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martes, 18 de septiembre de 2012

La política se queda sin Esperanza

Esperanza Aguirre se va. Deja la Presidencia de la Comunidad de Madrid, la Asamblea regional y la política activa. Dimite. Causa baja por enfermedad indeseable, llámese ésta cáncer o Mariano Rajoy Brey.

Con ella, España pierde el último ejemplo de persona que entendía la política como un servicio y no como un beneficio. Aguirre no necesitaba la política pero la política sí necesitaba a Aguirre. Liberal, honesta, consecuente, valiente, con personalidad y carácter, siempre hizo y dijo lo que pensaba, sin paños calientes, con la más profunda convicción y coherencia. Eso, lógicamente, generó filias y fobias extremas en torno a su figura. Admirada y envidida, querida y detestada. Es lo bueno que tiene tener personalidad: no dejar a nadie indiferente. Indudablemente cometió errores y torpezas (algunas hilarantes, otras vergonzosas), pero su carisma, honradez y coraje ideológico y personal las compensaron sobradamente. Ahí están sus resultados electorales. 

Alguien que no ha utilizado la política en provecho propio sino por convicción ideológica, como demostró en su muy interesante último discurso, se merece todo mi respeto. Por eso,me parece bien que dimita. Una persona con su valía y trayectoria no se merece el desgaste al que iba a exponerse en los próximos  meses: los efectos de las medidas anticrisis en la región, la desconexión con el fondo y las formas actuales de su partido, la discrepancia evidente con algunas de las decisiones más importantes del Gobierno...Aguirre no se merecía aguantar gilipolleces. Suficiente tiene ya con lo que tiene como para soportar dar la cara para que se la partan dentro y fuera de su partido.

Atrás deja una situación lamentable, causada por la falta de valentía, ideas, ideales y honradez de una casta política plagada de mediocres, advenedizos, pelotas, cobardes, mezquinos y medradores. En ese sentido, Aguirre representa todo lo que le falta al resto de sus compañeros y adversarios políticos: dignidad, valía, coraje, determinación, inteligencia...carencias que afectan a la inmensa mayoría de políticos españoles y que subliman de forma patética y sonrojante el Partido Popular, el Gobierno de España y el presidente de ambos. Para el PP, ya no hay Esperanza.

Con la marcha de Aguirre, habrá muchas personas, dentro y fuera del Partido Popular, que hayan suspirado de alivio. Así va el país.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Madrid, capital del pataleo

Me pregunto qué hemos hecho los madrileños para, además de sufrir el tráfico, la contaminación, las obras, la masificación, los alcaldes y la carestía de la vida en estos lares, tener que soportar que cualquier fulano o mengana que se quiera manifestar lo haga aquí, en Madrid. Y no me vale que somos capital de región o de país, porque esto no pasa en otros sitios. Debe ser que esta tierra está maldita por alguno de los muchos colectivos expulsados forzosamente a lo largo de su historia (romanos, musulmanes, franceses, republicanos...), que el Metro ha perforado algún cementerio indio o que aquí rebotó el Ángel Caído cuando lo tiraron del Cielo. Pero algo pasa aquí para que Madrid más que una ciudad parezca un manisfestódromo adornado con edificios y lugareños.

Si ya en tiempos normales, rara era la semana que no había manifestación o concentración, ahora, con la crisis y el mosqueo del personal, parece que hacer el zombi en Madrid es algo muy trendy. La gente ya se manifiesta por cualquier cosa y, en ocasiones, de forma redundante. "Manifiéstate, que algo queda". Desde luego que queda: el tráfico colapsado, las calles aún más sucias y la gente hasta los huevos de tanta pancarta y megáfono. Visto lo visto, yo creo que las manifestaciones deberían tenerse en cuenta en las visitas guiadas y en los autobuses turísticos que circulan por Madrid. Son algo ya tan nuestro que cuando todo está tranquilo sientes como que te falta algo.

Yo no digo que la gente tenga que ser sumisa y quedarse "quieta" o callada. Al contrario. Pero creo que debería hacerse un mejor uso del hecho de manifestarse. La saturación y las formas están perjudicando seriamente los motivos y las causas de cualquier manifestación, ya sean gilipollescas o magnas. En serio. Parece que el objetivo de una manifestación se limita a dar por el culo a quien no participa en ella y eso no puede ser. Si a eso le unimos que el impacto cuantitativo suena ya a cachondeo por la tradicional batalla de cifras computando los asistentes a estos saraos sociales (unos deben contar a dedo y otros a ojo, supongo) pues manifestarse está ya más cerca de ser un pasatiempo que un acto cívico de primera categoría.

Por otra parte, empiezo a pensar que, igual que hay manifestantes que escenifican su malestar por verdadera convicción, muchos de quienes se manifiestan en Madrid o vienen aquí a ello lo hacen con la intención de estar "de campo y playa" en una ciudad que no tiene ni uno ni otra. Turismo de pancarta.

Una muestra de todo esto ocurrió el sábado, con la macroprotesta organizada por los sindivagos contra la política del Gobierno. ¿Se merece el Gobierno una protesta así? Eso y más. ¿Se merecen los madrileños sufrir eso? No. Así de sencillo.

Además, y ya con esto acabo, manifestarse me parece cada vez más un recuerso facilón, un acto de infantilismo, de pataleta egocéntrica, de pataleo que no va a ninguna parte. Lo fácil es quejarse. Lo difícil es poner el empeño en solucionar el problema. Por eso, tal y como está el patio, me siento más cerca de aquellos que estando tan puteados o más que quienes secundan las manifestaciones, dedican ese tiempo, ingenio y esfuerzo a apretar los dientes y salir adelante, en lugar de a berrear y darse garbeos con banderitas y pancartas por las calles de Madrid.

martes, 24 de abril de 2012

Exponiendo al genio: Da Vinci

Desde diciembre, Madrid ha acogido la exposición "Da Vinci, el genio" en el Canal de Isabel II. Una fantástica muestra que por un máximo de 6 euros permite (re)descubrir el descomunal talento y la asombrosa polivalencia de Leonardo da Vinci a través de una amplísima e interesante recopilación de documentos, recreaciones y réplicas y unos vídeos tan amenos como divulgativos.

La pena es que una exposición así tenga fecha de caducidad (el 2 de mayo, concretamente) porque iniciativas como ésta demuestran que, en contra de lo que se dice y piensa, se puede divulgar cultura de una forma atractiva, innovadora y asequible para todos los públicos. Para ello, sólo hacen falta dos cosas: talento y dinero, conceptos que,por desgracia, parecen mal avenidos.

En cuanto a Leonardo da Vinci, uno no puede dejar de sentir incredulidad al saber todo lo que ideó,creó,intuyó y supo. Es tan impresionante que es más fácil pensar que fue un extraterrestre o un ser mitológico que alguien real. 

Es muy curioso comprobar cómo casi seis siglos después, da Vinci despierta un interés enorme y universal.Su magnetismo y su capacidad de reclamo son propias de una estrella del deporte o el espectáculo. De ahí que, en mi opinión, lo suyo tenga el doble de mérito al ser un icono de la cultura, la ciencia y la tecnología; ámbitos que, dejando a Tesla y Jobs aparte, no suelen tener mucho tirón en la sociedad.

Da Vinci es alguien tan conocido y admirado que ha encontrado fácil acomodo en la denominada "cultura de masas": exitosa pseudoliteratura, taquillazos discutibles, e, incluso, los videojuegos (es uno de los personajes más relevantes del Assassin's Creed II)...La pena es que se está abusando hasta la saciedad de su figura para intentar dar un marchamo de calidad o polémica a auténticos bodrios, sembrando así el peligro de convertirlo en un símbolo de cualquier cosa.

De todos modos, mientras haya gente que siga respetando y divulgando a Leonardo da Vinci como los responsables de esta exposición, no hay nada que temer. Y sí que agradecer porque...¡qué bueno es olvidarte de toda la mediocridad actual con un paseo por el talento en estado puro!  

miércoles, 16 de enero de 2008

La pataleta de un faraón

Estoy a la espera de que se anuncie la inminente construcción de una pirámide en Madrid, pues, como es sabido por todos, ese era el monumento funerario utilizado por los faraones para dormir el sueño de los siglos cuando expiraba su contrato en este mundo. El de cierto faraón expiró (o eso parece) anoche en la madrileña y "popular" calle Génova. Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde (para su desgracia) de Madrid y faraón de vocación, se quedó de un plumazo sin puesto en las listas para las elecciones de marzo, sin aliento para la carrera sucesoria en el PP y sin ganas de seguir tocando los cascabeles a los pesos pesados de "su" partido, empezando por el propio Mariano Rajoy. El regidor falimórfico ha sido, oficialmente, víctima de una decisión salomónica de un Rajoy que, con bastante sensatez, antes de ser Julio César ha preferido quitarse a los Brutos de encima. Si lo tenía pensado ya o no, poco importa puesto que le han dado la mejor coartada para hacer lo que ha hecho.
* La Esperanza es la última que pierde: Oficiosamente, el alcalde de caballera púbica ha recibido una estocada letal, propia de las embozadas reyertas del Madrid del siglo de oro, de su compañera de discusiones a lo Pimpinela y cariñosa némesis, Esperanza Aguirre, que ha demostrado que de tonta tiene más bien poco y mucho de jugadora de mus. Su órdago a Rajoy (dimito como Presidenta de la Comunidad de Madrid para ir en las listas si va Gallardón) ha sido de los que hacen historia, pues ha sido tan demoledor como los retoños del Enola Gay y tan calculado como el mejor jaque mate. Decidiera lo que decidiera Rajoy ante semejante bravata, Aguirre ganaba: O tenía atado en corto al cismático Alberto, o le apartaba de la carrera por el poder, en todos los sentidos, o le ponía en una situación muy comprometida al líder del partido. De todos modos, los argumentos técnicos o jurídicos no fueron los que más pesaron anoche en la sede del PP, sino el hartazgo de un jefe que decidió cortar por lo sano: Ni tú ni tú y a hacer gárgaras.

No obstante, es evidente que quien más ganó con la reunión de Génova fue la presidenta regional, que (conscientemente o no) forzó una situación al límite y le facilitó (a sabiendas o no) una digna excusa a la decisión rajoyana para prescindir de Gallardón. De rebote, la otra triunfadora de la velada fue la espalda de Rajoy, que se ha quitado de la chepa al "mejor candidato de la oposición" (en todos los sentidos). Incorporar en las listas para las elecciones generales a las únicas dos personas del PP capaces, por distintos méritos y cualidades, de eclipsar y suceder a Rajoy al frente del partido, desagradar a cualquiera de los dos mejores activos populares en Madrid en beneficio del otro o perder el bastión de votos que constituye Aguirre en la autonomía capitalina si hubiera cedido a su órdago, eran soluciones mucho más perjudiciales para Rajoy y el PP que tirar por la calle del medio y descartar al alcalde y a la presidenta para los comicios, aun cuando eso supone un desaire para un hombre con mucho tirón informativo pero con el ego más alto que el Everest y que, víctima de su ambición desmesurada, ha dejado claro que a él la alcaldía de la capital estatal se la trae al fresco y que su objetivo era mudarse a un palacio, sí, pero no el de Correos.
* Los fallos de Albertotep: Quizás, el megalómano con bastón de mando ha olvidado que, especialmente en Madrid, la gente vota unas siglas, un partido (o, en todo caso, contra otro) y que si arrasó en votos en las últimas municipales fue porque, por encima de buen gestor, Gallardón era el candidato del Partido Popular. Además, si su argumento para postularse en las listas y en la carrera sucesoria era su éxito electoral, convendría recordar que más votos tuvo, en proporción, Esperanza Aguirre y no dijo esta boca es mía. Pero a Gallardón le gusta el arte de tocar los cascabeles. El ansia por convertirse en la almorrana más brillante del PP ha sido su condena. Al faraón Albertotep le entraron las Prisas por ser la vedette principal del show y se dejó guiar por el ABC que le marcaban desde el PSOE. Ahora que vaya a pedir cuentas al maestro armero. Su pataleta, propia de niño consentido tipo "pues ahora me enfado, no juego y no respiro", denota que él no tiene más disciplina que la que a él le sale de salve sea la parte. Si le importaran un poco los electores madrileños, que son quienes de verdad le han aupado hasta esa posición de privilegio, no habría dicho la sandez que ha dicho. Si tuviera un poco de sensatez, se habría dado cuenta de que en política, el éxito es cuestión de hacer las cosas con cabeza, calma y con discreción, como le ha demostrado, una vez más, Esperanza Aguirre. Pero supongo que, egocéntrico y vanidoso como es, estará más preocupado en regodearse en su victimismo que en hacer autocrítica, algo que, por otra parte, no es inusual en el PP. Él dice que le han derrotado. Derrotarte, amigo faraón, te derrotan tus adversarios políticos, no tu propio partido, a no ser que, tal y como aparentas, estés más lejos que cerca de tu formación política.
* Con o sin: ¿Qué es mejor: una bebida con alcohol o sin alcohol? ¿Cocacola normal o light? Todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Gallardón viene a ser como el alcohol. Tenerlo en tu seno, puede provocar efectos positivos, pero su presencia continuada es más que perjudicial. Con Gallardón en sus filas, el PP cuenta con un activo "joven", un político mucho más preparado que la inmensa mayoría de los diputados del Congreso, un reclamo mediático de primera fila, un guiño hacia los "centrados" (si es que existen de verdad) y a la "progresía dubitativa", un buen orador y un gran gestor. Sin Gallardón en sus filas, el PP se libra de un auténtico divo de la política, egocéntrico, vanidoso, "filoprogre", díscolo, propenso a actuar por su cuenta y con un extraordinario afán de protagonismo sólo superado por su estratosférica e insaciable ambición (no estaría satisfecho ni aunque fuera presidente del globo terráqueo). Sabiendo esto, todo es cuestión de que, quien tiene que decidir, sopese qué opción compensa más al PP a la hora de elaborar las listas. Y Mariano Rajoy ya ha decidido: Todo el mundo en su sitio y cada cual, a lo suyo.
* La reacción del PSOE: Con la ausencia segura de Gallardón en las listas para las generales y quizás en la nómina del PP, el PSOE no ha tardado en presentar al PP como un partido rancio, "derechista", intolerante, férreo, inmovilista y a Rajoy como autoritario, cuasidictatorial, etc, etc. ¿Algo nuevo? No, es lo mismo que llevan diciendo desde hace años. Más bien, es lo único que saben decir. Si Rajoy hubiera metido a Gallardón en las listas, desde el PSOE se habría dicho que tiene miedo a perder, que demuestra falta de personalidad, que no es un líder sólido y necesita echar mano de otras personas, etc, etc, etc. En definitiva, lo mismo de siempre: atizar al rival con o sin motivo, que es en lo que han convertido la política los dos grandes partidos.
* El PP y su imagen: A mí no me parece mal que se prescinda de Gallardón para las listas. Es una apuesta arriesgada a corto plazo pero evita problemas a largo plazo. Igualmente, la cura de humildad que han dado al mejor alcalde que hemos tenido en Madrid, contribuye a ofrecer una imagen de partido homogéneo, compacto y serio (el lema de campaña de Rajoy parece que va a ser "Cachondeos, los justos"), en el que todos, aunque sólo sea por la cuenta que les trae, van a remar en la misma dirección por y para el partido. Dicho esto, en Génova deberían seguir con la ronda de sorpresas y jubilar o mandar a algún retiro regional o europeo permanente a la caterva de zotes y medianías encargados de su política de comunicación, así como renovar a sus cabezas visibles, empezando por el cerril Ángel Acebes, que cada vez que dice algo, la vergüenza ajena hace bajar la intención de voto. El PP tiene en su seno políticos muchísimo mejor preparados que sus primeros espadas y no digamos ya comparados con la legión de tarugos del puño y la rosa...Hora es ya de que se ceda el paso a gente de partido con energía, talento, valentía política y claridad de ideas. Se trata de vencer y convencer, no de no molestar a retrógrados, calientaasientos y "niños bien" de cerebro en alquiler.
* ¿Cómo repercutirá esto en votos en las generales? El 9 de marzo lo dirá. No obstante, pienso que la ausencia en las listas electorales de alguien que ha causado más quebraderos de cabeza y calentamientos genitales que alegrías (y ya es decir) a su partido y electores, dudo mucho, muchísimo que suponga un impacto negativo en los votos. Si a esto le añadimos que, quien quiera votar a quien "va de progre" por la vida, votará al PSOE esté quien esté en el PP, pues es de suponer que la caída de Gallardón de su pedestal sólo afectará al orgullo del "alcalde a su pesar" de Madrid.

En definitiva, lo único que murió (o no) ayer en la capital fue la ambición de Gallardón y dadas sus descomunales dimensiones, el lugar idóneo para enterrarla es una pirámide. Total, por una obra más en Madrid...

lunes, 26 de febrero de 2007

Odisea nocturna: Volver a casa en fin de semana

Los grandes clásicos vuelven a estar de moda. "La vida es sueño" para los que quieren un trabajo digno y estable, "La Ilíada" es otra forma de llamar al panorama bélico-político internacional, "Macbeth" es la biografía no autorizada de muchos de nuestros políticos, "Otelo" es el veneno que da vida a la violencia doméstica, "Fuenteovejuna" es el referente de todas las manifestaciones que se organizan en la actualidad, "Don Quijote de la Mancha" es el presidente de cualquier ONG y "La Odisea" es la que viven centenares de madrileños que quieren volver a sus casas tras salir por la noche un fin de semana.

A partir de la medianoche, las calles de Madrid comienzan a llenarse de noctámbulos que, por prudencia o comodidad, recurren al transporte público como medio de retorno al hogar. A partir de las 02:00 el metro echa el cierre, con lo cual la gincana para regresar a la morada aumenta en interés, público y participantes. De esta forma, las posibilidades de utilizar transporte público se reducen al autobús y al taxi. En ambos casos, la paciencia, la fortuna, la picaresca o la fe en los milagros son esenciales para superar con éxito el trance. Como Cenicienta, la urgencia o las ganas de volver a casa se acrecientan a cada minuto, igual que la competencia por usar un medio de transporte. Pero analicemos las opciones:

  • El autobús: Los populares "búhos" o "buhometros" son bastante socorridos si tienes la suerte de, por un lado, salir cerca o relativamente cerca de alguna de sus paradas o cabeceras (Ej: Cibeles) y, por otro, que pasen "próximos" a tu casa. Si no...mal asunto. Además, hay que tener en cuenta que, según la hora y la línea de autobús, utilizar este servicio nocturno es hacer oposiciones a contorsionismo y un curso superior de aguante avanzado de embriaguez propia o ajena. ¿Qué alternativa quedaría? El taxi.
  • El taxi: El mejor remedio para quien está dispuesto a pagar dinero a cambio de llegar rápida y cómodamente a casa. ¿El mejor? Viendo el aspecto que presentan la Gran Vía, la calle Génova, el Paseo del Prado o cualquiera de las calles adyacentes a lugares de "ocio nocturno" uno es consciente de que ha tenido la misma brillante idea que decenas de personas. A esas horas, Madrid parece transformarse en el escenario de un enorme y desquiciante "juego de las sillas", sustituyendo éstas por taxis. De esta forma, estando en pleno tránsito de la paciencia a la enajenación mental, a uno le asaltan dudas como ¿por qué tantos taxis vacíos circulan sin el piloto verde encendido?, ¿por qué hay tan pocos taxis libres?, ¿cuál es el motivo por el que taxis libres pasan de largo dejándote cara de tonto?, ¿por qué razón encuentras taxistas que sólo te llevan si les viene bien el emplazamiento de tu casa cuando uno precisamente no vive en territorio comanche?, ¿se cansarán de esperar estas cien personas que hacen autoestop urbano a mi alrededor? Cuando al cabo de un buen rato sigues sin encontrar respuesta a esas preguntas ni tampoco taxi, uno es víctima de un fervor dudosamente religioso pero que le incita a abandonar la multitudinaria cacería del taxi y peregrinar andando a su casa, dondequiera que se halle.

A mí me parece genial que, especialmente a la gente joven, se nos martillee para usar el transporte público nocturno y así evitar desgracias, pero lo mínimo que se puede esperar a cambio es que encontrar un taxi libre por la noche no sea tan fácil como descubrir un trébol de cuatro hojas, que los "búhos" no parezcan el Guernica de Picasso con ruedas o que alguien se decida por fin a abrir el metro si no veinticuatro horas sí hasta las cuatro de la mañana, pues a esa hora es cuando muchísima gente retorna a casa, una vez cerrados los bares y pubs.

Si hay que conceder más licencias, contratar a más gente o lo que sea, pues háganlo, señores del Ayuntamiento y la Comunidad, porque esto, como casi todo en la vida, compensa si hay demanda y créanme ¡hay demanda de sobra vive Dios! Si no, Madrid cada fin de semana, a partir de la medianoche, seguirá siendo una adaptación urbana de "La Odisea". Yo, mientras tanto, el próximo fin de semana me vestiré de Ulises y honraré a Homero escribiendo mis peripecias a la espera de volver a casa sano, salvo, antes de que olviden que existo y a ser posible en transporte público.

(Este artículo ha sido publicado el día 7 de marzo en "Ciudadano M", en la web del periódico El Mundo)

domingo, 4 de febrero de 2007

De cifras y letras...y olés

Este sábado estuve en la manifestación de Madrid convocada por el Foro de Ermua y a la que se adscribieron decenas de organizaciones sociales y políticas (PP, UPN, Ciudadanos de Cataluña). Si quisiera ver el vaso medio vacío, diría que esta iniciativa volvió a mostrar la división de la que hablé en este blog en un artículo no muy lejano. Viendo el vaso medio lleno, diré que fue una manifestación sobresaliente en la respuesta ciudadana, magnífica en la organización y magistral en todas y cada una de las intervenciones que pusieron el broche a más de dos horas de multitudinaria y democrática protesta popular. Por tanto, creo que la mejor forma de resumir mis impresiones será vertebrarlas en torno a los siguientes puntos:


  • Cifras. Como es frecuente en estos casos, las diferencias entre las cifras de manifestantes que ofrece el Gobierno autonómico y la Delegación del Gobierno son tan abismales que uno se cuestiona si es que hay gente que se toma esto en broma, si en la Delegación del Gobierno sólo saben contar hasta 200.000 o qué rediez pasa. Yo sólo puedo decir que el sábado vi a cientos de miles de personas y que ocupar el Paseo de Recoletos y la calle Alcalá como se hizo...no se consigue con 181.200 personas. También puede ser que yo sea un mentecato y me saltara unas cuantas clases de matemáticas en la EGB, pero no recuerdo haberlo hecho.
  • Letras. Para todos aquellos que dicen, escupen, balbucean o verborrean que esta manifestación era política, organizada por y para el PP o, en su defecto, contra el Gobierno y el PSOE, les remito a que, por un lado, recuerden que el convocante fue el Foro de Ermua y, por otro lado, vean, escuchen o lean el extraordinario comunicado y las brillantes intervenciones que sirvieron de colofón a la manifestación. Yo, desde aquí, suscribo punto por punto, coma por coma, letra por letra todo lo que dijeron Conchita Martín, Antonio Aguirre, Teresa Jiménez Becerril, Francisco José Alcaraz y Mikel Buesa. Hacía tiempo que no me dolían tanto las manos de aplaudir.
  • Olés. Olé a la sensacional organización, al enorme civismo y al coraje y sensatez de los ponentes. Y, llegados a este punto, me voy a permitir la licencia de ensalzar a una persona, sin que sirva de menoscabo de las demás. Me refiero a Teresa Jiménez Becerril, hermana del concejal sevillano del PP Alberto Jiménez Becerril, asesinado por ETA junto a su mujer en 1998. Sin ningún papel pero con un par de ovarios, esta dama hizo un extraordinario discurso, conmovedor en las formas y contundente como pocos recuerdo en su contenido. Memorable. Para usted, señora de pies a cabeza, el mayor de mis aplausos. Olé.
Por último y porque me importan un bledo, quiero dirigirme a los fariseos, hipócritas, manipuladores, bellacos, lerdos, demagogos y de memoria selectiva que criticaron esta manifestación antes, durante y después de su celebración. ¿Que si se profirieron gritos y exhibieron carteles contra el Gobierno, el PSOE y aledaños? Sí, ¿y? ¿Dónde está el problema? Que yo sepa en democracia uno puede hacer uso "doquiera" y cuando quiera de la libertad de expresión. Si hay disconformidad, cabreo o indignación por declaraciones, acciones y gestos que causen malestar, ofensa o humillación, creo que es un sano ejercicio democrático poner el grito en el cielo y el cartel en la tierra. ¿Sólo se profirieron gritos y exhibieron carteles contra el Gobierno, el PSOE y aledaños? No, por supuesto que no, aunque el señor POE y su séquito bien se merecerían una manifestación "para" ellos solitos. ¿Qué deberían sacar en claro los soliviantados por la manifestación? Que una importante (seré comedido) porción de la sociedad española está en contra de su política hippy antiterrorista y de cualquier negociación con esa banda que lo único que sabe es matar. Como se dijo en la manifestación, parafraseando la célebre frase, a ETA se le vence, no se le convence. Si en vez de esto, hay gente privada de entendimiento que prefiere mirar para otro lado y enredarse en detalles como por ejemplo el absurdo follón con el uso del himno nacional, pues eso que salimos perdiendo todos y ganando ETA. ¿Con qué derecho se organiza una manifestación como la del sábado? Con el mismo derecho que se organizaron las manifestaciones del "No a la guerra" o las de días posteriores al 11-M, con ese mismo derecho, señores míos.

miércoles, 31 de enero de 2007

Cinecrológicas


Son muertes silenciosas, discretas, eclipsadas. Ausencias que notas con pesar al cabo de un tiempo. Desde hace pocos meses, hay en Madrid un rumor de marquesinas enmudecidas, taquillas cegadas y patios de butacas ahogados en un espeso y oscuro silencio. Hablo de cierres. Hablo de nostalgia, dolor y olvido. Hablo del cine y los cines.
 
Hace años, echaron el cierre los cines "Carlos III", en la plaza de Colón, "Madrid", de la Plaza del Carmen, y el "Imperial", en Gran Vía. Posteriormente, siguieron esa senda el "Azul" y el "Rex", también de la calle del ocio madrileño por antonomasia. Hace pocos meses, el cine "Tívoli" de la calle Alcalá puso el "Cerrado" en sesión continua. No ha muchos días, su vecino de calle, el entrañable cine "Benlliure", apagó sus luces para siempre. Y ya se anuncia el canto del cisne para otros templos cinematográficos como el "Avenida" y el "Palacio de la Música", de Gran Vía. Y estos son sólo unos ejemplos.
 
¿Los motivos de estas desapariciones? Unos dicen que el efecto dañino de la piratería (a ras de suelo o de pantalla), otros el desinterés del público...Lo cierto es que desde que el Ayuntamiento de Madrid modificó la legislación en 2005, permitiendo el cambio de uso urbanístico de los cines, se despertó una fiebre digna de cualquier partida del "Monopoly" y muchos empresarios han dicho o están a punto de decir "Vendo, vendo". Y donde hubo cines, veremos macrotiendas de ropa, centros comerciales y, en el caso del Benlluire, una librería Abac. Yo no entraré a juzgar esto, porque de todos es sabido que poderoso caballero es Don Dinero. No obstante, creo que se deberían tener en cuenta otros factores, como son el progresivo encarecimiento de las entradas (ahora mismo, cuestan 6,5 euros), que empuja a determinados sectores del público bien a no ir al cine, bien a abrazar la religión topmantista, y el hecho de que gran parte de la oferta cinematográfica deja mucho que desear desde hace tiempo, pero siempre hay público para cualquier tipo de película, por tanto, no sería tanto un problema de oferta como de distribuir sensatamente los films.
 
Sea como fuere, ha comenzado una diezma de la que es difícil vislumbrar el final. Los datos hablan por sí solos:
  • De las 584 salas que llegó a tener Madrid, ahora hay 29.
  • En el centro de Madrid han cerrado un total de 15 salas ("Madrid", "Avenida", "Gran Vía", "Imperial", "Azul", "Rex", "Bilbao", "Cristal", "Alcalá Multicines", "Carlos III", "Benlliure", "Tívoli", "Cedacedos", "Novedades"...).
  • De los 10 cines que había en Gran Vía en 2002, sólo quedan 4.
  • Los nuevos usos de las salas que han cerrado son: hoteles, tiendas (Ej: "Azul"/Springfield, "Imperial"/Sfera), discoteca, nada (Ej:"Madrid", "Rex"). Son muy pocos los que han optado por transformarse en teatro, posibilidad que permite la normativa y a la que se han acogido el "Lope de Vega", "Coliseum", "Gran Vía" y "Amaya".
  • Futuras "defunciones": El "Palacio de la Música", de Gran Vía, ya ha solicitado el cambio de actividad, y se rumorea que otros cuatro cines ("Acteón", "Real Cinema", "Palafox" y "Callao") harán lo mismo en los próximos meses.
Este desalentador panorama suscita un sentimiento de pérdida para quienes como yo sentimos un placer especial por ir al cine con frecuencia y dejar que la magia de una pantalla, unas tenues luces y el olor a palomitas obre el milagro de entretenernos, emocionarnos o sacudir nuestra conciencia. ¡Cuántos buenos ratos he pasado en los cines ya extintos! Malos tiempos para la cinefilia...

¿La solución? Quizás la digitalización de las salas que aguantan estoicas el embate del dinero, quizás la conversión en salas de teatro...Lo único seguro es que es una verdadera pena que estos auténticos templos del ocio y monumentos de la cultura cinematográfica madrileña se pierdan o muten en tiendas de ropa y centros comerciales...A este paso, la Gran Vía al caer la noche será un erial de tedio y silencio...En fin...echaré mucho de menos esos cines que ya no hay que buscar en la cartelera sino en las necrológicas.
(Este asunto ha despertado gran interés. Ha sido publicado en "Ciudadano M" en www.elmundo.es, con numerosos comentarios, y también en la versión impresa de El Mundo, en el cuadernillo M2, dedicado a Madrid, el viernes 2 de febrero. Además, están saliendo bastantes noticias y artículos a propósito de los cierres de los cines, como el que aparece publicado el sábado 3 de febrero en El Mundo, en el cuadernillo M2 y titulado "Nostalgia de aquellos cines").

miércoles, 24 de enero de 2007

Duelo en Alcortown

Aunque lo parezca, no es el título de una película del oeste, pero, por el argumento bien lo podría ser. Así que no esperen ver a Clint Eastwood sin afeitar y con poncho, paseando con cara de malas pulgas por Alcorcón, ni a John Wayne a lomos de un caballo comandando a los antidisturbios, ni a Gary Cooper, Anthony Quinn, Errol Flynn, Kirk Douglas o Alan Ladd. Esta es una historia protagonizada por personas normales y corrientes, "antihéroes" que se diría en jerga cinematográfica.

Crónica de los hechos: El viernes 20 de enero, dos personas de origen sudamericano que responden al nombre de "El Bolivia" y "Contragolpe", agreden violentamente a una joven pareja de la localidad madrileña de Alcorcón. El chico decide vengar la afrenta y busca el domicilio de "El Bolivia". El sábado 21 de enero el agredido se presenta allí acompañado de amigos y vecinos, indignados por el incidente. Por su parte, el agresor sudamericano, en un acto de valentía y arrojo, decide quedarse en su casa mientras llama por teléfono a decenas de latinoamericanos de toda la región, que, acuden en tropel a defender a su compadre. Con los ánimos suficientemente caldeados, se organiza una espectacular tangana nocturna en la que participan decenas de personas, que se salda con un balance de tres heridos (uno de ellos en estado grave) y nueve sudamericanos detenidos.

Para más información: Consultar cualquiera de estas tres noticias (1, 2, 3), ver el álbum digital de lo ocurrido, o bien leer los reportajes publicados el lunes 22 de enero en el suplemento de Madrid de "El Mundo".

Bien, hasta aquí lo meramente "objetivo". Pero antes de mostrar mi opinión al respecto, me gustaría hablar brevemente de la diferencia entre los términos "sudamericano" y "sudaca". Dado que las diferencias de significado y sentido entre ambas palabras son idénticas a las existentes entre "gente" y "gentuza", espero que a nadie le sorprenda que utilice el apelativo de "sudaca" para referirme a "El Bolivia", "Contragolpe" y sus amigos. Y paso ya sin más dilación a mostrar mi postura ante todo este embrollo:
  1. Yo no soy partidario de la violencia, o mejor dicho, estoy a favor de agotar todos los recursos que anteceden a la violencia. No obstante, de lo que sí soy partidario es de actuar en legítima defensa.
  2. ¿Por qué se consolidan las bandas de delincuentes latinos en nuestro país? Porque aquí de pura bondad rozamos la estupidez. Y cuando digo esto me refiero a la excesiva cautela, permisividad o complacencia con la que se tratan temas protagonizados por inmigrantes. He ahí uno de los efectos nocivos de "lo políticamente correcto". Más que nada porque hay bastantes asociaciones, periodistas, abogados y ONGs deseando que aparezca un inmigrante esposado o acusado de algo para poner el grito en el cielo, rasgarse las vestiduras y, de paso, tener algo que hacer. Dicho claramente: Aquí si detienen o acusan a un "Pepe", este no recibe el mismo trato (ni judicial ni mediático) que si detienen o acusan a un "Wilson", un "Mohammed" o un "Andrei". Y es de ese caldo de cultivo esencialmente favorable del que se aprovecha, en este caso, toda la delincuencia sudaca para hacer lo que les sale del tafanario, ante la pasividad de unos y la permisividad de otros. Si a esto añadimos que el supuesto delincuente sea joven o menor de edad, pues ya hay una legión de pelavainas dispuestos a revelarlo ante la opinión pública como un entrañable "Marcelino pan y vino" venido de allende nuestras fronteras y víctima de la intolerancia y bla, bla, bla.
  3. ¿Que si soy racista o xenófobo? Supongo que a estas alturas del artículo, habrá quien me vea así, y lo respeto (cosa que dudo que haga esa persona con mi opinión). No obstante, siento desilusionar a ese adalid de la demagogia y la estutilcia políticamente correcta para comunicarle lo siguiente: Quienes me conocen saben perfectamente que estoy en las antípodas de posturas tipo "España para los españoles". Lo que sí soy es un firme defensor de posturas como "España para la gente de bien" y sin duda, dentro del concepto "gente de bien" hay españoles y extranjeros. Con esto quiero decir que me parece sensacional que se den oportunidades (legales, laborales, etc) a los extranjeros que vengan a nuestro país a vivir y ganarse la vida honradamente, porque va en beneficio de todos. Lo que no me gusta un pelo es la situación actual de "barra libre" y "chollo" que representa España, porque eso supone poner una alfombra roja a morralla foránea (por si no tuviéramos suficiente con la que ya tenemos aquí).
  4. ¿Apoyo lo ocurrido en Alcorcón? Por un lado, me parece lamentable que se llegue a este tipo de situaciones, porque son un ejemplo de que alguien no ha hecho bien su trabajo (y prefiero no señalar a nadie, porque a buen entendedor...). Lo que sí me parece comprensible es que todo en esta vida tiene un límite y que siempre hay gotas que colman el vaso y eso fue lo ocurrido en Alcorcón el viernes 20 de enero. Igualmente, me parece legítimo que la gente utilice los recuros que estime oportunos y proporcionados para hacerse respetar en caso de que no se sienta defendida o amparada legal o policialmente. Asimismo, me parece asombrosa la valentía de todas esas personas normales que el pasado sábado dijeron "Hasta aquí hemos llegado" y plantaron cara a una situación y una gentuza insoportable. ¡Qué les voy a decir! Me encantan clásicos como "El Alcalde de Zalamea" y "Fuenteovejuna"...Así que, por mi parte, me quito el sombrero ante muestras de valentía y solidaridad colectiva como la del sábado en Alcorcón.
  5. ¡Oye, tú, que en los alcorconeros había también gente violenta! Claro, descerebrados hay en todas partes. Pero ¿qué me dicen de la pintada de "5-0" con la que las hermanitas de la caridad sudacas reflejaron el sábado cuántas personas del otro bando llevaban apuñaladas en lo que iba de refriega? ¿o que esos santos varones latinos apuñalaran por la espalda a un chaval de quince años?
  6. ¿En qué quedamos? Pues quedamos en que lo mejor es que las autoridades policiales, judiciales y administrativas se dejen de paños calientes, abandonen la demagogia y las memeces y aborden este tema con seriedad y tomen medidas contundentes y si un extranjero comete un delito, pues juicio y a la cárcel, como todo hijo de vecino, que la ley se supone que debe ser igual para todos (aunque todos sepamos que no es así, por desgracia). Y mientras tanto, que cada persona de bien se defienda de la gentuza como buenamente pueda y quiera.

En resumen: Mi total apoyo y solidaridad para Alcorcón y...España para la gente de bien. Y se acabó.

lunes, 25 de septiembre de 2006

A los gatos les gusta la cultura

Fue la noche de un sábado 23 de septiembre. Con nocturnidad y sin alevosía, un millón de personas tomó Madrid. Y no para beber ni bailar ni manifestarse. Eso no sería noticia. Lo extraordinario es que un millón de personas dedicaran toda una noche en Madrid a empaparse-empacharse-emborracharse de cultura. "La noche en blanco" se llamaba la iniciativa. No podemos colgarnos la medalla de ser los creadores (porque Riga, Roma, Bruselas y París también están en este tren), pero sí que nos debemos colgar la sorprendente medalla de que una iniciativa cultural de este calibre haya sido un éxito en un país como España, en una ciudad como Madrid y encima por la noche. Eso sí que tiene mérito torero. "¿Que si voy de copas? No, voy al Thyssen". Con un par, sí señor.

Me da igual si el 23 de septiembre hubo una eclosión masiva y nocturna de snobs. Me da igual si esa noche salieron a la calle todas esas personas a las que les da alergia pagar la entrada de algún museo o institución cultural. Me da igual si Alberto I, el Faraónico se quiere apuntar el tanto. Los hechos hablan por sí solos: Más de un millón de participantes, 284 entidades implicadas, un programa con cerca de 240 actividades artístico-culturales repartidas por todo Madrid desde las 21:30 horas del sábado hasta las 07:00 del domingo y decenas de fotos que dan fe de todo ello. Ha sido la mayor orgía cultural que se recuerda en los últimos decenios (y me quedo corto, creo). Y todo esto, como digo, en Madrid y de noche.

Es cierto que en España cualquier persona ve un "Gratis" y se queda hipnotizado. Y no menos veraz es que en nuestro país alguien ve una cola kilométrica (como las que afloraron en la noche de autos) y, o bien pregunta para qué es, o bien se suma a la cola sin preguntar, a ver qué pasa. Pero lo acongojante de "La noche en blanco" es que todas las ofertas eran culturales y todas tenían más cola que el INEM ("¿Qué hice anoche? Pues estuve en la cola de la Biblioteca Nacional, y también en la del Teatro Real, y en la de la Plaza Mayor..."). Y uno empieza a creer que sí, que de verdad hay gente que ve La 2 o que lee los libros que se compra o que no presume de Prados ni Reinasofías sin haber puesto jamás un pie en ellos. A esto hay que añadir que uno de los grandes valores de iniciativas como ésta es que permiten (re)descubrir el encanto de una ciudad en la que la monotonía y el caos diario todo lo eclipsa. Porque, pese a que el Ayuntamiento de la capital se esfuerza por dar a conocer durante todo el año sus tesoros culturales, esto suele pasar desapercibido para el homo madrilensis ya que, como muy bien dice Ángel Antonio Herrera, "Madrid no deja ver Madrid".

¿Que si yo estuve en "La noche en blanco"? Claro. Fui al Palacio de Comunicaciones (la exposición bueno...pero el interior de ese edificio es precioso), escuché los berridos de ultratumba de la Casa de América (¿Dónde estaba Iker Jiménez?), presencié la escalada humanoide de la Puerta de Alcalá, estuve en la cola del Thyssen y, como broche, acudí a una visita guiada por el Madrid "antiguo" (el de los Austrias, vamos) a la que querían ir mil personas más. Completita la noche.

En definitiva, ¿que a los gatos nos gusta la "marcha" nocturna? Claro. De hecho es la segunda explicación de por qué a los madrileños se nos llama "gatos" (La primera se debe a las habilidades como escaladores-trepadores de los conquistadores cristianos del Madrid medieval, que ascendían a mano desnuda por las murallas y los acantilados cual felinos). ¿Que a los gatos nos gusta la cultura, aunque sea de noche? Desde el 23 de septiembre de 2006, está claro que sí.