimi podría ser el primero, por ofrecer una película que evidencia la comatosa situación del cine de terror yanqui y convertir "Arrástrame al infierno" en un título que el equipo técnico y artístico querría borrar de su historial tanto como el público de sus retinas. ¡Qué bodrio!

sábado, 15 de agosto de 2009

De la mitología a la mitopedia

Mitología: "(Del lat. mythologĭa, y este del gr. μυθολογία). 1. f. Conjunto de mitos de un pueblo o de una cultura, especialmente de la griega y romana. 2. f. Estudio de los mitos". Eso dice el DRAE. Para mí, la mitología, en la primera acepción, es una religión que se ha quedado sin creyentes y, en la segunda acepción, el paso imprescindible antes de la enseñanza de los mitos (mitopedia). Y es que creo que hora es ya no de estudiar tanto las mitologías como de acercarlas de una forma amena, masiva y universal a todos los mortales, nunca mejor dicho.

En no pocas ocasiones, tan importante como estudiar algo es saberlo enseñar. Esto es lo que ocurre, a mi entender, con los mitos, especialmente los clásicos (griegos, romanos, egipcios, nórdicos...). Centrándome en la mitología griega, mi favorita y quizás la más famosa, lo más habitual y académicamente recomendable es acercarse a sus mitos a través de maestros como Homero, Hesíodo, Ovidio, Sófocles, Esquilo, Eurípides y compañía o bien recurrir a autoridades de la talla de Pierre Grimal, quien hizo de su diccionario un libro de referencia para todos los mitólogos de profesión o vocación. No obstante, existe otra vía de acceso a este conocimiento, alejada de las doctas cátedras universitarias y los sesudos manuales y diccionarios pero igualmente loable y que supone un notable esfuerzo de imaginación y rigor para los divulgadores de la mitología y es a esta otra posibilidad a la que quiero dedicar este artículo.

Emplear el cine, la televisión, los videojuegos, los tebeos y la literatura para enseñar de forma didáctica, amena e incluso sutil algo tan eruditamente cultural y presente en el trasfondo de nuestra civilización como son los mitos es una labor francamente complicada que, de hacerse mal, como frecuentemente sucede, da lugar a espantosas aberraciones y lamentables bodrios. No obstante, hay casos que, a mi parecer, han solventado la prueba con éxito y en dichos casos en los que me centraré:
  • Cine: Films como "Ulises", "Jasón y los argonautas","Furia de Titanes" o incluso la animada "Hércules", además de suponer un indiscutibe entretenimiento para todas las edades, nos sumergen a la perfección en el mundo clásico de la mitología griega; igual que películas como "Los Nibelungos" o "Beowulf" nos remiten con más o menos acierto al retablo mítico-epopéyico germano y nórdico, respectivamente. Por tanto, está claro que si hay talento, respeto y rigor es perfectamente plausible filmar películas que nos introduzcan de lleno en el mundo mitológico. Por cierto, no se me ha olvidado hablar de "Troya", es sólo que, como decía, voy a citar casos donde se respete de verdad el mito y/o el texto en el que se basan...

  • Televisión: Si alguien está pensando que voy a citar aquí infumables aberraciones donde dejaban en ridículo al bueno de Heracles y a las aguerridas amazonas, va aviado...La televisión, básicamente a través de series de animación, ha propiciado que decenas de millones de jóvenes en todo el mundo se interesaran o se interesen, aunque sea sucintamente, por el mundo mitológico, siendo especialmente los dioses, héroes y monstruos griegos los más socorridos, como bien demuestran seriales como "Ulises 31" o "Saint Seiya:Los caballeros del Zodiaco", que, con más o menos fidelidad pero siempre acertadamente, hicieron de la mitología clásica griega un auténtico fenómeno televisivo...y de merchandising. Mención aparte merece la fabulosa serie de "El cuentacuentos", auténtico icono de mi infancia y que dedicó no pocos capítulos a acercar los mitos griegos a los más pequeños del hogar.

  • Videojuegos: Los juegos para ordenadores y consolas son quizás los que menos han aprovechado, en cantidad, el mito como argumento o gancho publicitario...pero eso no quiere decir que los hayan obviado, porque son precisamente dos videojuegos los que mejor sintetizan el espíritu de rigor, divulgación y entretenimiento del que vengo hablando: "Age of Mythology", estupendo juego de estrategia en tiempo real (dejando casi en mera minucia su precedente "Zeus, señor del Olimpo") que combina excelentemente elementos de las principales mitologías, el estimable (pese a sus fallos técnicos) "Rise of the Argonauts" y "God of War", que es tan excelso y colosal en todos los sentidos que parece que Homero se hubiera hecho programador para contar las andanzas de un espartano dispuesto a revolucionar el Olimpo...

  • Tebeos: A un lado del Atlántico, hay que destacar, sin lugar a dudas, a Astérix, el irreductible galo que ha hecho más por la divulgación de la historia antigua y la cultura clásica que cientos de miles de catedráticos, ensayistas y profesores. Por ello, no es de extrañar que su gran guiño a la mitología griega (o romana, según se prefiera), "Las doce pruebas de Astérix", sea, además de un homenaje a los hercúleos trabajos, una demostración de cómo encandilar a niños y jóvenes con una trama de sólida base mitológica. Al otro lado del Atlántico, no hay que dudar a la hora de señalar a la editorial Marvel como la principal divulgadora de la mitología con el marchamo de "cultura de masas" que exhiben sus celebérrimos cómics, siendo Hércules y, especialmente, Thor, los encargados de hacer que frikis y comiqueros de todo el mundo conozcan bastante bien las nociones fundamentales de las mitologías griega y nórdica.

  • Literatura: En el terreno de la ficción, un verdadero erial (a no ser que admitamos como válidos esperpénticos refritos o "remakes"), hasta que a Rick Riordan se lo ocurrió emular a su colega J.K.Rowling y su gafoso mago, y crear una amenísima saga de aventuras con la mitología griega como telón de fondo protagonizadas por un chico normal y corriente...de no ser porque es hijo de un dios. Una saga que muchas bibliotecas escolares (y no escolares) deberían tener en su haber por constituir, en mi opinión, una fantástica iniciación para los más pequeños de la casa en el mundo de los mitos.
Por tanto, creo que queda más o menos patente que aunar ocio y cultura para la divulgación y enseñanza de la mitología es un cometido difícil pero no es una labor titánica, ni siquiera hercúlea...es sólo cuestión de inteligencia, creatividad, respeto y...talento. Mas, antes de terminar y dejaros tiempo para que intentéis haceros con algunas de las sugerencias que he ido referenciando (os aseguro que disfrutaréis), escribo a continuación una serie de links a webs que, en el entorno online, os pueden acercar a ese mundo tan apasionante para mí como es el mitológico:

domingo, 9 de agosto de 2009

"UP": Elevando el listón del cine animado

Que Pixar al siglo XXI lo que Disney al XX está cada vez más libre de dudas. Que Pixar se supera continuamente en sus cortos y largometrajes, es tan indiscutible que abochorna pensar lo contrario. La última muestra es su enésima obra maestra y cénit de la animación digital hasta que sea desbancada por otra película de...Pixar. "UP" es una entrañable película, majestuosa en las formas y magistral en el fondo, apta para el deleite de todas las edades, ya que todas ellas encontrarán en este film elementos tanto para el entretenimiento más liviano como para la reflexión más meditada.

La penúltima genialidad de Pixar cuenta las peripecias del anciano Carl Fredicksen quien, siguiendo el sueño de su difunta esposa Ellie, es ayudado por Russell, un orondo y voluntarioso boy-scout, en su viaje en casa-globo hasta un paradisíaco lugar en la selva sudamericana, donde les esperan dos curiosísimos animales y algún que otro peligro. La trama sigue como es de esperar el clásico esquema del hilarante desencuentro inicial hasta la entrañable aceptación mutua, aderezado todo ello con amenas aventuras y escenas que constituyen geniales gags.

Mas si bien ésta es la interesante "superficie" de la película, los temas que aborda y las reflexiones de ellos derivadas son, en mi opinión, lo más destacable de este sensacional título: la denuncia del ostracismo y abandono al que se ven sometidos en la sociedad actual los ancianos...y ciertos niños, la importancia de no renunciar nunca a nuestros sueños ni a la capacidad de plantearnos nuevos retos, la necesidad de afrontar el paso del tiempo como una constante aventura, el respeto enriquecedor a nuestros mayores, la concepción de las relaciones humanas como un camino de descubrimiento y asimilación, el amor por la naturaleza, la liberación de complejos como medio de realización personal...todo esto y mucho más es lo que ofrece al espectador "UP", un film tan bueno que da verdadera pena que acabe, que se degusta de principio a fin y con tanta calidad técnica, creativa y humana en su haber que supera con creces a la mayoría de propuestas que inundan la cartelera estival...y del resto del año. Un espejo en el que deberían mirarse muchos de los que en este bendito país claman por defender lo indefendible y loar lo insoportable...

Para terminar, quiero destacar dos momentos que, a quien esto escribe, le emocionaron, literalmente, de forma muy especial: En primer lugar, la sensacional y conmovedora escena en la que se repasa, sin una sola palabra, la vida en común de Carl y Ellie (eso es CINE), y, en segundo lugar, el emotivo momento en que el anciano Carl descubre en el álbum aventurero un significativo mensaje de su difunta esposa y que condensa muy bien todo el espíritu que rezuma esta extraordinaria película que es "UP".


martes, 4 de agosto de 2009

Adiós a un PERIODISTA

Esta madrugada ha fallecido el afamado periodista Julián Lago. Se pone así un dramático punto y final a varias semanas de calvario tras una vida de pasión, apasionante y apasionada. Se marcha uno de los grandes periodistas que han hecho ilustre una profesión devaluada en las últimas décadas por la parcialidad, la falta de escrúpulos, la demagogia y la carencia de formación humana y profesional que anegan el panorama periodístico español. España se queda sin uno de sus mejores trabajadores de la verdad, un hombre comprometido con la libertad que da la honestidad y con la independencia que otorga la conciencia. Una persona que, por decir lo que pensaba y pensar lo que decía, se granjeó enemistades entre quienes hacen de la desfachatez y la hipocresía un estilo de vida.

Julián Lago revolucionó en España el periodismo escrito y televisivo en las postrimerías del siglo XX y probó las mieles y las hieles de la fama. Valiente, incisivo, brillante, inteligente, la forma de hacer periodismo de Lago era una entre muchas opciones pero la única por la cual yo decidí estudiar esa carrera: contar la verdad y denunciar la mentira. Hoy, quienes amamos esta profesión, tenemos mucho por lo que lamentarnos.

Muchos de quienes le temían, detestaban o le dieron la espalda se habrán quitado un peso de encima porque no hay virtud más molesta en este mundo de imposturas y malicias que la sinceridad. Para ellos, mi repulsa. Una aversión de la que también quiero hacer víctimas a quienes en estas semanas pudiendo hacer algo por Julián Lago no lo hicieron y quienes lo hicieron en pos de la cizaña, el amarillismo, la hipocresía y cobardes vendettas. Infames personajes de ínfima ralea profesional y moral que, en no pocos casos, abochornan y mancillan el periodismo.

Hoy todos perdemos a un gran periodista y, sus familiares y amigos, una carismática persona con un corazón tan grande como indomable. El único motivo para estar contentos es que el legado humano y ético de Julián Lago pervive en su familia, en excelentes personas como sus sobrinos, a quienes tengo el honor y orgullo de conocer y acompañar, aun en la distancia, en estos momentos de amargo vacío. Descanse en paz.

domingo, 2 de agosto de 2009

La @rroba: De los kilos a los emails

Para muchos de nosotros, la arroba es ese extraño y simpático símbolo gracias al cual podemos comunicarnos por correo electrónico. El marchamo por excelencia de la sociedad conectada. No en vano, los Premios Príncipe de Asturias así lo han reconocido en su edición de 2009. Pero la historia de este icono de las comunicaciones online no es ni mucho menos reciente y tiene varios siglos en su estela.

Llámame “ar-rub”

Ése es el nombre original del símbolo omnipresente en nuestros e-mails. Un nombre de origen árabe y que significa “cuarta parte”. ¿De qué? De un quintal o de un cafiz , es decir, 11,502 kg , suponiendo a su vez casi el doble de una fanega Así, la “arroba” inicialmente era una frecuente unidad de masa con la que nuestros ancestros solían cuantificar todo tipo de mercancías, especialmente áridos.
¿Cuándo fue la primera vez que se utilizó este símbolo? La respuesta a esta pregunta ha sido objeto de una interesante controversia que ha sido resuelta por el historiador Jorge Romance y que podríamos resumir de la siguiente manera:
  • 1448: El debut. Hasta el momento, y gracias a las investigaciones de Romance, se sabe que la @ se escribió por primera vez en una entrada de trigo de un registro aduanero del Reino de Aragón, en el ecuador del siglo XV.
  • 1536: La discordia. Gracias al esfuerzo del historiador aragonés, ahora se sabe que importantes periódicos nacionales e internacionales y el Consorcio de Turismo de Sevilla andaban recientemente un poco desencaminados al seguir la afirmación del profesor Giorgio Stabile, de la Universidad La Sapienza, según el cual, el primer uso documentado del símbolo que nos ocupa habría que fecharlo el 4 de mayo de 1536, en una misiva remitida a Roma desde Sevilla por un comerciante italiano en la que se daba cuenta de la carga de tres embarcaciones procedentes de América: «Así una @ de vino, que es 1/13 de un barril, vale 70 u 80 ducados...».
Discusiones aparte, lo cierto es que la @ lleva con nosotros al menos seis siglos y que ni siquiera su nombre ha obedecido a un patrón común, como veremos a continuación.

¿Cola de mono?
El símbolo es inequívoco, pero no así la denominación que recibe en los distintos países. Así, lo que comenzó siendo una curiosa transcripción de la preposición latina “ad” y que en castellano y portugués se llama “arroba”, en otros idiomas recibe el curioso nombre de “cola de mono” (afrikáans, alemán, frisio, holandés y rumano), “mono” (búlgaro, polaco y serbio), “caracol” (bielorruso, coreano e italiano), “arenque” (checo y eslovaco), “ratoncito” (chino), “patito” (griego), “gusano” (húngaro), “perrito” (ruso) o, de forma más prosaica, “a con trompa” (danés y sueco) o “a con cola” (turco), por citar algunos ejemplos.
¿Y en inglés? Para los hablantes del idioma predominante en la red de redes, la @ se denomina “at sign” y se solía utilizar en sustitución de la preposición “at” en el ámbito de la contabilidad y las facturas comerciales. Y he ahí uno de los motivos que llevó a cierto ingeniero a revolucionar el mundo de las comunicaciones electrónicas.

Un símbolo para separar...y unir
A comienzos de los 70, en el siglo pasado, el ingeniero electrónico Ray Tomlinson estaba trabajando para la mítica ARPANET a través de la empresa BBN, cuyo cometido era desarrollar un sistema de intercomunicación. De esta forma, nació el programa SNDMSG, gracias al cual distintos terminales de una misma computadora podían intercambiarse mensajes. Es en este contexto en el que hay que encuadrar el mayor logro de Tomlinson: adaptar en septiembre de 1971 esa aplicación comunicadora para que pudiera servir a usuarios “desconocidos” de una red más amplia. Acababa de “inventar” lo que hoy llamamos correos electrónicos (e-mails). No obstante, el sagaz ingeniero tenía ante sí el problema de cómo separar e identificar en la dirección de e-mail, al remitente/destinatario, por un lado, y al servidor al que pertenece, por otro. Un obstáculo que salvó utilizando un símbolo que cumplía su criterio de estar en todos los teclados pero no figurar en los nombres propios de personas, empresas ni servidores, para evitar cualquier equívoco. De esta forma, reparó en la @, un símbolo presente desde 1884 en máquinas de escribir aunque no muy usado y que, sin embargo, hoy en día es universalmente conocido gracias a Tomlinson desde el día en que, desde una computadora PDP-10 envió un mensaje con la siguiente dirección: tomlinson@bbn-tenexa. Un hito que le ha valido el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Tecnológica, compartido con otro revolucionario de las comunicaciones: Martin Cooper. No en vano, la arroba se ha convertido desde 1971 en un símbolo que separa y une simultáneamente a millones de personas en todo el mundo.

Otros usos

Además del ámbito mercantil y electrónico, la arroba ha tenido otros usos, como, por ejemplo, representar el área, en los libros de texto de antaño, o, más recientemente, sustituir de manera incorrecta al masculino gramatical para aludir a simultáneamente a las formas masculina y femenina de un mismo sustantivo en prensa, publicidad e incluso documentos oficiales. Y es que, si algo está claro es que la @ da mucho juego y es un signo de nuestro tiempo.

domingo, 26 de julio de 2009

Honduras políticas

La crisis política de Honduras dura ya más de un mes y su final es incierto. Es, sin duda, el serial informativo del verano y carne de demagogia y exhibición de analistas políticos. Por suerte o por desgracia, yo no soy ni "demabobo" ni analista profesional de la "res publica". Así que simplemente me limitaré a dar mi opinión en breves puntos.
  • El fulano del sombrero vaquero. Vamos a ver, ¿cómo se puede pedir tomar en serio a un tipo que no se quita el sombrero vaquero nunca (o eso parece)? Es como si un extra de un western de bajo presupuesto o el villano de una telenovela de aquellos lares se hubiera metido a hacer política. ¡Por favor, un poco de seriedad! Y me da lo mismo, y no es el caso, si el espécimen en cuestión es el mejor político desde Pericles, porque no. Aunque fuera Churchill tocado con un sombrero de Carmen Miranda, Manuel Zelaya es un personaje tan ridículo en su aspecto y actos públicos que en el mejor de los casos se merece la hilaridad, pero nunca, jamás, bajo ningún concepto, el respeto.
  • La democracia en Latinoamérica. Ya dije en otro artículo que, para mí, Latinoamérica es el lugar donde van las democracias al morir. Salvo contadísimas excepciones, esa región del globo es un constante homenaje al valleinclanesco "Tirano Banderas". Allí existe la curiosa tradición de escoger a un cretino con pinta de souvenir o un dictadorzuelo populista y nombrarle presidente. Las naciones allí sitas parecen competir por ver quién tiene al mandatario más estrambótico, delirante, estrafalario, corrupto o indeseable y así les luce el pelo. Por ese motivo, no me da ninguna pena cuanto ocurra ora a los electos, ora a los electores, porque se lo han ganado a pulso. Si Honduras se baña en el ridículo internacional, se sumerge en una crisis política o se ahoga en un conflicto civil, la lástima sólo me dura un segundo.
  • Golpe sí, golpe no...golpe la madre que nos alumbró. No son pocas las voces que, con escrupulosa razón, desautorizan el mandato interino de Roberto Micheletti por nacer de un golpe de Estado y no de las urnas. Nota histórica para los "demabobos" que se rasgan las vestiduras y se la cogen con papel de fumar: Hitler fue elegido por sufragio electoral. Dicho esto, yo tengo que reconocer que, cuando la democracia falla bien en su base (la población), bien en la cúspide (los dirigentes), cualquier remedio me parece bueno para expulsar o sustituir a quien, objetivamente, lleva un país y sus habitantes a un desastre político, económico, social o bélico. El retiro inapelable, el exilio forzoso o la cárcel a perpetuidad me parecen destinos idóneos para bazofia como Fidel Castro, Hugo Chávez, Daniel Ortega, Silvio Berlusconi o cierto leonés que yo me sé...En la historia universal de la política hay nombres, a derecha e izquierda, que hacen a uno lamentarse profundamente de que sus señoras madres no decidieran abortar.
En fin, en lo que a mí respecta, Latinoamérica en general y Honduras en particular pueden seguir todo el tiempo que quieran autodesprestigiándose con su secular, kitsch y hortera espectáculo de varietés políticas. Peor no pueden hacerlo. Así que...

viernes, 24 de julio de 2009

Juanelo Turriano: El ingenio mal pagado

1585. El cálido abrazo de junio rodeaba aquella modesta vivienda toledana. Dentro, la anciana mirada de uno de los hombres más brillantes de su época se apagaba ante su mujer y su hija, únicos rescoldos de fortuna en la más injusta de las ruinas. Allí, a más de 84 años y 1600 kilómetros de distancia de su Cremona natal, a las puertas de la gloria y en el pozo de la miseria moría Ianeullus Turrianis, Giovanni Torriani, Juanelo Turriano, uno de los ingenios más insignes y peor pagados del Siglo de Oro español.

Aprendiendo a deslumbrar

El protagonista de este artículo nació en 1501 en las proximidades de Cremona, en la próspera Lombardía italiana, cuna de genios renacentistas como los matemáticos Cardano y Tartaglia. De formación más práctica que académica, Torriani aprendió a construir y reparar instrumentos mecánicos en el taller de su padre, pericia que incrementó posteriormente en un taller relojero de Cremona y, tiempo más tarde, en Milán, donde deviene maestro relojero y mecánico.
En esta etapa de juventud, nuestro protagonista ya comienza a llamar la atención con la fabricación de artefactos como una grúa para elevar pesados cañones de bronce, una dragadora para la laguna veneciana o unas bombas de agua perfeccionadas. Mas no sólo su talento marcaría su futuro, sino también la guerra, dado que la victoria española en Pavía (1525) puso la región lombarda en manos del que sería el gran benefactor y amigo de “Gianello”: el monarca Carlos I.

Relojes para un emperador
Tras conocer al habilidoso italiano en la ceremonia de coronación imperial en Bolonia (1530), el emperador se llevó a Torriani consigo a España, donde le encomendó la Relojería de la Corte. De esta forma, “nacía” Juanelo Turriano y la leyenda de su prodigiosa habilidad mecánica.
La afición del rey español por los relojes fue el trampolín a la fama de Turriano, merced a la restauración del famoso y complejísimo "Astrarium", reloj astronómico construido por Giovanni De Dondi, y la construcción del celebérrimo "Cristalino", maravilla relojera fabricada para Carlos I y que con sus 1.500 piezas señalaba los días, las horas y los movimientos de los planetas conocidos. Su habilidad como relojero era tal que, al morir Turriano, hubo quien quiso conocer el secreto del preciso reloj que había asombrado a Europa y lo desmontaron: Nadie consiguió volver a montar correctamente el Cristalino.
Tras permanecer lealmente junto a su excelso admirador en su postrer retiro en Yuste, Juanelo estaba a punto de vivir la etapa que le llevaría a la gloria…y a la ruina: Entraba en escena Felipe II, el prudente monarca de colosales proyectos.

Obras son amores
Pese a tener con el nuevo rey una relación más fría que la que tuvo con su antecesor, Turriano siguió estrechamente ligado a la corona y a la Corte, ya estuviera ésta en Madrid o Toledo. Felipe II, megalómano constructor y avispado gobernante, supo reconocer la valía del genio italoespañol y, amén de nombrarle Matemático Mayor del reino, le pidió asesoramiento para varias de sus titánicas cuitas.
De esta forma, bajo el manto del Rey Prudente, Juanelo estará involucrado en obras tales como la Acequia Real del Jarama, la acequia de Colmenar de Oreja (Madrid) y la presa de Tibi (Alicante). Mas no sólo de pan hidráulico vivió el hombre, sino de toda palabra salida de la boca de Felipe II y, como no podía ser de otra manera, Turriano será partícipe del gran legado monumental del monarca, el Monasterio del Escorial, brindando sus acertados consejos para el reloj de una torre y las campanas de la basílica.
Igualmente, en estos años, el otrora Torriani formó parte de la elite científica que asesoró al papa Gregorio XIII para su conocida reforma del calendario. Para ello, nuestro brillante sabio e ingeniero escribió Breve discurso en torno a la reducción del año y la forma del calendario, elaboró tablas para calcular exactamente las fechas así como otros instrumentos que facilitaran el cambio al nuevo cómputo cronológico; esfuerzos que resultaron baldíos puesto que finalmente no fueron tenidos en cuenta.
A pesar de estos sinsabores, es en esta etapa cuando Turriano asombró al mundo con una de las construcciones más asombrosas de la época y que, no en vano, recibió el nombre de “Artificio de Juanelo”.

El agua: un problema toledano
La compleja tarea de llevar agua a Toledo no era nueva puesto que ya los antiguos romanos se las tuvieron que ingeniar para abastecer del líquido elemento a su Toletum. Con el transcurso de los siglos, la solución romana dio paso a otra más “made in Spain”, basada en esforzados “azacanes” y pozos poco salubres. Vista la involución, en el siglo XVI los próceres toledanos decidieron tomar cartas en el asunto, pero ninguna de sus soluciones dio resultado:
  • El bombeo germano: A petición del marqués de Zenete, en 1526 unos ingenieros alemanes instalaron un sistema de bombeo para llevar el agua hasta el alcázar, pero se reventó por la presión aplicada.
  • El molino flamenco: En 1562 los ingenieros flamencos Juan de Coten y Jorge Ulrique, a instancias del marqués de Falces, emplearon sin éxito tras 865 días un molino que, aprovechando la corriente del Tajo, debía propiciar el movimiento de las bombas hidráulicas.
  • La maqueta francesa: Siguiendo la estela de fracasos, el ingeniero francés Louis de Foix pergeñó una maqueta que sólo se quedo en eso: un mero esbozo.
Malogros que no debían sorprender a nadie puesto que ni siquiera el famoso arquitecto Brunelleschi, en el siglo XV, consiguió solventar el problema de abastecimiento que suponía el desnivel de cien metros entre el río y el palacio. Sin embargo, la solución no había que buscarla muy lejos, pues estaba en casa.
Un ingenio al rescate
Con el agua al cuello pero no en el alcázar, los toledanos, encabezados por el marqués de Vasto, centraron sus esperanzas en quien desde 1534 era una presencia habitual en la ciudad: Juanelo Turriano. De esta forma, con cerca de 65 años y tras estudiar detenidamente el asunto, el portento italoespañol firmó en 1565 un contrato con representantes de la Corona y de Toledo en el que se comprometía a construir un ingenio que llevara hasta el palacio un caudal continuo de 12.400 litros diarios de agua fluvial. El 23 de febrero de 1569, el conocido como “Artificio de Juanelo” estaba ya funcionando.
  • ¿Qué era? Controversias aparte, el “Ingenio de Toledo”, situado cerca del puente de Alcántara, usaba la energía hidráulica del Tajo para activar un descomunal sistema de “cucharas” de madera engranadas de modo que el agua pasaba de unas a otras a distintas alturas.
  • ¿Cómo era? El colosal artefacto de madera estaba compuesto por 1 presa y 2 ruedas motrices a pie de río, 6 estaciones intermedias y 192 cangilones agrupados en 24 “torrecillas” . Para construirlo, se utilizaron más de 200 carros de madera y 500 quintales de metal.
  • ¿Qué hacía? Elevaba un caudal de 11,8 litros por minuto sobre un desnivel de 100 metros y un recorrido horizontal de 300 con una pendiente media del 33%.
  • Éxito. Juanelo no sólo cumplió todo lo acordado en el contrato sino que incluso su “Artificio” abastecía al alcázar con cerca de 18.000 litros diarios , cantidad muy superior a la contratada. Tan rotundo fue su éxito que otros oportunistas competidores ofrecieron a Toledo unos proyectos hidráulicos aún más portentosos, desechados por su nula viabilidad.
Si bien esta asombrosa obra de ingeniería hidráulica supuso el pasaporte a la gloria para Turriano, también constituyó su descenso a la ruina. Y todo por la dichosa letra pequeña de un avieso contrato.

Aquí no paga nadie
El “Artificio de Juanelo” abastecía profusamente de agua al alcázar toledano. Turriano había cumplido lo pactado. Fue el único. El Ayuntamiento de Toledo se negó a pagar puesto que no percibía ni un solo litro de agua. Razón no le faltaba: el alcázar era propiedad del ejército real y éste ni repartía el agua ni pagaba al prodigioso ingeniero, amparándose en el hecho de que no había firmado contrato alguno con él. De esta forma, fue Juanelo quien durante seis años costeó el mantenimiento de su artificio, algo tan sumamente caro que no tardó en arruinarse.
Consciente de esta desagradable situación, Felipe II intentó remediar el entuerto sufragando la construcción de una segunda máquina que llevara agua a terreno municipal, asunto que quedó concretado en abril de 1576 en un hábil acuerdo que apuntilló definitivamente la economía y salud de Juanelo Turriano. No en vano, el monarca, que no daba puntada sin hilo, se quedaría con el agua del primer artificio y pagaría el segundo, cuya explotación comercial quedaría en manos de Turriano y sus herederos, con derecho a vender el agua a la ciudad. Un auténtico chollo si no fuera por cierta cláusula incluida personalmente por Felipe II, según la cual el rey se quedaría con el agua del segundo ingenio “si yo hubiese menester poder tomarla”.

Segundas partes…
En 1581, el segundo ingenio comenzó a funcionar perfectamente adosado al primero, pudiendo elevar más de 500 cargas de agua al día. Pero sucedió que el artificio inicial no reportaba tanta agua por su progresivo deterioro, así que el monarca hizo efectiva la salvedad escrita en el contrato y se apropió del abastecimiento del nuevo ingenio de forma que Juanelo se quedó sin agua que vender y Toledo sin agua que distribuir.
De esta manera, Turriano, arruinado por las deudas derivadas de la puesta en marcha de sus dos artificios, sellaba su viaje sin retorno a la miseria. Una pobreza de la que no le salvaron ni sus continuas y desatendidas peticiones de auxilio a Felipe II ni la desesperada venta al monarca del segundo ingenio en 1584.
El portentoso ingeniero acabaría sus días un año más tarde, sumido en una delicadísima situación e incluso acusado por la Inquisición, siendo enterrado discretamente en la iglesia del Monasterio del Carmen. Un aciago destino compartido por sus colosales máquinas que, tras pasar por varias manos y actos de pillaje, fueron desmontadas definitivamente: la primera a mediados del siglo XVII y la segunda en el siglo XVIII.
Pese a su desdichado final, los literatos y los toledanos se encargaron de convertir a este cremonés en una verdadera leyenda del Toledo y la España del Siglo de Oro.

La leyenda de Juanelo

En primera instancia, se podría decir que la contribución de Turriano a la literatura se reduce a los Veintiún libros de ingenios y máquinas, un verdadero tratado tecnológico del siglo XVI que ni siquiera vio la luz en su día al ser considerado secreto.
Sin embargo, fueron los grandes literatos del Siglo de Oro quienes dieron lustre inmortal al ingenioso italoespañol. De ahí que podamos encontrar el eco de Juanelo en las palabras de Cervantes, Lope de Vega, Quevedo, Góngora o Luis Quiñones de Benavente. Tal fue la fama de Juanelo, que el peculiar diplomático inglés Sir Kenelm Digby dijo, a propósito de sus artificios, que eran una prueba definitiva de
la existencia de Dios.
Más extraña aún si cabe es la leyenda del “hombre de palo” supuestamente construido por Turriano y que ha trascendido hasta la actualidad. Lo único seguro a ciencia cierta es que, fuera lo que fuera, era de madera. A partir de ahí, las conjeturas: una estatua ornamental, un muñeco con hucha para donativos, un autómata que limosneaba para su anciano amo o que celebraba talega y escudo en ristre la breve conversión de Inglaterra al catolicismo, una prótesis utilizada por el anciano Juanelo para subir escaleras y cuestas…Pese a todo, lo más probable es que el “hombre de palo” no fuera otra cosa que el propio y célebre artificio, que a no pocas personas, como al citado Digby, les recordaba una figura humana. Tan es así que para orientar a los forasteros que visitaban la famosa maquinaria, se colocó un letrero que rezaba:”Al hombre de palo” en la calle de las Asaderías, hoy llamada “Calle del hombre de palo”.

Sea como fuere, cualquier motivo es bueno para recordar a uno de los ingenieros y tecnólogos con más talento y fama y peor reconocimiento de nuestra historia: Juanelo Turriano.

lunes, 20 de julio de 2009

Cuarenta años y una luna

Hoy se celebra el 40º aniversario de la llegada del hombre a la Luna, uno de los hitos que nos recuerdan que el ser humano es capaz de lo mejor aunque se empeñe en demostrar lo contrario. Yo no tuve la suerte de vivir tal acontecimiento pero me hubiera encantado. Y, yendo un poco más lejos en la imposible imaginación, habría dado lo que fuera por ver lo que vieron y sentir lo que sintieron aquel mítico trío que hizo un poco más nuestro el satélite que baila un cósmico vals junto al planeta en que vivimos.

Me pregunto si vieron los polvorientos mares de minutos perdidos en nocturnas reflexiones silenciosas, el gigantesco jardín argénteo de sentimientos embotellados lanzados al océano de la noche, el gris cementerio de secretos confiados a las estrellas, las aventureras huellas de Münchhausen, el balazo de Verne, la tuerta mirada de Méliès, la mujer de Lang, los decorados de los conspiranoicos, los claros de Beethoven y Debussy, la tumba vacía de Selene, las pisadas de Tintín, la plateada filmoteca de escenas nocturnas y alevosas, la biblioteca de serie B en el lado oscuro, las ruinas de poemas y canciones que murieron antes de nacer geniales, los monumentos de íntimas promesas pretéritas, el paraíso de varadas ensoñaciones infantiles de otras vidas y mundos distintos y quizás mejores...

Sí, ciertamente, habría dado lo que fuera por estar allí.

domingo, 19 de julio de 2009

Chaves o el nepotismo

La presentación de una querella del PP contra Manuel Chaves por las ayudas a la empresa de su hija ha vuelto a poner de manifiesto una de las prácticas más vergonzosas que tradicionalmente se asocia al mundo político y empresarial: el nepotismo. Si bien no es algo ni mucho menos nuevo ni exclusivo de nuestro país, este ejercicio de amoralidad y sinvergonzonería tiene en la España de hoy y en el Vicepresidente Tercero del desGobierno del señor POE uno de sus mejores exponentes. Mas, en contra de lo que pueda parecer, no dedicaré este artículo a lacerar al mentecato sureño cuya inteligencia y ética son sólo comparables a su dicción, ni a sus hermanos ni al resto de parientes y allegados que han visto en el favoritismo un rentable modo de vida. En esta ocasión, la diana está en el nepotismo.
  • Un modelo rancio, desequilibrado y patriarcal. La culpa de ésta y otras indeseables prácticas "laborales" hay que buscarla en el paradigma que rige el mundo político y empresarial desde hace muchas décadas. A saber: el hombre en posición dominante y favorecedora, la no desvinculación del plano profesional del personal en el ejercicio laboral, la promoción por selección digital o filias, la concepción de la dinámica interna profesional como un mercadeo entre favores e indulgencias, el desequilibrio de sueldos basado en razones personales o de género, la infalibilidad del superior jerárquico...Un modelo a evitar pero imperante, caldo de cultivo de "ismos" que citaré en el siguiente punto, y que, en contra de lo que pueda pensarse, desde hace unos años favorece o perjudica por igual a hombres y mujeres, toda vez que hay féminas que exhiben un comportamiento de "macho dominante"...o bien utilizan las llamadas "armas de mujer" para conseguir réditos o evitarse problemas.
  • Adiós a la meritocracia. El nepotismo, el enchufismo, el favoritismo, el seguidismo, el arribismo, el lameculismo (o peloteo) y el genitalismo (aprovecharse o escudarse en el género sexual para obtener beneficios) son los "ismos" que campan a sus anchas por todo el entramado político y empresarial, extendiéndose como una dolosa metástasis que erradica cualquier posibilidad de implantar la única posibilidad de igualar profesionalmente de facto y sensatamente a cualquier persona, sea cual sea su género, condición y procedencia: la meritocracia. Vivimos en un mundo anegado de cretin@s, jetas, enchufad@s, vag@s y pelotas donde el mérito es objeto de hilaridad cuando no de olvido. No interesa ni mucho menos se premia el esfuerzo ni el afán por ser mejor en tus menesteres. Hoy, por lo general, la presencia de un apellido, la pertenencia a una genealogía y la ausencia de escrúpulos son infinitamente más importantes que la formación, el currículum o la tenacidad y así nos luce el pelo, robando puestos de trabajo a quienes por formación, mérito o esfuerzo se los merecen con creces.
  • El chollo de ser hij@ de...o herman@, o sobrin@, o niet@, o prim@, o pareja, o yerno, o nuera, o amig@ íntim@... La combinación entre nepotismo y enchufismo da como resultado que ciertas personas pueden estar donde sea y quieran por mera razón de parentesco, lo cual nos ofrece no pocos casos de volátiles trayectorias profesionales y de desempeños laborales cuando menos cuestionables. Por algo circula por ahí el funesto aforismo que dice: "Si no tienes padrino, no te bautizas". Formarse adecuadamente, hacer una carrera, perfeccionarse con un máster o foguearse en duras condiciones de trabajo no garantizan ya nada bueno, si es que alguna vez ha sido así, y sí más de un disgusto y sinsabor porque hoy, el chollo, la auténtica cornucopia laboral son los apellidos o tu afinidad a los mismos. Hoy en día, tener de pariente a alguien con "contactos" y/o poder para ponerte la alfombra roja hasta un puesto de trabajo ha convertido no pocos currícula en una delirante carta a los Reyes Magos, que, como todo el mundo sabe, son los padres...o los hermanos, o los abuelos, o los tíos, o etc, etc.


Podría seguir rumiando más tan desagradable asunto, pero prefiero dedicar las últimas líneas del artículo a quienes, con o sin apellidos, se han preocupado y se preocupan por tener una excelente formación, ser grandes profesionales y mejores personas; a quienes, con o sin apellidos, rechazan cualquier ayuda o atajo que no proceda del esfuerzo personal y profesional; a quienes, con o sin apellidos, prefieren el ostracismo laboral antes que deber nada a algún pariente o amigo.

viernes, 10 de julio de 2009

Los encierros no son una fiesta

Un chaval con toda la vida por delante ha muerto hoy en los encierros de los Sanfermines. Por eso, desde el máximo respeto y con las más sinceras condolencias para los familiares y amigos del fallecido, quiero hacer las siguientes reflexiones:
  • Seriedad: Los encierros son la única parte de las universales fiestas pamplonesas que hay que tomarse en serio. No son una atracción de feria, ni una experiencia turística, ni el "afterhour" de la juerga sanferminera. Me consta que las autoridades y los lugareños son plenamente conscientes de ello y actúan en consecuencia con escrupulosa responsabilidad, pero, con la ingente masificación que experimentan los encierros, cada vez es mayor el cupo de inconscientes y temerarios que, escaqueando el control ajeno y su propia sensatez, se enfrentan a una ruleta rusa por hacerse el machito, el guiri o el mentecato. A todos esos irresponsables, nacionales o de importación, habría que recordarles que los encierros no son el "Gran Prix" y que ahí está la historia que lo demuestra a sangre y luto.Los "souvernis" de los encierros duelen...y mucho.

  • Una simple diferencia: La diferencia entre estar delante y detrás del vallado es tan simple como la que separa la seguridad de la inseguridad, la vida y la muerte. Tan gilipollesco y peligroso es meterte en el encierro a correr como un pollo sin cabeza como querer ser un espectador de primera fila a ras de cuerno. Habría que pararse a pensar que si hasta los corredores más experimentados y responsables sufren serios percances...¿qué no puede ocurrirles a los bisoños, novatos o turistas con ganas de sentir esa adrenalítica e indescriptible sensación? Para correr en el encierro hay que estar en plenas facultades físicas y mentales y si no, a ver la carrera desde los maderos, que son un palco excepcional para contemplar la ancestral y trágica tradición.

  • Nadie les obliga a correr: A los corredores, si no están en condiciones, en el mejor de los casos, les obligan a retirarse del trazado, pero nadie les obliga a correr. Todo el mundo sabe, o debería saber, qué implica un encierro y qué peligros entraña. Si aun así, alguien decide exponerse a tentar al Hades y los hados...es responsabilidad de cada uno y suya, exclusivamente, la culpa de cuanto les suceda. De valientes están los cementerios llenos. Y de irresponsables, también.

  • El comportamiento de los medios de comunicación: Puedo llegar a entender que, en casos como el de hoy, se difunda a los cuatro vientos mediáticos la foto del fallecido única y exclusivamente para facilitar su identificación en caso de que no se pueda averiguar por los procedimientos habituales. Lo que me parece vergonzoso, repugnante y reprobable es que haya medios que difundan el vídeo del preciso instante en el que un toro rompe la vida de un ser humano. Es algo tan sumamente repulsivo y doloroso que no se puede justificar ni desde criterios informativos ni de audiencia. Luego que vayan de "progres", de políticamente correctos, de "me la cojo con papel de fumar", de "me rasgo mis demagógicas vestiduras", etc...Yo, ante un vídeo así, sólo puedo pensar una cosa: ¡Qué lástima que en el lugar del chaval no estuviera el hijo de puta que ha decidido publicitar o utilizar ese "documento"!

  • Los papanatas de siempre: Mezclar churras con merinas es la especialidad de los papanatas demagógicos. Con la muerte de este chaval, ya hay quien ha sacado a colación y metido con calzador sus críticas antitaurinas y han cargado contra los encierros e, incluso, por la supresión de esta tradición. Una tradición que es equiparable a las de muchas civilizaciones antiguas y que es mucho más justa y ecuánime con el cornudo animal que la del toreo, pues supone una confrontación directa, limpia y sin trucos ni artimañas entre el hombre y el toro y en el que el astado no sufre maltrato ni abuso ni tortura alguna. Y lo digo yo, confeso amante de los animales y que, salvo a José Tomás y Pablo Hermoso de Mendoza, daría el finiquito a todos los enmonterados que pululan por los ruedos practicando el torpe arte de la muerte por acupuntura.
En resumen. Menos folclore, merchandising y publicidad y más seriedad y responsabilidad, porque los encierros no son más que una cuestión de vida o muerte y, en no pocas ocasiones, de ambos casos.