Hielo y fuego.
Mundanidad y fantasía. Drama y aventura. Intimidad e infinitud. Idealismo y
pragmatismo. Nobleza y vileza. Armas y palabras. Lo cerebral y lo visceral. Amor
y odio. Suerte y fatalidad. Elegancia y brutalidad. Victoria y derrota. Vida y
muerte. Tolkien y Shakespeare...Son muchas las dialécticas que componen los
engranajes de la exitosa saga de libros Canción de hielo y fuego y su no menos celebrada traslación televisiva, Juego de tronos. Un crisol de opuestos
que ha dado como resultado un auténtico e incontestable fenómeno global, no sólo en términos geográficos, sino también
generacionales y de soporte. Un éxito propio de la sociedad y el mundo en
que vivimos.jueves, 12 de julio de 2012
"Juego de tronos": Un éxito de hielo y fuego
Hielo y fuego.
Mundanidad y fantasía. Drama y aventura. Intimidad e infinitud. Idealismo y
pragmatismo. Nobleza y vileza. Armas y palabras. Lo cerebral y lo visceral. Amor
y odio. Suerte y fatalidad. Elegancia y brutalidad. Victoria y derrota. Vida y
muerte. Tolkien y Shakespeare...Son muchas las dialécticas que componen los
engranajes de la exitosa saga de libros Canción de hielo y fuego y su no menos celebrada traslación televisiva, Juego de tronos. Un crisol de opuestos
que ha dado como resultado un auténtico e incontestable fenómeno global, no sólo en términos geográficos, sino también
generacionales y de soporte. Un éxito propio de la sociedad y el mundo en
que vivimos.
Escrito por
en
23:27
3
comentarios
Categoría: Cómics, Cultura, Friki, Literatura, Series, sociedad, Televisión
sábado, 28 de abril de 2012
"Los Vengadores": Es-pec-ta-cu-lar
domingo, 11 de marzo de 2012
Moebius: La imaginación está de luto
domingo, 20 de noviembre de 2011
"Las aventuras de Tintín"...o cómo adaptar bien un tebeo
miércoles, 10 de agosto de 2011
"Capitán América": (Super)Héroes de antaño
organizaciones terroristas internacionales IMA e HYDRA...) como sus crisis personales corren parejas al devenir de esa nación, como bien atestiguan los cómics. Buen ejemplo de ello es que cuando, hace escasos años, en la vida real, EEUU pareció haber perdido el rumbo, el Norte y la identidad, el Capitán América murió asesinado en el papel...jueves, 5 de mayo de 2011
"Thor": Entretenimiento mayestático
Hopkins, Natalie Portman, Stellan Skarsgard, Jeremy Renner...) y en el asiento del director (Kenneth Branagh), aunque esto no quiere decir que el actor encargado de dar vida y (titánico) cuerpo al bravo hijo de Odín no esté a la altura de sus compañeros, porque Chris Hemsworth solventa tal reto sin alardes ni problemas.sábado, 29 de enero de 2011
"The Walking Dead": Genio y figura desde la sepultura
Los muertos vivientes están de moda. En realidad, nunca han dejado de estarlo. De hecho, hace siglos que lo están, como bien demuestra la bíblica figura de Lázaro, acaso el primer cadáver redivivo documentado de la historia. Bufonadas aparte, se puede considerar 1968 como el año del "Big Bang" oficial, tras décadas de letargo en films de serie B, de los "no del todo muertos", merced al estreno del hoy hito cinematográfico dirigido por George A.Romero, "La noche de los muertos vivientes", película que, por cierto, está inspirada en la novela de ciencia ficción "Soy leyenda", escrita por Richard Matheson catorce años antes, como reconoció en 2005 el propio "padre de los zombis".
remakes como el de Zack Snyder o divertidas parodias como "Zombis party", por citar sólo algunos ejemplos entre la miríada de títulos del subgénero; los videojuegos, con Resident Evil y The House of the Dead como máximos y exitosos exponentes (detonantes de mediocres adaptaciones cinematográficas); la
música, deudora y remanente de los finados en movimiento como demuestran el celebérrimo videoclip "Thriller" del malogrado Michael Jackson, el mítico videoclipo "Zombie" de The Cranberries, el nombre artístico del líder de White Zombie, o, incluso, el aspecto que ofrece en ocasiones "Eddie the Head", icono por excelencia de Iron Maiden; la literatura, con infinidad
de títulos entre los que podría destacar la excelente antología publicada por Valdemar o las irreverentes y divertidísimas "El ángel más tonto del mundo" y "Orgullo y prejuicio y zombies", de Christopher Moore y Seth Grahame-Smith, respectivamente; y el cómic, donde tenemos ejemplos tan dispares como los "Marvel Zombies", los "Black Lantern Corps" de DC, "Toe Tags" del propio G.A.Romero, el ultragore "Crossed" de Garth Ennis, o el que propicia este artículo: "Los muertos vivientes".
sino en ahondar dramáticamente en la auténtica lucha de los protagonistas: la de no perder su humanidad en una situación trágica, insólita, desesperada e imprevisible que ha dejado como única norma vigente: todo lo que vive, muere. En el fondo, los vivos no luchan contra los zombis, sino contra sí mismos. Y eso es algo que queda patente, sin paliativo alguno, en "Los muertos vivientes", especialmente en el cómic. Conserva así ese indispensable y latente componente de crítica social que ha tenido cualquier ficción con muertos vivientes ya desde 1968: la brutal lucha de clases, las disensiones por motivos ideológicos, religiosos, de raza o sexo; la denuncia del consumismo exacerbado, el individualismo atroz, etc.
psicológica de los personajes y su a veces sorprendente evolución a lo largo de la trama son, para mí, las verdaderas claves del éxito de este cómic y eso es algo que, pese a las evidentes licencias que muestra, conserva la serie de televisión, de ahí su éxito. También ayuda que la traslación televisiva sea técnicamente digna y que un elenco de rostros no muy conocidos pero solventes intérpretes ayude a la identificación con los protagonistas. viernes, 4 de junio de 2010
Kick ass: El Quijote freak (y es un piropo)
Desencantado con la hastiante y poco reconfortante realidad, harto de su anodina existencia, nuestro protagonista se sumerge las lecturas protagonizadas por héroes virtuosos que convierten al mundo un lugar mejor, y lo hace hasta tal punto que, aceptando el delirio como forma de rebelión contra su vida y sociedad, decide lanzarse a la calle, emulando a sus héroes...para darse cuenta de que la ficción es un terreno mucho más liviano y saludable que la vida real. Así se podría resumir la obra española más celebérrimante universal: "Don Quijote de la Mancha", de Miguel de Cervantes. Y así se podría resumir la obra que nos ocupa: "Kick ass" de Mark Millar (autor del cómic original, junto a John Romita Jr) y Matthew Vaughn (director de la película homónima).No es baladí la coincidencia, pues sustituyendo la literatura caballeresca por los cómics súperheroicos, por un lado, y aquella encorsetada y corrupta sociedad barroca por la no
menos encorsetada y corrupta sociedad actual, por otro, obtenemos una misma esencia argumental cuyos protagonistas tienen pretensiones muy similares, con efectos muy parecidos...Además, ambas obras, Quijote y Kick ass, suponen un simultáneo homenaje, crítica y parodia de aquello que convierte en forajidos mentales a sus protagonistas: Los libros de caballería, aquél, los tebeos, éste. Con lo cual, podemos afirmar que tanto sabía de literatura Cervantes como de cómics Millar...y eso se nota, pues tanto en el original del noveno arte
como en su acertada traslación al séptimo arte, encontramos bastantes referencias y guiños a la cultura súperherocia (ya sea marveliana o de su "Distinguida Competencia").Centrándome ya en lo que a Kick ass se refiere, cabe destacar que es una obra (ya hablemos del cómic o la película) que rinde un afectuoso tributo a todos los aficionados a los superhéroes (los a veces denominados peyorativamente como "freaks" o
"frikis"), critica con inteligencia y sutileza diversos aspectos de la sociedad actual (abandono de la juventud, carestía de justicia, falta de referentes reales a quien imitar, ultraviolencia, uso adictivo de las redes sociales...) y satiriza con humor y cariño a todo un subgénero cinematográfico, del mismo modo que, por ejemplo, "500 días juntos" hizo con las comedias románticas o "Bienvenidos a Zombieland" con las películas de muertos vivientes. Por tanto, quien piense que Kick ass es una memez, algo del montón...se equivoca. Principalmente porque, aun obviando todas estas interesantes consideraciones, Kick ass es enormemente entretenido.En lo fílmico, a lo ya dicho tengo que añadir que merecen especial mención las actuaciones de Aaron Johnson y Chloë Grace Moretz, dando sensacionalmente vida a Kick ass y Hit
Girl, los dos grandes protagonistas de una película gamberra, políticamente incorrecta y donde la trama es tan violenta como hilarante, lo que nos remite al cine del gran maestro de estos menesteres: Quentin Tarantino. Si a estas alturas, alguien piensa que el cómic, primero, y la película, después, no me han gustado...que se relea el artículo.Dicho esto, y como reflexión final, lanzo esta pregunta: ¿Qué clase de sociedad es ésta que a varias generaciones de jóvenes (ya hablemos de la Y o Z) ha dejado y está dejando en una suerte de limbo a su suerte? ¿Qué clase de sociedad es ésta en la que resultaría tan posible como descabelldo que alguien decida hacer justicia por su cuenta y riesgo? ¿Qué clase de sociedad es ésta que a muchos como a servidor nos gusta más la que aparece en los cómics? ¿Qué clase de sociedad es ésta que tiene mejores referentes en la ficción o en los camposantos que en las noticias? ¿Qué clase de sociedad es ésta que propicia y destruye nuevos Quijotes?...
lunes, 27 de noviembre de 2006
Yo friki (o de mi amor por los cómics)
Sí, soy un friki de los cómics, desde niño, tanto de los de antaño como de los hoy, de los nacionales y de los de allende nuestras fronteras. ¿Por qué? Pues porque...
- Mi primer encuentro con la épica y la aventura no fue cuando leí la Iliada y la Odisea ni el Cantar de Roldán ni el Ciclo Artúrico ni cuando supe de los Espartan
os y las Termópilas. No. Mi idilio con la épica y la aventura se inició cuando era un renacuajo que devoraba los tebeos y fascímiles de El Capitán Trueno, El Jabato, El Corsario de Hierro, El Guerrero del Antifaz y El Cachorro, por citar algunos. Todos ellos creaciones nacionales y que nada tienen que envidiar a lo que por aquella época se hacía al otro lado del Atlántico, lo que pasa es que queda más comercial llamarse Stan Lee que Víctor Mora. Y, sinceramente, me paso por la quilla cualquier comentario de si eran políticamente correctos o su fidelidad histórica. Entretenían, enganchaban, evadían y evocaban. ¿Qué más se le puede pedir a un cómic?
- No he conocido mejor descripción del país, paisaje y paisanaje español que a travé
s de las obras de Francisco Ibáñez: Mortadelo y Filemón son ya una memorable pareja merced a su rol de testigos gamberros e improvisados cronistas de la mayoría de hitos de los últimos lustros; los vecinos de 13 Rue del Percebe son la mejor disección que se podría hacer de nuestra sociedad en general y de las comunidades vecinales en particular; Pepe Gotera y Otilio constituyen el prototipo de "currito-chapuzas" con el que cualquier español ha tenido que lidiar como mínimo una vez en su vida, y es difícil retratar con más certeza y humor cómo es la fauna y filosofía laboral española de lo que lo hace el botones Sacarino.
- Es francamente difícil que alguien no coja cariño al disparatado y sufrido Superlópez,
hijo del excepcional Jan, que exhibe en sus cómics una habilidad única y genial para mezclar humor, crítica social y homenajes/parodias a distintos referente de la cultura actual (ya sean otros cómics, películas, libros, etc.),motivos que para mí le encumbran a lo más alto de mis preferencias del tebeo patrio.
- Nunca me hubiera interesado tanto por la Historia, la Antigüedad y la mitología clásica de no haber leído los magníficos y magistrales cómics de Astérix, el Galo, obra de los franceses René Goscinny y Albert Uderzo y auténticas lecciones de cultura y humor.

- Muchos de los valores que desde crío he mamado y aprendido y hoy en día defiendo
tienen para mí un exponente claro y accesible en los personajes de los X-Men o Patrulla X, reflejo de las virtudes y bajezas del ser humano y espejo de muchos de los rasgos de nuestro tiempo (el miedo o rechazo a lo diferente, el peligro de que alguien con poder decida unilateralmente qué es lo correcto para el mundo...). De estos cómics marvelianos, nacidos del talento de Stan Lee y Jack Kirby en 1963, han surgido personajes que yo siempre llevaré conmigo en mi corazón friki no ya por las aventuras que he leído sino por lo que cada uno representa: la nobleza (Peter Rasputín, Coloso), la valentía y lealtad extrema (Logan, Lobezno), el amor a la libertad (Ororo Munroe, Tormenta), la responsabilidad (Scott Summers, Cíclope), la entrega incondicional (Jean Grey, Fénix), la mesura y el pacifismo (Charles Xavier)...y así podría seguir durante horas y es que si de unos cómics soy fan hasta bordear el frikismo absoluto esos son los de los X-Men.
En fin, que no me importa reconocer esta vertiente "friki" puesto que mi afición y mi amor por los cómics arriba comentados me han deparado innumerables momentos de satisfacción y evasión. ¿Es malo ser friki? No, siempre y cuando tu afición sea sana. Y, para los que a estas alturas del artículo están próximos al sonrojo o a partirse de risa, he de decir que igual que soy friki de los cómics, soy friki del cine, de la literatura, del arte, de la Historia, de la mitología, de los videojuegos, de las leyendas, de los misterios y sucesos inexplicables...¿Es por tanto negativa mi afición por los cómics? Sinceramente, hay gente que tiene aficiones más peligrosas (como la de construir pisos a troche y moche o meterse en política o ser periodista del corazón o concursar en Gran Hermano) y no digamos ya adicciones, así que, con su respeto o sin él, yo seguiré defendiendo mi frikismo ante cualquiera.

























