(Nota del autor: A todas las personas que lean este artículo me gustaría advertirles de que su origen es un estado de agria disconformidad personal con el panorama político nacional. Por eso, soy plenamente consciente de que al escribir esto, en favor de "desahogarme", obvio decenas de argumentos y razones, pero también me gustaría que se tuviera presente que si argumentara todo lo que aparece en este artículo, su extensión sería comparable a la Wikipedia. Ruego disculpen la omisión de razones y les emplazo a otros artículos donde, como acostumbro, sí dare buena cuenta del qué y el porqué). Poe. Da escalofríos sólo mentarlo...Él es quien nos sumerge en un mundo de pesadilla, un universo siniestro donde la luz agoniza entre las sombras, una tierra poblada de seres escalofriantes y aberraciones indescriptibles que caminan sobre los cadáveres de la razón y la lógica. Sudor frío, piel de gallina, castañeteo de dientes, taquicardia...Y el responsable de todo esto él: Poe. ¿Edgar Allan? No. José Luis. Aquí va una reseña de su ópera prima: un historia de terror, claro.
* El autor: Poe. De nombre José Luis, pero en la intimidad le han llamado Pep, Xose, y, desde hace meses, Ioseba. A él le es igual, le llamas y menea el rabo. Es leonés, aunque de león no tiene ni la melena ni la valentía y de nobleza castellana tiene...lo mismo que de melena. ¿De dónde viene lo de Poe? Es el acrónimo de Presidente por Onda Expansiva, pero ese es un horror del que no hablaré hoy.
* El título: "¡Toma ya! Ya soy Presi"
* Los personajes principales: Junto al Presidente, auténtico protagonista de la obra, está "El Gabinete", que da tanto miedo como el del Doctor Caligari. ¿Quiénes lo integran? Pues tenemos momias (según las últimas excavaciones, hay pruebas del idilio entre Maria Teresa y Ramsés II), rasputines (antaño Grigori Yefímovich, hoy Emilio, pero la misma mala baba), quasimodos (menudas campanadas da Miguel Ángel cuando se pone...), hombres bono (a este le metieron una bala de plata hace rato...), "freaks" dignos de la película de Todd Browning (Caracaldera, La fraila...) y fantasmas (piensen en un ministerio y díganme quién lo ocupa y cuántas veces lo ha visto...¿lo ven? Fantasmas). Vamos, una caterva de seres con los que Íker Jiménez se frotaría las manos.
* Los personajes secundarios: Por un lado, tenemos al partido de la mano que mece la cuna, perdón, esa es otra de terror. Me refiero al partido de la mano que estruja la rosa, anteriormente conocido como PSOE, porque hoy...depende del día. Sus primeros espadas son un ejemplo de lo bochornoso que puede resultar el analfabetismo cuando se mezcla con la demagogia. Pepín, Diego...esos intelectuales que hacen Voltaire a Mike Tyson. Por otro lado, nos encontramos a la oPPosición, que con denodados esfuerzos aplica la curiosa técnica de combate denominada "Como no consigo nada, ahora me enfado y no respiro", que tan buenos resultados ha dado a los...neonatos. En fin. Por último, y para dar colorido a toda la trama, nos encontramos a otros personajes surgidos de alguna imaginación febril, pero febril, febril. El más simpático de estos últimos es un tal Llamazares, que es un personaje que se muere de ganas por salir en televisión con cualquier pretexto aunque nadie le toma en serio. Seguramente, en próximos capítulos de esta historia, lo veamos en algún talk-show que aborde el tema "Un día fui comunista y ahora no me quieren en el circo".
* El contexto: Un país que se parece terriblemente a España.
* El argumento: El autor cuenta la historia autobiográfica de un descomunal necio que llega a Presidente de un país tras unas explosiones. ¡Perdón! Un lapsus. Quería decir que llega a Presidente de un país tras unas elecciones. Una vez en el poder, invoca a las hordas de la oscuridad (el Gabinete) para que trabajen para él y así inicia un escalofriante etapa en la que la política exterior parece la Verbena de la Paloma (aliándose con demócratas y paradigmas de la libertad como Castro y Chávez y tendiendo la mano a los de la cimitarra y el detonador) al tiempo que la política interior se llena de abominaciones que ni las de H.P.Lovecraft.
Convencido de que de verdad ha llegado a Presidente, el protagonista de la historia da rienda suelta a su necrofilia y comienza a desenterrar muertos de hace setenta años a los que pone medallas y con quienes organiza un desfile de la victoria que ríanse ustedes de La noche de los muertos vivientes, mientras deja que los protagonistas secundarios se tiren cadáveres a la cabeza en unos pitorreos organizados llamados "comisiones".
En los últimos capítulos, con el paso de los meses, en el país las cosas van fetén: Cayuco Tours funciona a plena potencia, las hipotecas se preparan para aterrizar en Marte y la Justicia además de ciega parece gilipollas, y es entonces cuando el Presidente de la sonrisa de pánfilo, como debe creerse Pericles o Churchill (aunque sólo le suenen los nombres y no sepa de qué), tiene otra de sus brillantes ideas y decide hacer las paces, de buen rollo, con talante, con una banda de diablos de la grandísima puta que se han pasado décadas matando a hombres, mujeres y niños inocentes. "Te cambio la rosa por la serpiente", les dice. Y ahí, en el momento de más miedo, es donde acaba la historia.
* Se rumorea que la continuación de esta historia llevará por nombre: Muertillos a la mar. Historia de un proceso de paz.
* Mi opinión: Sí, ciertamente, da miedo y mucho, pero, como crítico literario, creo que la calidad de esta obra está a la altura de su autor. Como persona, me da pánico imaginar cómo será la continuación. Y, como ciudadano y español, el autor y su historia me producen vergüenza y un profundo asco.
lunes, 23 de octubre de 2006
La ópera prima del señor Poe
viernes, 20 de octubre de 2006
Alta sociedad, bajas pasiones
Tras la reciente salida en DVD de la película Match Point y por el indudable interés que me merece, a continuación reproduzco una reseña que hice en noviembre de 2005 sobre este excelente film."El pasado 4 de noviembre se estrenó en España la última y esperada película de Woody Allen: Match Point. Un título directamente ligado al breve y genial monólogo que abre el film: "Aquél que dijo: “prefiero tener suerte a tener talento” conocía la vida en profundidad. La gente tiene miedo a reconocer el gran papel que desempeña el azar en la vida. Da miedo pensar que haya tantas cosas fuera de nuestro control. Hay un momento en un partido en que la bola golpea en lo alto de la red y por una milésima de segundo puede caer hacia un lado u otro. Con un poco de suerte rebota en el campo contrario y ganas. O puede que caiga en tu campo y entonces pierdes". Difícilmente se puede resumir mejor el argumento, las intenciones y la moraleja de un film que supone un punto de inflexión en la trayectoria del genial y enclenque cineasta. Match Point es en efecto una película de cambios: Nueva York cede el testigo a Londres, la comedia es relevada por un interesante drama con aroma a thriller y el delgado Woody Allen coge la batuta del orondo maestro Hitchcock para dirigir algunas de las mejores secuencias de toda su filmografía. ¿Son estos cambios a mejor o peor? Cuando se habla de genios, juzgar sus cambios es casi una herejía y quien vea Match Point sabrá por qué.
La película cuenta al espectador la historia del joven ex tensita Chris Wilton (Jonathan Rhys-Meyers) que cambia la competición por la enseñanza en busca de dinero. De este modo, pasa a ser el profesor de tenis de un “niño bien” londinense Tom Hewett (Matthew Goode). Entre raquetazo y raquetazo, Wilton se gana la confianza de los Hewett, una familia de la alta sociedad de la ciudad del Támesis y auténtico pasaporte para la buena vida. Jugando bien sus golpes, el ex tensita pasa rápidamente a ser ejecutivo de una importante empresa de papá Hewett (Brian Cox), yerno de mamá Hewett (Penélope Wilton), esposo de la cándida Chloe (Emily Mortimer) y amante de la futura esposa de Tom, Nola Rice (Scarlett Johansson, ¡qué rubia se perdió Hitchcock!). De esta forma y con la misma elegancia con que se sirve champán, Woody Allen ofrece al público un chupito de tequila de impecable aspecto y mejor sabor. Match Point es una historia de bajas pasiones ambientada en la alta sociedad, un guantazo a las apariencias que pueblan el mundo en que ya le habría gustado dirigir al mítico responsable de Extraños en un tren, Vértigo o Crimen perfecto. Si alguien piensa que, con lo que aquí he dicho, puede aventurar el desenlace de la película está cometiendo un error tan grande como es la genialidad de Allen para dar unos inesperados y sin embargo coherentes giros a la trama.
Match Point es, en definitiva, una película que gira en torno a personajes que parecen alumbrados por Shakespeare o Dostoievski (autor favorito de Chris Wilton) y que dan increíble vigor a una historia que se mueve en parámetros de elegancia y tragedia propios de la mejor ópera (afición preferida de los Hewett). La factura del film es inmejorable y su mayor virtud es la magistral dirección del maestro Allen de todas sus marionetas, entre las que destacan la turbadora Scarlett Johansson y el desquiciado Jonathan Rhys-Meyers. Su otra gran virtud es la cara que se le queda al espectador al ver el desenlace ideado por el genio de Nueva York. Y sí, como en las grandes obras de misterio, es mejor que no les cuente el final. Juego, set y partido para Woody Allen.
lunes, 16 de octubre de 2006
El fauno, los maquis y la niña prodigio
Tal y como está el panorama, cualquier forma de evasión, desconexión o deserción de la realidad es buena y hasta necesaria. Y en eso el cine tiene decenios de experiencia. Así que, movido por mi cabreo con el mundo real, fui este fin de semana a ver una película que pintaba muy bien: "El laberinto del fauno".Se trata de la segunda película rodada en España por el mexicano Guillermo del Toro tras "El espinazo del diablo" (2001) y, al igual que ésta, mezcla fantasía y posguerra en una atmósfera enfermiza y "sucia". La trama se puede resumir en cómo una niña, para sobrevivir a un mundo real nada agradable, se refugia en el mundo mitológico que aguarda en el laberinto de marras. Pero, pese a que la venden como si fuera una versión hispana de "La Historia Interminable" o "Harry Potter" con falda, nada más lejos de la realidad, nunca mejor dicho. Ni tiene tanta fantasía como promete ni mucho menos es una película "familiar" o para niños. ¿Por qué?
- El mundo y la imaginería de Guillermo del Toro está en las antípodas de cualquier obra de los Hermanos Grimm o película de Disney o entrega del mago con gafas más famoso del mundo. Enfermizo, viciado y retorcido, el cosmos del director mexicano parece fruto de un cruce entre la novela de terror gótico y una de las pinturas "negras" de Goya. Este particular universo puede resultar atractivo e indudablemente original, pero es tan aconsejable para un niño como regalarle una motosierra.
- Pese a que, a priori, parece la balanza mundo real-mundo fantástico puede decantarse en favor de este último, lo cierto es que a medida que pasa la película es el cruel mundo real el que se lleva el fauno al agua y la fantasía no deja de ser un mero "entreacto".Vamos, que quien vea el tráiler de la película ya ha visto todas las escenas fantásticas que hay en el film.
- Como en cualquier película de Guillermo del Toro hay varias concesiones a la crueldad o violencia explícita, lo que se traduce en fotogramas tan desagradables que bordean lo "gore". Quizás por eso no sea una película recomendada para menores de 18 años.
Dicho esto, voy a pasar al cuento que narra Guillermo del Toro en esta película que sorprendentemente no tiene ni fauno ni hadas de por medio. Como todos los cuentos, tiene personajes muy buenos muy buenos (la niña, los maquis y las gentes del pueblo) con sus correspondientes antagonistas muy malos muy malos (el ejército franquista). Y, como en todos los cuentos, los buenos vencen y los malos pagan sus fechorías. Aunque respeto cualquier opinión y punto de vista (máxime en terrenos artísticos como el cine), lo cierto es que planteamientos de un maniqueísmo tan demagógico, pueril y "naif" me parecen adecuados cuando estamos hablando de Blancanieves, Caperucita, la Bella Durmiente y compañía, pero no cuando se habla de un hecho histórico tan complejo y traumático como fue la Guerra Civil y su posguerra.
Que hubo descomunales cabrones como el capitán Vidal (Sergi López) en el ejército franquista, sin duda. Que el ejército franquista cometió desmanes y tropelías, sin duda. Que la maldad y la hijoputez eran propiedad exclusiva del ejército franquista, pues mira no. Cualquier persona que no se deje llevar por el fanatismo reconocerá que en la Guerra Civil, como en cualquier guerra, se cometieron injusticias y atrocidades en ambos bandos y que, igualmente, hubo buenas y malas personas a uno y otro lado de la trinchera. Por eso, ópticas tan "infantiles" como "estos eran muy buenos y estos eran muy malos", especialmente cuando se habla de hechos históricos, pues como que me dan un poco de alergia. Y quede claro que diría lo mismo si el planteamiento fuera el contrario y presentara a los maquis como una caterva de desalmados y al ejército franquista como los ángeles enviados por Dios para instaurar en la tierra el Reino de los Cielos (lo que me recuerda a la película homónima de Ridley Scott que sí hace una revisión honesta de una guerra como fueron las Cruzadas). A ver si me entienden: ¿Qué les parecería que alguien hiciera una película sobre la Segunda Guerra Mundial desde la óptica del Eje y mostrara a los ejércitos democráticos occidentales como unos cabrones inmisericordes sin excecpiones? Pues eso.
En resumen, en "El laberinto del fauno" el verdadero monstruo es la niña Ivana Baquero (como Dakota Fanning pero versión spanish) quien con una magnífica y creíble interpretación eclipsa al resto del reparto (en el que, nuevamente, chirría a mi gusto una Ariadna Gil que te interpreta igual a una vedette del Siglo de Oro que a una sufrida madre de posguerra...En fin). Y, para quien quiera calentarse la cabeza al salir del cine: ¿Existía de verdad ese mundo mitológico o estaba la niña "quijotizada"? Piensen, piensen...Por lo demás, esta película no es un cuento de hadas...igual que no lo fue la Guerra Civil ni ninguna guerra, así que, para otra vez, que "no me vendan el fauno". Gracias.
lunes, 9 de octubre de 2006
Los Borgia (y olé)
Pues sí, afortunadamente, el cine español anda últimamente gallardo y haciendo productos con más presupuesto y pretensiones de lo habitual. Hace semanas tuvimos el ejemplo de "Alatriste". Y, en esa misma tónica histórica, tenemos ahora "Los Borgia". Y, hoy más que nunca, las comparaciones son odiosas. Si bien en cuanto a factura técnica y promoción ambas películas caminan parejas, el acabado final no puede ser más dispar. Una te deja con demasiada miel en los labios. La otra, en cambio, te hace salir del cine con una más que agradable satisfacción. Y esta última película es "Los Borgia".Aunque esta producción tiene defectos bastante perceptibles (un presupuesto que se antoja corto para el potencial que exhibe el film y algunos cabos sueltos en la trama), lo cierto es que los disimula con sobrada eficacia y talento. Y ello se debe a una acertada dirección de Antonio Hernández, un guión que cuida el contexto histórico y plantea personajes que se sostienen por sí solos, una dirección artística y vestuario encomiables, una música tan mesurada como elegante y, sobre todo, un gran reparto de actores. He de reconocer que tenía cierta inquietud ante un reparto poblado por numerosos rostros conocidos de la pequeña pantalla (Sergio Peris Mencheta, Sergio Muñiz, Roberto Álvarez, Roberto Enríquez, Diego Martín, Antonio Valero...) ya que películas donde estás cada dos por tres murmurando "Anda si este sale en la serie de..." suelen defraudarme bastante. Pero esta vez no. Todo el elenco, repito, todo el elenco hace un trabajo dignísimo y creíble, construyendo unos personajes que sostienen por sí solos la historia.
Y, llegados a este punto, me gustaría hacer una mención especial a los excelentes trabajos de Lluis Homar, quien realiza una magnífica interpretación del poliédrico papa Alejandro VI, Sergio Peris Mencheta, que encarna con excelente contundencia al oscuro y atormentado César Borgia, y María Valverde, que demuestra con su interpretación de Lucrecia Borgia que no es casualidad que esta chica con cara de madonna renacentista tenga ya un Goya en su haber.
En definitiva, "Los Borgia" es una película que ofrece dos horas de historia y entretenimiento con maestría y humildad y nos acerca de un modo creíble a esa extraña y legendaria familia valenciana que conmovió los cimientos del Vaticano e Italia a finales del siglo XV. ¡Ah! Sí, sale Paz Vega, pero poco. Lo bueno si breve...dos veces Borgia.
viernes, 29 de septiembre de 2006
El idiota
Definición de "idiota" según la RAE: "Que padece de idiocia // Engreído sin fundamento para ello // Tonto, corto de entendimiento". Bien, partiendo de esta definición, metámonos en harina: Todos sabemos que el ambiente nacional está "cargadito", que en el trabajo la competencia es muy dura y que, en el mundo de la comunicación, las audiencias lo son todo. Igualmente, a nadie se le escapa que en el mundo de la prensa, radio y televisión hay mucho divo y que entre divos las envidias y roces están a la orden del día.
Dicho esto, la polémica está en las palabras que dedicó esta semana Luis del Olmo a Federico Jiménez Losantos: "A Federico Jiménez Losantos lo subiría a los altares, muy alto, y luego pondría una bomba en esos altares". Y ahora, por partes:
- Que Federico Jiménez Losantos y Luis del Olmo no quedan para irse de copas, cierto. Que Federico Jiménez Losantos es un hombre que parece vivir en permanente estado de cabreo, cierto. Que Federico Jiménez Losantos tiene tanta habilidad dialéctica y mordacidad que su lengua es letal, cierto. Que Federico Jiménez Losantos se ha llevado buena parte de la audiencia destinada otrora a seguir a Luis del Olmo, cierto. Que Federico Jiménez Losantos es especialista en crearse enemigos dentro y fuera de su propia trinchera, cierto. Que a Federico Jiménez Losantos también se le ha calentado la boca, cierto. Que Federico Jiménez Losantos jamás ha dicho algo semejante a lo dicho por Luis del Olmo, cierto.
- Desear poner una bomba a alguien es de desalmado. Querer poner una bomba a un altar es de hijo de puta. Decir que quieres poner una bomba a alguien subido a un altar es de idiota, con el Diccionario de la RAE en la mano.
- Que Luis del Olmo es un divo que se cree por encima del Bien y del Mal y que actúa con una suficiencia que ni un gallo en un corral, cierto. Que Iñaki Gabilondo y Federico Jiménez Losantos son otros "gallos", cierto. Que Luis del Olmo no levanta cabeza radiofónica desde hace años, cierto (Ya quedan en el recuerdo la gloriosa época de "Protagonistas" con "El debate del Estado de la Nación" con Tip, Chumy Chúmez, Ussía, etc.). Que Luis del Olmo actúa como un idiota, cierto. Que a Luis del Olmo le queda un mínimo de humildad e inteligencia, sí, y por eso ha pedido disculpas. Que, según Luis del Olmo, dijo aquello en tono de broma, demuestra la gracia y "arte" que tiene para el humor este buen señor.
Así que, a ver si de esta pequeña fábula todo el mundo se queda con estas moralejas:
1) Las idioteces ni se dicen ni se hacen y tampoco deberían pensarse.
2) El único idiota que merece la pena es la novela homónima de Fedor Dostoievski.
3) Y a ti, Luis del Olmo, que parece que te has caído del ídem, para la próxima vez, procura no ser tan necio.
El sanedrín catódico
Salía esta semana la noticia en prensa de que La Sexta, la última cadena en aparecer en la pequeña pantalla, ha retirado de su programación una serie de manga erótico (ni siquiera se podría calificar de "hentai") por las airadas protestas del tipo de asociaciones e instituciones que cualquiera ya se imagina. Que si no era una serie apropiada, que si se fomentaba la pedofilia...A ver, frenen el carro, señores: 1) La serie se emitía a las 02:00 horas de la madrugada y se supone que ya no hay ningún menor a la vista, salvo que sus padres prefieran que se vaya a la cama con las lumis en vez de con los lunnies, 2) Sabido es para cualquier aficionado al "manga" o al "anime" la tendencia de los dibujantes japoneses a "infantilizar" los rasgos de muchos de los personajes, aunque sean octogenarios de lavativa en mano, 3) A esas horas, si alguien zapea con el mando, comprobará que hay más carne en la parrilla que en el "De María" a la hora de comer. 4) Por muy criticables que sean, son dibujos animados y no personas de carne y hueso, como son los protagonistas de series, películas y programas que hacen la calle a esas horas en muchos de los canales televisivos. Pero ya da igual. Este argumentario es de cara a la galería puesto que La Sexta ya ha retirado la serie.
Y, llegados a este punto, yo me pregunto cuál es el baremo que maneja ese sanedrín catódico para escandalizarse por unas cosas y hacer la vista gorda en otras. Y lo digo porque uno ya se cansa de tanta paradoja e hipocresía. ¿Claman contra esa serie hasta que "cae" mientras bazofia como TNT sigue en antena? ¿Califican de perjudicial para la infancia todo lo que huele a "manga" y dejan que las series de cierta bióloga con bótox en el cerebro se emitan en horarios de máxima audiencia? ¿Es mejor dar leña a series de dibujos animados en lugar de a programas vespertinos tipo "El diario de..." en los que el tema del día puede ser perfectamente "Me tiré a la Jessy en la discoteca y ahora me quiero cambiar de sexo para reconciliarme con mi padre biológico"? ¿Qué es más deplorable: un dibujo diciendo o haciendo vulgaridades o un "homo supuestamente sapiens" diciéndolas y haciéndolas durante todo el día en programas como "Gran Hermano"? O, si a La Sexta nos ceñimos y puestos a ser exquisitos, ¿por qué extraña razón el sanedrín permite que se siga emitiendo en horario estelar esa calamidad de serie llamada "SMS" que compendia y multiplica los peores defectos de acnéseries como "Al Salir de Clase" y "Compañeros"?
No se trata de defender las series manga sino de que uno se cansa de tanta hipocresía, tanto golpe en el pecho, tanto rasgarse las vestiduras y tanto sanedrín catódico. Aquí o jugamos todos o se rompe la baraja. Así que menos grito en el cielo y más coherencia, por favor.
lunes, 25 de septiembre de 2006
A los gatos les gusta la cultura
Fue la noche de un sábado 23 de septiembre. Con nocturnidad y sin alevosía, un millón de personas tomó Madrid. Y no para beber ni bailar ni manifestarse. Eso no sería noticia. Lo extraordinario es que un millón de personas dedicaran toda una noche en Madrid a empaparse-empacharse-emborracharse de cultura. "La noche en blanco" se llamaba la iniciativa. No podemos colgarnos la medalla de ser los creadores (porque Riga, Roma, Bruselas y París también están en este tren), pero sí que nos debemos colgar la sorprendente medalla de que una iniciativa cultural de este calibre haya sido un éxito en un país como España, en una ciudad como Madrid y encima por la noche. Eso sí que tiene mérito torero. "¿Que si voy de copas? No, voy al Thyssen". Con un par, sí señor.
Me da igual si el 23 de septiembre hubo una eclosión masiva y nocturna de snobs. Me da igual si esa noche salieron a la calle todas esas personas a las que les da alergia pagar la entrada de algún museo o institución cultural. Me da igual si Alberto I, el Faraónico se quiere apuntar el tanto. Los hechos hablan por sí solos: Más de un millón de participantes, 284 entidades implicadas, un programa con cerca de 240 actividades artístico-culturales repartidas por todo Madrid desde las 21:30 horas del sábado hasta las 07:00 del domingo y decenas de fotos que dan fe de todo ello. Ha sido la mayor orgía cultural que se recuerda en los últimos decenios (y me quedo corto, creo). Y todo esto, como digo, en Madrid y de noche.
Es cierto que en España cualquier persona ve un "Gratis" y se queda hipnotizado. Y no menos veraz es que en nuestro país alguien ve una cola kilométrica (como las que afloraron en la noche de autos) y, o bien pregunta para qué es, o bien se suma a la cola sin preguntar, a ver qué pasa. Pero lo acongojante de "La noche en blanco" es que todas las ofertas eran culturales y todas tenían más cola que el INEM ("¿Qué hice anoche? Pues estuve en la cola de la Biblioteca Nacional, y también en la del Teatro Real, y en la de la Plaza Mayor..."). Y uno empieza a creer que sí, que de verdad hay gente que ve La 2 o que lee los libros que se compra o que no presume de Prados ni Reinasofías sin haber puesto jamás un pie en ellos. A esto hay que añadir que uno de los grandes valores de iniciativas como ésta es que permiten (re)descubrir el encanto de una ciudad en la que la monotonía y el caos diario todo lo eclipsa. Porque, pese a que el Ayuntamiento de la capital se esfuerza por dar a conocer durante todo el año sus tesoros culturales, esto suele pasar desapercibido para el homo madrilensis ya que, como muy bien dice Ángel Antonio Herrera, "Madrid no deja ver Madrid".
¿Que si yo estuve en "La noche en blanco"? Claro. Fui al Palacio de Comunicaciones (la exposición bueno...pero el interior de ese edificio es precioso), escuché los berridos de ultratumba de la Casa de América (¿Dónde estaba Iker Jiménez?), presencié la escalada humanoide de la Puerta de Alcalá, estuve en la cola del Thyssen y, como broche, acudí a una visita guiada por el Madrid "antiguo" (el de los Austrias, vamos) a la que querían ir mil personas más. Completita la noche.
En definitiva, ¿que a los gatos nos gusta la "marcha" nocturna? Claro. De hecho es la segunda explicación de por qué a los madrileños se nos llama "gatos" (La primera se debe a las habilidades como escaladores-trepadores de los conquistadores cristianos del Madrid medieval, que ascendían a mano desnuda por las murallas y los acantilados cual felinos). ¿Que a los gatos nos gusta la cultura, aunque sea de noche? Desde el 23 de septiembre de 2006, está claro que sí.
martes, 19 de septiembre de 2006
La paja en el ojo ajeno
Soy consciente de que este es un artículo que, casi con toda seguridad, no va a gustar a todo el mundo. Bien, dicho esto, vamos al tema.Por si estaba poco animado el sarao internacional, ahora el Papa se ha unido a la fiesta merced a una cita no muy aconsejable para decir en público y menos en los tiempos que corren. La intención del discurso que el Santo Padre pronunció el pasado martes 12 de septiembre en Ratisbona (Alemania) era, hablando claro, fomentar que todas las religiones se llevaran bien, que hablando se entiende la gente, que liarse a mecos no soluciona nada, "paz y buen rollito", talante...Pero eso ya no importa: demagogos, integristas y medios de comunicación se han encargado de quedarse en la cita de marras. Y, aunque el Papa ya ha pedido disculpas y dado explicaciones, el asunto es más espinoso que una convención de erizos. Puesto que, analizando este tema, es fácil encontrar detalles, cuando menos, paradójicos, intentaré ser lo más claro posible:
* La cita: Benedicto XVI, en su discurso del martes, citó un diálogo del siglo XIV en el que el emperador bizantino Manuel II le decía a un erudito persa: "Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba". (Toma ya.Si con estas palabras, el Papa intentaba apagar un fuego...creo que debería cambiar de asesor)
* Quién la ha utilizado: El representante de la Iglesia católica (El Papa, el Santo Padre, el Sucesor de Pedro, etc.). Y, sí, antes de que me lo recuerden demagogos, ateos y agnósticos militantes, es la "misma" Iglesia que promovió las Cruzadas (unas hostias de presupuesto hollywoodiense en la que los infieles de un lado intentaban pasar por la piedra a los infieles del otro para quedarse en propiedad los Santos Lugares. Vamos, una especie de partida de Monopoly con mucho "me cisco en tu divinidad" de por medio), la misma que organizó la Inquisición (que hizo de la envidia, la calumnia y la injuria unas armas de destrucción masiva), y la misma que, en algunos lugares y momentos, evangelizó en plan Rambo. Y sí, eso, lamentablemente, lo hizo la Iglesia y siempre estará ahí. Pero déjenme que recuerde también a esos mismos demagogos, ateos y agnósticos militantes, que la Iglesia es también la que en muchas ocasiones ha puesto los testículos y la dignidad sobre la mesa aun a costa de engrosar la lista de mártires y la misma Iglesia a la que pertenecen l@s misioner@s que han malvivido y muerto en zonas miserables, mientras algún demagogo de corbata y talonario la criticaba tomándose el café caliente (Es muy cómodo criticar desde un medio de comunicación o en una mesa redonda rodeado de encorbatados templagaitas cuando tu máxima preocupación puede ser si gotea el grifo del baño o si te queda bien el traje. Pero hay otras personas cuya mayor preocupación es que quienes tienen alrededor puedan sobrevivir como seres humanos, aun a riesgo de que no llegues con vida al final del día y esas personas, las ha puesto y pone, casi siempre, la Iglesia). La Iglesia es una institución milenaria y en ese tiempo (que es muuuuucho) ha hecho cosas muy buenas y cosas muy malas y nos podríamos tirar meses discutiendo unas y otras. Lo que es absurdo, gilipollesco, infantil y maniqueo es quedarnos sólo con una parte del argumentario para decir "La Iglesia es malíííísima" o "Lo que hace la Iglesia, bien hecho está".
* A quién ha ofendido: Al Islam. El mismo Islam que regaló a la Humanidad miríadas de avances y conocimientos científicos y culturales (en siglos en los que el cristianismo estaba en la pocilga y con las luces apagadas). Y quien lo niegue es, directamente, gilipollas. Pero también es el mismo Islam que tiene en su historial las Cruzadas (o Guerra Santa o Yihad); el mismo Islam en el nombre del cual se han cometido y cometen barbaridades contra la dignidad humana o se "manifiestan", cada dos por tres, cientos de energúmenos; el mismo Islam cuya versión mala-retorcida-siniestra ha permitido que surjan como setas grupos terroristas que han bañado en sangre medio planeta en los últimos decenios. Y quien niegue esto es también gilipollas. Así que, al igual que en el punto anterior, ni el Islam es "La Bestia" ni tampoco "El Islam es fetén".
* Qué ha pasado: Que el mundo islámico y todos aquellos que están deseando que la Iglesia/el Papa estornude para decir "Te jodes", pues se han puesto (y razón no les falta) con un cabreo que ni un aficionado del Atleti a final de temporada.
* La paradoja: Resulta, cuando menos curioso que, para protestar contra la cita y la madre que nos parió, se hayan organizado manifestaciones y actos que de pacífico tienen lo mismo que Terminator.
* La sorpresa: El presidente iraní y uno de los malos de la película occidental, Mahmud Ahmadineyad, ha salido en defensa del Papa Benedicto XVI.
* ¿Qué se debería hacer?: 1) Que alguien se preocupe por captar y recordar la intención del mensaje (cagadas aparte) del Papa: La paz y el respeto mutuo es la base de la convivencia humana y esto no debe olvidarse a la hora de hablar de religión y creencias. 2) Que echen al botarate que no quitó la polémica cita del discurso de Benedicto XVI (Repetir una gilipollez eleva al cuadrado la estupidez de quien la repite). 3) Que t-o-d-o-s nos dejemos de tanto maniqueísmo y demagogia y dediquemos el tiempo a hacer un ejercicio de memoria y a hablar con sensatez. 4) Que de una vez por todas no haya ningún gilipollas ni hijo de puta que utilice la religión, sea cual sea, para menospreciar, humillar o atacar a ningún ser humano.
No obstante, este follón no se habría montado si todos, cristianos, musulmanes, judíos, ateos, agnósticos, omnívoros, vegetarianos y mamíferos humanoides en general hiciéramos caso de una cita que siempre será bien utilizada: "¿Cómo puedes ver la paja en el ojo ajeno y no ves la viga que está en tu propio ojo?". Pues eso.
jueves, 14 de septiembre de 2006
Un hijo de la gran puta
En contra de lo que pudiera parecer, no hablaré en este artículo de ningún político, empresario, terrorista, asesino, violador, pederasta, traficante...No. Hoy hablaré de un hijo de la gran puta. Así, a secas y con todas letras.
Seguramente, si están más o menos al tanto de las noticias, habrán visto o leído la historia de un hijo de la gran puta, natural de Aguiño (Galicia) y que responde al nombre de Juan Lado. Este cabrón, cuya madre no pongo en duda que sería una santa, se ha dado a conocer por propinar una brutal paliza a su perro, una lluvia de hostias que su vecino grabó en un vídeo que ha dado la vuelta a España. Al parecer, no era la primera vez que este "ser" maltrataba así a este animal, no era la primera vez que el pobre can aullaba y gemía de puro dolor sin siquiera morder la mano a su amo, no era la primera vez que Juan Lado demuestra lo que es: un hijo de la gran puta.
Analizando con detalle la noticia, uno no sabe qué es peor: Que exista escoria de este tipo, que, una vez más, alguien se pase por el forro de los testículos una Declaración Universal, que alguien sea capaz de atacar con tanta saña (cuando se cansó de atizar con el palo fue a por una tubería...) a un animal que de pura nobleza y dolor no atacó en ningún momento a un amo que no le dejaba escapatoria, que la Justicia (uno ya duda si escribirla entre interrogantes) condenara tal salvajada con sólo 6.000 euros de multa y la retirada del animal (que murió poco después a consecuencia de la brutal paliza), que este desalmado volviera a tener dos cachorros de perro después de que la Justicia le retirara al perro de las imágenes; que unas decenas de gañanes le aplaudan a su entrada en el juicio y amenacen e insulten al vecino demandante (cuyo perro, por cierto, murió envenenado...); o que este hijo de la gran puta llamado Juan Lado tenga la nula vergüenza de decir que todo son mentiras. Creo que, por encima de todos estos repugnantes detalles, lo peor es que alguien que se califique de ser humano (al que se le supone, por nacimiento, raciocinio y corazón) pueda tratar así a un animal y más a un perro.
Yo tengo desde hace trece años un perro y nunca me cansaré de dar gracias a Dios, el destino, el demiurgo o la fortuna por haberlo puesto en mi vida. Sólo, repito, sólo alguien que haya podido compartir su vida con un perro puede saber el verdadero significado de palabras como "nobleza", "lealtad", "cariño", "entrega", "compañerismo", "apoyo", "honestidad"...Eso es difícil, muy difícil descubrirlo gracias a una persona, pero un perro te lo enseña y demuestra desde el primer minuto que está a tu lado y nunca deja de hacerlo. Podría estar hablando de este tema durante horas sin cansarme, pero este artículo va por y para un hijo de la gran puta. Así que vamos con él.
A ti, Juan Lado, hijo de la grandísima puta, lo único que me apena es no conocerte en persona para poder darte caricias iguales a las que regalas a tu perro, porque casos como el tuyo, escoria, hacen que sea una verdadera lástima que matar a alguien sea delito y pecado. Pero bueno, cabrón, qué se le va a hacer. A ti, Juan Lado, hijo de la gran puta, me encantaría verte empalado en la plaza de tu pueblo para que te vitorearan la caterva de payasos agrestes que te aclamaban y defendían en el juzgado y en la televisión (una turba de humanoides a los que si se les fusilara lo único de valor que se perdería serían unas balas). Y lo único que desearía en ese caso no es que murieras rápido para evitarte el sufrimiento, sino que no soplara el aire, para evitar que tu hedor se esparciera.
Y es que el ser humano es así: vemos a alguien hostiar a una mujer, niñ@ o ancian@ y ponemos (con toda la razón) el grito en el cielo, la policía y en el juzgado, por si acaso. Pero cuando alguien hostia a un animal, ya...Es otra cosa. Siempre habrá algún gilipollas (ese colectivo tan en auge) que intente contemporizar o, peor aún, justificar y sacar tajada de acciones como éstas. Y quien dice hostiar, dice abandonar. Que igual de hijo de la grandísima puta es quien maltrata a un animal que quien lo abandona. ¿Qué pensarían si vieran a decenas de ancianos o niños abandonados a suerte y con cara de "¿Qué he hecho mal?" en las cunetas de las carreteras o en estaciones de servicio? ¿Qué pensarían si el destino de todas esas personas abandonadas fuera la muerte (por accidente, atropello o inyección letal)? ¿Qué pensarían si a alguien que es todo cariño le diéramos la patada por "comodidad" como si fuera un juguete roto? ¿Qué pensarían si, a los pocos meses de tener un hijo, unos padres lo dejaran en la calle porque ya se les ha pasado la fiebre del "capricho"? Pues eso, lo que yo decía: hijos de la grandísima puta.
Como final de este artículo, sólo quiero animar desde aquí a denunciar inmediatamente estos "comportamientos" y, si tienen tiempo y corazón, a colaborar con asociaciones como El Refugio o a consultar portales como TodoPerro.es. Por lo demás, espero que tú, Juan Lado, no indigestes demasiado a los gusanos cuando fallezcas (ojalá pronto), so hijo de la gran puta.
viernes, 8 de septiembre de 2006
Los Cien Mil Hijos de José Luis
El ser humano es así. Tendente a agarrar el brazo entero si se le ofrece la mano. Propenso a coger todo lo que sea gratis, aunque sea una tesis sobre el apareamiento de los caracoles. Aficionado a la demagogia y las papanatadas grandilocuentes cuando nos hallamos en un contexto de política y poder. Así es el ser humano.
Resulta que ahora en La Moncloa y aledaños andan con cara de susto y de "Pepe, ¡¿qué hacemos?!". Claro, es lo que tiene. Si organizas unas jornadas de puertas abierta y barra libre gratis, lo normal es que la convocatoria sea un éxito. Y eso, en materia de inmigración, es lo que hizo la versión leonesa de Mr. Bean cuando terminó de creerse que sí, que de verdad había ganado las elecciones generales. Es como irte, qué sé yo, a Sudán, con un camión lleno de víveres y un megáfono y ponerte a berrear: "¡Qué bonito y qué fresco tengo toooodo oigaaaaaa! ¡Vengan, vengan, que es graaaaatis!" y en apenas segundos ya no quedan ni víveres, ni camión ni megáfono ni nada. Pues eso. Inmigra que algo queda.
El Presidente de Honor de la agencia de viajes "Cayuco Tours", José Luis para los amigos, tiene ante sí un problemón, pero problemón, problemón. Resulta que la República Africana de Canarias (anteriormente, las Islas Afortunadas) ya no da abasto. Normal.
- Antes la solución era mandar a los cayuconautas a otras regiones, lo cual era como limpiar el suelo metiendo la mierda debajo de la alfombra.
- Luego se intentó hablar con los países de origen de estas pobres gentes (pobres sobre todo después de pagar al ameno trayecto África-Canarias en esos magníficos botes) y resulta que los gobernantes dicen que sí, que vale, pero que "Tú-darme-dinero-si-tú-querer-no-más-mi-gente-en-tu-tierra", porque lo que se dice democracia no han aprendido mucho en los últimos decenios, pero la sensibilidad comercial...ni en Wall Street oye.
- Y ya, como último recurso, se pidió recientemente ayuda a la Unión Europea (ese club social de gente bien que se reúne de vez en cuando para hablar en varios idiomas durante horas y no hacer nada en concreto) y nos miraron con gesto de "Paso-en-mus" y con una palmadita en la espalda (que en estos casos es como una patada en el glúteo) nos mandaron a casita.
¿Y el problema? Ahí sigue.
Y es que "Cayuco Tours" es un negocio en auge. La oferta es muy completa: Minicruzero muy animado hasta Canarias (Antes iban a Andalucía, pero el paisaje no es el mismo). Recepción de las autoridades. Entrega de mantas, cafés y bocadillos. Alojamiento en régimen de pensión completa. Aprendizaje gratuito del idioma a cargo de voluntarios. Vuelo hasta la península y posibilidad de inserción laboral como "Top Manta" en Madrid o Barcelona. Entre eso y quedarse allá en África comidos por la miseria, ustedes me dirán.
Total, que el problema de la inmigración va cogiendo tintes de chapapote...y ante esto, el gran estadista occidental que acude sonriente al nombre de "José Luis", ha decidido que sean los subalternos los que lidien este toro y así tenemos a The Mummy Fernández de la Vega, Rubalcaba (qué escalofrío...) y a Caldera A presión poniendo cara de "Harry el Sucio" y diciendo "Ojito, ojito...que como vengáis más...os...os...os...vamos que...os quedáis sin bocadillo". Amedrentador, sin duda. Seguro que no vuelve a zarpar ningún cayuco más. Fijo.
El caso es que con tanta demagogia, tanta improvisación e incompetencia y tanto mirar para otro lado, los batallones de la desesperación siguen desembarcando y en las costas de África hay más de un hijo de la gran puta que se está haciendo de oro. A lo mejor un remedio sería que, dentro de la oferta turística, se incluya una estancia en La Moncloa con todos los gastos pagados y convivencia con la familia habitante de ese entrañable hogar. A lo mejor así se les quitaban las ganas a todos. No sé. Todo sería ponerse. De momento, la invasión de los Cien Mil Hijos de José Luis sigue...y, ésta, como la de 1823, no trae más que problemas, problemas, problemas.
jueves, 7 de septiembre de 2006
Oh, capitán, mi capitán...Alatriste
Tenía que verla. Aunque sólo fuera por todo lo que se han gastado en promoción. Aunque sólo fuera porque prometía ser honestamente histórica (con todo lo que eso significa). Aunque sólo fuera porque es de las pocas películas españolas actuales que no son ni la versión genital de las españoladas de los 60' y 70' ni un dramón en el que se cuentan cosas que pasan cada día y los críticos y snobs aplauden con las orejas. Aunque sólo fuera porque está relacionada con ese estupendo bellaco llamado Arturo Pérez-Reverte. Sí, he ido a ver "Alatriste".Una película que, como un buen cuadro, tiene sus luces y sus sombras, sus trazos geniales y alguna que otra pincelada que no sabes muy bien por qué está ahí.
Lo mejor: Viggo "Aragorn" Mortensen, por su camaleónica transformación y la honestidad con que se pone en la piel del ya inmortal personaje de Pérez-Reverte. La dirección artística y la iluminación: Tan magistrales ambas que hay escenas en los que crees estar dentro de un cuadro de Velázquez, Zurbarán o Ribera. Algunos de los secundarios: Juan Echanove, Eduard Fernández, Enrico Lo Verso, Javier Cámara, Elena Anaya y Eduardo Noriega bordan sus personajes. El guión: No por el guión en sí, que tiene notables (y casi imperdonables) carencias, sino por el esfuerzo que habrá dedicado Agustín Díaz Yanes, director y guionista de la cinta, para adaptar cuatro de las cinco novelas de la saga de Alatriste (El capitán Alatriste, El sol de Breda, El oro del rey y El caballero del jubón amarillo) y, al mismo tiempo, intentar contar cómo España se pegó el hostión desde lo más alto, allá por el siglo XVII. Y, por último y no menos importante, la ausencia de cualquier pretenciosidad.
Lo peor: Ciertas lagunas que hay en el guión (justificables, sí, pero tan evidentes que chirrían), el experimento fallido de Blanca Portillo (si su personaje hubiera sido mudo...todavía, pero...), Ariadna Gil intentando hacer teatro en verso (después de eso, queda claro que lo suyo es el cine, a secas), la desaprovechada Pilar López de Ayala (un poco más y sale de extra), algunos postizos demasiado postizos (hay perillas y bigotes que...) y la extraña voz de Alatriste (ronca, con laringitis, aguardentosa, medio guiri...uno no sabe exactamente qué le pasa al capitán en la voz).
En resumen, "Alatriste" es una película entretenida (lo cual, mirando el cine español actual, es digno de asombro y de agradecer) y con una calidad técnica evidente (se mire por donde se mire). Quiero pensar que es una película hecha esencialmente para consumo interno (pues obvia conocimientos históricos y culturales más o menos sabidos por cualquier español, pero que fuera de nuestras fronteras no tienen por qué saber) y que intenta decir a la industria y público de este país "Hola, somos capaces de hacer una película así". Por eso, yo creo que el valor de esta película no está tanto en el trío Mortensen-Reverte-Alatriste, sino en el hecho en sí de que en España nos hayamos atrevido a hacer una película tan grande, tan distinta (que alguien me recuerde alguna película española del último decenio que no sea algún dramón social o una infumable comedia de humor genital) y con tanto esfuerzo. Eso sí que es un hito. A este paso, en diez años le estaremos echando el aliento en el cogote a Hollywood. Creo que, con este film, el cine español acaba de poner su particular pica en Flandes. ¿Quién si no Alatriste podría haberlo hecho?
Orgullo patrio: La Selección (La de baloncesto, claro)
Estas cosas es mejor escribirlas con sosiego y habiendo dejado atrás toda la resaca festiva, de la cual mi garganta aún está pagando factura. Por eso, después de los partidos y las celebraciones y los gritos y las lágrimas de alegría y los abrazos y los botes y los cánticos "oéoéoé", escribo este artículo. Y va dedicado para la Selección que más (y con más argumentos) me ha emocionado en mis últimos 26 años (y soy de la cosecha de 1980 así que...).Va dedicado a esos profesionales como la copa de un pino (casi literalmente) que se han ganado el respeto, la admiración y el reconocimiento de todo el mundo (que tenga dos dedos de frente y/o dos ojos en la cara). Va para esos españoles que en la tierra del Sol Naciente dijeron alto (muy alto) y claro que España no es el país que siempre se va a casa con el rabo entre las piernas en los Mundiales de Fútbol (y las Eurocopas y ciertos partidos de preparación y...), sino que España es el país que gana de forma incontestable un Mundial de Baloncesto. Y esto, en un país como el nuestro en el que tradicionalmente el baloncesto ha sido el feúcho que veía resginado como el playboy del fútbol se las llevaba a todas de calle, tiene mérito, mucho mérito, muchísimo mérito.No quiero ni voy a redundar en lo que ya se ha repetido hasta la saciedad: Qué clase, qué calidad, qué desparpajo, qué intensidad, qué concentración, qué humildad, qué valor, qué capacidad de superación...Todo eso ya ha quedado claro para el mundo (A no ser que se sea ciego poco aficionado a la radio, sordo con aversión a la televisión, ermitaño sin cobertura o un snob intelectual de esos a los que les encanta situarse en planos paralelos a la realidad). Lo que sí me gustaría decir es que lo hecho por el equipo nacional de baloncesto (y no quiero destacar a nadie por encima de nadie porque han demostrado que son, en todos los sentidos, un equipo colosal) me ha emocionado tanto como descubrir el valor de los espartanos en la Batalla de las Termópilas, recordar las pelotas que pusieron sobre la mesa los españoles cuando a Napoleón le dio por jugar al Risk con nosotros o escuchar en el cine la gallarda y genial última frase de Alatriste "Decidle al Duque de Anjou que gracias, pero que somos un Tercio español". Olé, chicos, olé.
Por todo ello, esta crónica se podría resumir en una sola palabra: GRACIAS. Pero como sabida es mi incontinencia verbal pues he escrito este artículo, sobre un equipo que se merece no bajar nunca del lugar que se han ganado en el Olimpo y nuestra memoria, un artículo que, como decía al comienzo era mejor escribir con sosiego y habiendo dejado atrás toda la resaca festiva. Aunque, llegados a este punto, sólo me apetece decir una cosa: ¡¡VIVA LA MADRE QUE OS PARIÓ!!
martes, 25 de julio de 2006
¡A mí que no me vengan con cuentos!
A mí que no me vengan con cuentos…¿Alguien se ha parado a pensar en sus protagonistas?
Ellos…
Aladín: un playboy árabe con dinero robado a unos primos de los de Al-Qaeda.
Bambi: un hippy con problemas freudianos.
Bestia: un salvaje onanista y misógino que odia depilarse.
El Flautista de Hamelin: un pederasta melómano.
El Gato con Botas: un felino que se siente hombre pero se pone botas de plataforma.
El Lobo: el clásico tonto que haga lo que haga siempre la palma y encima no se afeita.
Mogli: un zoofílico afincado en la India y que se lo monta con osos, monos, panteras...
Pinocho: un capullo tirolés barnizado con un padre que podría ser su bisabuelo.
El Príncipe: un putero que las liga con un cuento detrás de otro...y siempre caen.
Pulgarcito: un espabilado que hace rutas con migas.
El Soldadito de Plomo: un militar salido al que no le sientan bien los calentones.
Los Tres Cerditos: unos chapuzas aficionados a la bricomanía a gran escala.
Ellas…
Alicia: una niñata adicta a los alucinógenos.
Bella: una pueblerina de buen ver que se enamoró de un feo con posibles.
La Bella Durmiente: una conejita playboy con problemas de sueño.
Blancanieves: una canguro a la que no le importa el tamaño.
La Bruja: una lesbiana octogenaria obsesionada con las adolescentes.
Caperucita Roja: una ingenua comunista y con problemas de miopía.
La Cenicienta: una asistenta que pegó un braguetazo en un cocktail con un fetichista.
La Sirenita: una nudista que huele a pescado.
¿Y qué decir de sus autores? ¡¡Todos unos putos cuentistas!! ¡Vivieron de contar mentiras!
Yo, desde luego, no leeré ni un cuento leeré a mis hijos.
lunes, 10 de julio de 2006
Allez la France...à maison!
Et maintenant que, messieurs? Díganme. Estoy deseando escuchar sus explicaciones. ¿He dicho explicaciones? Perdón, quería decir "excusas". Resulta que nuestros vecinos vencen a España (para ellos, los africanos allende los Pirineos) y uno duda si Napoleón perdió la Guerra de la Independencia. Vencen a Brasil (ese equipo que juega, pero sólo en los anuncios, con diez estrellas y un gordo) y parece que Pelé nació en Versalles. Y ahora llegan a la final y los del país de la bota (de plataforma drag queen) les echan de un puntapié. Très bien, France. Avec une paire.
No engañaré a nadie si digo que en la final del Mundial de Fútbol yo iba con Italia. ¿Motivos? 1) Es difícil, muy difícil, que alguna selección del mundo me caiga peor que Francia. 2) La modestia de la que han hecho gala los galos, valga el juego de palabras. 3) Para cosas de fútbol, soy rencoroso, ya ven y aún recuerdo quién echó a España del Mundial. 4) Italia me cae bien. Son simpáticos estos chicos. Hasta para calzarte un guantazo sonríen.
En cuanto a los equipos:
Francia - Bien, de entrada, eso no es un equipo de fútbol. No. Un equipo de 18 negros y 4 blancos no es un equipo de fútbol. Es un equipo de la NBA. Teniendo esto presente, debo decir que Francia, a fecha de hoy, son Zidane y los cuatro Don Limpio (versión bronceada) que le abrillantan el camino (Thuram, Gallas, Vieira, Makelele). Y eso está muy bien, pero cuando te las ves con un equipazo donde todos los jugadores se dejan el hígado o te lo parten a ti (véase Italia), pues...el futuro pinta makelele. Además del toque exótico, Francia es un equipo que cuenta con un cantante de karaoke (Barthez), un payaso (Henry) y un engendro digno de H.P.Lovecraft (Ribery). Un equipo peculiar, sí señor.
Italia - Viendo a este equipo, uno duda si estos chicos se dedican al fútbol y, cuando pueden, a la moda, o al revés. La mayoría parece que vienen de desfilar con modelitos de D&G, Versace, CK...¡Qué repeinados! ¡Qué apolíneos! ¡Qué "peelings"! . Y digo la mayoría porque también está Gattuso, a quien un servidor se lo imagina debajo de un puente con su tetrabick de "Don Simón", berreando "La Traviata" y oye, niquelado. Lo fundamental que hay que saber de los azzurri es que Italia, nunca, jamás, ha jugado al fútbol. Ha jugado a un deporte muy similar llamado "A que no nos ganas", un deporte muy físico, de contacto, que obedece a la máxima: "Si el balón pasa, el contrario no".
El partido:
Francia, de gallito por la vida, se quiso comer cual macarrones a Cannavaro y cía...Y se les atragantó el tema. No obstante, a medida que pasaba el partido, parecía que los hijos de Robespierre iban a llevarse el gattuso al agua y en estas Zidane perdió la cabeza...que fue a parar al pecho de Materazzi. Roja y a jubilarse. Curiosa forma de despedirse del fútbol. Se volvía a equilibrar la balanza. Llegaron los penaltis: Buffon homenajeó a Zubizarreta y se tiró todas las veces al lado contrario por el que entró el balón. Y, como iba de homenajes la cosa, Trezeguet rindió tributo a Raúl y falló un penalti en un momento decisivo. Italia, tetracampeona. Mamma mía!
¿Y ahora qué?
Italia: A celebrarlo, que bien merecido lo tiene. Nunca un cerrojo abrió tantas puertas.
Francia: Media selección, al geriátrico. El país, a esperar a que se les bajen los humos y puedan ver algo. Y Ribery, de vuelta a Notre-Dame a tocar las campanitas.
España: A pasar envidia sana (o insana) de Italia.
Españoles...el Mundial...ha muerto.
lunes, 3 de julio de 2006
Consejos para sobrevivir en una película de terror
Después de tener una sobredosis de cine de terror este fin de semana (tras ver el entretenido remake de "Las colinas tienen ojos" en el cine y el digno remake de "La matanza de Texas" en DVD), y habida cuenta de mi afición por el género de las películas de terror, expondré a continuación unos consejos que debería seguir cualquier personaje de una película de terror que no sea el asesino. Y sí, para quien le suene esta suerte de manual, diré que me inspiro en la mítica lista que se enuncia en uno de los clásicos modernos del género: "Scream".1) No decir nunca, bajo ningún concepto, frases como: “Ahora vengo”, “Vuelvo enseguida”, “Esperadme aquí”, “Tranquilos”, “No me pasará nada”.
2) No hacer nada por sexo, fama o dinero.
3) No tener pareja al comienzo de la película.
4) No tener una edad comprendida entre 18-30 años (y si se tiene, no dejar que las hormonas lo expliciten).
5) No practicar sexo (y menos en la primera media hora de película).
6) No lucir palmito (ni ellos ni ellas).
7) Si tienes un cuerpo lucible, asegúrate de ser el/la protagonista de la película.
8) Tener claro que los viajes o excursiones en grupo no son una buena idea.
9) Tener siempre teléfono con cobertura, saldo y batería.
10) Saber arrancar vehículos y abrir puertas a la primera.
11) No seguir jamás atajos poco o nada conocidos por bosques, desiertos o carreteras secundarias.
12) No pernoctar jamás en moteles apartados ni casas abandonadas.
13) Desconfiar totalmente de los consejos e indicaciones de la persona encargada de una gasolinera o bar de carretera de aspecto asqueroso o semi-abandonado. En el mejor de los casos, ir justo en el sentido contrario al indicado por dicha persona.
14) No bromear con leyendas o historias truculentas no confirmadas.
15) No cachondearse, insultar o agraviar a alguien a quien no conoces.
16) No fiarse nunca de personas de aspecto poco agraciado, deforme o mutilado.
17) Desconfiar totalmente de las personas que tienen máscara o un maquillaje extraño.
18) Por muy educado que se sea, alguien solitario en un lugar solitario no quiere compañía.
19) No adentrarse en sitios poco o nada iluminados y/o de higiene dudosa.
20) No ir a ningún sitio que no conozcas sin compañía.
21) No ser la última persona de una fila o grupo.
22) Cualquier cosa que tengas pensada, es mejor de día que de noche.
23) En caso de descubrir un cementerio de vehículos de todo tipo y época en un lugar insospechado, huir.
24) Un grito siempre es un grito y, sea lo que sea lo que lo causa, hay que huir.
25) No dejarse llevar por el histerismo ni tampoco por una tranquilidad absoluta.
26) Antes de enfrentarte al asesino, tener bien claro dónde está la salida.
27) Atizar al asesino con todo lo que se tenga a mano (Probablemente, no sentirá daño).
28) Tener clara la diferencia entre estar inconsciente y estar muerto, especialmente si hablamos del asesino.
29) No tener remordimientos en matar al asesino y asegurarte de que está muerto ( Da igual lo que hagas, seguramente, resucitará en una secuela).
30) En caso de ser superviviente de una película anterior, asegurarse de transmitir el “legado” a los nuevos protagonistas antes de que te maten.
jueves, 29 de junio de 2006
¡¡Opá...casa!!
Bien. Se ha cumplido lo que toda España quería: ¡¡La selección no ha caído en cuartos!! La lástima es que haya sido en octavos donde haya entonado el R.I.P.
Como los análisis hay que hacerlos en frío, he dejado un día de por medio para valorar el fulgurante paso (tipo estrella fugaz) de España por el Mundial de Alemania 2006. Así me he ahorrado una amplia cantidad de palabras malsonantes.
La ronda previa: Ucrania, Túnez, Arabia Saudí. Equipos fortísimos, temibles, espeluznantes. El día que consigan un trofeo para sus vitrinas causarán pavor. Las victorias conseguidas ante estos equipazos, marcarán un antes y un después en la historia de la FEF, la FIFA y Mortadelo y Filemón.
El seleccionador: El "Gandalf" de Hortaleza. La verdad, su capacidad testicular está fuera de toda sospecha: seleccionar a Raúl, Míchel Salgado, Cañizares, Marchena, Albelda requiere ser tan valiente como el general Custer. Por lo menos, siempre podrá decir que los llevó para elevar la media de edad del equipo. Sexadores de pollo y "mírame a los ojos" aparte, Luis "Matusalén" Aragonés ha apostado por un "fútbol toque" (ya saben, tocamos, tocamos, tocamos, tocamos y, por qué no, tocamos y el contrario muere por aburrimiento), lo cual está genial si nos enfrentamos a sparrings y selecciones exóticas que van a eventos como los Mundiales a hacer turismo y conocer mundo. Cuando nos enfrentamos a selecciones con galones en los hombros, eso ya es harina de otro costal. De todos modos, para crear ilusión en la afición ese tipo de fútbol está muy bien. Además, prefiero ese "fútbol toque" al "fútbol paleolítico" de Clemente. Dicho esto, ¡Camacho selección!
El equipo: Intentaré ser conciso y no extenderme mucho en cada caso. Casillas: Nuestro Job de la portería, el sufridor del 1,2,3 (goles) que va camino de los altares. Sergio Ramos: "Er Hulk de Sevilla". Si no se pasara tanto de revoluciones y resbalones, jugaría aún mejor. Pablo: Un cuellilargo que es de lo mejorcito que tenemos en la categoría "centrales". Puyol: Nuestro Conan cañí. El día que se retire, el fútbol habrá perdido un gran defensa y el heavy habrá ganado un nuevo cantante. Pernía: Exijo una prueba de ADN para comprobar que es el mismo jugadorazo que ha deslumbrado en el Getafe. Xabi Alonso: Una torre de comunicaciones en el medio del campo. Fundamental. Con un poco más de experiencia, ya sería la remilk. Xavi: El pitufo jugón. Demasiado ha hecho llegando al Mundial después de la lesión. Cesc: El crack, el niño prodigio, el Mozart del equipo. Im-pre-sio-nan-te. Senna: Black power. Villa: El hobbit metido a delantero. Quizás tenga más futuro como jockey. Torres: Mientras se cambia el look y se hace un nuevo tatuaje, juega muy bien al fútbol. Cuando sea mayor y madure, será una estrella (o de la moda o del cine o del fútbol, no lo tengo claro). Luis García: Una de las risueñas decepciones de la selección. Raúl: Anteriormente, jugador de fútbol; Profesión actual, desconocida. Ha quedado claro que no es el Cid Campeador, quien, aun muerto y acabado, ganaba batallas. Joaquín: Dos carreras, un recorte, un "pisha" y...fundido.Reyes:Una bala...perdida en este mundial. Los "reservistas": El único que no ha decepcionado es Reina, que es el único que no ha jugado un solo minuto. El resto de los habitantes del banquillo, mejor que piensen en la jubilación o en jugar Mundiales pero vía Playstation o Xbox.
Nuestro eliminador, Francia: La veteranía es un grado. Teniendo eso presente, Francia tiene una selección con más grados que el vodka. Además de veteranía, Francia tiene a lo más parecido a a los míticos Inmortales (Apunte histórico: En la Antigüedad, se llamaba así a la guardia de élite del rey de Persia. Compuesta en su mayoría por unos negros colosales que daban miedo tanto quietos como en movimiento): Vieira, Thuram, Gallas, Makelele, Malouda...El equipo galo también posee a un jugador escapado de alguna película de terror de bajo presupuesto y que responde al nombre de Ribéry (Guapo, lo que se dice guapo, no es el chico, pero ¡cómo juega!). Y, además de todo eso, tiene a Zinedine Zidane. Un crack, lo es siempre, tenga la edad que tenga. Verle jugar es el mejor argumento a favor de la jubilación anticipada de Raúl, por decencia profesional. ¿Qué tiene de malo Francia? Bueno, pues, para empezar, que son franceses y sabida es la "modestia" histórica de estas buenas gentes. Por si eso fuera poco, tienen un par de cretinos de pedigrí: el delantero Thierry Henry (que mejor que se vaya a Broadway, a ver si allí sí puede explotar sus dotes interpretativas y su bocaza. En caso de que no lo admitan en Broadway, el mejor sitio al que se puede ir es a tomar por culo) y el seleccionador Domenech (que no merece mayor comentario, porque sería un honor para él).
El partido: Francia hizo lo que soñaba: jugar con España, literalmente. ¿Por qué? Porque España no hizo nada. Al menos, nada bueno: Jugamos con 10 desde el principio (Raúl estaba en el once titular), sólo presionábamos a partir del medio del campo y sin agobios (Parecía que querían ver jugar de cerca al maestro Zidane sin interrumpirle. Luego, que le pidan la camiseta y autógrafos), la defensa estaba con un ataque de nervios, y, para completar, sacamos a corpulentos titanes como Villa o Xavi para acojonar a Vieira, Makelele y compañía. Así España seguro que hacía algo...el ridículo. Y lo hizo. Pese a los cambios que introdujo el "Gandalf de Hortaleza", el partido ya estaba visto para sentencia: los periódicos ya sacarían en portada fotos de Ribéry (y eso que no tiene lado bueno el pobre), Zidane dio su penúltima lección y los telediarios abrirían con la sempiterna cara de tontos que tenemos todos los españoles Mundial tras Mundial de fútbol (en baloncesto es otra cosa).
Conclusiones: España, lo de siempre. Opá...casa.A lo mejor al próximo Mundial...¿quién sabe? En cuanto a Francia, pues bueno, después de toda su palabrería, modestia y deportividad, sólo me queda animar a cualquier hij@ de Francia a que se pase por Madrid y lea la placa con motivo del 2 de Mayo. En caso de que no quieran pasarse por la capital española, les recomiendo que busquen en Internet o enciclopedias las siguientes palabras "Guerra de la Independencia". A ver quién sobó el morro a quién. Cretinos.
jueves, 15 de junio de 2006
"Boca nostra"
Hoy hablaré aquí de un colectivo que inspira terror económico (no, no me refiero a los Inspectores de Hacienda ni los promotores inmobiliarios ni tampoco al gremio ladronil, por muy de actualidad que estén los tres) y pánico bucal. Hoy hablaré aquí de los dentistas.
Para contextualizar: Los dentistas son el único colectivo, junto con la OPEP, capaz de subir los precios hasta niveles estratosféricos y con motivos de peso y enjundia tales como "Porque me sale de ahí". El único colectivo, junto con los psicólogos, con la habilidad para encontrar siempre algo que "arreglar" y por lo que cobrar. Un colectivo que vive por y para la sustracción con guante blanco, aunque sea de látex y esterilizado.
Dicho esto, recrearé una visita stándar a la consulta de un dentista:
* La llegada: Llegas a la hora exacta de la cita, con el corazón en un puño, el sudor cayendo patilla abajo y acordándote de la madre que parió al tráfico en la ciudad.
* La recepcionista: Modelo fashion-retro-mascachicles. Apenas te mira. "¿Qué desea?" "Estoy en la consulta de un dentista, ¿qué voy a querer? ¿Un kilo de solomillo? ¿Un piso en la playa? ¿Una suit en el Ritz?", piensas, pero luego, viendo que va en serio su pregunta, contestas "Soy Fulanito Fulánez, tengo hora con el doctor Menenganito". "Pase un momentito a la sala" (con una voz que recuerda a la naturalidad de las máquinas de tabaco o a los educados surtidores de las gasolineras, que te desean buen viaje aunque te dirijas al supermercado).
* La salita de espera: Bien, pasas a la salita de espera (¿por qué todas se parecen tanto?). Allí, en un ambiente minimalista y con una música Beethoven en chill out, te sientas y miras a la concurrencia, que hojea mecánica y silenciosamente revistas de hace varios meses. Miras el reloj. "Un momentito. Será sólo un momentito". Mientras el tiempo pasa, la puerta de la salita se abre y la recepcionista o una enfermera enuncia el nombre y apellidos de algún infortunado paciente con tal claridad que a uno le entran ganas de responder: "¡Presente!". Media hora después de haber entrado en la sala de espera y después de haber repasado todo lo que tienes que hacer cuando salgas de allí, comienzas a pensar cuál será la acepción de "momentito" que manejan en aquel lar. Miras a tu alrededor y ves que en aquel limbo de diseño sólo quedáis tú y la señora que lee la revista "El cuidado de su bonsai. El tamaño sí importa". Desesperado, imploras a Yahvé. Tres cuartos de hora más tarde, el sudor ha remitido, pero tu corazón sigue alterado, aunque por razones bien distintas, y te dan ganas de coger el cuadro que no sabes muy bien qué significa y atizar con él al hilo musical. Y es entonces, justo cuando ibas a montar tu particular versión del 2 de mayo en la salita de espera, cuando la recepcionista entra y dice: "Fulanito Fulánez". Y, disimulando tu incredulidad, contestas: "¡Vive! ¡Vive todavía!".
* La conversación por el pasillo: De camino a la sala de martirio, tiene lugar una conversación intrascendente pero poblada de sonrisas (para eso es una clínica dental) entre la enfermera que te va a atender y tú, el afectado. "¿Qué tal Fulanito?", "Bien" ,"Sígame", "Claro, cómo no", "Por aquí", "Muy bien", "Puede pasar", "Gracias".
* La sala de martirio: Te sientas en esa tumbona futurista rodeada de instrumentos (hechos con papel de plata aunque no está demostrado) que harían las delicias del Marqués de Sade. Te ponen una suerte de babero. Te ciegan con el foco. Dejas de ver todo y sólo escuchas: "Ahora mismo viene el doctor". Te sientes el marciano de Roswell a punto de ser "autopsiado". Entonces, entonas el mantra de "Rápidoysindolorrápidoysindolor...".
* El doctor: Entra acompañado por su asistente, como si fuera el paseíllo de Las Ventas. Con ese aspecto, más parece el doctor Menguele que el doctor Menenganito. Un escalofrío te recorre las encías. Se pone los guantes, se emboza y te saluda. Tú contestas: "Soy inocente". "Dame luz aquí", indica, y entonces el foco ilumina tu boca como si fuera una aparición mariana. Para evitar cualquier posible oposición, la asistente te planta el insaciable "tubo aspirador de saliva" y entonces tus facultades de comunicación quedan reducidas a expresivos parpadeos y a la extensión o retracción de los dedos de las manos. A partir de ese momento, sólo ves el techo de la sala y el mango de los aparatos con los que el doctor escudriña tu boca. Minutos más tarde, la luz se va, el doloso escrutinio termina y vuelves a poder hablar como una persona. Llega la hora del veredicto.
* ¿Qué me pasa, doctor?: Miras al doctor, el cual te devuelve una mirada del tipo Clint Eastwood. El silencio es tenso.
- Mal, está todo fatal - dice.
- ¿Cómo es posible? Me lavo los dientes tres veces al día y me hago enjuages - replicas, asombrado.
- No es suficiente.
- ¡Pero si elevo la media nacional de higiene dental!
- No es suficiente.
- ¿Es grave?
- No.Una limpieza lo solucionará.
- ¿Será muy caro?
- 85 euros.
- Entonces sí es grave.
- Por cierto...en cuanto a las muelas del juicio...
- ¿Qué les pasa? No me han salido todavía.
- Precisamente por eso, hay que extraerlas todas. Si no...- su tono y mirada se tornan apocalípticos.
- Si no...¿qué?- preguntas acongojado.
- Su boca se deformará porque no saldrán correctamente - profetiza mientras se quita los guantes.
- ¿Cuánto costaría? - respondes, presa del pánico.
- Cuatro muelas a razón de 95 euros cada muela, 380 euros. Piénselo. Su salud está en juego.
En ese momento, crees que ese dentista al que apenas conoces es la persona que más te ha valorado en toda tu vida y eso que sólo se ha fijado en tu muelas. Reprimes una lágrima de emoción. 380 euros. Te preguntas si, una vez extraídas, te puedes quedar con las muelas y llevarlas a Christie's o Sotheby's o a Ebay, porque seguro que con ese precio de salida, la subasta se dispararía y con suerte un freaky millonario te compraba tus cuatro molares.
- ¿Me va a hacer algo ahora? - preguntas.
- No. Por favor, denle cita lo antes posible. Si no... - y, con tranquilidad, sale de la sala.
Tú te quedas tiritando. No por el riesgo de quedarte con una sonrisa de cocodrilo sino por el riesgo que supone para tu salud pagar 85 euros por una limpieza bucal y 380 euros por las muelas del Juicio Final de tu cuenta bancaria. "Y pensar que hay gente que no pisa un dentista en su vida...desdichados", piensas.
* La decisión: De camino a recepción, piensas en tu vida, en tu futuro. Son momentos difíciles. Recuerdas la mirada del doctor. El foco. La música Beethoven chill out. Las muelas del juicio. "Es lo mejor para mí", murmuras.
* La factura: Antes de salir, te atiende un clon de la recepcionista, pero esta se encarga de cobrar y dar nuevas citas para el patíbulo. "Son 40 euros", te dice. "¿Por dos minutos de consulta y casi una hora de espera? ¡Joder! Aquí el tiempo sí que es oro, tú ¿Incluirán en los gastos la música de la sala de espera?", piensas. Pagas. Sonríe. Te das media vuelta. "¿Para cuándo la próxima cita?", te apuñala a traición. "Pues...verá...ya le llamo yo. Tengo una agenda muy apretada", replicas. "El doctor ha dicho que...", "Sé lo que ha dicho el doctor. De dientes no andaré bien, pero de oído ando fenómeno. Buenos días o noches o lo que sea en el mundo exterior".
* La triste realidad: Desmoralizado, llegas a tu casa y descuelgas el teléfono y llamas a todas las clínicas dentales que vienen en la guía. Consultas el coste medio de una visita o limpieza rutinaria y tu cerebro comienza a tararear la melodía de "El Padrino". Cuelgas el teléfono, pero sigues escuchando la canción de los Corleone...
Estos no son dentistas. Esto es la "Boca Nostra".
viernes, 9 de junio de 2006
A garrotazos
En las últimas semanas se ha recrudecido, tanto en el fondo como en las formas, el combate mediático que libran el buque insignia de la COPE, Federico Jiménez Losantos, y el buque insignia-tocado-hundido de la prensa conservadora, el diario ABC. Escuchando a uno y leyendo a otros, esta disputa me recuerda a la que pintó Goya en uno de sus más famosos cuadros en el que dos titanes se liaban a mecos.
El quid de la cuestión no es otro que erigirse como el estandarte mediático de la derecha española, otrora portado por ABC y ahora personificado en la voz de Federico Jiménez Losantos. Viendo los últimos datos de los seguidores del periódico y del periodista, parece claro que quien está ganando el combate a los puntos es el responsable del programa radiofónico "La mañana".
¿Cuál es el panorama? Bien, por un lado tenemos a FJL, cuya capacidad dialéctica es innegable y cuya mordacidad similar a la de un gran tiburón blanco. Por otro, al ABC, un periódico de pasado majestuoso, presente dudoso y futuro preocupante. FJL se ha convertido en una especie de "Santiago Matamoros" de la derecha mientras que el ABC se ha tornado en una suerte de sopa con sabor a agua. FJL ha sabido recuperar a los seguidores de Antonio Herrero y conectar con buena parte de la derecha española partidaria de una actitud crítica y de combate. ABC no ha sabido asimilar el impacto de la buena labor de El Mundo y La Razón y ha emprendido un peregrinar por un desierto en tierra de nadie con cada vez menos seguidores a sus espaldas (ahí están los datos). Por tanto, la progresión de FJL y la regresión de ABC acondicionan el escenario ideal para que, al primer cruce de miradas OK Corral, los dos gallos se líen a picotazos. La diferente actitud ante el Gobierno, el tratamiento del 11-M, las formas de valorar el alto el fuego de la banda terrorista ETA, la opinión del alcalde Gallardón...cada día que pasa, FJL y ABC se encuentran en más trincheras y ninguno parece tener intención de poner la otra mejilla.
¿Cuál es el problema? Si nos referimos a FJL, su desmedida y sempiterna negatividad y el abuso de una mordacidad que ha pasado de ser simplemente brillante a sencillamente hiriente. Está bien y es necesario que un periodista tenga una actitud crítica e inconformista y que posea la suficiente inteligencia, cultura y talento como para que sus críticas tengan calado en el público al que se dirige. Pero una cosa es eso y otra es levantarse como un veterano del Vietnam sin su dosis de morfina, agarrar la ametralladora y dispirar a todo lo que se mueve en 360º. Si disparas tanto es más que probable que una bala no vaya a parar adonde debiera...
En cuanto al ABC, pues es evidente que su problema es una crisis de identidad tan profunda como la Fosa de las Marianas. La excelente labor de El Mundo y el oficio de La Razón le han quitado, cada uno por su lado, buena parte de su público potencial, al menos en teoría, porque leyendo el ABC uno duda cuál es exactamente su público objetivo. El ABC se ha perdido y no sabe encontrarse y sabido es que conducir a bandazos no es muy recomendable, porque molestas a los que van en un sentido y en otro. La duda es ¿quiere reencontrarse el ABC? Pues, en mi modesta opinión, parece que no. Creo que la labor de Zarzalejos al frente del diario es similar a la del director de orquesta del Titanic: "Tú toca, toca. ¿Que nadie nos hace caso? Toca. Nosotros a lo nuestro. ¿Que esto se hunde? Bueno, toca, que nos vamos a pique pero con una clase..."
¿Qué sería recomendable? Que FJL se pasara una buena temporada en un balneario incomunicado con el exterior y que el ABC fuera algo más que un elenco de columnistas, un gran crítico taurino y un excelente crítico cinematográfico.
¿Qué es lo que pasará? Que hasta que Dios o la Justicia lo remedie, FJL y ABC seguirán liándose a garrotazos.
La España de hoy ya la pintó Goya.
jueves, 8 de junio de 2006
La requeteprofecía
Bien. Por aquello de que me gusta el cine de terror, el pasado martes (sí, ya sé, por favor, ahórrenme la cantinela satánico-numérica) fui a ver el remake de "La Profecía". Sí, Hollywood sigue empeñado en convertirse en el paradigma del Top-Manta: copio, copio, copio, copio y gano dinero.La película original, dirigida en 1976 por Richard Donner y protagonizada por Gregory Peck y Lee Remick, como los padres adoptivos del angelito caído, y Harvey Stephens, como el huérfano hijo de...Una película que se ve con gusto (pese al mal rollito que desprende y a la desazón que se le queda a uno con los títulos de crédito finales con ese coro tan acongojante cantando a pleno pulmón) y que tuvo la suficiente calidad como para gustar a la taquilla (lo que permitió varias secuelas) y a la crítica (que la llevó a estar nominada a los Óscar). ¿Hacía falta un remake? No ¿Entonces? Bueno, Satanás, Jezabel, Belcebú, Legión son excelentes agentes de marketing para Hollywood y, ante la ausencia de talento, buena es la abundancia de dinero.
La película que nos ocupa (que debería llamarse "La requeteprofecía"), está dirigida por el correcto John Moore, que tiene el mérito de copiar secuencia a secuencia, plano a plano la película de 1976. En cuanto a los actores, Liev Schreiber y Julia Stiles son los encargados de dar vida a los nuevos sufridores del "Un, dos, tres...Adivine quién es su hijo" y el pequeño Seamus Davey-Fitzpatrick es la nueva encarnación del hijoputismo ultraterreno. Lo más meritorio de la película: los secundarios (Davis Thewlis, Pete Postlethwaite y Mia Farrow, quien, por cierto, da miedo, porque no se sabe si es que está así de espantosa o es cuestión de la caracterización) y la actualización de las señales de que el AntiCristo ha nacido (Cohetes espaciales que se desintegran cual confeti, rascacielos que caen, tsunamis que entran sin llamar a la puerta...). Lo peor de la película: Por un lado, ser conscientes a los pocos minutos de metraje que el infante Seamus tiene los mismos recursos interpretativos que Steven Seagal y que su cara sólo tiene dos expresiones "Ahora parezco de cera-Ahora estoy enfadado" y, por otro lado, que el director se permita escenas de cierta ingenuidad como la de poner a un Papa que, en sus últimos estertores, tiene consigo una copa de vino en la cama (que viéndolo uno no sabe si lo que le sienta mal es el vino o el chaval con el 666 a la espalda). La puyita: Que quede más o menos claro que el retoño del demonio vaya para...¡Presidente de los EE.UU.! Seguro que Bin Laden al ver la película exclama: "¡Os lo dije!" La duda: ¿Qué cara pondrán sus compañeros de colegio a Seamus Davey-Fitzpatrick? ¿Compartirán con él el bocadillo o la plastilina? ¿Cuánta gente irá a sus fiestas de cumpleaños? ¿Se subirá alguien en el mismo ascensor que Seamus? ¿Ahora entiende alguien por qué Woody Allen lo dejó con Mia Farrow?
En fin, 6 euros para ver el martes 6 del 6 del 2006 una película sobre un chaval con predilección por el 666. Para que luego digan que el cine convencional no da morbo.