organizaciones terroristas internacionales IMA e HYDRA...) como sus crisis personales corren parejas al devenir de esa nación, como bien atestiguan los cómics. Buen ejemplo de ello es que cuando, hace escasos años, en la vida real, EEUU pareció haber perdido el rumbo, el Norte y la identidad, el Capitán América murió asesinado en el papel...miércoles, 10 de agosto de 2011
"Capitán América": (Super)Héroes de antaño
organizaciones terroristas internacionales IMA e HYDRA...) como sus crisis personales corren parejas al devenir de esa nación, como bien atestiguan los cómics. Buen ejemplo de ello es que cuando, hace escasos años, en la vida real, EEUU pareció haber perdido el rumbo, el Norte y la identidad, el Capitán América murió asesinado en el papel...jueves, 5 de mayo de 2011
"Thor": Entretenimiento mayestático
Hopkins, Natalie Portman, Stellan Skarsgard, Jeremy Renner...) y en el asiento del director (Kenneth Branagh), aunque esto no quiere decir que el actor encargado de dar vida y (titánico) cuerpo al bravo hijo de Odín no esté a la altura de sus compañeros, porque Chris Hemsworth solventa tal reto sin alardes ni problemas.martes, 16 de noviembre de 2010
"Scott Pilgrim vs El mundo": Oda la generación friki
viernes, 4 de junio de 2010
Kick ass: El Quijote freak (y es un piropo)
Desencantado con la hastiante y poco reconfortante realidad, harto de su anodina existencia, nuestro protagonista se sumerge las lecturas protagonizadas por héroes virtuosos que convierten al mundo un lugar mejor, y lo hace hasta tal punto que, aceptando el delirio como forma de rebelión contra su vida y sociedad, decide lanzarse a la calle, emulando a sus héroes...para darse cuenta de que la ficción es un terreno mucho más liviano y saludable que la vida real. Así se podría resumir la obra española más celebérrimante universal: "Don Quijote de la Mancha", de Miguel de Cervantes. Y así se podría resumir la obra que nos ocupa: "Kick ass" de Mark Millar (autor del cómic original, junto a John Romita Jr) y Matthew Vaughn (director de la película homónima).No es baladí la coincidencia, pues sustituyendo la literatura caballeresca por los cómics súperheroicos, por un lado, y aquella encorsetada y corrupta sociedad barroca por la no
menos encorsetada y corrupta sociedad actual, por otro, obtenemos una misma esencia argumental cuyos protagonistas tienen pretensiones muy similares, con efectos muy parecidos...Además, ambas obras, Quijote y Kick ass, suponen un simultáneo homenaje, crítica y parodia de aquello que convierte en forajidos mentales a sus protagonistas: Los libros de caballería, aquél, los tebeos, éste. Con lo cual, podemos afirmar que tanto sabía de literatura Cervantes como de cómics Millar...y eso se nota, pues tanto en el original del noveno arte
como en su acertada traslación al séptimo arte, encontramos bastantes referencias y guiños a la cultura súperherocia (ya sea marveliana o de su "Distinguida Competencia").Centrándome ya en lo que a Kick ass se refiere, cabe destacar que es una obra (ya hablemos del cómic o la película) que rinde un afectuoso tributo a todos los aficionados a los superhéroes (los a veces denominados peyorativamente como "freaks" o
"frikis"), critica con inteligencia y sutileza diversos aspectos de la sociedad actual (abandono de la juventud, carestía de justicia, falta de referentes reales a quien imitar, ultraviolencia, uso adictivo de las redes sociales...) y satiriza con humor y cariño a todo un subgénero cinematográfico, del mismo modo que, por ejemplo, "500 días juntos" hizo con las comedias románticas o "Bienvenidos a Zombieland" con las películas de muertos vivientes. Por tanto, quien piense que Kick ass es una memez, algo del montón...se equivoca. Principalmente porque, aun obviando todas estas interesantes consideraciones, Kick ass es enormemente entretenido.En lo fílmico, a lo ya dicho tengo que añadir que merecen especial mención las actuaciones de Aaron Johnson y Chloë Grace Moretz, dando sensacionalmente vida a Kick ass y Hit
Girl, los dos grandes protagonistas de una película gamberra, políticamente incorrecta y donde la trama es tan violenta como hilarante, lo que nos remite al cine del gran maestro de estos menesteres: Quentin Tarantino. Si a estas alturas, alguien piensa que el cómic, primero, y la película, después, no me han gustado...que se relea el artículo.Dicho esto, y como reflexión final, lanzo esta pregunta: ¿Qué clase de sociedad es ésta que a varias generaciones de jóvenes (ya hablemos de la Y o Z) ha dejado y está dejando en una suerte de limbo a su suerte? ¿Qué clase de sociedad es ésta en la que resultaría tan posible como descabelldo que alguien decida hacer justicia por su cuenta y riesgo? ¿Qué clase de sociedad es ésta que a muchos como a servidor nos gusta más la que aparece en los cómics? ¿Qué clase de sociedad es ésta que tiene mejores referentes en la ficción o en los camposantos que en las noticias? ¿Qué clase de sociedad es ésta que propicia y destruye nuevos Quijotes?...
domingo, 8 de marzo de 2009
Simplemente Watchmen
Anoche vi la traslación cinematográfica del que quizás es el mejor cómic que se ha publicado jamás: Watchmen. Antes de proseguir, habría que recordar que adaptar al celuloide cualquier obra literaria o gráfica siempre es una labor ardua por lo complicado que es mantener la esencia de su trama, el espíritu de sus personajes, el aspecto "visual" de ese mundo ficcional, etc. Si hablamos de obras maestras, la adaptación se transforma en una tarea titánica y heroica. Hacerlo fiel y brillantemente, respetando tanto al original como a sus seguidores, algo casi imposible. Watchmen es un estupendo ejemplo de que una magnífica obra (novela gráfica, en este caso) se puede trasladar al cine de una forma que si bien no iguala la sublime excelencia del original, sí se le acerca mucho (pero mucho, mucho).El nuevo film de Zack Snyder (director de las espectaculares e interesantes "300", otra adaptación de cómic, por cierto, y "Amanecer de los Muertos") es, como película, entretenida e interesante, y, como adaptación de la mítica e insuperable obra de Alan Moore y Dave Gibbons, un gran, respetuoso y fidelísimo homenaje. Habrá quien diga que adaptar un cómic es algo fácil, puesto que el storyboard ya lo tienes hecho, pero a quienes piensen así, yo les pregunto por qué durante décadas muchos expertos consideraron imposible adaptar cinematográficamente las aventuras de este peculiar y dramático grupo de (súper)héroes. Por otra parte, habrá quien piense que convertir a cine un cómic o novela gráfica es algo excéntrico, irreverente, perverso y difícil; y a quienes eso crean, simplemente les remito a ver magníficas adaptaciones como los Batman de Chris Nolan, el primer Spiderman de Sam Raimi, el Iron Man de Jon Favreau, el V de Vendetta de James McTeigue, la Sin City de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino, o la gesta de los 300, del propio Zack Snyder. En resumen, que, como muchas otras cosas en la vida, hacer una brillante adaptación al cine es sólo cuestión de cuatro cosas: dinero, paciencia, talento y respeto.
El "Watchmen" de Z.Snyder es una película de la que Alan Moore debería sentirse muy orgulloso (si no fuera tan "especialito" y díscolo) y ante la que cualquier fan de la novela gráfica original (entre los que me incluyo) debería quitarse el sombrero y reverenciarlo. Si "From Hell" y "La Liga de los hombres extraordinarios" se quedaban bastante por debajo de la obra matriz y "V de Vendetta" era la mejor adaptación hasta la fecha de una obra de Moore, este honor pasó desde el viernes 6 de marzo a "Watchmen". Quien haya disfrutado leyendo y releyendo el cómic, rumiando cada viñeta, meditando ciertos diálogos y cerrando la novela gráfica original pensando que ha leído la mejor combinación de texto y dibujo que ha caído y caerá en sus manos, disfrutará de la película de Zack Snyder. ¿Que hay algunas mínimas divergencias respecto a la obra de Moore y Gibbons? Pues sí, pero, a mi entender muy razonables y que no perjudican en absoluto ni a la película ni al cómic. Son, en definitiva, nimias licencias que el director se permite para construir un sentido, verosímil, fielmente especular y honesto homenaje al Watchmen que todo el mundo debería haber leído. Sólo con fijarnos en el extenso metraje del film ya nos damos cuenta de que el director ha intentado trasladar la inmensa mayoría de cuanto contiene la totémica y monumental obra original (quienes echen de menos las aventuras de cierto siniestro navío, sólo les queda esperar al DVD...). Por lo demás, el único "pero" que le puedo poner a la película es que la elección de ciertas canciones en algunos casos me parece chirriante. Pero nada más.En cuanto a la película y el cómic, sólo decir que muestra un mundo que pudo ser el nuestro, con unos vicios y virtudes que sí son los nuestros, y con unos héroes dramáticamente humanos que superan la apatía y cobardía media para intentar hacer un mundo mejor, cada uno desde un particularísimo punto de vista. Si a esto se le añade que, latiendo bajo las peripecias de los Watchmen, Moore reflexiona sobre interesantes cuestiones políticas, sociales y psicológicas con una contundencia y sutileza magníficas, nos hallamos ante una obra y un film altamente recomendables.
Por último, sólo me queda revelar y destacar a mi personaje favorito tanto en la obra de Moore y Gibbons como en la película de Snyder: Rorschach, antihéroe inolvidable, sociópata y psicópata que combate el Mal (y todos los vicios y depravaciones que bullen
en su nausebunda estela) con una convicción y contundencia tan políticamente incorrecta como necesaria en la ficción y fuera de ella; el único de todos los Watchmen que no acalla su conciencia, el único que se mantiene suicidamente íntegro y letalmente honesto hasta el final, el único que respeta de verdad los ideales que otros dejaron de preservar. No en vano, aun siendo desagradable, sádico y huraño, Rorschach es el verdadero triunfador del épico drama que Moore y Snyder nos han regalado por vías diferentes. Basta con esperar a la última viñeta/escena de "Watchmen", esa magistral novela gráfica, esa fantástica película.sábado, 16 de agosto de 2008
Brillante película; Caballero oscuro
Toda película que aspire a ser entretenida ha de tener una historia convicente y atractiva, buen ritmo, personajes carismáticos y buscar la atención del espectador mediante guiños a su complicidad con lo ficticio y/o muestras constantes de que no se le está faltando al respeto de su inteligencia y gusto. Las películas de superhéroes son quizás ese tipo de films que si no son mínimamente entretenidos, se van por el sumidero del olvido. En los últimos años, tenemos ejemplos de películas de superhéroes francamente entretenidas (las dos primeras entregas de Spiderman, la trilogía de X-Men, Hellboy, Transformers, IronMan y, a años luz por detrás, Los Cuatro Fantásticos y Hulk) y películas de superhéroes que sería mejor no haber rodado, para bien de todos (El motorista fantasma, Superman Returns). Por tanto, se podría afirmar que, casi por definición, una película con superhéroes de por medio es entretenida.
gracias eternamente por las dos soberbias entregas de Batman que nos ha regalado. Es muy raro encontrar un director que con tanto talento e ingenio no caiga en la autocomplacencia, no firme bodrios a cambio de una jugosa cantidad de ceros, y trate al público con un respeto casi asombroso. Se dio a conocer mundialmente con la estupenda y originalísima "Memento", luego regaló la inquietante y realista "Insomnia", a continuación puso sus ojos en el sombrío protector de Gotham, después se sacó de la chistera la sensacional "The Prestige" y ahora ha vuelto al encuentro de Batman con "El caballero oscuro". Con toda esta escasa pero contundente filmografía, lo menos bueno que se puede decir de Nolan es que es un director altamente recomendable. Sabe hacer cine, sabe contar historias y sabe cómo complacer a crítica y público con el mismo entusiasmo.¿Se puede pedir algo más? Sí. Que nunca deje de ser así.
En cuanto a las interpretaciones de los personajes protagonistas, Batman y Joker, he de decir que es muy difícil encarnar con tanta credibilidad, humanidad, fragilidad, naturalidad y elegancia a un superhéroe como Batman y eso es justo lo que ha hecho magníficamente Christian Bale en las dos entregas de Nolan; y en lo referente a Heath Ledger, si bien no creo que su interpretación constituya un pasaporte para el Óscar, sí he de reconocer que su Joker es tan memorable como el ofrecido por Jack Nicholson pero infinitamente más inquietante: Demencial, psicopático, desquiciado, extravagante, repulsivo, ingenioso, perverso...y tan real que podría aparecer en cualquier telediario. En resumen, con un reparto así, se podría hacer una película sensacional sin necesidad de guión ni decorado.
lunes, 27 de noviembre de 2006
Yo friki (o de mi amor por los cómics)
Sí, soy un friki de los cómics, desde niño, tanto de los de antaño como de los hoy, de los nacionales y de los de allende nuestras fronteras. ¿Por qué? Pues porque...
- Mi primer encuentro con la épica y la aventura no fue cuando leí la Iliada y la Odisea ni el Cantar de Roldán ni el Ciclo Artúrico ni cuando supe de los Espartan
os y las Termópilas. No. Mi idilio con la épica y la aventura se inició cuando era un renacuajo que devoraba los tebeos y fascímiles de El Capitán Trueno, El Jabato, El Corsario de Hierro, El Guerrero del Antifaz y El Cachorro, por citar algunos. Todos ellos creaciones nacionales y que nada tienen que envidiar a lo que por aquella época se hacía al otro lado del Atlántico, lo que pasa es que queda más comercial llamarse Stan Lee que Víctor Mora. Y, sinceramente, me paso por la quilla cualquier comentario de si eran políticamente correctos o su fidelidad histórica. Entretenían, enganchaban, evadían y evocaban. ¿Qué más se le puede pedir a un cómic?
- No he conocido mejor descripción del país, paisaje y paisanaje español que a travé
s de las obras de Francisco Ibáñez: Mortadelo y Filemón son ya una memorable pareja merced a su rol de testigos gamberros e improvisados cronistas de la mayoría de hitos de los últimos lustros; los vecinos de 13 Rue del Percebe son la mejor disección que se podría hacer de nuestra sociedad en general y de las comunidades vecinales en particular; Pepe Gotera y Otilio constituyen el prototipo de "currito-chapuzas" con el que cualquier español ha tenido que lidiar como mínimo una vez en su vida, y es difícil retratar con más certeza y humor cómo es la fauna y filosofía laboral española de lo que lo hace el botones Sacarino.
- Es francamente difícil que alguien no coja cariño al disparatado y sufrido Superlópez,
hijo del excepcional Jan, que exhibe en sus cómics una habilidad única y genial para mezclar humor, crítica social y homenajes/parodias a distintos referente de la cultura actual (ya sean otros cómics, películas, libros, etc.),motivos que para mí le encumbran a lo más alto de mis preferencias del tebeo patrio.
- Nunca me hubiera interesado tanto por la Historia, la Antigüedad y la mitología clásica de no haber leído los magníficos y magistrales cómics de Astérix, el Galo, obra de los franceses René Goscinny y Albert Uderzo y auténticas lecciones de cultura y humor.

- Muchos de los valores que desde crío he mamado y aprendido y hoy en día defiendo
tienen para mí un exponente claro y accesible en los personajes de los X-Men o Patrulla X, reflejo de las virtudes y bajezas del ser humano y espejo de muchos de los rasgos de nuestro tiempo (el miedo o rechazo a lo diferente, el peligro de que alguien con poder decida unilateralmente qué es lo correcto para el mundo...). De estos cómics marvelianos, nacidos del talento de Stan Lee y Jack Kirby en 1963, han surgido personajes que yo siempre llevaré conmigo en mi corazón friki no ya por las aventuras que he leído sino por lo que cada uno representa: la nobleza (Peter Rasputín, Coloso), la valentía y lealtad extrema (Logan, Lobezno), el amor a la libertad (Ororo Munroe, Tormenta), la responsabilidad (Scott Summers, Cíclope), la entrega incondicional (Jean Grey, Fénix), la mesura y el pacifismo (Charles Xavier)...y así podría seguir durante horas y es que si de unos cómics soy fan hasta bordear el frikismo absoluto esos son los de los X-Men.
En fin, que no me importa reconocer esta vertiente "friki" puesto que mi afición y mi amor por los cómics arriba comentados me han deparado innumerables momentos de satisfacción y evasión. ¿Es malo ser friki? No, siempre y cuando tu afición sea sana. Y, para los que a estas alturas del artículo están próximos al sonrojo o a partirse de risa, he de decir que igual que soy friki de los cómics, soy friki del cine, de la literatura, del arte, de la Historia, de la mitología, de los videojuegos, de las leyendas, de los misterios y sucesos inexplicables...¿Es por tanto negativa mi afición por los cómics? Sinceramente, hay gente que tiene aficiones más peligrosas (como la de construir pisos a troche y moche o meterse en política o ser periodista del corazón o concursar en Gran Hermano) y no digamos ya adicciones, así que, con su respeto o sin él, yo seguiré defendiendo mi frikismo ante cualquiera.













